Texto de la presentación del libro ‘El embuste de la democracia. Herramientas para pensar II’.
...Confrontar esos espejismos con el vigor del pensamiento y del espíritu de Marx y del marxismo, de su proyecto emancipatorio y su promesa histórica de un nuevo concepto del hombre y de la sociedad...
JULIO CÉSAR CARRIÓN CASTRO
29 abril, 2025
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Para confrontar la tremenda presunción y petulancia que se emplea en el cotarro de los quehaceres académicos, políticos y politiqueros, tratando de manifestar una pretendida seriedad y sinceridad conceptual, quiero citar, a Roland Barthes, quien en su texto ‘La muerte del autor’, entre otros asertos nos enseña que «un texto está formado por escrituras múltiples, procedentes de varias culturas y que, unas con otras, establecen un diálogo, una parodia, un cuestionamiento; pero que existe un lugar en el que se recoge toda esa multiplicidad… ese lugar no es el autor, como hasta hoy se ha dicho, sino el lector: el lector es el espacio mismo en que se inscriben, sin que se pierda ni una, todas las citas que constituyen una escritura; la unidad del texto no está en su origen, sino en su destino, pero este destino ya no puede seguir siendo personal: el lector es un hombre sin historia, sin biografía, sin psicología; él es tan sólo ese alguien que mantiene reunidas en un mismo campo todas las huellas que constituyen el escrito».
Por ello, para corroborar que nada de esto que hoy presento me pertenece o asumo como mío, y certificar mi imperdonable esquizofrenia teórica e intelectual, quiero, así mismo, citar a Jorge Zalamea Borda quien, en su maravilloso poema ‘El sueño de las escalinatas’, de 1964, refiriéndose a la ficticia importancia que se da a algunos términos y conceptos con que se adornan las más diversas teorías políticas y religiosas, ha dicho:
«Vacas sagradas, que aquí, entre nosotros, sobre las escalinatas y bajo la ostentosa complacencia mecénica de templos y palacios, no lográis ser cosa distinta al agobiante, al agonizante, retrato de filósofos engañosos y de usureros mecenas…
Aquella vaca que estorba nuestra audiencia sobre las escalinatas, ¿no responde, acaso, al nombre de Democracia?
Y esa otra que atrapa con sus vellosos belfos y roe con sus dientes cuadrados la túnica del demente, ¿no la bautizaron Libertad?
¿Y no pisotea al inválido y al niño la vaca cegatona que acude cuando la llaman Caridad?
¿Y no da testarazos testarudos en el hombro del hombre la vaquilla denominada Igualdad?
¡Todo un rebaño de vacuas ideologías babeando sobre vosotros! ¡Toda una manada de mentirosos conceptos vertiendo su estiércol chirle entre vosotros!»
Deleuze y Guattari, por su parte, en su libro ‘Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia’ de 1980, manifiestan que: «Durante mucho tiempo los conceptos han sido utilizados para determinar lo que una cosa es (esencia)… Pero a nosotros nos interesan las circunstancias de las cosas… Para nosotros, el concepto debe decir el acontecimiento, no la esencia… Las circunstancias… No hay enunciado individual, jamás lo hubo. Todo enunciado es producto de agentes colectivos…».
