Estas estructuras, similares a pequeños ganglios linfáticos, detectan señales procedentes del cerebro y activan la respuesta inmunitaria
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Pablo Javier Piacente / T21
elperiodico.com/21 AGO 2026
Investigadores descubrieron estructuras similares a ganglios linfáticos en la médula ósea del cráneo de ratones, que desempeñan un papel en el desarrollo de una respuesta inmune rápida en el cerebro. Los hallazgos podrían ofrecer una nueva forma de combatir el cáncer cerebral y las enfermedades neurodegenerativas.

La médula ósea craneal alberga estructuras linfoides que pueden activar respuestas inmunitarias frente a tumores cerebrales. / Crédito: Universidad de Washington en St. Louis.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis (WashU), en Estados Unidos, ha identificado unas estructuras inmunológicas hasta ahora desconocidas en la médula ósea del cráneo, capaces de activar una respuesta defensiva frente a amenazas procedentes del cerebro. El hallazgo, que se detalla en un estudio publicado en la revista Nature, aporta una nueva pieza al complejo mapa de comunicación entre el sistema nervioso y las defensas del organismo.
Una vía de comunicación inmunológica
Los científicos describen estas estructuras como formaciones linfoides similares a los ganglios linfáticos, localizadas especialmente en las regiones posteriores del cráneo, como los huesos occipital e interparietal. En ellas se agrupan células inmunitarias especializadas, como linfocitos T colaboradores foliculares, linfocitos B y células presentadoras de antígeno. También presentan estructuras semejantes a los centros germinales, las zonas donde los linfocitos B se activan y perfeccionan su capacidad para producir anticuerpos.
El descubrimiento resulta importante porque durante décadas el cerebro fue considerado un órgano relativamente aislado del sistema inmunitario. Esa visión empezó a cambiar cuando se descubrieron vasos linfáticos en las meninges y, posteriormente, pequeños canales capaces de conectar el cráneo, la duramadre (la membrana que recubre el cerebro) y el tejido nervioso.
Estos canales permiten que componentes procedentes del cerebro lleguen a la médula ósea del cráneo, creando una vía de comunicación inmunológica muy cercana al sistema nervioso central, según se indica en una nota de prensa.
Un "puesto de vigilancia"
El nuevo estudio sugiere que esta conexión no es únicamente una vía de transporte. También permite que el cráneo actúe como una especie de "puesto de vigilancia" inmunológica. En experimentos realizados en ratones, los investigadores rastrearon proteínas procedentes del cerebro y observaron que podían alcanzar la médula ósea craneal, donde eran reconocidas por las células inmunitarias de estas estructuras. En ese momento, se desencadenaban respuestas adaptativas dirigidas contra esos antígenos.
La función de estas estructuras se hizo especialmente evidente en modelos de cáncer cerebral. Los investigadores utilizaron ratones con glioblastoma, un tumor agresivo del sistema nervioso central, y comprobaron que la alteración de los centros inmunológicos del cráneo favorecía un crecimiento tumoral más rápido y reducía la supervivencia. Por el contrario, cuando se potenciaba su actividad, aumentaban las respuestas inmunitarias contra el tumor.

Científicos descubren estructuras inmunológicas capaces de reconocer señales procedentes del cerebro. / Crédito: TSD Studio en Unsplash.
Aplicaciones terapéuticas
El equipo llegó incluso a probar una estrategia experimental para estimular estas defensas directamente desde el exterior del cráneo. Mediante un gel aplicado bajo el cuero cabelludo administraron una combinación de proteínas inmunoestimulantes, que favorecía la producción de anticuerpos en la médula ósea craneal. En los ratones tratados se observó una mayor respuesta antitumoral, un mejor rechazo de los tumores y una supervivencia más prolongada que en los animales de control.
La investigación apunta así a una posible nueva vía para diseñar tratamientos contra enfermedades neurológicas. La proximidad anatómica de estos centros respecto al cerebro podría permitir intervenir sobre la respuesta inmunitaria de una forma más localizada, evitando algunos de los efectos que provocan las estrategias sistémicas.
Un cerebro conectado con el sistema inmunológico
El mecanismo podría tener interés no solo en los tumores cerebrales, sino también en enfermedades neurodegenerativas y otros trastornos en los que participa el sistema inmunitario.
Sin embargo, aún son necesarios estudios adicionales para comprobar hasta qué punto estas estructuras funcionan de la misma manera en las personas. Más allá de esto, los investigadores han identificado un nicho inmunológico especializado dentro del hueso del cráneo, demostrando una vez más que el cerebro no está aislado de las defensas del organismo, sino conectado con ellas mediante una red mucho más estrecha y sofisticada de lo que se pensaba.
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Referencia
Functional role of skull lymphoid structures in CNS immunosurveillance. Jang Hyun Park et al. Nature (2026). DOI:https://doi.org/10.1038/s41586-026-10951-4
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Fuente: Levante - EMV en:
