DOSSIER:
-Las principales plataformas mundiales, como las redes sociales se han autoproclamado jueces de la verdad mundial
-La objetividad mediática no existe y la neutralidad es mera cobardía, cuando no cinismo
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"EE.UU. ha tratado previamente de manipular la opinión de la comunidad internacional a su favor bajo el pretexto de 'mantener el orden internacional basado en reglas'"
1. Global Times sobre el conflicto en Ucrania: "EE.UU. ya no puede usar el mismo truco de siempre para engañar al mundo"
Tanto Washington como sus aliados de la OTAN pretenden que más países condenen la operación militar en Ucrania e impongan sanciones.
Imagen ilustrativaNovikov Aleksey / Shutterstock
La operación militar impulsada por Rusia en Ucrania llevó a EE.UU. a tratar de "secuestrar" la visión del resto del mundo para imponer la propia, analizó Global Times, que agregó que Washington "ya no puede usar el mismo truco de siempre para engañar al mundo".
Como ejemplo de esa postura recordó que la Casa Blanca insiste en que la India condene la acción bélica y abandone su lugar de neutralidad. Una muestra de esa presión es el diálogo del viernes 25 de febrero entre el secretario de Estado, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar, en el que el funcionario estadounidense resaltó "la importancia de una fuerte respuesta colectiva para condenar la invasión de Rusia".
Aunque la India no dio señales de una modificación en su postura, Yuan Zheng, subdirector del Instituto de Estudios Americanos de la Academia China de Ciencias Sociales, no descarta algún cambio como gesto hacia EE.UU. "Sin embargo, es improbable que Nueva Delhi condene o critique abiertamente a Moscú debido a su estrecha relación", expresó.
La India no es el único país que no comparte la visión estadounidense. Otros países han tomado una postura similar, como México y Turquía, que anunciaron que no impondrán sanciones económicas a Rusia; o Argentina, Bolivia, Brasil y Panamá, que rechazaron las sanciones, ya que tomar una postura contra Rusia no está entre sus "intereses" ni "conduce a la solución de la crisis".
Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó su "firme apoyo" a Rusia y destacó la "importancia de contrarrestar la campaña de mentiras y desinformación" llevada a cabo por Occidente.
La manipulación de las opiniones
Según Global Times, EE.UU. no está en posición de reclamar a otros países que se sumen a las sanciones y la condena a Moscú. "No puede pedir a todo el mundo que pague por el caos que ha creado", publicó y añadió que la Casa Blanca y sus aliados de la OTAN "deberían asumir la responsabilidad".
En ese sentido, señaló que "los intereses de Washington no son iguales a los intereses de todo el mundo" y agregó que "EE.UU. ha tratado previamente de manipular la opinión de la comunidad internacional a su favor bajo el pretexto de 'mantener el orden internacional basado en reglas'".
"Afortunadamente, ya no puede usar el mismo truco de siempre para engañar al mundo. Cada vez más países ya se han dado cuenta del desvergonzado propósito de Washington de usarlos como piezas de ajedrez para promover sus propios intereses", concluyó.
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Fuente:
2. Censuraron, entre otros, a Sputnik y RT
Conflicto Rusia Ucrania: La dictadura de los medios
La libertad de expresión: censura y etiquetado de medios y voces disidentes en las redes sociales. La descalificación de Rusia del Mundial de Qatar 2022. El antecedente de Donald Trump.
Por Jorge Majfud
Los medios juegan un papel central en el conflicto Rusia - Ucrania.Habrá que repetirlo hasta el infinito: que consideremos que la OTAN es la primera responsable del conflicto en Ucrania no significa que apoyemos ni a Putin ni a ninguna guerra. Tampoco apoyamos la dictadura mediática mundial y sus lágrimas de cocodrilo.
El imperialismo de la OTAN y la guerra de Putin
Es parte de una estrategia en la que hasta la gente más honesta cae: si estás contra el imperialismo de la OTAN estás a favor de la guerra de Putin. O no menciones nuestro imperialismo porque están muriendo inocentes en Ucrania. Pues, al imperialismo siempre hay que recordarlo, porque es tímido y no quiere que se lo mencionen, porque, aunque no absoluto, es el principal marco político e ideológico del mundo, y mucho más hay que mencionarlo ahora porque posa de defensor altruista de las víctimas ucranianas, siendo que es un directo protagonista en esta tragedia.