Tomando como base estas poderosas razones de vacas estorbosas y de vacuos conceptos y, luego de hacer un pormenorizado seguimiento histórico -hurgando en las más diversas fuentes, en palacios de pretenciosos príncipes, en humildes covachas y hasta en pesebreras ideológicas, acerca de los múltiples pareceres, criterios y circunstancias que se han expresado alrededor del concepto «Democracia», pretendo dejar, en última instancia, el destino final de este heterogéneo escrito, resultado de remover y escarbar en un montón de autores y de obras, a la interpretación y crítica de unos posibles lectores que ya sabrán qué hacer con ese cúmulo de históricas nociones… que recojo en este libro, surgido de la compilación de algunos artículos y ensayos que durante varios años he publicado en diversos medios alternativos, con la vaga esperanza de que sirvan como herramientas para pensar y …, eventualmente, colaborar en los procesos de reconstrucción política y cultural en estas sociedades de un agónico capitalismo tardío, que persiste en la promoción de viejas tesis acerca de la «democracia», cuando esta ya no es más que una «vacua ideología» en un mundo globalizado y apocalíptico en el que las peores predicciones se han venido cumpliendo; cuando el desengaño, el escepticismo y el hastío hacen mella sobre la dieciochesca teoría del «Progreso» y muchos recurren a la nostalgia y a los anhelos del retorno a un pasado supuestamente encantador, bucólico y elemental, cuando no al nihilismo, a la simulación, al pragmatismo cínico, y al escapismo ateórico y ramplón.
No obstante, en un país como Colombia, sumido en la simulación de la democracia, de la libertad, de la paz y la cultura, que desde la colonia ha mantenido en un extremo los privilegios de sangre, de casta y de fortuna y en el otro el despojo y la arbitrariedad, bajo la administración de una astuta oligarquía sostenida por la violencia, por las armas, por el fraude, por el permanente Estado de excepción y, por el engaño mediático, manipulando siempre a los humildes, como lo señalara Zalamea Borda, con toda esa manada de mentirosos conceptos que vierten su estiércol chirle entre nosotros.
En este país anacrónicamente inmerso en el régimen colonial hacendatario, con sus «supersticiones y falseamientos conceptuales» de enorme vigencia en el mundillo intelectual y académico, por fin hoy se nos está presentando una nueva opción política…
De nuevo, podemos volver a entender que la promesa emancipatoria aún es viable y la fatalidad de la venganza posible, sin necesidad de caer en una falsa acumulación de ideas acerca de la «democracia», liberando a los hombres del poder de la economía, y en esa desaforada expansión tecno-fascista que tanto daño ha causado, abriendo nuevas posibilidades a la subjetividad, superando los intereses compensatorios de estas sociedades consumistas, impidiendo que la marginalidad y la exclusión persistan y confrontando la criminal tendencia hacia la homogeneización y el uniformismo gregario de los seres humanos, que ha provocado la tradición exterminista del «progreso», llevando hasta la absurda promoción de bufones, payasos y faranduleros que redujeron la política a deplorables espectáculos de entretención y crimen.
Podemos, ahora, considerar irrelevante ya toda esa serie de mecanismos que abogan por un reformismo «progresista» y empezar a entender la validez de teorías como la del decrecimiento económico, revaluar las tesis de una Democracia Ecosocialista y confrontar todos esos viejos modelos «democráticos», “desarrollistas”, «progresistas» que solamente buscan revitalizar el capitalismo decadente que es barbarie.
Si bien es cierto no hay razones para el optimismo, debemos entender lo que políticamente significa «un programa transicional», mediante el cual las pequeñas victorias y avances parciales pueden llevarnos a logros más significativos. Las luchas en torno de asuntos concretos, porque las victorias parciales son válidas, y contribuyen a aumentar la conciencia social y ecológica, y promueven la creación de organización desde abajo, condición necesaria para una transformación radical, revolucionaria, del mundo y frenar el llamado crecimiento capitalista, por antihumano y antinatural. Aún a pesar del retorno de Trump…
Confrontar esos espejismos con el vigor del pensamiento y del espíritu de Marx y del marxismo, de su proyecto emancipatorio y su promesa histórica de un nuevo concepto del hombre y de la sociedad.
Todo ello nos lleva, de manera ineludible, a consolidar el proceso de cambio que se ha iniciado que, en realidad, constituye fundamentalmente una clara promesa transicional de cambio, para seguir pensando en la construcción de la tan elusiva Democracia…
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‘El embuste de la democracia’, provocativo análisis histórico-político del investigador social colombiano Julio César Carrión
Julio César Carrión Castro autor del libro ‘El embuste de la democracia’.
