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miércoles, 18 de enero de 2017

TRUMP, EL PELIGROSO RENACER DE MARTÍN KALLIKAK

La amenaza recóndita de Donald Trump: el peligroso renacer de Martin Kallikak

Representa la quintaesencia del pensamiento conservador norteamericano para justificar la desigualdad social

Probablemente, lo peor del peor Trump sea su profundo desprecio por la ciencia. Martin Kallikak, la quintaesencia del pensamiento conservador norteamericano para justificar la desigualdad social, es una falacia asumida incluso por el nuevo presidente republicano con una significativa variante: los emigrantes hispanos son la fuente de los malos genes de los que los que las buenas familias WAPs (blancos, anglosajones, protestantes) deben protegerse si no quieren que los Estados Unidos desaparezcan diluidos en la estulticia genética. 

Por Eduardo Costas y Victoria López Rodas.

Imagen: MIH83. Fuente: Pixabay.
A medida que se van conociendo las peculiares ideas de Donald Trump, se generaliza la preocupación. No es para menos: este curioso personaje parece tener una opinión simplista, exaltada y dogmática sobre casi todo, no muestra el menor recato a la hora de expresarla de manera radical -bordeando a menudo lo obsceno- y únicamente sus propios prejuicios avalan su verdad de iluminado. 

Pero, aunque hasta ahora apenas se haya tenido en cuenta, probablemente, lo peor del peor Trump sea su profundo desprecio por la ciencia. 

Con el desarrollo de la ciencia moderna –basada en la razón y el experimento- la humanidad vivió la mayor aventura intelectual de su historia, dando el paso mas importante hacia la modernidad y el progreso. Y para dar este paso tuvimos que prescindir de buena parte de nuestras creencias, dogmas, preconcepciones y, sobretodo, de nuestra arrogancia. En definitiva hubo que hacer justo lo contrario de lo que hace Donald Trump. En particular, una parte de la ciencia, la genética, incomoda especialmente a Trump. 

La genética se desarrolló como ciencia tras miles de experimentos con plantas, moscas Drosophila, ganado, animales de compañía, bacterias, virus, levaduras y humanos. Y sus resultados, en contra de nuestros deseos, nos dieron una extraordinaria lección de humildad, permitiéndonos explicar quienes somos, aunque esta explicación no gustó a muchos políticos, religiosos, sociólogos y psicólogos que, no teniendo la mas elemental idea de cómo funcionan los mecanismos de la herencia biológica, no estaban dispuestos a permitir que la genética echase por tierra sus prejuicios. 

Lógicamente la polémica entre naturaleza y crianza (cuánto de lo que somos es el resultado ineludible de la herencia y cuánto es fruto del ambiente) cobró una extraordinaria relevancia. 

Para quienes defienden la visión mas conservadora de la sociedad, la herencia resulta ideal para justificar la desigualdad: los mas desfavorecidos lo son porque tienen genes defectuosos; todo lo que se haga para ayudarlos a superar su situación será tirar esfuerzo y dinero, ya que su anómala genética les condena, inexorablemente, a la marginación. 

El mito de la familia Kallikak 

La principal prueba científica de este argumento conservador es la peculiar historia de Martin Kallikak, quintaesencia del pensamiento conservador norteamericano para justificar la desigualdad. 

Martin Kallikak era un hombre de buena familia, a quien sus nobles ideales lo llevaron hasta la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, donde luchó como un valiente. Pero ya se sabe: en ese ambiente bélico la rectitud moral se relaja y el bueno de Martin terminó tonteando durante algún tiempo con una malvada moza de taberna un tanto corta de entendimiento. Como resultado de sus ardores tuvo un hijo, Harry, que desde bien pequeño mostró una irresistible atracción por el mal. En su juventud ya era un taimado delincuente que, por sus muchas fechorías llegó a ser conocido como Harry 'el Terror'. 

Para colmo, Harry 'el Terror' fue promiscuo y a su vez engendró numerosos hijos, que fueron tan malos como él, pues eran portadores de los malvados genes de la moza de taberna. Y estos infames hijos de Harry 'el Terror' siguieron con la afición a procrear y originaron nuevos descendientes a los que transmitieron los genes de su malvada abuela, lo que inexorablemente los volvió malvados y retrasados. Y así a lo largo de las generaciones. 

Por lo visto, a día de hoy los numerosos Kallikak descendientes de la moza de taberna siguen siendo malvados y tontos, simple carne de presidio, o, en el mejor de los casos, de instituciones para discapacitados mentales. En todo caso ocupan los mas bajos puestos de la sociedad americana. 

Pero una vez olvidado el ambiente de costumbres depravadas de la guerra, Martin Kallikak volvió al buen camino. Sus excelentes orígenes se impusieron y le arrastraron de regreso a Nueva Inglaterra. Allí se casó con una cuáquera de muy buena familia. Tuvo hijos listos, honestos y piadosos que heredaron sus buenos genes y los también magníficos genes de su piadosa madre cuáquera. 

Por supuesto tras casarse con parejas de genealogía impecable, le dieron nietos igualmente capaces y bondadosos. A lo largo de las generaciones, los Kallikak descendientes de la buena rama familiar, siguieron progresando por el buen camino. La almibarada historia de esta rama de los Kallikak no pudo acabar mejor: a día de hoy estos Kallikak son ilustres ciudadanos que ocupan lo más alto de la escala social norteamericana. 

La lección de las dos ramas contrapuestas de la familia Kallikak está clara: la inteligencia y la bondad se heredan inexorablemente. Los hombres están hechos de genes buenos o de genes malos. Y los genes son los únicos responsables del éxito o del fracaso social. Nada se puede hacer para modificar este irremediable destino. Y nunca hay que olvidar que la mezcla entre genes siempre es pésima: los buenos genes de Martin Kallikak se malograron al mezclarse con los infames genes de la moza de taberna corta de entendimiento.

Estudio fallido 

Aunque la historia de los Kallikak puede sonar a una burda patraña inventada por el mas ultramontano de los republicanos, la realidad siempre supera a la ficción: de hecho esta historia es el resultado de un sesudo estudio titulado The Kallikak Family: A Study in the Heredity of Feeble-Mindedness, cuyo autor fue Henry H. Goddard, uno de los más influyentes psicólogos norteamericanos, un hombre que consiguió esterilizar e internar en instituciones mentales y en muchos casos someter a crueles mutilaciones cerebrales (lobotomías prefrontales) a “idiotas e imbéciles”, esto es a personas que no conseguían sacar mas de 70 puntos en los test de IQ que Goddard les aplicaba. 

Goddard argumentó que había seguido cuidadosamente el rastro de los Kallikak durante todas las generaciones hasta llegar a Martin Kallikak, documentando cuidadosamente esas enormes diferencias entre las dos ramas de la familia. 

Pero las cosas no cuadraban. Otros investigadores se interesaron por la historia. Y, aparte de Goddard, nadie encontró jamás datos fiables sobre la existencia de algún Kallikak. Las presiones aumentaron y al final Goddard tuvo que confesar que la historia de la familia Kallikak no era más que una imaginativa invención. Y estalló uno de los mayores escándalos de su tiempo. A fin de cuentas, en ciencia resulta esencial efectuar experimentos cuyos resultados sean repetibles por cualquier otro científico. Y los Kallikak solo existían en la prejuiciosa imaginación de Henry Goddard. 

Parecía que la carrera de Goddard estaba acabada y los Kallikak caerían en la fosa común del olvido. Pero lejos de caer en el desprestigio, la falacia de la familia Kalikat arraigó con mucha más fuerza. Porque la historia de los Kallikak no tiene por qué ser cierta para resultar creíble entre su público. Y es que Goddard acertó con el mito canónico que los conservadores mas radicales buscaban: vivimos en el único mundo posible, pues la fuerza inexorable de los genes hace que unos individuos -de buenas familias- triunfen, mientras otros -de malas familias- fracasan. Y la familia Kallikak es la prueba irrefutable. 

Así, la historia de los Kallikak sigue renaciendo una y otra vez como el ave Fénix. Ronald Reagan la utilizó ampliamente en su campaña electoral. Y el Tea Party también la emplea a menudo. Incluso en nuestro país un importante líder de la CEOE contó la edificante historia de la familia Kallikak. 

Trump, los latinos son como los Kallikak 

Como no podía ser menos, Donald Trump es fan acérrimo de los Kallikak. Pero Trump le introduce una significativa variante: a día de hoy los emigrantes hispanos, mucho mas que las mozas de taberna, son la fuente de los malos genes de los que los que las buenas familias WAPs (blancos, anglosajones, protestantes) deben protegerse si no quieren que los Estados Unidos desaparezcan diluidos en la estulticia genética. 

Con la facilidad actual para acceder a la información científica, sorprende que los ultraconservadores fans de la familia Kallikak sigan siendo tan ignorantes en sus creencias: a grandes rasgos (sin entrar en la herencia materna mitocondrial y en la herencia paterna del cromosoma Y), cada uno de nosotros recibe la mitad de sus genes de su padre y la otra mitad de su madre. 

Así, remontándonos en nuestro árbol genealógico tenemos la cuarta parte de los genes de cada uno de nuestros abuelos, la octava parte de cada uno de nuestros bisabuelos... y así sucesivamente. De este modo, tras las ocho generaciones transcurridas, un Kallikak de hoy en día apenas tendría un 0.39% de los genes de Martin Kallikak. Si es de la rama familiar malvada apenas tendría un 0.39% de los genes de la malvada moza de taberna corta de entendimiento, mientras que si es de la buena rama solo tendría un 0.39% de los genes de la piadosa cuáquera. 

De existir, cualquier Kallikak actual tendría mucho menos del 1% de sus genes procedentes de sus notables ancestros. Resulta difícil que estos pocos genes sigan condicionándole la vida. 

Lo peor del caso es que con sus esfuerzos por revivir la falacia de los Kallikak, Donald Trump muestra su profundo desprecio por la ciencia. Pero no sólo. También muestra su incultura en humanidades. 

Sócrates -mucho mas inteligente que Goddard- desarrolló una falacia más hermosa que la de la familia Kallikak. El insigne filosofo se preguntó si sería posible engañar a los ciudadanos atenienses: convencerlos de que los dioses habrían creado tres clases sociales diferentes a las que se pertenecía por nacimiento. 

La primera de ellas sería la de los gobernantes, que habrían sido fabricados con oro; la segunda la de los administrativos, fabricados con plata y la tercera la de los artesanos, agricultores y soldados, hechos con hierro. Esta invención daría estabilidad a la vieja Atenas: cada uno ocuparía el lugar que le corresponde en la jerarquía social, condicionado desde el nacimiento. Y finalmente parece que Sócrates pensó que una falacia así jamás engañaría a los atenienses. 

Trump está seguro –y su victoria electoral le da la razón- de que sus simplistas argumentos van a ser mas creídos que las rigurosas pruebas científicas. Pero debería recordar las palabras de Richard Lewontin, uno de los mejores genéticos norteamericanos: “Tenemos genes que condicionan la forma de nuestras cabezas, pero no tenemos genes para la forma de nuestras ideas”. 
______________________
Artículo publicado originalmente en el blog de Tendencias21 "Polvo de estrellas", de Eduardo Costas y Victoria López Rodas, Catedráticos de Genética de la Universidad Complutense de Madrid.

http://www.tendencias21.net/La-amenaza-recondita-de-Donald-Trump-el-peligroso-renacer-de-Martin-Kallikak_a43620.html

lunes, 21 de noviembre de 2016

LOS ROSTROS ESTÁN ATADOS

Imagen: De la serie "Los Desaparecidos" de Álvaro Sermeño: Dibujo y Pintura de la Guerra Civil

Los rostros están atados


Los rostros están atados.
Los pies en cadenas.
Cepos, látigos, esposas.
Una mejilla contra el piso.
Los ojos ensangrentados.

Pero tan vivos,
tan desesperadamente vivos
y combatientes
como un océano imparable.

Las pirámides hoy son de agravios,
de falsedades y malas intenciones.
Los señores son esclavos del mal.

*

Quién habrá inventado estas castas de reyes
que tarde o temprano vendrán a arrodillarse
a nuestros plebeyos pies, al fin descoronados,
pálidos.
–Maquillista, iluminador, paje, peinador,
¿qué pasó, por qué tardaron tanto
los cortesanos en abandonar
a los reyes y las reinas,
los príncipes, las princesas,
toda la basura de linajes
y títulos y anillos para besar?

A quién se le ocurre, qué estorbo.
De no hacerlo nos hubieran ahorrado
cuántos billones de horas hombre
alrededor del globo
cosa de tres milenios.

La revolución no hubiera sido necesaria.
Aquel error de origen
nos desvió de la felicidad
a los zarzales de la lucha,
que mira que se ha hecho.


Duraderos como el oro,
emperadores, pontífices, sultanes,
premieres, césares presidenciales, khanes
y su fanática cauda de cancanchanes
nos hicieron la vida imposible
la mayor parte de los siglos
que llevamos metiéndonos
unos con otros.

La Historia con H de piedra
la dictaron o encargaron monarcas y jefezuelos,
no pocas veces cretinos, sifilíticos, delirantes o
patológicamente melancólicos
y la uncieron al cuello de las conciencias,
cepo y escapulario,
así en las guerras como en el arte,
y es lo que aprenden nuestros niños todavía
en las parroquias y las escuelas.

Quien sea que inventó tales barbaridades
–patrones, tiranos, administradores generales–
como consecuencia de algún sueño malhadado,
nos ha hecho perder el tiempo todo este tiempo
miserablemente.

Hermann Bellinghausen
Poema presentado durante Di/ Verso, Encuentro de Poemas en la Ciudad de México, celebrado del 16 al 20 de noviembre

Imagen: en http://1.bp.blogspot.com/_wcCaVDsKNRg/S2ny_n_bU9I/AAAAAAAAAJg/Ig2BvfEanW0/S755/Dibujos+de+la+Guerra++(9).JPG



http://www.jornada.unam.mx/2016/11/21/opinion/a08a1cul

miércoles, 11 de mayo de 2016

MASS MEDIA, MÁS BASURA

Mass Media, Más Basura

Eduardo Zeind

Los que producen la cultura de masas, sean redactores comerciales, diseñadores gráficos, cineastas o fotógrafos, también son parte de lo que producen, y por no ser críticos se idiotizan a sí mismos. Lenin lo dijo: el capitalismo, que produce en serie sin saber lo que hace, existirá mientras existan idiotas.

Fuente: topimagenes.net

La idiotez vivirá cómoda si los corporativos que pagan a los hacedores de basura para los “mass media” no repiensan los conceptos con los que operan los investigadores de mercado que contratan, tales como “dato”, “insight”, “hábito de consumo”, “información”, etcétera, que son sacados no de profundas meditaciones filosóficas, como las de Marx, sino del lenguaje vulgar, como decía Marx al criticar las categorías de la economía de Smith.

