El descubrimiento tiene especial importancia debido a la elevada incidencia de esta enfermedad
Un nuevo tratamiento con células modificadas logra frenar el cáncer de vejiga y abre una vía esperanzadora istock
Álvaro García
larazon.es/16.07.2026 19:17
Un equipo de científicos de Weill Cornell Medicine, Cedars-Sinai Medical Center y Roswell Park Comprehensive Cancer Center ha desarrollado una nueva estrategia basada en células CAR-T modificadas genéticamente capaces de localizar y eliminar de forma selectiva células tumorales de cáncer de vejiga.
La investigación, publicada en Journal of Experimental Medicine, demuestra que estas células, administradas directamente en la vejiga mediante un catéter, consiguieron frenar el avance de tumores en modelos animales. Los resultados plantean una posible alternativa terapéutica para pacientes que actualmente cuentan con opciones limitadas.
El descubrimiento tiene especial importancia debido a la elevada incidencia de esta enfermedad. El cáncer de vejiga provoca alrededor de 600.000 nuevos casos al año en todo el mundo y, pese a los tratamientos disponibles, presenta una elevada tendencia a reaparecer y avanzar, llegando en algunos casos a ser necesaria la extirpación completa del órgano.
Un reto para la inmunoterapia contra tumores sólidos
Las terapias con células CAR-T ya han demostrado buenos resultados en determinados tipos de cáncer de la sangre. Sin embargo, su aplicación en tumores sólidos ha sido mucho más complicada debido a obstáculos como la dificultad para penetrar en el tejido tumoral y el riesgo de atacar células sanas.
Para superar estas limitaciones, los investigadores diseñaron células CAR-T con una alta capacidad para reconocer células específicas del cáncer de vejiga y optaron por introducirlas directamente en el órgano mediante una técnica conocida como administración intravesical.
El equipo creó células capaces de detectar una proteína denominada MUC16, presente en grandes cantidades en muchas células de cáncer de vejiga, incluidas algunas resistentes a tratamientos convencionales. En cambio, esta proteína apenas aparece en las células normales de la vejiga y en otros tejidos sanos, lo que permite aumentar la precisión del tratamiento.
En ensayos realizados en laboratorio, estas células modificadas lograron destruir tumores positivos para MUC16 obtenidos a partir de células cancerosas procedentes de pacientes.
Resultados prometedores en modelos animales
Posteriormente, los investigadores probaron la eficacia del tratamiento en ratones a los que se habían implantado células humanas de cáncer de vejiga. Los resultados mostraron diferencias importantes según la forma de administración.
Cuando las células CAR-T se introdujeron por vía intravenosa, no lograron un efecto significativo sobre los tumores. Sin embargo, al aplicarse directamente dentro de la vejiga mediante un catéter, consiguieron reducir el crecimiento tumoral y aumentar la supervivencia de los animales.
''El desarrollo de células T modificadas genéticamente para tumores sólidos ha sido un desafío, en parte debido a la expresión en tejidos normales de posibles antígenos diana», comenta Wolchok. ''El uso de un sistema de administración compartimentado nos permite superar este obstáculo y, con suerte, acercarnos un paso más a un uso más generalizado de las células CAR y las células T transgénicas para tumores sólidos comunes, como el cáncer de vejiga''.
Los investigadores consideran que estos resultados sitúan a MUC16 como una posible diana terapéutica relevante para este tipo de cáncer y destacan que la administración intravesical podría convertirse en una vía práctica y accesible para aplicar esta tecnología en pacientes.
Según Merghoub, este enfoque podría tener utilidad tanto en fases iniciales del cáncer de vejiga como en aquellos tumores que no responden a los tratamientos actuales, ofreciendo una posible alternativa para personas con pocas opciones antes de recurrir a la cirugía para retirar la vejiga.
__________
Fuente:
