LEAMOS SIN RESERVAS, ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA

Sponsor

Recent

LA TRAMPA DE LA FALSA EQUIVALENCIA: CUANDO LA DEFENSA DE LA VIDA NO ES UN “EXTREMO”

Bajo el pretexto de rechazar una polarización tóxica, lo que realmente se busca es socavar la capacidad de la sociedad para debatir visiones de mundo incompatibles
Estamos ante el choque de dos cosmovisiones que no pueden coexistir bajo el manto de la moderación

Imagen E.O con Nano Banana 2

Jhon Trujillo Caro
desdeabajo.info/4 junio, 2026

En el actual ciclo electoral global (desde Colombia y América Latina hasta Europa y Estados Unidos), se ha instalado una narrativa que funciona como anestésico político, la idea de los “dos extremos”. Esta tesis, que nos invita a mirar con sospecha tanto a las nuevas derechas radicales como a los movimientos que defienden los derechos humanos y el medio ambiente, es una trampa intelectual. Bajo el pretexto de rechazar una polarización tóxica, lo que realmente se busca es socavar la capacidad de la sociedad para debatir visiones de mundo incompatibles, equiparando de manera falaz la defensa de la vida con el proyecto de su destrucción.

Esta equiparación no es solo un error de análisis, es una falsa equivalencia deliberada que blanquea proyectos políticos de exclusión mientras criminaliza las luchas por la dignidad humana. Equiparar a quienes buscan desmantelar el Estado social, perseguir minorías y acelerar la explotación de la naturaleza con quienes defienden la vida, la justicia climática y la inclusión, es un ejercicio de amnesia política que termina consintiendo, por omisión, las formas de opresión más cruentas.

Quienes más abanderan dicha narrativa del centro político suele apoyarse en la mal llamada teoría de la herradura, la cual sugiere que los extremos del espectro político terminan encontrándose. Esta analogía ignora una diferencia fundamental: la relación que cada proyecto tiene con el conflicto. La extrema derecha busca la supresión del conflicto a toda costa, dado que anhela una visión unificada, monolítica y dócil del mundo donde el disentimiento es un enemigo a abatir. Por el contrario, las posturas progresistas y de izquierda asumen el conflicto como una parte esencial del cambio y la transformación. El conflicto evita la osificación del sistema social forzando la transformación y la revitalziación de las fuerzas creativas. Lejos de ser una disfunción, el choque de intereses no es un fallo del sistema, al contrario, es el motor que saca a las personas de la apatía, agudiza nuestra mirada y nos impulsa a pensar juntos.

Las agendas que defienden los derechos buscan que esas tensiones tengan lugar y sean canalizadas hacia la potenciación de las realidades sociales y las capacidades de pensar críticamente la realidad. La pregunta de fondo no es quién es más extremo, sino qué tipo de transformación queremos: ¿una impuesta por arriba que niega la pluralidad mediante la supresión del conflicto, o una que permite que todas las expresiones de resistencia y agencia comunitaria tengan cabida para construir nuevos órdenes?

La libertad de expresión y la Paradoja de la Tolerancia

Un punto de fricción constante en este debate es la exigencia de la extrema derecha de validar cualquiera de sus posturas bajo el escudo irrestricto de la libertad de expresión. Es indiscutible que la libertad de expresión es una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática, indispensable para la formación de la opinión pública. Para que exista una verdadera apertura, este derecho debe garantizarse no solo respecto a ideas inofensivas, sino también frente a aquellas que chocan, inquietan o atacan a cualquier sector de la población.

Sin embargo, el derecho a la libertad de expresión no es absoluto. La Convención Americana sobre Derechos Humanos prevé en su artículo 13.2 la posibilidad de exigir responsabilidades ulteriores ante el ejercicio abusivo de este derecho, precisamente para asegurar el respeto a los derechos de los demás, el orden público y la seguridad. Cuando un proyecto político utiliza su plataforma para promover la deshumanización de las minorías o los discursos de odio, no está ejerciendo un debate democrático legítimo, está ejerciendo violencia.

Aquí cobra vital importancia la Paradoja de la Tolerancia del filósofo Karl Popper: si extendemos una tolerancia ilimitada hacia aquellos que son abiertamente intolerantes, la tolerancia misma terminará siendo destruida. Exigir que los discursos de odio no tengan cabida no es un acto de censura, sino un imperativo establecido en los principios interamericanos para la autodefensa de las libertades fundamentales.