Vivir de lo vulgar, de la opinión, que nace de las conversaciones de inexpertos, diletantes, necios y místicos, forzosamente obliga a las marcas a crear valores falsos, digamos fugaces, orientados a satisfacer palurdos que creen ser mejores que los demás porque conducen un Lexus o porque usan un Iphone.

Los profesionales del “branding”, maestros en crear símbolos que se digieren sin esfuerzo, que llaman “marcas”, expertos en ponerlas en la mente de las masas a fuerza de payasadas tragicómicas y de cantinelas, dicen que los consumidores dejan de amar a las empresas cuando éstas no cumplen lo que prometen o no están siempre disponibles o no satisfacen o no gozan del favor de la pública opinión.

Fácil es decepcionar, claro, al desconocido, al que creemos conocer sólo porque le hemos puesto encima palabras como “consumidor” o “ama de casa”, entes de razón inoperantes en la realidad.

Los argumentos de los publicistas, además de ser siempre los mismos, de estar basados en escuelas psicológicas simplistas, usan las figuras retóricas de siempre, que impresionan pero no persuaden. La argumentación eficaz es lenta, va de los sentidos o metáforas al entendimiento o discurso y acaba en la razón en forma de silogismo y en la memoria revestida de eternidad, de verdad. La argumentación de los “mass media”, en cambio, se basa en los “sistemas subyacentes” imaginados por las clases poderosas y en los referentes, significados, tipologías e iconos de siempre (Umberto Eco), lo que demuestra que no conocen verdaderamente a los públicos, a los que saturan, mas no conquistan.

No es lo mismo comunicar, transmitir informaciones variadas a un organismo cambiante, en constante construcción y capaz de interpretar, de afirmar o negar, que sólo significar o mudar las formas que envuelven a nuestros mensajes.

El lenguaje, sea cual sea, será siempre sólo la parte superficial de los pueblos, que esconden su filosofía como el que esconde a sus dioses para que no le roben la fe. Ignorar cómo nacen los signos y cómo éstos crean códigos es ignorar de qué está hecha la cultura, es alimentarla con las porquerías que emana. Lo que se dice más fácil es siempre lo peor, decía Orwell, y de lo peor se hacen los “mass media”, que víctimas del estructuralismo, del que no sabemos si saldrán algún día, gastan todos sus esfuerzos, citando a Lévi-Strauss, en reproducir “formas invariantes en el seno de contenidos diferentes”.

http://ssociologos.com/2016/05/11/mass-media-mas-basura/?utm_campaign=ssociologos-20160511&utm_medium=email&utm_source=acumbamail

lunes, 2 de mayo de 2016

FALLECE EL ESCRITOR BOYACENCE FERNANDO SOTO APARICIO, DEJA UN LEGADO DE MÁS DE 70 OBRAS PUBLICADAS

HOMENAJE: 


Falleció el escritor Fernando Soto Aparicio

El escritor colombiano Fernando Soto Aparicio falleció este lunes en Bogotá luego de padecer un cáncer que lo aquejaba desde 2015.

Falleció el escritor Fernando Soto Aparicio(Foto: Archivo /VANGUARDIA LIBERAL)

Hace 18 meses Soto había estado sufriendo de un cáncer gástrico que finalmente lo apartó del mundo de las letras y la academia. "Él sabia que tenía una enfermedad irreversible, todos sabíamos cual iba a ser un desenlace. Sin embargo, con valentía Fernando siguió trabajando y fue en ese momento que escribió su último libro ´Bitácora del agonizante' en el que reflejaba lo que se estaba enfrentando", contó Fernando Rojas Acosta, gerente de la editorial Panamericana.

“Él siempre mostró una vocación e interés por leer, veía esto como algo fundamental en su vida. Fue un lector voraz de muchísimos libros no solo de Colombia sino de Latinoamerica”, dijo Felipe Ossa, Gerente de la Librería Nacional en Blu Radio.

Su libro 'La rebelión de las ratas', fue sin duda una de las obras más importantes, obteniendo en 1961 el Premio Selecciones.

Soto publicó más de 50 libros, entre novelas, cuentos poesías, teatro, ensayos, sus libros estaban escritos para poder ser llevados al cine.

La muerte de Soto tuvo un final con mucha medicación para disminuir el dolor "Él me decía tocayito me duelen hasta las pestañas. Él era una persona de mucha fortaleza y luchó hasta el último aliento", afirmó Rojas.

"La importancia de los libros están precisamente en mostrar lo que somos y las partes positivas y salvable que existe hoy en el mundo", manifestó Soto Aparicio en una de sus últimas entrevistas a Caracol Radio.

Fernando Soto, un maestro

El escritor boyacense siempre se caracterizó por ser un hombre de mucha enseñanza, gracias a la disciplina en su escritura pudo transmitir diferentes realidades en sus obras. "Todos sus textos tienen que ver con diferentes visiones del mundo, Fernando nunca permitió que uno tocara sus escritos, no le gustaba que le modificaran nada, en eso era muy estricto", expresó Rojas.

Publicada porCOLPRENSA, MEDELLÍN



Fernando Soto Aparicio y sus más de 70 libros publicados


COLPRENSA

Fernando Soto. // FOTO: ARCHIVO

A la edad de 83 años, tras varios años de lucha contra el cáncer gástrico que padecía, murió este lunes en Bogotá el escritor boyacense Fernando Soto Aparicio, recordado por la novela 'La Rebelión de las Ratas'.

Nacido en Socha y criado en Santa Rosa de Viterbo (Boyacá) llevaba varios años retirado del mundo de las letras y el campo académico, tras varias décadas como catedrático de distintas universidades del país, en 1961 fue exaltado con el premio Selecciones Lengua Española, pero no serían los únicos en 1970 recibiría el Premio Casa de las Américas, y un año después, el Premio Ciudad de Murcia.

Pero esta novela no fue su única publicación. Se cuentan cerca de 70 trabajos, entre novelas, poemas, libros de cuentos así como obras de teatro, y siendo consciente que el cáncer sería el que le pondría el fin a sus días, hace algunos meses publicó, a manera de despedida, ‘Bitácora del agonizante’.

De sus 83 años, 70 los dedicó al mundo de las letras pues en el momento de abandonar la infancia y entrar en el caos de la adolescencia, escribió dos novelas, influenciadas por sus clásicos favoritos, que jamás vieron la luz, que con el tiempo miraba con algo de vergüenza, pero que entendió que ellas cumplieron su labor, como testimonio de su salto al vació en el mundo de la literatura.

'Los Miserables' de Víctor Hugo, fue la obra que lo impactó de niño, que lo impulsó a escribir, y al cual siempre regresó. De hecho, recordaba que en Francia encontró una vieja edición de este libro, y aprendió francés sólo para poder leer este texto en dicho idioma.

Hace 56 años publicó su primera novela, 'Los bienaventurados', gracias a un galardón que obtuvo en España, luego de no encontrar quien la publicara en Colombia, no sin antes pasar por el calvario de la incertidumbre al haber enviado ese trabajo a un concurso, siendo ésta la única copia que tenía de dicho libro, y sin saber si, de no ganar, se lo devolverían.

Un escritor disciplinado, lo que le permitió publicar cerca de 70 libros, sin contar sus tres décadas de trabajo en la televisión. De ahí, que fácilmente, en más de diez stands de la Feria Internacional del Libro, el lector podría encontrarse con 44 libros diferentes de la firma del escritor boyacense.

“Un libro sin un minucioso trabajo de investigación se cae en la mitad de su redacción”, aseguraba, por lo que era indispensable que para hacer literatura existiera pasión y mucho trabajo.

HISTORIA DE TV

Dramatizados, series y telenovelas también fueron escritos por Soto Aparicio, llegando incluso a los artículos de prensa y de opinión.

Una generación que creció viendo algunas de sus series de televisión, en especial 'Los comuneros', una producción patrimonial que hizo parte del programa 'Revivamos nuestra historia', que contó con 36 capítulos, emitida todos los domingos, los cuales hacen parte de los más de cinco mil libretos que hizo en su vida, muchos de ellos firmados bajo cinco seudónimos distintos.

“Yo envejezco pero mis libros no, ellos permanecen vigentes”, aseguró en su momento, y uno de los ejemplos más claros es 'La Rebelión de las Ratas', una pieza indispensable de la literatura colombiana, que fue publicada hace más de medio siglo.

Durante décadas, y aún ahora, este libro que hace parte de la agenda académica de los colegios, quienes se sumergen en la historia de Timbalí, un pueblo ficticio de Boyacá, que se encuentra bajo el dominio de las multinacionales estadounidenses, mostrando como la industria extranjera se aprovecha de las circunstancias económicas de las familias campesinas, hasta que llega un momento en que la comunidad no resiste más y comienza el caos en búsqueda de la liberación.

Un hombre lleno de ingenio y muchas anécdotas, como la historia detrás de 'Hermano hombre', una novela que escribió en un monasterio en un municipio cercano a Bogotá, y que al tenerla preparada, sería presentada por quien era, en ese entonces, presidente de la República, Belisario Betancur, pero la noche del lanzamiento fue la misma noche en la cual se presentó el holocausto del Palacio de Justicia en Bogotá.

La construcción de sus personajes siempre fue exaltada por la crítica y sus colegas, pero en especial los seres femeninos que siempre son claves en toda su narrativa. “Es un ser complejo por excelencia, fue el ser que mejor le quedó a Dios en ese proceso de armar el mundo, con la fortuna de tener la oportunidad de que las mujeres me cuenten sus sueños, ilusiones, pero también sus penas, dolores y pecados”, dijo Aparicio en alguna oportunidad en referencia a las mujeres.

Una extensa obra, en especial en géneros como narrativa y poesía, donde usualmente desarrolló temas como los conflictos históricos y sociales de un país como Colombia. Siempre apoyado de una fuerte y profunda investigación sobre el tema.

Su obra poética data desde 1953, siempre concebida con una función social, siempre muy elaborado pero fluido, que va desde lo personal, pasando por las incertidumbres y zozobras de su circunstancia histórica, sin dejar atrás el público infantil, con piezas como 'El color del viento', 'Guacas y guacamayas' y 'Lunes'.

Tuvo un tiempo en el cual fue diplomático en Austria, pero realmente lo suyo siempre fueron las letras y el intenso trabajo en las letras.

Ahora, la Universidad Nueva Granada, donde también trabajó el escritor se encuentra construyendo su centro literario que llevará el nombre de Fernando Soto Aparicio, donde se podrá encontrar la mayoría de su biblioteca personal, así como más de 25 cajas de recortes de sus artículos de prensa, para todo aquel que quiera profundizar en su obra.

http://www.eluniversal.com.co/cultural/fernando-soto-aparicio-y-sus-mas-de-70-libros-publicados-225152

lunes, 25 de abril de 2016

POLÍTICAS EDUCATIVAS NEOLIBERALES, EXPLICAN RECOLONIZACIÓN IMPERIALISTA, CAUSA DEL ATRASO EN COLOMBIA


Políticas educativas neoliberales en Colombia explican proceso de recolonización imperialista que condenan al país al atraso productivo y científico: Robledo


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), institución propagandística de las buenas prácticas neoliberales con sede en París, busca imponer los lineamientos de la política educativa en Colombia, dejó entrever el senador del Polo Democrático Alternativo, Jorge Enrique Robledo, durante la presentación que hizo del libro La educación de la colonia al siglo XX. Confrontaciones ideológicas y políticas, de autoría del profesor José Fernando Ocampo, publicado por Ediciones Aurora.

Robledo, en la presentación de este trabajo bibliográfico en la 29 Feria Internacional del Libro de Bogotá el pasado 14 de abril, dijo que “es digno de resaltar el rechazo del Colegio Nacional de Academias –Cuerpos Consultivos del Gobierno Nacional–, al proyecto de Documento Conpes sobre Ciencia, Tecnología e Innovación que promueve Juan Manuel Santos, al que valora tan mal que considera que hay que cambiarlo por uno nuevo, porque no tiene arreglo, entre otras razones porque “el documento parece hecho para cumplir con los requisitos de la OCDE y no para construir una verdadera política de desarrollo científico y tecnológico de largo plazo para el país”. Al paso que vamos, la OCDE le va hacer más daño a Colombia que el Banco Mundial y el FMI sumados”.

El libro de Ocampo, filósofo, politólogo, docente universitario, con amplia experiencia en el activismo gremial en defensa de la educación pública en Colombia, hace un recorrido desde el siglo XVIII con el virrey Francisco Moreno y Escandón y el impulsor de la Expedición Botánica, José Celestino Mutis, quienes no obstante siendo fieles a la corona española promovieron las ideas de la ilustración, pasando por el agudo debate que sostuvieron Bolívar y Santander en torno al papel laico de la educación, hasta llegar al siglo XX con los logros obtenidos por los movimientos sociales, como por ejemplo, la autonomía de los contenidos educativos frente al Estado.

Este nuevo trabajo bibliográfico de José Fernando Ocampo “podría ser también un modelo de enseñanza de la dialéctica. A partir de las contradicciones que se van presentando y de su desenlace, el lector va conociendo el método correcto para abordar el estudio de la sociedad en su historia y su presente”, señala en la presentación del libro, el analista y escritor Aurelio Suárez Montoya. Y agrega: “podría decirse que este texto, además de su propósito general enunciado, es de utilidad para aprender a hacer el análisis de los distintos problemas de la sociedad que, visto así, no tendría solo como objeto la historia de la educación en Colombia en los últimos dos siglos y medio, sino el saber: ¿Cuáles son los aspectos de cada contradicción en cada periodo?, ¿cómo se desarrollan?, ¿cuál es el aspecto principal?, ¿cuál es su desenlace?, ¿cómo se transforma para la época subsiguiente?

La historia de la educación, pero también económica, social y política de Colombia

El senador Robledo al presentar el libro del profesor Ocampo hizo una sinopsis general de su contenido. Resaltó que en su texto no solo se analiza la historia de la educación en Colombia sino también el devenir económico, social y político del país con todas sus vicisitudes. 

El texto de la presentación de este imprescindible trabajo investigativo por parte del senador del Polo Democrático, es el siguiente:

El libro que tengo el honor de presentar del profesor José Fernando Ocampo –profesor, sí, a mucho honor, aun a riesgo de ser abducido por la alta burocracia santista–, tiene una primera gracia nada fácil de alcanzar: lleva a leerlo de una sola sentada, de un tirón, como se dice, porque se trata de una historia apasionante y bien contada, como solo puede hacerlo quien conoce el tema a profundidad, lo ha explicado incontables veces y se esfuerza por hacerlo comprensible –sin que por ello pierda rigor y profundidad–, pues lo escribió para fortalecer la lucha por la transformación democrática del país.

