Un trabajo liderado por el IIBM, junto con la Universidade do Algarve, demuestra que una especie de ratón con alta capacidad regenerativa presenta además resistencia al cáncer
Saludadiario.es
21/05/2026
Un equipo de investigadores del Grupo “Mecanismos Moleculares de Envejecimiento y Cáncer”, liderados por Wolfgang Link del Instituto de Investigaciones Biomédicas Sols-Morreale (IIBM) CSIC-UAM junto con el equipo de Gustavo Tiscornia de la Universidade do Algarve, ha demostrado que el ratón espinoso africano (Acomys), conocido por su capacidad para regenerar tejidos complejos, presenta también una notable resistencia al desarrollo de tumores.
A diferencia de la mayoría de los mamíferos, que responden a las lesiones mediante cicatrización, este roedor es capaz de regenerar piel, músculo e incluso restablecer conexiones funcionales en la médula espinal. Esta característica lo convierte en un modelo de gran interés para estudiar los mecanismos de regeneración tisular.
La paradoja de “la herida que nunca cicatriza”
Durante décadas, el cáncer se ha descrito como “una herida que nunca cicatriza”, ya que ambos procesos —la reparación de tejidos y el desarrollo tumoral— comparten una intensa proliferación celular. Esta similitud ha llevado a plantear una hipótesis recurrente en biomedicina: si los organismos con gran capacidad regenerativa podrían estar más expuestos a desarrollar cáncer.
Sin embargo, los resultados de este estudio cuestionan esta idea y apuntan en la dirección contraria. Los investigadores compararon la respuesta del ratón espinoso con la de ratones de laboratorio (Mus musculus) tras someterlos a un protocolo químico para inducir tumores cutáneos. Mientras que los ratones convencionales desarrollaron múltiples papilomas, los ratones espinosos no desarrollaron ningún tipo de tumor.
Un sistema de defensa frente al daño celular
Para comprender este comportamiento, los investigadores analizaron la respuesta molecular de ambas especies mediante secuenciación de ARN durante 28 días. Los resultados muestran que el ratón espinoso activa una respuesta biológica diferencial frente al estrés carcinogénico.
En concreto, este animal presentó una mayor activación de genes supresores de tumores en las primeras fases de la exposición, así como una respuesta inmunitaria más amplia, que incluyó la activación de células capaces de eliminar células potencialmente tumorales. Además, una vez controlado el daño, la actividad génica volvió rápidamente a niveles normales.
Otro de los aspectos relevantes fue el aumento de la muerte celular programada en las zonas dañadas, lo que permitió eliminar células con alteraciones genéticas antes de que puedan transformarse en tumorales.

Implicaciones para la investigación en cáncer
“Estos resultados indican que la capacidad de regeneración y la resistencia al cáncer no son incompatibles, sino que podrían estar relacionadas”, explica Wolfgang Link. “El ratón espinoso ha desarrollado mecanismos muy eficaces para controlar la proliferación celular, activando tanto el sistema inmunitario como las vías supresoras de tumores”.
Este trabajo sitúa a los mecanismos de regeneración tisular como una posible clave en la prevención del cáncer. Comprender cómo el ratón espinoso controla la proliferación celular permitirá identificar nuevas dianas terapéuticas y avanzar en el diseño de estrategias innovadoras para la prevención y el tratamiento del cáncer humano, así como en medicina regenerativa.
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Artículo de referencia:
Vitorino, M., Pinheiro, G.G., Grenho, I. et al. Resistance to tumorigenesis in the african spiny mouse (Acomys) correlates with upregulation of multiple tumor suppressor genes. Sci Rep (2026). (doi:10.1038/s41598-026-45001-6)
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Fuente: IIBM en:
