Israel sigue matando e hiriendo a palestinos a lo largo y ancho de la Franja de Gaza tras ciento veinticinco días de un alto el fuego fraudulento
Las denominadas democracias occidentales continúan sin comprender qué supone para su supervivencia la continuidad del genocidio en Palestina y cómo su complicidad absoluta con esta barbarie las condena a la absoluta impotencia en el plano internacional en este entorno de geopolítica genuinamente fascista impuesta por la potencia hegemónica estadounidense y a la imposición de un proceso de total degradación democrática en el seno de sus propios Estados de la mano del extremo centro reaccionario y de la extrema derecha fascista
Aviones de combate israelíes atacan un edificio residencial de tres plantas en el barrio de Zaytoun, en la ciudad de Gaza, 6 de febrero de 2026 - Omar Ashtawy / APA Images.
Nora Barrows-Friedman
diario-red.com/16/02/26
De acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio de Salud de Gaza, al menos quinientos ochenta y seis palestinos han muerto desde el 10 de octubre y más de mil quinientas personas han resultado heridos. El 10 de febrero al menos siete palestinos murieron en distintos ataques. La radio Al Aqsa informó sobre un ataque aéreo israelí, cuyo objetivo había sido una motocicleta que circulaba por el centro de Gaza y que había costado la vida a tres palestinos. Entretanto se habían registrado al menos media docena de ataques aéreos en Rafah.
El lunes 9 de febrero al menos cuatro palestinos murieron y otros resultaron heridos cuando Israel bombardeó un edificio de apartamentos en el barrio de Nasr, al oeste de la ciudad de Gaza. En el Hospital Al-Shifa, el reportero Nahed Hajjaj filmó a personas llorando la muerte de sus seres queridos en el ataque. Ibrahim Al-Khalili, de Al Jazeera, declaró el lunes a la cadena, que el ataque al edificio de apartamentos constituía «otra escalada mortal llevada a cabo por el ejército israelí». Afirmó que el edificio ya había sido blanco de ataques y estaba parcialmente dañado y que «el nuevo ataque dejó decenas de heridos, que fueron trasladados al un hospital. Al-Nasr es un barrio muy poblado», añadió. «La gente se refugió en este barrio y se refugió en ese edificio residencial parcialmente dañado. Se vieron obligados a vivir allí debido a la escasez de refugios».
También el lunes, la agencia de noticias Wafa informó de que las fuerzas terroristas israelíes dispararon y mataron a un agricultor, Khaled Baraka, al este de Deir al-Balah, en el centro de Gaza. El 6 de febrero las fuerzas terroristas israelíes llevaron a cabo una serie de ataques en la ciudad de Gaza y Khan Younis, matando al menos a dos palestinos.
El reportero Khames Alrefi filmó un ataque contra un edificio residencial en el barrio de Zaytoun, en la ciudad de Gaza. Se ordenó a los residentes que abandonaran el lugar poco antes de que el Estado terrorista de Israel lo bombardease. El periodista Mohamed El-Saife filmó otro ángulo del ataque contra el edificio. Los días 3 y 4 de febrero al menos veintisiete palestinos perdieron la vida y otros resultaron heridos en una serie de ataques, entre ellos los perpetrados contra el barrio de Tuffah, en la ciudad de Gaza, y contra tiendas de campaña situadas en el campamento de al-Mawasi, que albergan a familias desplazadas por la fuerza en el sur de Gaza.
Dos bebés, uno de cinco meses y otro recién nacido hace diez días, perdieron la vida en los denominados ataques de doble golpe en al-Mawasi. Hussein Hassan Hussein Al-Samiri, paramédico de la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina, murió mientras rescataba y evacuaba a los heridos. El periodista Ahmed Al-Najjar declaró en las redes sociales que dos hermanas, Rahaf y Rimas Abu Jamae, también fueron asesinadas en el ataque de doble golpe contra las tiendas de campaña, aparentemente durante la supuesta vigencia del supuesto «alto el fuego». El reportero AbdalQader Sabbah grabó imágenes de palestinos llorando la muerte de algunos de los catorce cadáveres de sus seres queridos asesinados en la ciudad de Gaza. Israel mató también a un niño pequeño en la madrugada del 2 de febrero. Según informes locales, Iyad Ahmad Al-Rabayaa, de 3 años, murió después de que barcos de la Armada israelí bombardearan tiendas de campaña, que albergaban a familias desplazadas en la zona de Al-Mawasi, al oeste de Jan Yunis.