Quien lea este libro se encontrará con la historia de La Educación en Colombia, de la Colonia al Siglo XX, y, al mismo tiempo, con la historia económica, social y política de Colombia. Las dos juntas, como deben ser las historias de los sectores, que no pueden comprenderse sin entender el todo del que hacen parte, y más si se trata de la educación de un país, del sistema principal mediante el cual los pueblos logran el insustituible objetivo de transmitir y crear conocimientos, siempre y cuando se lo ganen con la lucha, porque hasta en estos asuntos, como en todos, se enfrentan las concepciones democráticas con las reaccionarias, que se atraviesan como mulas en el camino del progreso.

Esta historia se remonta al curioso esfuerzo de Francisco Antonio Moreno y Escandón en el siglo XVIII, alto funcionario de la Corona española en la Nueva Granada, que inspirado por lo que ocurría en Europa planteó reformas que modificaran el espantoso oscurantismo educativo que en esos días lastraba toda forma de progreso. Y se refiere también al gran papel del Sabio Mutis y de su Expedición Botánica, quien, por la vía de aumentar el conocimiento ciudadano sobre las ciencias naturales –de la enseñanza de las matemáticas, la botánica y la física, por ejemplo–, jugó un papel clave en la formación política –política, repito– de muchos de los jóvenes que dirigieron la revolución de Independencia de España.

Explica también el texto las coincidencias entre Bolívar y Santander sobre la importancia que le concedieron a la educación en la construcción del nuevo país, al igual que sus diferencias de criterios –acerca de si apelar a los métodos científicos o a la escolástica– como bases de las políticas educativas. Y se detiene en las enconadas controversias del siglo XIX–con guerras incluidas por su causa– entre los dos partidos políticos de entonces sobre cómo debía ser la educación, confrontaciones que concluyeron con el triunfo de Núñez y de Caro, que impusieron una política educativa calculada para estancar por varias décadas, como en efecto ocurrió, educativa, económica y socialmente a Colombia.

Al adentrarse en el siglo XX, el libro señala los notables avances de la educación en contra del gran atraso que le habían impuesto, pero también explica cómo estos fueron, al mismo tiempo, estimulados y lastrados por la toma de Colombia por los Estados Unidos, que los impulsó porque sus intereses le exigían modernizar en algo al país, pero no hasta el punto de desatarle por completo toda su potencialidad de desarrollo, no fuera que se escapara de su órbita. Ay de aquel, decía Francisco Mosquera, que crea que lo salvará el mismo que le tiende la emboscada.

Además de explicar el carácter retardatario de las políticas educativas de las agencias internacionales de crédito posteriores a la II Guerra Mundial, contra las que nos levantamos los estudiantes en 1971, José Fernando Ocampo trata las luchas del magisterio colombiano dirigido por Fecode que conquistaron el Estatuto Docente y la Ley General de Educación, dos triunfos de gran importancia en el esfuerzo por dotar al país de un sistema educativo que cimiente el verdadero progreso del país, victorias en las que él, como dirigente sindical, hizo aportes determinantes.

Expresan mucha ignorancia o muchos prejuicios quienes no reconocen que el magisterio colombiano, además de luchar, y con toda justicia y derecho, por mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, también ha batallado sin cesar por una educación universal, es decir para todos, pública y gratuita, para que pueda ser universal, y de alto nivel científico y pedagógico, la consigna más avanzada, en Colombia y en cualquier país, para orientar el desarrollo del conocimiento a su máxima expresión.

Concluye esta obra, que todo interesado en la educación debe leer, con certeros comentarios sobre las políticas educativas neoliberales a partir de 1990, cuya naturaleza particularmente retardataria explica como parte del proceso de recolonización imperialista que impone al libre comercio, en su estrategia de mantener al país en el atraso productivo y científico y tecnológico.

Sobre este último aspecto es digno de resaltar el rechazo del Colegio Nacional de Academias –Cuerpos Consultivos del Gobierno Nacional–, al proyecto de Documento Conpes sobre Ciencia, Tecnología e Innovación que promueve Juan Manuel Santos, al que valora tan mal que considera que hay que cambiarlo por uno nuevo, porque no tiene arreglo, entre otras razones porque “el documento parece hecho para cumplir con los requisitos de la OCDE y no para construir una verdadera política de desarrollo científico y tecnológico de largo plazo para el país”. Al paso que vamos, la OCDE le va hacer más daño a Colombia que el Banco Mundial y el FMI sumados.

Gracias, José Fernando, por persistir en el esfuerzo de toda su vida, por seguir dándoles a los jóvenes y a los colombianos ejemplo de coherencia, de lo que es valorar de verdad el estudio, el conocimiento, para poder comprender la sociedad y transformarla. Gracias, además, por su actitud ejemplar de descender de las cómodas torres de cristal de la academia –como también lo hizo Carlos Gaviria–, para jugársela en los con frecuencia procelosos caminos de la actividad política y gremial, que es donde al final se define la suerte de los pueblos y de si estos pueden o no transmitir y crear los conocimientos de alto nivel suficientes, sin los cuales no es posible escapar de la trampa del atraso, el desempleo y la pobreza.

Muchas gracias.




eria Internacional del Libro de Bogotá, Corferias, 24 de abril de 2016.

miércoles, 17 de febrero de 2016

EL COLOMBIANO FERNANDO ZALAMEA, UNA DE LAS MENTES GLOBALES MÁS SOBRESALIENTES

Fernando Zalamea Traba, una de las 100 mentes globales contemporáneas más sobresalientes 

Víctor Manuel Holguín, Unimedios Bogotá 
El matemático y ensayista fernando zalamea nació en bogotá en 1959. Imagen tomada del libro 100 Global Minds, the most daring cross - disciplinary thinkers in the world. 

Su capacidad para entender la matemática y la filosofía como una red cultural útil para comprender el mundo contemporáneo se hizo universal. Por eso, este profesor de la Universidad Nacional de Colombia (un) forma parte del libro 100 Global Minds, the most daring cross - discipli-nary thinkers in the world, publicado por la Domus Academy. 

Fernando Zalamea, hijo de la crítica de arte Marta Traba, es el único latinoamericano incluido en el libro 100 Global Minds, the most daring cross - dis-ciplinary thinkers in the world, (100 mentes globales, los pensadores interdisciplinarios más atrevidos en el mundo), publicado por la Domus Academy, con sede en Milán (Italia). Junto a él también aparecen la lingüista Julia kristeva, el semiólogo Umberto Eco y el filósofo Giorgio Agamben.

Para la selección de los personajes, varios gru-pos de jóvenes italianos menores de 25 años cons-truyeron listas de sus 100 pensadores favoritos, personajes que de alguna manera enseñaran desde diferentes disciplinas. Así, obtuvieron un listado de 400 personas, que luego fue entregado a un matemático, quien elaboró un algoritmo y escogió, a través de Google, los nombres de las personas citadas por fuera de su campo de especialización, es decir personajes transdisciplinarios.

Según el profesor Zalamea, doctor en Lógica Matemática de la Universidad de Massachusets y docente de la un desde 1991, la mayoría de personas se encuentran inmersas en sus propias localidades controlando su entorno, y saben muy poco cómo desplazarse en otros ámbitos. Esta premisa lo ha motivado a estudiar el concepto de haz, instrumento para el estudio de los tránsitos y las transgresiones, desarrollado el siglo pasado por el matemático francés Alexandre Grothendieck (1928-2014).