La FIFA descalificó a Rusia del Mundial de Qatar 2022
En consecuencia, el efecto fútbol funciona a la perfección. Y ésta no es solo una metáfora: la vieja mafia de la FIFA ha suspendido a la selección rusa de fútbol del mundial de Qatar de este año, un mundial donde los Derechos Humanos brillan por su ausencia.
La FIFA pudo realizar copas mundiales en dictaduras como la de Argentina en 1978 o en la Italia fascista de 1934, manipulada en favor del régimen de Mussolini (Il Duce también intervino en Francia 1938). Tres casos que terminaron con la obtención del máximo trofeo, donde no solo los futbolistas fueron víctimas sino que esos eventos sirvieron de legitimación moral a la barbarie.
La FIFA también supo mantener la “neutralidad deportiva” durante masacres más recientes. Las grandes cadenas deportivas de televisión nunca habían transmitido con el banner “No a la guerra” hasta ahora. Pero entre mafiosos se defienden.
Las censura de las redes sociales
En la misma línea de pseudo neutralidad ideológica, las principales plataformas mundiales, como las redes sociales (desde siempre pero cada vez de forma más evidente) se han autoproclamado jueces de la verdad mundial y etiquetan a todas las noticias de medios como Russia TV con la advertencia “esta noticia procede de un medio afiliado al gobierno de Rusia”.
Incluso, gobiernos bananeros han censurado este canal de noticias, a pesar de que nunca nadie se atrevió a hacer algo similar con CNN y Fox News cuando hicieron posible la desinformación que terminó con la masacre de un millón de personas en Irak y medio continente en un caos sangriento que aún persiste.
Por no ir a la clásica censura de visibilidad y posicionamiento mediático de los buscadores de Internet que mantienen un oligopolio casi absoluto, todos manipulados desde San Francisco.
El antecedente de Donald Trump
Nuestra posición en este tema no ha cambiado ahora. Cuando hace unos años Twitter canceló la cuenta de Donald Trump, aunque la considerábamos un resumidero de basura, nos opusimos a eso. La libertad de expresión (en esteroides para los dueños del dinero y limitada por la vulnerabilidad laboral de los de abajo) significa que también quienes piensan radicalmente diferente a nosotros tengan el derecho a decirlo.
Son los pueblos quienes deberán madurar y educarse para aprender a digerir la información y, sobre todo, aprender a organizarse para no dejar siempre la mayoría de los medios más poderosos, los creadores de miedo y de opinión, a los dueños del capital. ¿Por qué cuatro o cinco poderosos CEOs de mega empresas, elegidos por nadie aparte de su minúsculo concilio de cardenales, se autoproclaman guardianes de la verdad?
Etiquetado de medios
Por supuesto que en todos los demás casos no etiquetan ni mencionan las afiliaciones de los medios occidentales con los gobiernos alineados. Grandes cadenas creadoras de opinión, como Fox News o CNN, responsables de apoyar guerras masivas y ocultar sus crímenes de lesa humanidad, no son más independientes por ser privadas, sino todo lo contrario: sus imperios no dependen de los lectores sino de sus millonarios anunciantes y los poderosos intereses de su micro clase social. Sus noticias deberían ser precedidas con la advertencia: “Este medio está afiliado o responde a los intereses especiales de lobbies, corporaciones y transnacionales”.
En gran medida, los canales que no ocultan su afiliación a un gobierno, a un sindicato o a una ideología son más honestos que aquellos con una proyección internacional y una influencia devastadora que posan de independientes y de campeones de objetividad informativa.
Es más: la objetividad mediática no existe y la neutralidad es mera cobardía, cuando no cinismo. Lo que existe y debería apreciarse es la honestidad, reconocer de una buena vez a qué visión del mundo apoyamos y si esa visión depende de nuestros intereses personales, de clase, o a algo más amplio llamado humanidad.
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Fuente:
3. La dictadura de los medios

Por Jorge Majfud
Las principales plataformas mundiales, como las redes sociales se han autoproclamado jueces de la verdad mundial.¿Por qué cuatro o cinco poderosos CEOs de mega empresas se autoproclaman guardianes de la verdad?
Habrá que repetirlo hasta el infinito: que consideremos que la OTAN es la primera responsable del conflicto en Ucrania no significa que apoyemos ni a Putin ni a ninguna guerra.