In the early morning hours, three-year-old Iyad Ahmad Al-Rabayaa was killed after Israeli naval boats shelled tents sheltering displaced families in the Al-Mawasi, west of Khan Younis.
Estas masacres, cada vez más intensas, se produjeron tras una serie de ataques genocidas israelíes perpetrados el 31 de enero. El reportero Mazen Breem capturó imágenes de algunos de los ataques aéreos israelíes efectuados con drones y aviones de combate contra el campamento de tiendas de campaña de Al-Mawasi Jan Younis habitadas por refugiados.
طائرات الاحتلال تستهدف مبنى إدارة مخيم غيث في مواصي خان يونس جنوب قطاع غزة بصاروخين من الطائرات المسيّرة والحربية.
Aproximadamente treinta personas palestinas murieron y en torno a setenta resultaron heridos en los ataques de ese día, según el Ministerio de Salud. La investigadora y periodista Maha Hussaini afirmó que siete personas murieron en un ataque israelí contra una tienda de campaña perteneciente a la familia Abu Hdaid en la zona de Al-Mawasi, en Jan Yunis, y que ocho personas murieron en el centro y el oeste de la ciudad de Gaza.
29 Palestinians killed in Israeli airstrikes on the Gaza Strip since dawn today, including:
7 killed in an Israeli strike on a tent belonging to the Abu Hdaid family in the Al-Mawasi area of Khan Younis, southern Gaza Strip.
5 killed in an Israeli strike targeting a Mostrar más
Otro ataque independiente perpetrado contra una comisaría de policía situada al noroeste de la ciudad de Gaza causó la muerte de catorce personas. El fotógrafo Yousef Alzanoun, del colectivo fotográfico Activestills, capturó imágenes de palestinos inspeccionando el lugar del ataque en el barrio de Sheikh Radwan, en la ciudad de Gaza, mientras los cadáveres se amontonaban en el interior del Hospital Al-Shifa.
Violaciones del acuerdo
El 10 de febrero la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza evaluó la magnitud de los ataques perpetrados por Israel durante los cuatro meses transcurridos desde la firma del llamado acuerdo de alto el fuego, así como la magnitud del incumplimiento deliberado por parte del Estado terrorista israelí, con absoluta impunidad, de sus obligaciones en materia de entrega de ayuda humanitaria. De acuerdo con la Oficina de Medios, hasta el 10 de febrero Israel había violado el acuerdo 1620 veces, cifra que incluye aproximadamente 560 incidentes de disparos, 80 incursiones, 750 incidentes de bombardeos y ataques selectivos y 230 demoliciones de viviendas y edificios.
The Israeli occupation army continues knocking down homes and leveling entire areas east of Gaza, despite the ongoing ceasefire.
Bulldozers and military vehicles have been filmed destroying what’s left of residential blocks near the so-called “yellow line”, expanding the buffer Mostrar más
Los camiones de ayuda humanitaria siguen entrando a la Franja de Gaza de modo desesperadamente lento, cumpliéndose tan solo el 43 por 100 de lo previsto en los acuerdos de alto el fuego. Únicamente el 14 por 100 del volumen previsto de camiones de combustible ha entrado en Gaza durante los últimos meses. La Oficina de Medios ha indicado que la ocupación genocida israelí tampoco ha permitido la entrada de los materiales necesarios para el mantenimiento y la reparación de las infraestructuras de la Franaja, ni ha autorizado la entrada de maquinaria pesada para que los servicios de la Defensa Civil puedan retirar los escombros y recuperar los cadáveres sepultados bajo los mismos, ni tampoco ha permitido la entrada de equipos médicos y sanitarios, suministros y medicamentos.
Cadáveres profanados
El 4 de febrero Israel devolvió a Gaza los cadáveres de cincuenta y cuatro palestinos, así como sesenta y seis cajas que contenían restos humanos no identificados. El Ministerio de Salud palestino en Gaza declaró que sus equipos médicos estaban manipulando los cadáveres y preparándose para recopilar cualquier información relevante, que permitiera identificarlos con el fin de entregarlos a sus eventuales familiares. El doctor Muneer Al-Bursh, director general del Ministerio de Salud de Gaza, declaró que «hoy nos encontramos ante cajas cerradas, buscando en su interior los rasgos de nuestros hijos e hijas, sin herramientas forenses, sin disponer de pruebas de ADN ni tampoco de las capacidades médicas y forenses mínimas, que nos permitirían identificarlos o documentarlos como corresponde a un ser humano». Al-Bursh añadió: «¿Cómo podemos devolver los nombres a unos cuerpos, que se han reducido a números en bolsas y cajas? ¿Cómo pueden las familias recibir a sus hijos e hijas, cuando sus rasgos se han borrado, sus huesos se han destrozado y sus cuerpos han sido violados incluso después de la muerte?».
