

- El año pasado, Google DeepMind y el laboratorio autónomo “A-Lab” del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley anunciaron haber descubierto y producido más de 40 materiales nuevos. Aunque algunos investigadores cuestionaron estos resultados, la idea es emocionante.
- Redes Neuronales y Diseño de Químicos: Empresas como Kebotix están liderando la revolución. Usan redes neuronales para diseñar nuevos compuestos químicos. Modelos 3D de moléculas con propiedades conocidas alimentan a estas redes, generando nuevos ejemplos que se ajustan a las propiedades deseadas. Los robots autónomos prueban estos diseños. Los resultados retroalimentan la IA para seguir optimizando el proceso.
- Servicio automatizado online: La startup californiano Transcriptic está transformando el mundo de los laboratorios enfocándose en la genética. Su plataforma combina software y robots para automatizar tareas rutinarias. Los investigadores pueden registrarse desde cualquier lugar del mundo. Escribir un código para que los laboratorios automatizados de Transcriptic realicen los experimentos deseados y luego esperar a recibir los resultados de forma remota en unas pocas horas. En esencia, es como un “Amazon Web Services” para experimentos científicos.

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