Fiebre, tos, dificultad para respirar y una rápida evolución son algunos de sus síntomas. Expertos y organismos sanitarios explican cómo se transmite y cómo se trata
ANDREA RIVERO GARCíA
Gacetamédica.com/ 09/10/2026
La peste neumónica ha vuelto a ocupar el foco de la actualidad después de que la muerte de una trabajadora de un instituto de investigación contra la peste en Irkutsk, Siberia, haya provocado una investigación sanitaria en Rusia. El caso ha generado preguntas sobre una enfermedad que muchos relacionan con la peste negra, pero que hoy puede tratarse con antibióticos si se diagnostica a tiempo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que la peste está causada por la bacteria Yersinia pestis y que existen tres formas principales de la enfermedad: peste bubónica, peste septicémica y peste neumónica. Esta última es la forma que afecta a los pulmones y la única que puede transmitirse directamente entre personas. En el caso de Rusia, las autoridades han comunicado a la OMS que no se han registrado casos de peste en la región de Irkutsk. La organización internacional, no obstante, ha solicitado información adicional sobre las pruebas realizadas a la trabajadora fallecida y sobre las medidas adoptadas con sus contactos.
¿Qué es exactamente la peste neumónica?
La peste neumónica o peste pulmonar es una infección causada por la bacteria Yersinia pestis que afecta directamente a los pulmones.
Es la forma más virulenta de la peste y puede aparecer de dos maneras. Una persona puede desarrollar peste neumónica cuando una infección previa, como la peste bubónica, alcanza los pulmones. También puede contraerla directamente al inhalar partículas respiratorias procedentes de una persona o animal infectado con peste neumónica.
A diferencia de la peste bubónica, que normalmente se relaciona con la picadura de una pulga infectada, la forma neumónica tiene una característica especialmente importante desde el punto de vista epidemiológico: puede transmitirse de persona a persona, principalmente mediante partículas respiratorias expulsadas por un paciente infectado, especialmente al toser.
Sin embargo, esto no significa que cualquier contacto cotidiano con una persona enferma implique automáticamente un contagio. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) señala que la transmisión generalmente requiere un contacto cercano y prolongado con una persona infectada que ya presenta síntomas.
Los síntomas de la peste neumónica pueden aparecer muy rápidamente. Según la OMS, el periodo de incubación puede ser de tan solo 24 horas. Entre los principales síntomas se encuentran:
- fiebre;
- escalofríos;
- debilidad intensa;
- dolor de cabeza;
- tos;
- dificultad para respirar;
- dolor en el pecho;
- producción de esputo, que puede contener sangre.
La aparición de una neumonía que progresa rápidamente es uno de los elementos característicos de esta forma de peste. El CDC describe también la presencia de fiebre, dolor de cabeza, debilidad, dificultad respiratoria, dolor torácico y tos, en ocasiones acompañada de mucosidad sanguinolenta. Por este motivo, la peste neumónica constituye una urgencia médica.
¿Cómo se contagia la peste?
La peste puede transmitirse de diferentes maneras dependiendo de la forma de la enfermedad.
Las principales vías son:
- Picadura de una pulga infectada, la vía clásica de transmisión de la peste.
- Contacto directo con tejidos o fluidos de animales infectados.
- Inhalación de partículas respiratorias procedentes de una persona o animal con peste neumónica.
La bacteria Yersinia pestis circula de forma natural entre determinados pequeños mamíferos y sus pulgas. Por eso, la peste sigue siendo una enfermedad zoonótica: existe un ciclo entre animales, vectores y seres humanos.
El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) indica además que animales domésticos como los gatos pueden infectarse al entrar en contacto con roedores infectados y, en determinadas circunstancias, transmitir la bacteria a las personas.
¿La peste neumónica es mortal?
Esta enfermedad puede ser mortal si no se trata rápidamente. La OMS señala que la peste neumónica puede provocar la muerte entre 18 y 24 horas después del inicio de la enfermedad cuando no recibe tratamiento, aunque los antibióticos pueden ser eficaces si se administran de forma temprana.
Esta cifra explica por qué la peste neumónica continúa considerándose una enfermedad grave a pesar de que actualmente existe tratamiento.
La situación es muy diferente a la de la Edad Media. La peste ya no es una enfermedad necesariamente mortal cuando se diagnostica y trata de forma adecuada. La OMS destaca que los antibióticos son eficaces contra Yersinia pestis y que un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden salvar vidas.
¿Tiene tratamiento?
El tratamiento debe iniciarse lo antes posible cuando existe sospecha clínica, ya que retrasarlo aumenta considerablemente el riesgo de complicaciones y muerte.
Además del tratamiento antibiótico, los pacientes pueden necesitar medidas de soporte médico y, cuando se trata de peste neumónica, aislamiento para evitar la transmisión a otras personas. La OMS recomienda también identificar y vigilar a los contactos estrechos de los pacientes y administrar profilaxis antibiótica cuando corresponda. Por su parte, el ECDC destaca que los antibióticos necesarios para tratar la peste están disponibles en la Unión Europea.
Además, existe una vacuna frente a la peste, sin embargo, la vacunación contra la peste no se recomienda de forma general a toda la población. La OMS no recomienda la vacunación salvo para determinados grupos con un riesgo elevado de exposición, como algunos trabajadores de laboratorio que trabajan de forma habitual con la bacteria o determinados profesionales sanitarios.
Por tanto, para la población general, las principales medidas de prevención son evitar la exposición a pulgas y animales potencialmente infectados y aplicar las medidas de control sanitario cuando aparece un caso.
¿Dónde existe actualmente la peste?
Aunque pueda parecer una enfermedad exclusivamente histórica, la peste sigue existiendo en determinadas zonas del mundo.
La OMS señala que los focos naturales de peste están presentes en diferentes regiones de África, Asia y América. Entre 2019 y 2025, la mayoría de los casos humanos comunicados a la organización se concentraron en Madagascar y la República Democrática del Congo.
Fuente: OMS.La bacteria se mantiene en determinados ciclos naturales entre animales y pulgas, por lo que la aparición de casos humanos continúa siendo posible en zonas donde coinciden estos reservorios, los vectores y la población humana.
¿Hay riesgo de peste neumónica en Europa por el caso de Rusia?
Por el momento, no hay evidencias de una transmisión sostenida de peste neumónica en Europa relacionada con el caso investigado en Rusia.
El ECDC informó el 6 de octubre de 2026 de que estaba siguiendo el caso de la trabajadora fallecida en Irkutsk y señaló que, con la información disponible entonces, no había casos secundarios ni evidencia de una transmisión sostenida entre personas. El organismo también recordó que no se ha registrado un caso de peste en la Unión Europea desde hace décadas y que la enfermedad puede tratarse eficazmente con antibióticos. La OMS, por su parte, ha pedido a las autoridades rusas información adicional antes de poder realizar una evaluación completa del riesgo.
Por tanto, es importante distinguir entre una investigación sanitaria por una neumonía de origen todavía no aclarado y un brote confirmado de peste neumónica. A fecha de la información disponible, Rusia ha comunicado que no se han detectado casos de peste entre los contactos investigados.
ANDREA RIVERO GARCíA
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