Colapso médico
«El sistema médico de la Franja de Gaza ha colapsado en todas las etapas de la atención sanitaria», afirma nuestro colaborador Asem Alnabih, que informó esta semana sobre la situación del sector sanitario de Gaza para Al-Araby TV.
The medical system in the Gaza Strip has collapsed at every stage of care. From the moment a wounded person is evacuated from the site of an attack, the failure is already underway, due to the crippling of ambulance services and Israel’s restriction on fuel supplies. The collapse Mostrar más
Alnabih declaró esta semana en las redes sociales que «desde el momento en que se evacúa a una persona herida del lugar de un ataque, el fracaso ya está en marcha, debido al colapso de los servicios de ambulancia y a la restricción de Israel en el suministro de combustible». Añadió que «el colapso se agrava por la severa escasez de medicamentos, consumibles médicos, atención de seguimiento y tratamientos vitales, todo ello causado por los estrictos controles impuestos por Israel sobre la entrada de equipos y suministros médicos. A esto se suma la destrucción generalizada de las instalaciones sanitarias, la falta de personal médico suficiente y la ausencia de equipos de diagnóstico y quirúrgicos, materiales de laboratorio y otros recursos esenciales». Más del 45 por 100 de los medicamentos esenciales, el 66 por 100 de los suministros médicos y el 84 por 100 de los suministros de laboratorio y del banco de sangre se han agotado, según el Ministerio de Salud de Gaza. Los efectos catastróficos de esta «aniquilación sanitaria», añadió el Ministerio, «han convertido la continuación de la atención sanitaria en un milagro diario y en un gran reto para los esfuerzos de recuperación y el restablecimiento de muchos servicios especializados».
Dada esta desastrosa situación estructural del sistema sanitario, deliberadamente destruido por el Estado genocida y terrorista israelí durante los últimos veintiocho meses de genocidio, los casos de meningitis se están propagando rápidamente en la Franja de Gaza, amenazando especialmente la vida de los niños y niñas. «Las autoridades sanitarias han afirmado que hasta ahora se han registrado al menos quince casos y se espera que el brote empeore, dadas las pésimas condiciones médicas y de vida a las que se enfrenta la mayoría de la población», informó Tareq Hajjaj el 4 de febrero para Mondoweiss. Hajjaj habló con el doctor Ahmad Al-Farra, director de pediatría del Hospital Nasser, quien afirmó que la enfermedad en sí no es nueva, «pero lo alarmante de la ola actual es que todos los casos registrados hasta ahora son bacterianos, lo que requiere un tratamiento antibiótico inmediato o se corre el riesgo de sufrir complicaciones graves, como pérdida de audición, pérdida de visión, parálisis, daño cerebral e incluso la muerte».
El Ministerio de Sanidad declaró la semana pasada que Israel está privando también a aproximadamente 11.000 pacientes con cáncer de tratamientos especializados y diagnósticos tanto dentro como fuera de Gaza. La falta de equipos de diagnóstico precoz y seguimiento, como máquinas de resonancia magnética y mamógrafos, el cierre de hospitales especializados y la destrucción del Centro Oncológico de Gaza han agravado el sufrimiento de los pacientes. Los recursos para atender a los pacientes con cáncer han sido destruidos y agotados, sobre todo los medicamentos para quimioterapia y los equipos de diagnóstico, según el Ministerio. Casi dos tercios de la totalidad de los medicamentos utilizados para combatir el cáncer están completamente agotados. Además, cuatro mil pacientes con derivaciones para recibir tratamiento en el extranjero llevan más de dos años esperando a que se abra el paso fronterizo y se facilite su viaje, añadió el Ministerio.
La reciente apertura parcial del paso fronterizo de Rafah, en la frontera con Egipto, que llevaba cerrado desde mayo de 2024, ha dado a muchas familias la esperanza de que ellos o sus seres queridos puedan viajar para recibir tratamiento médico. Sin embargo, solo un puñado de pacientes han recibido permiso de Israel para salir. Los médicos afirman que las listas de cincuenta pacientes al día previstos para la evacuación se han reducido drásticamente. Esta política de sentencia de muerte médica implementada por Israel mató a Anwar al-Ashi, niño de 7 años, que falleció esta semana por insuficiencia renal mientras esperaba la evacuación médica.