Estamos ante el choque de dos cosmovisiones que no pueden coexistir bajo el manto de la moderación. Por un lado, tenemos un proyecto extractivista que busca convertir cada territorio, cada cuerpo y cada expresión de vida en mercancía. Por otro lado, emerge la apuesta por la defensa de la vida y el cuidado de nuestra casa común. Como ha señalado el Papa Francisco, habitar este mundo implica asumir la responsabilidad ineludible y colectiva de cuidarlo.

Frente a esta disyuntiva, la postura del centro que rechaza a ambos lados por igual apela, en el mejor de los casos, a una ceguera voluntaria y, en el peor, a la complicidad táctica con la dominación vigente. Ante la injusticia, la violencia y la devastación, la neutralidad no existe. Quien no toma partido termina consintiendo las lógicas de explotación actuales. Es imperativo perder el miedo a tomar partido. Las elecciones de nuestra época no son una contienda entre dos fuerzas destructivas equivalentes. La extrema derecha opera mediante una doctrina del miedo, intentando paralizar la movilización social bajo la premisa de que quienes exigen derechos son un peligro inminente.

Asumir la responsabilidad por nuestro mundo implica tener la valentía de reconocer que el conflicto es el motor de la democracia y la transformación social. Ante la amenaza de quienes buscan suprimir al otro y devastar los territorios, defender la vida y la dignidad no es ubicarse en un extremo, es asumir el único compromiso ético que hace posible nuestro futuro compartido.

________
Fuente:

Entradas que pueden interesarte

EMANCIPACIÓN, OTRA MANERA DE VER LA ACTUALIDAD

Emancipación N° 1050: Sistemas Bajo Presión

Emancipación N° 1049: Paradoja de Julio

Emancipación N° 1048: Analizando la Geopolítica

ENTRADA DESTACADA

EL NUEVO RUMBO DE LA EDUCACIÓN COLOMBIANA

EL NUEVO RUMBO DE LA EDUCACIÓN COLOMBIANA

Entre Dios, el mercado y la escuela pública El nuevo gobierno impone un discurso de reconstrucción …

LO MÁS VISTO

SIGUE LA LUCHA DE LOS PALESTINOS POR UN ESTADO LIBRE Y UN SITIAL EN LA ONU

altermediamundo.blogia   Miles de palestinos en la calles de Cisjordania a favor de un Estado libre y una silla en la ONU Miles de personas se concentran en las ciudades más importantes de Palestina para manifestarse a favor del reconocimiento como un Estado libre e independiente y para dar su respaldo al presidente de la Autoridad Nacional (ANP), Mahmud Abbás, que solicitará el viernes el ingreso del territorio como país miembro de la Organización de Naciones Unidas (ONU). El enviado especial de teleSUR a Belén, Rodrigo Hernández, comprobó la multitudinaria convocatoria que pide también el apoyo internacional “que necesitan los palestinos para que se le respeten sus Derechos Humanos y terminar con la ocupación” de Israel. “El ambiente en la mayor parte de las ciudades es espectacular, se había convocado manifestación en Ramala y Belén y la respuesta ha sido tremenda, hay miles de personas en la calle”, reportó. Las manifestaciones también se registran en en N...

UN NUEVO TRATAMIENTO CON CÉLULAS MODIFICADAS LOGRA FRENAR EL CÁNCER DE VEJIGA Y ABRE UNA VÍA ESPERANZADORA

El descubrimiento tiene especial importancia debido a la elevada incidencia de esta enfermedad  Un nuevo tratamiento con células modificadas logra frenar el cáncer de vejiga y abre una vía esperanzadora istock Álvaro García larazon.es/16.07.2026 19:17 Un equipo de científicos de Weill Cornell Medicine, Cedars-Sinai Medical Center y Roswell Park Comprehensive Cancer Center ha desarrollado una nueva estrategia basada en células CAR-T modificadas genéticamente capaces de localizar y eliminar de forma selectiva células tumorales de cáncer de vejiga. La investigación, publicada en Journal of Experimental Medicine, demuestra que estas células, administradas directamente en la vejiga mediante un catéter, consiguieron frenar el avance de tumores en modelos animales. Los resultados plantean una posible alternativa terapéutica para pacientes que actualmente cuentan con opciones limitadas. El descubrimiento tiene especial importancia debido a la elevada incidencia de esta enfermedad. El cánce...