Los hombres están perdiendo el cromosoma Y: los científicos pensaban que no importaba, pero ahora tienen más información
La pérdida se asocia con enfermedades graves en todo el cuerpo, lo que contribuye a una esperanza de vida más corta
Paula Gardyn
larazon.es/16.02.2026
Cuando hablamos de cromosomas, solemos pensar en genética básica, las mujeres son XX y los hombres XY. El cromosoma Y, presente solo en los hombres, determina el desarrollo biológico masculino y alberga genes clave, como el SRY, que activa la formación de los testículos.
Durante décadas se creyó que perder este cromosoma en algunas células era casi irrelevante, porque contiene relativamente pocos genes fuera de los relacionados con la masculinidad. Pero los estudios más recientes han demostrado que la historia es mucho más compleja: perder el cromosoma Y en algunas células —un fenómeno llamado LOY, por sus siglas en inglés (Loss of Y)— está relacionado con enfermedades graves y puede acortar la esperanza de vida.
¿Qué es exactamente la pérdida de Y?
La pérdida de Y no significa que todos los hombres pierdan su cromosoma ni que desaparezca de la especie. Se trata de un proceso que ocurre en ciertas células, sobre todo en la sangre, según los hombres envejecen.
A medida que las células se dividen, pueden producirse errores que provocan que algunas pierdan el cromosoma Y. Con el tiempo, estas células se acumulan, y esto no solo es un marcador del envejecimiento, sino que también se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y otros problemas de salud.
Estudios recientes muestran cifras impactantes: alrededor del 40 % de los hombres de 60 años presentan LOY en algunas células, y esa cifra asciende al 57 % entre los de 90 años. Factores como fumar tacabo y la exposición a sustancias químicas también aumentan la probabilidad de pérdida de Y.
El descubrimiento que llevaba décadas gestándose
El primer indicio de esta tendencia apareció en la década de 1960, cuando médicos contaban cromosomas en glóbulos blancos y notaron que algunos hombres habían perdido completamente el cromosoma Y en ciertas células sanguíneas, y la frecuencia aumentaba con la edad.
Décadas después, un gran estudio publicado en Nature analizó a más de 200.000 hombres en la base de datos genética UK Biobank. Los resultados confirmaron que la pérdida de Y es un fenómeno común en la edad avanzada y que podría ser un indicador de que se están acumulando mutaciones dañinas en el organismo, vinculadas a cáncer y enfermedades del corazón.
¿Qué significa para la salud masculina?
La pérdida de Y no convierte automáticamente a un hombre en “menos hombre” ni significa que esté condenado a enfermar. Es más bien un marcador biológico. La presencia de células sin cromosoma Y puede indicar que el cuerpo está permitiendo que se acumulen mutaciones que afectan diferentes órganos y sistemas.
El cromosoma Y, aunque pequeño y con pocos genes, no es irrelevante. Hay evidencias de que su pérdida parcial en células sanguíneas, cada vez más frecuente con la edad, se ha asociado con problemas de salud significativos.
Más allá de la genética, este descubrimiento subraya la importancia de cuidar la salud masculina a medida que envejecemos: alimentación equilibrada, ejercicio, evitar tóxicos como el tabaco y chequeos médicos regulares son medidas que ayudan a mantener el organismo lo más resistente posible frente a los efectos del envejecimiento y, quizá, a frenar en parte la pérdida celular del cromosoma Y.
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