CRONICÓN.NET /
Una crítica mordaz y reflexiva sobre el estado actual de la democracia en el mundo contemporáneo, ofrece en su más reciente trabajo bibliográfico, el investigador social colombiano, historiador, politólogo y catedrático universitario Julio César Carrión Castro, conocido por su perspectiva aguda y su capacidad para abordar temas complejos con claridad. En esta oportunidad nos lleva a cuestionar con solidez argumentativa los fundamentos y las prácticas de los sistemas democráticos modernos.
‘El embuste de la democracia’ (Pijao Editores, Ibagué, Colombia) es un sugerente libro que, como señala el escritor Carlos Orlando Pardo en el prólogo de la obra, “se trata de un viaje por lo que somos y representamos, por los mitos y los espectáculos de la llamada democracia, por lo que hemos sido desde el populismo a los tiempos del terror, desde la resignación electoral a las desmesuras de la corrupción, la farandulería política y las mentiras convencionales”.
“El viaje -agrega Pardo- está lleno de estaciones que pasean por la civilización o la barbarie como un atractivo proceso a nuestro tiempo bajo el análisis y las convicciones. Los planteamientos y las utopías, la construcción del universo cultural y la teoría del contrato social son parte de un paisaje tupido por las referencias iluminadoras. El miedo y el valor salen a la escena desde la historia como una barca a la deriva donde el odio y las falacias cumplen su desfile vestidos con el traje de la herencia y los fantasmas, la religión y lo teorético”.
Contexto de la obra
Carrión Castro comienza su libro estableciendo un contexto histórico y político para la democracia. Nos recuerda que, aunque la democracia es ampliamente aceptada como el mejor sistema de gobierno, no está exenta de problemas y contradicciones. El propósito de su obra es desenmascarar lo que él considera como las falacias y los engaños que subyacen en muchas democracias actuales.
Uno de los temas centrales de la obra es la crítica a la supuesta participación ciudadana en los sistemas democráticos. El autor argumenta que, en la práctica, la participación de las personas está muy limitada y controlada por las élites políticas y económicas. Según él, los ciudadanos son frecuentemente manipulados y sus verdaderas voces rara vez se escuchan en los procesos de toma de decisiones.
También aborda el tema de la corrupción y la influencia del dinero en la política. Señala que, en muchas democracias, el poder del dinero corrompe y distorsiona el proceso democrático, permitiendo que los intereses privados prevalezcan sobre el bien público. El libro ofrece numerosos ejemplos de cómo el financiamiento de campañas, los lobbies y otras formas de influencia económica socavan la verdadera democracia.
El maestro Julio César Carrión Castro en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, 2024.
Otro aspecto importante que Carrión Castro examina es el papel de los medios de comunicación en la supuesta ‘democracia’ que en el capitalismo no deja de ser un sistema meramente formal. Según él, los medios tienen el poder de moldear la opinión pública y, a menudo, lo hacen de manera que benefician a los poderosos. Esta manipulación mediática crea una percepción distorsionada de la realidad, conduciendo a los ciudadanos a tomar decisiones basadas en información parcial o sesgada.
El autor también discute la falta de educación política entre la ciudadanía como uno de los mayores obstáculos para una democracia verdadera. Sostiene que sin una comprensión adecuada de cómo funciona el sistema, las personas no pueden participar de manera efectiva ni tomar decisiones informadas.
En definitiva, ‘El embuste de la democracia’ es una obra provocadora que invita a reflexionar sobre las realidades y los desafíos de los sistemas democráticos actuales. A través de su análisis detallado y sus argumentos convincentes, Carrión nos empuja a reconsiderar nuestras nociones sobre la democracia y a buscar formas de mejorarla para beneficio de todos. Es un libro esencial para comprender las complejidades de la democracia liberal, sustento del sistema capitalista, y en reflexionar sobre cómo se puede avanzar podemos hacia gobiernos auténticos y efectivos que estén al servicio de los intereses de las mayorías populares.
Descarga del libro
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Fuentes:
