- Estimulación de la secreción de insulina: el GLP-1 estimula la secreción de insulina luego de la ingesta de alimentos.
- Inhibición de la secreción de glucagón: reduce la secreción de glucagón y ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre más bajos.
- Retardo del vaciamiento gástrico: retrasa el vaciamiento del estómago, lo que ralentiza la absorción de glucosa en el torrente sanguíneo.
- Aumento de la sensibilidad a la insulina: mejora la sensibilidad de los tejidos periféricos a la insulina, lo que ayuda a las células a utilizar la glucosa de manera más eficiente.
- Reducción del apetito: el GLP-1 actúa sobre el cerebro, especialmente en el hipotálamo, para promover la sensación de saciedad y reducir el apetito. Esto lleva a una menor ingesta de alimentos.
- Aumento de la saciedad: al retrasar el vaciamiento gástrico y al actuar sobre centros de saciedad en el cerebro, el GLP-1 prolonga la sensación de llenura después de comer.
- Modulación de la preferencia por alimentos: se ha observado que GLP-1 puede afectar las preferencias alimenticias, reduciendo el deseo por alimentos ricos en calorías y grasas.
- Pérdidas de peso y reducción de apetito no deseadas, llegando a causar estados de desnutrición.
- Náuseas y problemas gastrointestinales como vómitos, diarrea y malestar estomacal.
- Efectos desconocidos a largo plazo, ya que aún no se han realizado suficientes estudios de este medicamento en personas sin diabetes ni obesidad.