
- Mayor precisión: La capacidad de enfocar la radiación en el tumor con una precisión excepcional minimiza el daño a los tejidos sanos cercanos. Esto es especialmente valioso en tumores próximos a órganos vitales.
- Menos efectos secundarios: Con menos radiación en tejidos sanos, los pacientes experimentan menos efectos secundarios adversos, lo que mejora su calidad de vida durante y después del tratamiento. A pesar de ello hay algunos efectos secundarios, como enrojecimiento e la piel y fatiga.
- Mayor eficacia: La alta concentración de radiación en el tumor aumenta la probabilidad de destruir las células cancerosas, lo que mejora la eficacia del tratamiento.
- Tratamiento de tumores resistentes: Las partículas subatómicas, como los iones pesados, pueden utilizarse para abordar tumores resistentes a otros tratamientos.
- Aplicaciones pediátricas: La terapia de partículas es especialmente beneficiosa para niños con cáncer, ya que reduce el riesgo de efectos secundarios a largo plazo.