Investigadores del Instituto Weizmann de Ciencias descubren un mecanismo biológico por el cual el sildenafil bloquea el transporte de colesterol en las células tumorales, impidiendo la formación de metástasis
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Mariela León
Cambio16.com/13/08/2026
El sildenafil, principio activo comercializado popularmente bajo la marca Viagra, posee una capacidad insospechada para dificultar la progresión y metástasis de ciertos tipos de cáncer.
En la actualidad se sigue empleando para la disfunción eréctil, pero también como tratamiento para la hipertensión pulmonar y para la mejora del rendimiento deportivo. Incluso hay estudios que muestran beneficios para el tratamiento de megaesófago en perros; una enfermedad en la que el esófago se ensancha tanto y pierde fuerza, lo que impide que la comida baje al estómago.
La investigación, desarrollada por un equipo del Instituto Weizmann de Ciencias en Israel y publicada en la revista especializada Cancer Research, no solo demuestra que este fármaco interfiere directamente en la migración tumoral, sino que sugiere que su efectividad se multiplica de manera exponencial al combinarse con las estatinas. Los medicamentos utilizados habitualmente para reducir el colesterol.

El punto de partida de este avance radica en comprender las necesidades metabólicas de las células tumorales. Para que un cáncer primario se extienda a otras partes del organismo, las células malignas necesitan desprenderse del tumor original, desplazarse a través del torrente sanguíneo o del sistema linfático y colonizar nuevos tejidos. Este proceso requiere grandes cantidades de colesterol, una molécula grasa fundamental para reestructurar la membrana celular y otorgar a la célula tumoral la movilidad necesaria para invadir órganos distantes.
El sildenafil funciona atrapando el colesterol dentro de las células cancerosas para que no puedan usarlo para desplazarse y formar nuevos tumores, señalan los científicos del Instituto Weizmann.
El Viagra, un aliado contra el cáncer
Los investigadores, liderados por Yarden Ariav en el laboratorio de Ayelet Erez, demostraron que el sildenafil limita la capacidad de las células cancerosas para utilizar el colesterol, un componente esencial de las membranas celulares. El colesterol es importante para las células cancerosas que buscan separarse del tumor primario, migrar por todo el cuerpo e invadir otros órganos. Cuando se interrumpe su acceso al colesterol, estas células tienen más obstáculos para formar metástasis.
El sildenafil provoca esta alteración al bloquear una enzima llamada fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), lo que aumenta los niveles de una molécula de señalización conocida como cGMP. Los niveles elevados de cGMP dilatan los vasos sanguíneos, aumentando el flujo sanguíneo al pene, efecto que ha convertido al Viagra en un tratamiento eficaz para la disfunción eréctil y ahora, para interferir el avance del cáncer.

Sin embargo, el equipo de Erez descubrió que el cGMP también se une a una proteína responsable del transporte de colesterol dentro de las células. Como resultado, hay menos colesterol disponible para las necesidades celulares, y las células cancerosas, según el estudio, son vulnerables a esta reducción en el suministro de colesterol.
Los científicos también descubrieron que combinar fármacos de la familia del Viagra con estatinas —otra clase de medicamentos ampliamente utilizados que reducen la producción de colesterol en el organismo— podría ser aún más eficaz para frenar la propagación del cáncer. Esta combinación no solo limitaría el acceso de las células cancerosas al colesterol existente, sino que también impediría que produjeran nuevo colesterol, potenciando así el efecto antimetastásico.
Entran en juego las estatinas y el colesterol
Las pruebas de laboratorio realizadas tanto en cultivos celulares como en modelos animales de cáncer de mama, pulmón, melanoma y colon arrojaron resultados alentadores. Si bien el sildenafil por sí solo no redujo significativamente el tamaño del tumor original, sí logró disminuir la aparición de metástasis secundarias, especialmente en los pulmones.
No obstante, durante los experimentos los científicos observaron una respuesta defensiva por parte de las propias células cancerosas. Al detectar que su almacenamiento de colesterol interno estaba bloqueado, las células activaron mecanismos metabólicos para sintetizar nuevo colesterol desde cero.
Simulación de colesterol en la sangreMientras el sildenafil atrapa el colesterol almacenado dentro de la célula, las estatinas bloquean la producción de nuevo colesterol en el organismo. El efecto conjunto de ambos medicamentos actuó como una maniobra de pinza perfecta que ahogó las reservas lipídicas de las células tumorales, frenando su capacidad de invasión de forma mucho más contundente que la administración de cualquiera de los dos tratamientos por separado.
Para verificar si estas observaciones biológicas tenían un reflejo directo en la salud humana, el equipo de investigación colaboró con epidemiólogos del Instituto de Investigación Clalit. Mediante el análisis de datos médicos anonimizados recopilados durante más de 20 años en una cohorte de más de 40.000 hombres diagnosticados con cáncer, los investigadores evalúan las tasas de supervivencia en función de los tratamientos que tomaban los pacientes antes de su diagnóstico.
Los resultados revelaron que los hombres que consumían habitualmente sildenafil presentaban un riesgo de mortalidad a cinco años un 26 % menor. Sorprendentemente, en aquellos pacientes que combinaban el uso de sildenafil con estatinas, el riesgo de caída cayó un 32 % en comparación con quienes no consumían ninguno de los medicamentos.
No a la automedicación
A pesar de lo prometedor de estos hallazgos, la comunidad médica y los propios autores del estudio piden prudencia y enfatizan que el Viagra no debe ser consumido de manera autodidacta ni considerado como una cura milagrosa contra el cáncer en la actualidad.

Al tratarse de un estudio observacional y de laboratorio, aún es necesario validar estas conclusiones mediante ensayos clínicos controlados y aleatorizados que determinen las dosis adecuadas, la eficacia real en seres humanos y las diferencias entre distintos tipos de cáncer. Un aspecto urgente a investigar será el efecto del tratamiento en mujeres, ya que los datos clínicos históricos analizados corresponden a varones debido a las indicaciones habituales del sildenafil.
Este hallazgo subraya la creciente relevancia de la reposición de fármacos, una estrategia científica centrada en encontrar nuevas aplicaciones terapéuticas para medicamentos ya aprobadas y de uso masivo. De confirmarse su eficacia en ensayos clínicos con pacientes con cáncer de mama triple negativo o de pulmón, el uso combinado de sildenafil y estatinas podría convertirse en una terapia coadyuvante accesible, segura y de muy bajo costo para prevenir la metástasis. La principal causa de mortalidad asociada al cáncer en el mundo entero.
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