La Oficina de Medios del Gobierno de Gaza informó de que la tasa de cumplimiento de los permisos aprobados por Israel para cruzar a Egipto era solo de alrededor del 25 por 100.
Condena a muerte médica
En cuanto a la Cisjordania ocupada, el gabinete de seguridad de Israel aprobó esta semana medidas que consolidan y profundizan su control y facilitan aún más a los colonos judíos israelíes el robo de tierras palestinas. El ministro de Defensa israelí y fugitivo por crímenes de guerra, Israel Katz, afirmó que «estamos afianzando los asentamientos como parte inseparable de la política gubernamental de Israel».
“Israel” already has total control and a thief can’t legalize its own theft by declaring it to be a legitimate purchase.
El partido político Hamás respondió que la decisión de Israel se inserta en el marco del modelo fascista de los asentamientos, el plan de anexión integral y la guerra de exterminio y limpieza étnica adoptada por el gobierno extremista y criminal de ocupación». «El objetivo es imponer una soberanía falsa y alterar las realidades geográficas y jurídicas sobre el terreno», añadió.
Mientras tanto, un niño de cinco años enfermo de cáncer, nacido en Gaza pero que se encuentra en Ramala desde 2022 para recibir tratamiento, recibió esta semana una sentencia de muerte médica firmada por el juez Ram Winograd, presidente del Tribunal de Distrito de Jerusalén. El juez desestimó una petición presentada por el grupo de derechos humanos Gisha para que se le permitiera al niño cruzar la Línea Verde a fin de recibir tratamiento en un hospital de Tel Aviv. Gisha afirma que «la decisión se tomó a pesar de la gravedad del estado del niño y del dictamen de un médico israelí, que había recomendado que el niño recibiera el tratamiento en el centro médico disponible más próximo y advertido de los riesgos de trasladarlo al extranjero para recibir tratamiento». Dado que la atención médica adecuada no está disponible en Gaza debido al asedio israelí, que se ha prolongado durante dieciocho años antes de que comenzara el genocidio, y dado que en esos momentos la mayoría de los tratamientos contra el cáncer son completamente inaccesibles en Gaza tras dos años de exterminio, el niño ha estado recibiendo atención médica en Cisjordania. «Una vez agotadas las opciones de tratamiento en Cisjordania, sus médicos determinaron que necesitaba urgentemente una inmunoterapia con anticuerpos, tratamiento que no está disponible en este territorio, seguido de un trasplante de médula ósea», declaró Gisha.
«A pesar del peligro para su vida, el Tribunal de Distrito de Jerusalén decidió no intervenir en la decisión del Estado de denegarle el acceso a este tratamiento. Al hacerlo, reafirmó de hecho la política general del Estado de prohibir la entrada a Israel a los residentes de Gaza desde el estallido de la guerra, contradiciendo la práctica aplicada antes de octubre de 2023», explicó Gisha. El grupo de derechos humanos lleva desde noviembre de 2025 involucrado en procedimientos legales relacionados con el caso de este niño. En la respuesta más reciente al tribunal por parte de Gisha, «presentada solo después de graves retrasos y tras la presentación de una moción por desacato al tribunal cometida por la otra parte, el Estado afirmó que el propio ministro de Defensa, [Israel Katz], había decidido no permitir el paso del niño, alegando que los residentes de Gaza tienen prohibida la entrada en Israel «para cualquier propósito»», señaló el grupo de derechos humanos. «El Estado también intentó trasladar la responsabilidad a la familia del niño, argumentando que no había efectuado esfuerzo alguno por encontrar un tercer país donde este pudiera recibir tratamiento a través del paso fronterizo de Allenby [a Jordania], a pesar de la opinión de los médicos del niño de que ese viaje podría poner en peligro su vida, mientras que el tratamiento necesario está disponible a poca distancia en coche». «En su fallo, el juez Winograd aceptó íntegramente los argumentos del Estado», declaró Gisha. «En consecuencia, se abstuvo de conceder una reparación individual y, en efecto, confirmó la decisión del Estado israelí de abandonar al niño a su muerte».
Y en el campo de refugiados de Dheisheh, al sur de Belén, Khaled al-Saifi, un líder comunitario, murió esta semana tras cuatro meses de negligencia médica en una prisión israelí.