Tampoco apoyamos la dictadura mediática mundial y sus lágrimas de cocodrilo.
Es parte de una estrategia en la que hasta la gente más honesta cae: si estás contra el imperialismo de la OTAN estás a favor de la guerra de Putin. O no menciones nuestro imperialismo porque están muriendo inocentes en Ucrania. Pues, al imperialismo siemrpe hay que recordarlo, porque es tímido y no quiere que se lo mencionen, porque, aunque no absoluto, es el principal marco político e ideológico del mundo, y mucho más hay que mencionarlo ahora porque posa de defensor altruista de las víctimas ucranianas, siendo que es un directo protagonista en esta tragedia.
En consecuencia, el efecto fútbol funciona a la perfección. Y ésta no es solo una metáfora: la vieja mafia de la FIFA ha suspendido a la selección ruisa de futbol del mundial de Catar de este año, un mundial donde los Derechos Humanos brillan por su ausencia. La FIFA pudo realizar copas mundiales en dictaduras fascistas, como la de Argentina en 1978 o en la Italia fascista de 1934, manipulada en favor del régimen de Mussolini (Il Duce también intervino en Francia 1938). Tres casos que terminaron con la obtención del máximo trofeo, donde no solo los futbolistas fueron víctimas sino que esos eventos sirvieron de legitimación moral a la barbarie. La FIFA también supo mantener la “neutralidad deportiva” durante masacres más recientes. Las grandes cadenas deportivas de televisión nunca habían transmitido con el banner “No a la guerra” hasta ahora. Pero entre mafiosos se defienden.
En la misma línea de pseudo neutralidad ideológica, las principales plataformas mundiales, como las redes sociales (desde siempre pero cada vez de forma más evidente) se han autoproclamado jueces de la verdad mundial y etiquetan a todas las noticias de medios como Russia TV con la advertencia “esta noticia procede de un medio afiliado al gobierno de Rusia”. Incluso, gobiernos bananeros han censurado este canal de noticias, a pesar de que nunca nadie se atrevió a hacer algo similar con CNN y Fox News cuando hicieron posible la desinformación que terminó con la masacre de un millón de personas en Irak y medio continente en un caos sangriento que aún persiste.
Por no ir a la clásica censura de visibilidad y posicionamiento mediático de los buscadores de Internet que mantienen un oligopolio casi absoluto, todos manipulados desde San Francisco.
Nuestra posición en este tema no ha cambiado ahora. Cuando hace unos años Twitter canceló la cuenta de Donald Trump, aunque la considerábamos un resumidero de basura, nos opusimos a eso. La libertad de expresión (en esteroides para los dueños del dinero y limitada por la vulnerabilidad laboral de los de abajo) significa que también quienes piensan radicalmente diferente a nosotros tengan el derecho a decirlo. Son los pueblos quienes deberán madurar y educarse para aprender a digerir la información y, sobre todo, aprender a organizarse para no dejar siempre la mayoría de los medios más poderosos, los creadores de miedo y de opinión, a los dueños del capital. ¿Por qué cuatro o cinco poderosos CEOs de mega empresas, elegidos por nadie aparte de su minúsculo concilio de cardenales, se autoproclaman guardianes de la verdad?
Por supuesto que en todos los demás casos no etiquetan ni mencionan las afiliaciones de los medios occidentales con los gobiernos alineados. Grandes cadenas creadoras de opinión, como Fox News o CNN, responsables de apoyar guerras masivas y ocular sus crímenes de lesa humanidad, no son más independientes por ser privadas, sino todo lo contrario: sus imperios no dependen de los lectores sino de sus millonarios anunciantes y los poderosos intereses de su micro clase social. Sus noticias deberían ser precedidas con la advertencia: “este medio está afiliado o responde a los intereses especiales de lobbies, corporaciones y transnacionales”.
En gran medida, los canales que no ocultan su afiliación a un gobierno, a un sindicato o a una ideología son más honestos que aquellos con una proyección internacional y una influencia devastadora que posan de independientes y de campeones de objetividad informativa.
Es más, la objetividad mediática no existe y la neutralidad es mera cobardía, cuando no cinismo. Lo que existe y debería apreciarse es la honestidad, reconocer de una buena vez a qué visión del mundo apoyamos y si esa visión depende de nuestros intereses personales, de clase, o a algo más amplio llamado humanidad.
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