Sponsor

Recent

EN EL CAPITALISMO EL DINERO PÚBLICO Y LA RIQUEZA GENERADA POR EL TRABAJO NO ESTÁ SUBVENCIONANDO A LOS POBRES, SINO A LOS RICOS

No nos los podemos permitir ni social, ni económica, ni ecológicamente
Sale carísimo mantener a los ricos

El trabajo y la riqueza, en cambio, lo crea la sociedad, no las macro-corporaciones o la adicción estructural al crecimiento económico 

No conviene confundirse de enemigo: lo que resulta socialmente corrosivo y peligroso es la desigualdad y la asimetría de poder, no sus víctimas (las personas más vulnerables). 

Luis I. Prádanos

“No nos podemos permitir a los ricos alimentando sus excentricidades”. En la imagen, un lujoso yate arriba a la bahía de Cannes (Francia) justo delante del hotel Carlton.Foto: Reuters.

El sistema legal, económico, político y cultural dominante que se sufre en el mundo capitalista promueve los comportamientos egoístas y predatorios. Se admira a quienes con más eficacia y de manera no recíproca vampirizan y acaparan la riqueza generada por ecosistemas o el trabajo de comunidades humanas. En un planeta finito y ecológicamente degradado, la acumulación de riqueza de unas personas es siempre a costa de la desposesión de otras.

Una sociedad sostenible y saludable debería, en cambio, dotarse de mecanismos que penalicen el abuso de lo común e incentiven aquellos comportamientos que mejoren la vida de toda la comunidad y regeneren el medio ambiente del que depende todo ser vivo. Hasta que no comprendamos que la prosperidad, la seguridad y la felicidad solo se consiguen mediante colaboración, confianza y reciprocidad seguiremos atribuyendo la causa de la enfermedad a sus síntomas. Pensaremos, erróneamente, que las víctimas de un sistema perverso—y no el sistema en sí que funciona aplastando a cada vez más personas en beneficio de unos pocos privilegiados—son nuestro problema.

No conviene confundirse de enemigo: lo que resulta socialmente corrosivo y peligroso es la desigualdad y la asimetría de poder, no sus víctimas (las personas más vulnerables). Los que se apropian del bien común son los ricos y poderosos, no los pobres e inmigrantes. Solo hay que recordar que un puñado de personas que caben en un bar pequeño de barrio acaparan más riqueza que el 50% de la población mundial o que el 1% de los humanos dispone de tanta riqueza como el 99% restante. Con estas cifras en mente, nadie puede argumentar que a la sociedad le sale caro mantener a las personas en riesgo de exclusión social sin que suene a distorsión malintencionada de la realidad.

En el mundo capitalista, el dinero público y la riqueza generada por las personas trabajadoras no está subvencionando a los pobres, sino a los ricos. Los ricos se subvencionan devorando lo público y lo común (lo generado por la sociedad y por los ecosistemas) y reproducen su capital sin necesidad de trabajar (intereses, rentas, herencias, especulación). El trabajo y la riqueza, en cambio, lo crea la sociedad, no las macro-corporaciones o la adicción estructural al crecimiento económico (mucho menos la especulación financiera); dichos actores, de hecho, generan dinámicas que precarizan o destruyen tanto el empleo de calidad como el medioambiente del que depende todo ser vivo que habite nuestro planeta (incluidos los seres humanos millonarios).

Las personas vulnerables no quitan el trabajo a nadie. Realmente, además de la creciente automatización que sustituye al trabajo humano, es la dinámica del capitalismo neoliberal la que condiciona que no florezcan empleos de calidad necesarios para la reproducción y el mantenimiento de una vida humana próspera (en agroecología, diseño sostenible y biomímesis, economía ecológica, construcción de casas pasivas, energías renovables, ecología urbana y un largo etcétera).

En lugar de dar más poder a las corporaciones y a los dueños del capital (la falacia de que desregulando y privatizando lo público y facilitando la vida a las macro-corporaciones se crea empleo) deberíamos, por el contrario, tasar intensamente los bienes inmuebles y el capital a partir de cierto umbral (pues se trata de la riqueza que se reproduce rápidamente no solo sin necesidad de contribuir al bien común, sino acaparándolo y destruyéndolo), no el trabajo (la contribución, monetarizada o no, al bien común y la sostenibilidad socioeconómica) para, de este modo, reducir la desigualdad y subvencionar con lo recaudado una disminución general de las horas semanales de trabajo con salarios mínimos más altos para acabar con el desempleo, el estrés y la explotación laboral y medioambiental.

Ahora bien, la deliberación sobre qué trabajos son necesarios para la reproducción social y cuáles son social y ecológicamente indeseables debería ser decidido por la sociedad en su conjunto, no por la dinámica de crecimiento económico a toda costa o por las corporaciones transnacionales cuyo objetivo no coincide, en la mayoría de los casos, con el bien común.

Obviamente, si se generasen debates abiertos entre el conjunto de los habitantes de una ciudad para decidir qué empleos hay que fomentar y cómo diseñar el espacio urbano, muy poca gente defendería la necesidad de endeudar masivamente a la ciudad y buscar inversiones extranjeras millonarias para construir autopistas o aeropuertos innecesarios y obras faraónicas disfuncionales que dejan infraestructuras monstruosas carísimas de mantener, deudas eternas, corrupción urbanística y degradación ambiental (estadios olímpicos, macro-casinos, expos, rascacielos). Estos proyectos siempre subvencionan, con dinero público, una dinámica de acumulación que beneficia a los que ya son ricos y generan un espacio urbano deplorable para los demás.

