



- Compararse desfavorablemente con otros en las redes sociales. Tiene baja autoestima o imagen corporal negativa. Incluso puede tener patrones de trastornos alimenticios.
- Experimentar acoso cibernético. O le preocupa no tener control sobre las cosas que la gente publica sobre él.
- Estar distraído en la escuela o el trabajo. Siente la presión de publicar contenido regular sobre él, obtener comentarios o me gusta en sus publicaciones, o responder rápidamente y con entusiasmo a las publicaciones de sus amigos.
- No tener tiempo para la autorreflexión. Cada momento libre lo llena con las redes sociales, lo que le deja poco o ningún tiempo para reflexionar sobre quién es, qué piensa o por qué actúa de la forma en que lo hace.
- Participar en comportamientos de riesgo para obtener me gusta, reacciones positivas o que se comparta en las redes sociales.
- Hacer bromas peligrosas, publicar material vergonzoso, acosar cibernéticamente a otros o usar su teléfono mientras conduce o en otras situaciones inseguras.
- Sufrir de problemas para dormir. Consulta las redes sociales antes de dormirse en la noche, a primera hora de la mañana o incluso cuando se despierta por la noche. La luz de los teléfonos y otros dispositivos puede interrumpir el sueño.
- Empeoramiento de los síntomas de ansiedad o depresión. En lugar de ayudar a aliviar los sentimientos negativos y mejorar su estado de ánimo, se siente más ansioso, deprimido o solo después de usar las redes sociales.