“Él descubrió que entre el número (cálculo) y el espacio (forma) hay algo en común llamado haz, que es la estructura más sencilla posible para poder pasar de lo local a lo global”, explica el docente. De hecho, los haces se proyectan sobre lo continuo (espacio) y lo discreto (número), enlazan lo múltiple (local) en lo uno (global), y unifican todas nuestras intuiciones sobre los desplazamientos (espaciales) y los quiebres (numéricos).

Quizás, esta filosofía de la globalidad logró que el profesor Zalamea, según él “la oveja negra” de una familia de humanistas, apareciera en la publicación europea, coordinada por el curador italiano de arte Gianluigi Ricuperati, director de la Domus Academy. 

UN Periódico conversó con quien fuera ganador en 2004 del Premio Internacional de Ensayo Jove-llanos, por su obra Ariadna y Penélope, redes y mixturas en el mundo contemporáneo, y se refirió a su recorrido por el sendero transdisciplinar de la matemática, la filosofía y el arte.

UN Periódico (UNP): ¿cuáles son las caracterís-ticas específicas que ha encontrado en su rastreo de la matemática durante los últimos 50 años?

Fernando Zalamea Traba (F.Z.T.): se trata de características técnicas y complejas que se pueden resumir a través de imágenes o simplificaciones, ejemplo de ello es el acceso actual a una cierta "metafísica matemática". Detrás de la física usual,Quizás, esta filosofía de la globalidad logró que el profesor Zalamea, según él “la oveja negra” de una familia de humanistas, apareciera en la publicación europea, coordinada por el curador italiano de arte Gianluigi Ricuperati, director de la Domus Academy.

UN Periódico (UNP): ¿cuáles son las características específicas que ha encontrado en su rastreo de la matemática durante los últimos 50 años?

Fernando Zalamea Traba (F.Z.T.): se trata de características técnicas y complejas que se pueden resumir a través de imágenes o simplificaciones, ejemplo de ello es el acceso actual a una cierta "metafísica matemática". Detrás de la física usual, un haz de trigo, donde las diversas espigas se unen en el atado típico que se usa en las mieses (cultivos de cereales).

UNP: desde su experiencia, ¿para qué puede funcionar el pensamiento matemático dentro del contexto de un país?

F.Z.T.: alguna vez leí que Pierre Francastel, historiador de arte francés, consideraba el arte y las matemáticas como los dos modos mayores de pensamiento de la humanidad. Esto lo expresaba en el sentido de pensamientos creativos, libres, que abren campos, mientras que las ciencias duras tienden a cerrarlos. La ciencia aplicada precisa, técnica e ingenieril resuelve cosas muy pequeñas que sirven, por ejemplo, para construir puentes u otros objetos que nos facilitan la vida. Por su lado, la matemática, aunque no servirá para eso, será útil para mejorar el sentido de la comunidad y la sociedad, abrir la imaginación y liberar al hombre.

UNP: usted proviene de una familia de humanistas, es hijo de una de las mujeres más re-conocidas en el ámbito cultural y artístico de Colombia, Marta Traba, y hermano del artista Gustazo Zalamea, ¿cómo es que decidió recorrer el camino de la matemática? 

F.Z.T: efectivamente, mi fami-lia es profundamente humanista, yo soy la oveja negra, el único que optó por un camino medianamen-te científico. El poeta Jorge Zala-mea, mi abuelo, fue quien inició esta línea y mi madre la continuó. Aunque con ella no pude hablar mucho de matemáticas, nos unían la estética y la creatividad. Hay una atención y disposición común entre nosotros, y es que así como mi madre, incluso mi hermano Gustavo, estuvieron muy atentos a la contemporaneidad del arte, yo lo he estado a aquella de las matemáticas.

UNP: ¿cómo se siente estar en un libro que destaca a 100 per-sonas como mentes globales en el mundo? 

F.Z.T.: contento, pues uno de los elementos interesantes de la publicación es el listado elabora-do por jóvenes, lo que quiere decir que me encuentro en sintonía con ellos. Otro aspecto que me pareció genial es que el algorit-mo de selección fuera realmente transdisciplinar. Es muy valioso, que siendo bastante desconoci-do, aparezco junto a intelectuales contemporáneos, como la escri-tora francesa de origen búlgaro Julia Kristeva, reconocida por su innovador trabajo en la intersec-ción entre lingüística, cultura y literatura; Umberto Eco, quien ha realizado aportes a la teoría semiótica; y el filósofo Giorgio Agamben, en cuya obra confluyen estudios de la cultura en Occidente. 

UNP: teniendo en cuenta el enfoque transdisciplinar de la publicación, ¿cuál considera que ha sido su lugar en el aporte de la matemática a las demás dis-ciplinas? 

F.Z.T.: pienso que se relaciona con mi libro Filosofía sintética de las matemáticas contemporáneas, el cual forma parte de la Colección Obra Selecta de la Vicerrectoría Académica de la un, publicado en 2009. Se trata de un ejercicio para examinar la matemática de los últimos 50 años y hacer una reflexión filosófica, algo inédito, que fue quizá una de las razones por las que se tradujo al inglés (2012) y ahora al francés (2016), hasta llegar a tener una influencia sorpresiva en las artes. El texto ha sido una suerte de balón de oxígeno para las personas que necesitaban escapar de la filoso-fía analítica, enfocada en reducir el conocimiento al análisis del lenguaje y establecer definiciones de los conceptos para hacer un rastreo del desglose desde un punto de vista lingüístico. En artes o matemáticas, la creatividad es más visual, por esa razón insistí en la creatividad, pues se ayudan a quebrar ciertas lectu-ras dogmáticas de la filosofía. El libro está dividido en una parte filosófica y una matemática, que se reflejan en una red cultural de utilidad para tratar de entender el mundo contemporáneo.
___________
palabras clave: matemáticas, arte, cultura, filosofía. 

http://www.unperiodico.unal.edu.co/uploads/media/UNPeriodico196.pdf

sábado, 16 de marzo de 2013

SEGÚN ESTUDIO ASPIRINA REDUCE RIESGO DE CÁNCER DE PIEL

Aspirina reduce riesgo de cáncer de piel


Tomar una aspirina de forma regular puede reducir el riesgo de padecer cáncer de piel entre las mujeres mayores de edad, según recientes estudios. 

Los casos de este tipo de cáncer, conocido como melanoma, han aumentado en las últimas décadas. En Estados Unidos, aparecen cada año casi 77 mil casos nuevos de melanoma y hay más de 9 mil muertes por esta causa. 

Los resultados, publicados en la revista 'Cáncer', se basan en datos recolectados por un estudio de 12 años de duración, en el que también se ha considerado si los participantes del estudio se han expuesto al sol y si utilizan normalmente protector solar. 

Tras ese período, los investigadores descubrieron que las mujeres que tomaron aspirina tenían un riesgo un 21 % menor de contraer melanoma, en comparación con las mujeres que no ingirieron dicho medicamento. 

Sin embargo, el autor principal de esas investigaciones, Jean Tang, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California, oeste de Estados Unidos, dijo que esto no significa que todas las mujeres deben empezar a tomar aspirina para prevenir el cáncer de piel. 

“Este estudio... correlaciona el uso de la aspirina con la reducción del riesgo de melanoma, pero no lo demuestra”, explicó Tang. 

En la investigación participaron casi 60 mil mujeres de raza blanca, de entre 50 y 79 años de edad, que informaron de su uso de medicamentos y cualquier nuevo diagnóstico en unos cuestionarios anuales. 

No obstante, las mujeres que tomaron otros medicamentos antinflamatorios no esteroides (AINE) - tales como el ibuprofeno y el naproxeno - no eran menos propensas a desarrollar melanoma. 

La aspirina y otros AINE inhiben ciertas proteínas que se sabe que juegan un papel en el crecimiento del tumor, por lo que no está claro por qué la aspirina, solamente, podría disminuir el riesgo de melanoma. 

ha/aa/
http://www.hispantv.ir/detail/2013/03/16/217366/aspirina-reduce-riesgo-cancer-piel

sábado, 31 de enero de 2009

Dos poemas contra la barbarie

Grito hacia Roma (Desde la torre del Chrysler Building)Manzanas levemente heridas
por los finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas.

Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elefantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.

Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte;
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación;
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.

Pero el viejo de las manos traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.

Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.


Federico García Lorca
De Poeta en Nueva York


Editado por palabra, el día 31 Diciembre '08 - 14:22, en Poemas.


Canción de corro del niño palestino



Quiero, madre, quiero,
nunca me das nada,
quiero, quiero, quiero,
quiero una granada.

Las piedras,
mi madre,
las piedras
no sirven,
las piedras
no valen,
las piedras,
mi madre,
no matan
soldados
ni paran
los tanques.

Las piedras,
mi madre,
son sólo
miseria,
son muerte,
son cárcel,
las piedras,
mi madre,
tortura,
son sangre.

Las piedras,
mi madre,
no matan
soldados
ni paran
los tanques.

Quiero, madre, quiero,
nunca me das nada,
quiero, quiero, quiero,
quiero una granada,
que abrase los tanques
que todo lo abrasan.


(Conrado Santamaría)


Editado por quique falcon, el día 11 Enero '09 - 22:14, en Poemas.

http://www.nodo50.org/mlrs/

 

sábado, 27 de diciembre de 2008

Anterior calentamiento global produjo vida exótica

Un anterior calentamiento global produjo una forma de vida exótica

(NC&T) La investigación podría ayudar a los científicos a conocer más profundamente los efectos potenciales de los cambios significativos en el clima de la Tierra.



Estos cristales de magnetita recientemente descubiertos (magnetofósiles), con forma de lanza, desenterrados en
una excavación en New Jersey, son de tan sólo unos cuatro micrones de largo. Sin embargo, aunque ese tamaño pueda parecernos muy pequeño, son hasta ocho veces más grandes que los magnetofósiles anteriormente conocidos.

Los magnetofósiles son restos de cristales de magnetita producidos por microorganismos de un tipo exótico: las bacterias magnetotácticas, singulares bacterias capaces de orientarse por la dirección del campo magnético de la Tierra.


Los nuevos fósiles son diferentes a cualquier otro cristal de magnetita descrito hasta el momento.


Informes anteriores sugerían que la fuente de la marca magnética en la capa limítrofe entre el Paleoceno y el Eoceno es un tipo de magnetita formado por el impacto de un cometa.

Sin embargo, en un estudio previo al actual, los investigadores ya demostraron que la huella magnética provenía de material biogénico. En el nuevo estudio, han aportado más datos.

La bacteria que produjo los cristales de magnetita constituye una clase completamente nueva de organismo, sobre el que nadie ha informado con anterioridad.

Esta especie de microorganismo vivió durante un período de calentamiento global abrupto conocido como Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (PETM, por sus siglas en inglés), período en el que las temperaturas en todo el planeta ascendieron entre 5 y 6 grados centígrados durante unos 20.000 años.

Es evidente que un evento climático similar de calentamiento global abrupto tendría un severo impacto sobre nuestra biosfera.

http://www.solociencia.com/geologia/08122103.htm

Lógica genial de los niños

La lógica genial de los niños

Por mythos, Dec 19, 2008

Imagen educacioninicial.com

La franqueza que poseen es desconcertante, y lo mejor de ellos es que nos enseñan a no guardar rencor.

http://a.stanzapub.com/delivery/avw.php?zoneid=267&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a811d78a

Los niños de entre cinco y ocho años esperan siempre respuestas precisas y fundamentadas a todas las preguntas complicadas que hacen. Ya que no se conforman fácilmente con evasivas.

No será la primera ni la última vez que sus inesperadas indagaciones provoquen una sorpresiva lluvia de ideas. Y ni con la ayuda de libros o diccionarios, en innumerables ocasiones, se puedan resolver problemas como cuando preguntan que como lo hace el viento cuando no sopla.

Su curiosidad, como la indagación misma del saber científico, crea geniales maneras limpias de su comunicación en las casas. Usan un lenguaje súper económico, y a pesar de que es un vocabulario mas limitado que el de nosotros, sus padres, ciertamente le sacan mucho mas provecho a sus palabras.

Las cosas desagradables no las aceptan, ignorándolas casi siempre. Las desilusiones no los contaminan, sino que simplemente las envían al olvido. Nunca son desanimados por los fracasos, ya que siempre están intentándolo de nuevo. Son temerarios, no les temen a las ratas, ni al exceso de transito, ni siquiera a que un día serán viejos.

A su mirada todo es maravilloso, y como están tan cerca de nuestro mundo ubican cosas que los adultos dejan pasar sin darles importancia. Gracias a su fascinante sentido de lo mágico se aprenden, cada día, cosas sobre las plantas, los insectos, las rocas o las semillas, y todas esas cosas les inspiran pensamientos totalmente personales y únicos. Generalmente piden no cortar un botón de flor ya que flor madre llorara mucho. Los jardines, entonces se convierten en unas grandes y hermosas familias de flores, de árboles o de frutos, o de pajaritos y de bichos minúsculos.

Para ellos las cosas fabricadas o inanimadas, como las cosas de casa, o la casa misma, comienzan a ser una parte de la naturaleza y, al ser natural, lógicamente están con vida. Sus dibujos son muebles sonrientes, plantas que se desplazan o rocas que están tristes, y sus juguetes poseen alas y surcan los aires en misiones muy especiales.

La franqueza que poseen es desconcertante, y lo mejor de ellos es que nos enseñan a no guardar rencor. Aunque disputan y pelean siempre cuando juegan, olvidan las causas de la disputa y se reconcilian fácilmente. De esa forma, aprenderíamos, a que las disputas no se conviertan en largas y tristes enemistades. Pero gracias a que son tan jóvenes y son poseedores de tan poco pasado para masticar pensamientos negativos, son capaces de olvidar las situaciones desagradables.

Se dice que únicamente los niños y los grandes sabios disfrutan de las más bellas cosas de la vida, de los pequeños regalos gratuitos, como las maravillosas formas que tienen las nubes, o los extraños sonidos de una conchita marina.

Claro que cuando comienzan a crecer su experiencia los empieza a moldear a sus necesidades y cualidades. Y de eso nos damos ya cuenta cuando entre sus amistades comienzan a aparecer los pequeños trucos con los cuales los más desprevenidos pierden sus canicas o sus caramelos.