La mayoría de vecinas y vecinos preferirían, sin duda, espacios públicos a escala humana para el disfrute común y cotidiano, mucho más asequibles y fáciles de mantener, y que mejoren la calidad del aire y el agua, reduzcan el ruido y el estrés, favorezcan las relaciones sociales, y no dejen una mella en las arcas públicas: parques, huertos urbanos, zonas verdes y peatonales, bibliotecas y centros sociales, etc. Espacios donde la comunidad pueda encontrarse, sin necesidad de gastar y consumir, para jugar, enamorarse, charlar, hacer ejercicio o aprender y enseñar taichí, yoga, permacultura, carpintería, reparación de electrodomésticos, etc.

No nos podemos permitir a los ricos alimentando sus excentricidades, megalomanías y porfolios financieros a costa del bienestar social y ecológico. Que no nos engañen, los que sufren las consecuencias más dolorosas del sistema capitalista perverso no son la causa del problema, sino sus víctimas. Equivocarnos al identificar las causas de nuestro malestar tiene el contraproducente efecto de enfrentar a los oprimidos y, en consecuencia, fortalecer al opresor. Centrarnos en las causas de los problemas, y no solo en sus síntomas, es el primer paso para intentar crear un sistema socialmente deseable, económicamente estable y ecológicamente viable.



http://elsalmoncontracorriente.es/?Nos-sale-carisimo-mantener-a-los

Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios

LO MÁS VISTO

EJERCITAR EL CEREBRO ALARGA LA VIDA

Evita la inactividad física que causa la muerte La decadencia cerebral después de los 50 años provoca la inactividad física que mata a millones de personas en el mundo. Ejercitar el cerebro no solo previene su decadencia, sino que también alarga la vida. Foto: Freepik La inactividad física causa la muerte cada año a más de 3 millones de personas en todo el mundo, según la OMS. La inactividad física se acentúa sobre todo a partir de los 50 años de edad, momento en que también se ven afectadas las capacidades cognitivas. La literatura científica ha analizado en los últimos años el impacto de la decadencia de la actividad física en las capacidades cognitivas, considerando que ambos están relacionados. Sin embargo, nunca ha podido determinar con claridad qué es lo que domina en esta relación, si la inactividad física es la que provoca la decadencia cognitiva o a la inversa. Una nueva investigación desarrollada en la Universidad de Ginebra ha descubierto

EMANCIPACIÓN N° 936

DESCARGAR Y COMPARTIR EN PDF VISITE BIBLIOTECA EMANCIPACIÓN DESCARGUE 25 LIBROS EN PDF CON CADA ENTREGA HACIENDO CLIC EN CADA TÍTULO ANTES QUE PIERDA EL ENLACE: LIBROS 12501 A 12525 NO OLVIDE DESCOMPRIMIR LOS ARCHIVOS 12501 La Perversión. Burtis, Thomson. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12502 La Decadencia De Una Civilización O El Fin De La Antigua Grecia. Vol. 2. Barbagallo, Corrado. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12503 La Decadencia De Una Civilización, O El Fin De La Antigua Grecia. (Vol. 1). Barbagallo, Corrado. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12504 La Edda Poética. Saemund. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12505 El Pueblo Modelo Y Sus Cabañas: Bournville. Harvey, W. Alexander. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12506 El Mantel De Tabby. Alcott, Louisa M. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12507 El Maravilloso Mago De Oz. Baum, Lyman Frank. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12508 El Marqués De Bradomín. Coloquios Románticos. Valle-Inclán, Ramón Del. Emancipación. Mayo 11 de 2024 12509 El Mayor En

BANCO MUNDIAL Y FMI: AL SERVICIO DE LOS ACREEDORES

1944-2024, 80 años de intervenciones del Banco Mundial y del FMI, ¡basta ya! Eric Toussaint En julio de 2024, el Banco Mundial y el FMI cumplirán 80 años. 80 años de neocolonialismo financiero y de imposición de políticas de austeridad en nombre del pago de la deuda. ¡80 años son suficientes! Las instituciones de Bretton Woods deben ser abolidas y sustituidas por instituciones democráticas al servicio de una bifurcación ecológica, feminista y antirracista. Para conmemorar estos 80 años, volvemos a publicar todos los miércoles hasta julio una serie de artículos que analizan en detalle la historia y los daños causados por estas dos instituciones. Acerca de la fundación de las instituciones de Bretton Woods En un clima de caza de brujas, el Banco Mundial siempre está al servicio de los poderosos Conflictos entre la ONU y el dúo Banco Mundial/FMI SUNFED versus Banco Mundial ¿Por qué un Plan Marshall? ¿Por qué la anulación de la deuda alemana en 1953 no puede aplicarse actualmente para Grec

ENTRADA DESTACADA

EL NEOLIBERALISMO ESTÁ DESFASADO HISTÓRICAMENTE

EL NEOLIBERALISMO ESTÁ DESFASADO HISTÓRICAMENTE

En el supuesto que se diga que se admite que la anarquía creciente del capitalismo no lo encamina h…

Biblioteca Emancipación