AGUSTÍN ANGARITA LEZAMA
Transcribo nota editorial de Juan Gossaín en RCN. "Déjenme decirles, que como siempre hago, pero hoy más que nunca, he escogido cada palabra de este comentario que voy a hacer, con el cuidado de un relojero armando una pieza, cada adjetivo, cada verbo, cada sustantivo. Este asunto es sumamente grave.
Hace unas pocas semanas esa excelente periodista que es María Isabel Rueda, en la columna dominical que escribe en las páginas editoriales del diario El Tiempo, publicó una columna sobre el tema y en el subtítulo de ese artículo, en letras grandes, se hacía esta pregunta "¿hay algo indebido en que los hijos del Presidente de la República actúen como empresarios?" Pues bien, algunos amigos míos, en privado, me preguntaron, usted que piensa de esa pregunta. Y les dije, lo grave de la pregunta no es como la formula María Isabel, lo grave no es, si hay algo indebido en que los hijos del Presidente de la República actúen como empresarios, lo grave, les dije yo, sería que ocurriera al revés: ¿Hay algo indebido en que dos empresarios actúen como hijos del Presidente de la República? Ese es el tema. Ahora, varias semanas después de este episodio, el noticiero Noticias Uno de la televisión nacional que dirige Daniel Coronell, y la columna que el propio Coronell escribe en la revista Semana, revela una investigación hecha por el noticiero, dirigida por Daniel y por sus compañeros reporteros, que en esencia, tanto la columna en Semana como la investigación en televisión de Noticias Uno, sostienen lo siguiente: los dos hijos del presidente Uribe, el suegro del presidente y uno de sus cuñados, adquirieron tierras en la sabana de Bogotá cerca del municipio de Mosquera, por un total de 31 hectáreas. Dice Coronell que gracias a las determinaciones que tomaron, los directores de planeación, la DIAN, el Ministerio de Comercio, el Ministerio de Hacienda, la Alcaldía de Mosquera y la Consejería de la Presidencia de la República, esas tierras, compradas por la familia del Presidente, se valorizaron mil veces. El señor Coronell trae entrevistas, documentos, datos precisos.
Coronell sostiene, pues por eso digo que estoy escogiendo como un boticario en su mortero, cada ingrediente de este producto químico que es este comentario, que los señores Tomás y Jerónimo Uribe, más su abuelo, el suegro del Presidente, más un tío suyo, cuñado del Presidente, compraron en 32 millones unas tierras que, según las afirmaciones de Coronell, valen hoy 33 mil millones de pesos, es decir mil veces más, por favoritismos de varias oficinas del Estado ya identificadas por Coronell. Bien. No es la primera vez que esto ocurre y ni la primera vez que Coronell hace este tipo de denuncias.
Déjenme decir de esta manera lo que pienso del tema. No pueden estar diciendo la verdad ambas partes porque son posiciones contradictorias. Alguien está mintiendo. O mienten los hijos y la familia del presidente Uribe cuando dicen que ellos no han hecho negocios de ese tipo, valorizar por mil veces unas tierras en la Sabana usando las influencias del Estado, o miente Coronell cuando dice que lo hicieron. ¡Ya no más! El país está hasta aquí de quedarse en el aire, nunca sabemos donde terminan las cosas, nunca sabemos donde llegan este tipo de denuncias, siempre nos quedamos a mitad del camino como los malos atletas. No, yo creo que no. El Presidente, sus hijos, su suegro, su cuñado se enriquecieron gracias a que son la familia presidencial, como dice Coronell, o miente Coronell.
Señores oyentes, yo sé bien lo que estoy diciendo, sé cuanto lo he pensado, reflexionado desde que vi Noticias Uno y leí la columna de Semana, sé el cuidado que he puesto para llegar a la siguiente opinión mía, personal, que no compromete a nadie ni a RCN, a mí y exclusivamente a mí. Si el Presidente sabía que sus hijos, que su suegro y su cuñado estaban comprando tierras por 32 millones para luego usar al Estado y valorizarlas y venderlas por 33 mil millones, el Presidente tiene que irse. Si él no sabía eso, o si sus hijos, su suegro y su cuñado no hicieron eso, el que tiene que irse del periodismo es Coronell. Esto no puede seguir así. Si el Presidente anda en esto llegó la hora de decir no más. Si es una calumnia, llegó la hora de decirle a Coronell no más. Los documentos que exhibe Coronell son sumamente graves. Alguien nos está mintiendo. RCN pide públicamente respuestas a estas gravísimas denuncias. O nos ahogamos en un fango de inmundicia o salimos con la cabeza encima. Pero ya no más. El país necesita saber la verdad."
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