Freed Palestinian prisoner Khaled al-Saifi, from the Dheisheh refugee camp near occupied Bethlehem, has died one week after being released from an Israeli prison in deteriorating health. He was freed in critical condition, unable to walk, and suffering from severe pulmonary Mostrar más
Al-Saifi, de 67 años, fue liberado de una prisión israelí en estado crítico y trasladado a una unidad de cuidados intensivos, ya que no podía caminar y padecía una fibrosis pulmonar grave tras habérsele negado la atención médica y la medicación adecuadas durante su detención. Murió solo una semana después de su liberación.
La belleza de la recuperación
Por último, queríamos destacar a las personas que expresan alegría, determinación y voluntad de recuperación en toda Palestina y en todo el mundo. El farmacéutico, escritor y sastre Omar Hamad ha estado publicando durante todo el genocidio sus intentos por salvar y proteger libros de las explosiones, los ataques y la destrucción de los hogares. Este vídeo es de septiembre de 2025, filmado durante al menos su décimo desplazamiento forzoso desde 2023. Esta semana, Hamad y sus amigos comenzaron a reconstruir toda una biblioteca desde cero, incluyendo la compra y la impresión de aproximadamente setecientos libros.
It felt as if everything began at that very moment.
It was a day full of exhaustion, yet at the same time full of achievement. We purchased and printed around 700 books. I carried them on my back and didn’t feel their weight at all—I was incredibly happy with this accomplishment. Mostrar más
«Los llevé sobre mi espalda y no sentí su peso en absoluto; estaba increíblemente feliz con este logro», escribió. «Los libros incluyen obras islámicas sobre jurisprudencia y credo, la biografía del Profeta, exégesis del Corán e historia islámica. También incluyen libros en lengua árabe y una enciclopedia completa de poesía, que incluye a poetas árabes, así como un pequeño número de novelas». Hamad añadió: «Como hemos dicho, y este siempre seguirá siendo nuestro lema, a veces, construir una biblioteca es un acto de libertad». Esta semana Hamad y sus colegas inauguraron la Biblioteca Phoenix.
Hamad afirma que la Biblioteca Phoenix «no es solo la primera biblioteca que se construye durante el genocidio en Gaza, sino también el resultado de ideas que se acumularon para remodelar el concepto mismo de biblioteca en la Franja y para fortalecer la cultura de la lectura de la que fuimos privados durante dos años de genocidio educativo. A pesar de que todas las circunstancias estaban en nuestra contra, dado el aumento de los costes de los materiales básicos de construcción y la subida vertiginosa de los precios de los libros y el papel, desafiamos todas las adversidades».
Recomendamos leer Huda Ammori, «Palestine Action: sabotaje a la industria bélica israelí», Nora Barrows-Friedman,«Israel profana tumbas y cementerios de forma masiva en Gaza» y «El Estado terrorista de Israel mata y destruye en su delirio asesino, mientras las potencias genocidas occidentales y no occidentales apoyan un plan colonial lunático y criminal», Qasaam Muaddi, «Estados Unidos ha anunciado la «Fase 2» del alto el fuego en Gaza, que deja indiferente a los palestinos por su vacuidad y su inalterada violencia genocida», Craig Mokhiber, «El inicio de la era de la impunidad: Venezuela, Palestina y el fin del derecho internacional» «Cómo el mundo puede enfrentarse al mandato colonial inaceptable en Gaza del Consejo de Seguridad de la ONU» y «La ONU abraza el colonialismo: análisis del mandato del Consejo de Seguridad para la administración colonial estadounidense de Gaza», Michael Arria, «Veinte años de BDS: entrevista con Omar Barghouti, cofundador del movimiento» y Frédric Lordon, «El sionismo y su destino», todos ellos publicados en Diario Red. Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Informes de la Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Francesca Albanese, «Anatomía de un genocidio» (2024) y «De la economía de la ocupación a la economía del genocidio» (2025) y «Gaza Genocide: a Collective Crime» (2025). Ilan Pappé, «Fantasías de Israel. ¿Puede sobrevivir el proyecto sionista?» y «El colapso del sionismo», El Salto. Antony Loewenstein, El laboratorio palestino (2024). Baruch Kimmerling, Politicidio: La guerra de Ariel Sharon contra los palestinos (2004).
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Este artículo se ha publicado originalmente en The Electronic Intifada y se publica aquí con consentimiento expreso de su editor.
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Fuente:

