El principio cosmológico dice que si miramos suficientemente lejos el universo es igual en cualquier dirección: un inquietante hallazgo sugiere que no es así
Guillermo Carvajal
labrujulaverde.co/29 Jun, 2026
Un equipo de astrofísicos acaba de publicar en la revista Nature un hallazgo que pone en jaque uno de los pilares de la cosmología moderna. Utilizando el mapa más detallado del universo hasta la fecha, han detectado que la distribución de las galaxias mantiene una orientación preferente a lo largo de distancias de miles de millones de años luz. Esto contradice directamente el llamado principio cosmológico, que sostiene que, si miramos lo suficientemente lejos, el universo debe verse igual en cualquier dirección.
Los investigadores Francesco Sylos Labini y Marco Galoppo analizaron datos del instrumento DESI (Dark Energy Spectroscopic Instrument), uno de los proyectos más ambiciosos para cartografiar el cosmos. En lugar de limitarse a contar cuántas galaxias hay a cada distancia, idearon una forma de medir hacia dónde se alinean.
Imaginemos que tomamos todas las parejas de galaxias que están separadas por una misma distancia, por ejemplo, 500 millones de años luz. Si el universo es isótropo (igual en todas las direcciones), los pares deberían apuntar hacia todos los ángulos por igual, sin preferencias.
Sin embargo, al hacer este ejercicio con los datos reales, encontraron un exceso de pares alineados en direcciones muy concretas. Esas alineaciones forman crestas verticales en los mapas que, según los autores, trazan estructuras filamentosas coherentes que se extienden a lo largo de cientos de megaparsecs (un megaparsec son más de 3 millones de años luz).
Para saber si esto era normal, los científicos compararon los datos reales con dos tipos de modelos teóricos:
- Distribuciones aleatorias (Poisson): Un universo sin estructuras, donde las galaxias están colocadas al azar.
- Simulaciones del modelo estándar (ΛCDM): Los mejores ordenadores simulan cómo debería ser el universo según la teoría aceptada actualmente, que incluye materia oscura y energía oscura.
El resultado fue demoledor. Mientras que en las simulaciones del modelo estándar las direcciones se volvían uniformes al alejarse (tal como se espera), en los datos reales la anisotropía (direcciones preferentes) se mantenía firme a todas las escalas analizadas.
a, Proyección bidimensional de la muestra de galaxias DESI dentro de un corte circular de radio Rmax = 300 Mpc h−1 y espesor 2Zmax = 40 Mpc h−1 (Métodos). b, El mapa de calor ADPD correspondiente de p(θ, r) para la muestra DESI, donde las crestas verticales indican un exceso de recuentos de pares alineados a lo largo de direcciones preferentes, que trazan estructuras filamentosas coherentes. c, Proyección bidimensional de un corte simulado representativo del modelo ΛCDM con la misma geometría y el mismo número de galaxias que la muestra DESI. d, El mapa de calor ADPD correspondiente al corte simulado. A diferencia de los datos observacionales, la distribución angular de los pares es casi uniforme y no presenta estructuras direccionales persistentes. Crédito: F. Sylos Labini & M. Galoppo 2026
De hecho, los autores señalan textualmente: la persistencia de estructuras anisotrópicas en escalas de gigaparsec indica características direccionales coherentes a través de las mayores escalas investigadas, desafiando la suposición de que la distribución de galaxias se vuelve estadísticamente isótropa a escalas suficientemente grandes.
¿Es esto fruto del azar?
Los físicos miden la solidez de un resultado con la «sigma» (σ). Cuanto más alta es la sigma, menos probable es que el hallazgo sea una casualidad.
En este estudio, aplicaron una prueba muy conservadora (dejando fuera una simulación cada vez para comparar con el resto). En todas las muestras de galaxias brillantes, ninguna de las 330 simulaciones del modelo estándar logró reproducir la señal observada. Esto da una probabilidad de error inferior a 3 entre 1000, lo que se traduce en una significancia superior a 3,4σ. En la muestra de galaxias rojas luminosas (donde hay menos objetos y el margen es más estrecho), la significancia fue superior a 3,3σ.
Si se utilizan métodos estadísticos más simples, la discrepancia supera incluso las 5σ, un umbral que en física se considera un descubrimiento (con menos de 1 posibilidad entre 3,5 millones de ser casual).
Los autores fueron muy meticulosos para asegurarse de que la señal no era un error del telescopio o del método de observación:Descartaron la geometría del sondeo: Repitieron el análisis con catálogos aleatorios que imitan la forma del cielo observado por DESI pero sin galaxias reales. No vieron anisotropías.
Descartaron los efectos de la velocidad de las galaxias: Las galaxias no están quietas; sus movimientos alteran las distancias que medimos (efecto del espacio de redshifts). Al comparar simulaciones con y sin este efecto, vieron que no explica la señal.
Descartaron la aleatoriedad: Mezclaron las posiciones angulares de las galaxias reales (manteniendo sus distancias). La señal de anisotropía desapareció.
¿Por qué es tan importante?
El modelo estándar del universo (ΛCDM) asume que, aunque localmente veamos cúmulos y filamentos, al alejarnos lo suficiente todo se vuelve homogéneo y sin direcciones preferentes. Este descubrimiento sugiere que no es así.
Los autores explican que la varianza angular (la medida de esta dirección preferente) no disminuye con la distancia, sino que se estabiliza en una meseta. Esto implica que las inhomogeneidades a gran escala —más que las fluctuaciones gaussianas alrededor de una densidad media bien definida— dominan las propiedades estadísticas de la distribución de galaxias en las mayores escalas.
Dicho de otro modo, el universo en su conjunto podría ser más parecido a una esponja con una orientación general que a un océano uniforme. Esto no rompe el principio copernicano (que dice que no estamos en un lugar especial del universo), pero sí rompe la versión estricta del principio cosmológico (que dice que el universo es igual en todos lados y direcciones).
Los propios investigadores reconocen que hacen falta más datos. Futuros lanzamientos del proyecto DESI y el nuevo telescopio espacial Euclid (de la Agencia Espacial Europea) permitirán comprobar si estas alineaciones monstruosas se extienden aún más allá o si, por el contrario, desaparecen con más volumen de observación.
Mientras tanto, el estudio abre la puerta a explorar teorías alternativas: soluciones más complejas a las ecuaciones de Einstein, nuevos comportamientos de la materia oscura o efectos de retroalimentación de las propias estructuras sobre el espacio-tiempo.
Como resumen los autores en sus conclusiones finales, estos resultados requieren una reevaluación de cómo se realizan la homogeneidad y la isotropía en el universo observado y motivan nuevas pruebas de modelos cosmológicos basados en estadísticas direccionales. La cosmología, al menos por ahora, tiene un nuevo y enorme rompecabezas que resolver.
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FUENTES
Sylos Labini, F., Galoppo, M. Detection of anisotropic cosmic structures on a gigaparsec scale. Nature (2026). doi.org/10.1038/s41586-026-10702-5
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