Pero de todas maneras es una de las etapas mas maravillosas de la vida, y aquí estamos nosotros para ser testigos de que una vez fuimos parte de ese mundo, tan sutil y curioso. Es necesario disfrutar, con el corazón abierto las maravillas de la niñez y redescubrirlas por segunda vez en la vida.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Homenaje a Juán Rulfo




A Juan Rulfo le bastaron una novela y un libro de cuentos para ocupar un lugar de privilegio dentro de las letras hispanoamericanas. Creador de un universo rural inconfundible, el narrador plasmó en sus narraciones no sólo las p eculiaridades de la idiosincrasia mexicana, sino también el drama profundo de la condición humana. El llano en llamas (1953) reúne quince cuentos que reflejan un mundo cerrado y violento donde el costumbrismo tradicional se desplaza para vincularse con los mitos más antiguos de Occidente: la búsqueda del padre, la expulsión del paraíso, la culpa original, la primera pareja, la vida, la muerte. Pedro Páramo (1955) trata los mismos temas de sus relatos, pero los traslada al ámbito de la novela rodeándolos de una atmósfera macabra y poética. Este libro ostenta, además, una prodigiosa arquitectura formal que fragmenta el carácter lineal del relato.

Juan Rulfo

La mítica ciudad de Comala sirve de escenario para la novela y algunos cuentos de Juan Rulfo. Su paisaje es siempre idéntico, una inmensa llanura en la que nunca llueve, valles abrasados, lejanas montañas y pueblos habitados por gente solitaria. Y no es difícil reconocer en esta descripción las características de Sayula, en el Estado de Jalisco, donde el 16 de mayo de 1918 nació el niño que, más tarde, se haría famoso en el mundo de las letras. Su nombre completo era Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno.

Juan Rulfo dividió su infancia entre su pueblo natal y San Gabriel (así se llamaba la actual Ciudad Venustiano Carranza), donde realizó sus primeros estudios y pudo contemplar algunos episodios de la sublevación cristera, violento levantamiento que, al grito de "¡Viva Cristo Rey!" y ante el cómplice silencio de las autoridades eclesiásticas, se opuso a las leyes promulgadas por el presidente Calles para prohibir las manifestaciones públicas del culto y subordinar la Iglesia al Estado.

Rulfo vivió en San Gabriel hasta los diez años, en compañía de su abuela, para ingresar luego en un orfanato donde permaneció cuatro años más. Puede afirmarse, sin temor a incurrir en error, que la rebelión de los cristeros fue determinante en el despertar de su vocación literaria, pues el sacerdote del pueblo, con el deseo de preservar la biblioteca parroquial, la confió a la abuela del niño. Rulfo tuvo así a su alcance, cuando apenas había cumplido los ocho años, todos aquellos libros que no tardaron en llenar sus ratos de ocio.

A los dieciséis años intentó ingresar en la Universidad de Guadalajara, pero no pudo hacerlo pues los estudiantes mantuvieron, por aquel entonces, una interminable huelga que se prolongó a lo largo de año y medio. En Guadalajara publicó sus primeros textos, que aparecieron en la revista Pan, dirigida por Juan José Arreola. Poco después se instaló en México D.F., ciudad que, con algunos intervalos, iba a convertirse en su lugar de residencia y donde, el 7 de enero de 1986, le sorprendería la muerte.

Ya en la capital, intentó de nuevo entrar en la universidad, alentado por su familia a seguir los pasos de su abuelo, pero fracasó en los exámenes para el ingreso en la Facultad de Derecho y se vio obligado a trabajar. Entró entonces en la Secretaría de Gobernación como agente de inmigración; debía localizar a los extranjeros que vivían fuera de la ley. Desempeñó primero sus funciones en la capital para trabajar luego en Tampico y Guadalajara y recorrer, más tarde, durante dos o tres años, extensas zonas del país, entrando así en contacto con el habla popular, los peculiares dialectos, el comportamiento y el carácter de distintas regiones y grupos de población.

Juan Rulfo con su hijo Juan Francisco (c. 1953)

Esta vida viajera, este contacto con la múltiple realidad mexicana, fue fundamental en la elaboración de su obra literaria. Más tarde, y siempre en la misma Secretaría de Gobernación, fue trasladado al Archivo de Migración. Rulfo se ganó la vida en trabajos muy diversos: estuvo empleado en una compañía que fabricaba llantas de hule y también en algunas empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras. Simultáneamente, dirigió y coordinó diversos trabajos para el Departamento Editorial del Instituto Nacional Indigenista y fue también asesor literario del Centro Mexicano de Escritores, institución que, en sus inicios, le había concedido una beca.

La obra de Juan Rulfo, pese a constar sólo de dos libros, le valió un general reconocimiento en todo el mundo de habla española, reconocimiento que se concretó en premios tan importantes como el Nacional de Letras (1970) y el Príncipe de Asturias de España (1983); fue traducida a numerosos idiomas. En 1953 apareció el primero de ellos, El llano en llamas, que incluía diecisiete narraciones (algunas de ellas situadas en la mítica Comala), que son verdaderas obras maestras de la producción cuentística.

Cuando, en 1955, aparece Pedro Páramo, la única novela que escribió Juan Rulfo, el acontecimiento señala el final de un lento proceso que ha ocupado al escritor durante años y que aglutina toda la riqueza y diversidad de su formación literaria. Una formación que ha asimilado deliberadamente las más diversas literaturas extranjeras, desde los modernos autores escandinavos, como Halldor Laxness y Knut Hamsun, hasta las producciones rusas o estadounidenses. Basta con acercarse a la novela, de estructura más poética que lógica, que ha sido tachada de confusa por algunos críticos, para comprender la paciente laboriosidad del autor, el minucioso trabajo que su redacción supuso y que le exigió rehacer numerosos párrafos, desechar páginas y páginas ya escritas.

Desde 1955, año de la aparición de Pedro Páramo, Rulfo anunció, varias veces y en épocas distintas, que estaba preparando un libro de relatos de inminente publicación, Días sin floresta, y otra novela titulada La cordillera, que pretendía ser la historia de una inexistente región de México desde el siglo XVI hasta nuestros días. Pero el autor no volvió a publicar libro alguno. En una entrevista de 1976, Rulfo confesó que la novela proyectada había terminado en la basura. De vez en cuando, algunos textos suyos aparecían en las páginas de las publicaciones periódicas dedicadas a la literatura. Así, en septiembre de 1959, la Revista Mexicana de Literatura publicó con el título de Un pedazo de noche un fragmento de un relato de tema urbano; mucho más tarde, en marzo de 1976, la revista ¡Siempre! incluía dos textos inéditos de Rulfo: una narración, El despojo, y el poema La fórmula secreta.

Rulfo en su estudio (c. 1954)

Pero esta escasa producción literaria ha servido de inspiración y base para una considerable floración de producciones cinematográficas, adaptaciones de cuentos y textos de Rulfo que se iniciaron, en 1955, con la película dirigida por Alfredo B. Crevenna, Talpa, cuyo guión es una adaptación de Edmundo Báez del cuento homónimo del escritor. Siguieron El despojo, dirigida por Antonio Reynoso (1960); Paloma herida, que, con argumento rulfiano, dirigió el mítico realizador mexicano Emilio Indio Fernández; El gallo de oro (1964), dirigida por Roberto Gavaldón, cuyo guión sobre una idea original del autor fue elaborado por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. En 1972, Alberto Isaac dirigió y adaptó al cine dos cuentos de El llano en llamas y en 1976 se estrenó La Media Luna, película dirigida por José Bolaños que supone la segunda versión cinematográfica de la novela Pedro Páramo.

Fueron tantas las reacciones periodísticas y las notas necrológicas que se publicaron después de la muerte de Rulfo que con ellas se elaboró un libro titulado Los murmullos, antología periodística en torno a la muerte de Juan Rulfo. Póstumamente se recopilaron los artículos que el autor había publicado en 1981 en la revista Proceso.
http://www.biografiasyvidas.com/monografia/rulfo/

 
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