Biorrobótica
Un equipo de investigadores ha desarrollado insectos controlados por radio capaces de desplazarse hasta una víctima y realizar una autoinyección experimental de medicamentos
Los investigadores han transformado cucarachas excavadoras gigantes del norte de Queensland (rinoceronte Macropanesthia) en paramédicos cyborg en miniatura. / Crédito: Universidad de Queensland.
Pablo Javier Piacente / T21
28 AGO 2026 15:53
"Enjambres" de cucarachas cyborg con cámaras e inyectores médicos en miniatura podrían brindar atención de emergencia supervisada a personas atrapadas en edificios derrumbados, cuevas u otros lugares demasiado peligrosos para que los rescatistas humanos puedan llegar, según un nuevo estudio publicado en la revista Advanced Science.
Las cucarachas suelen ocupar un lugar poco amable en el imaginario colectivo. Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad de Queensland, en Australia, ha identificado una forma radicalmente distinta de aprovecharlas: convertirlas en diminutas plataformas médicas capaces de desplazarse por lugares donde los equipos de rescate y los robots convencionales pueden tener dificultades para entrar.
El proyecto, bautizado como Paraborg, utiliza cucarachas excavadoras gigantes del norte Queensland, equipadas con electrónica en miniatura. La idea no es sustituir a los paramédicos ni automatizar por completo las decisiones médicas, sino llevar una intervención de emergencia hasta una persona atrapada en un espacio estrecho, mientras los profesionales mantienen el control a distancia.
Sistemas biohíbridos para emergencias
La investigación plantea un paso más allá de aquello que tradicionalmente han hecho los insectos cyborg. Durante las últimas dos décadas, estos sistemas biohíbridos se han estudiado en mayor medida para localizar supervivientes y desplazarse por terrenos complejos después de terremotos y otros desastres. El nuevo objetivo consiste en que, una vez hallada la víctima, el insecto pueda realizar también una función de primeros auxilios.
Para lograrlo, los científicos desarrollaron dos tipos de cucarachas cyborg paramédicas. Una variedad incorpora una pequeña cámara Wi-Fi que permite a los operadores ver el entorno en tiempo real. La segunda tipología lleva un mecanismo automático de inyección, diseñado específicamente para la especie.
Un equipo de cucarachas paramédicas
Según una nota de prensa, ambos insectos pueden trabajar en equipo: el primero ayuda a localizar al superviviente y proporciona la referencia visual, mientras que el segundo se desplaza hasta el objetivo, se estabiliza y activa el sistema de inyección.
El control de los insectos se realiza mediante estimulación eléctrica. Los investigadores implantaron electrodos en las antenas y en los cercos del abdomen para provocar giros y acelerar el desplazamiento. Una de las dificultades principales consistía precisamente en conseguir que la cucaracha alcanzara una posición suficientemente precisa y permaneciera estable durante el disparo del inyector.

Las cucarachas son anestesiadas durante la instalación de electrodos y microchips y viven tanto como otras cucarachas una vez que se les quitan los arneses. / Crédito: Universidad de Queensland.
Pruebas con resultados positivos
El mecanismo de autoinyección alcanzó un 90 % de éxito en las pruebas realizadas. El sistema de control consiguió que los insectos llegaran a los puntos de control en el 100 % de los ensayos, mientras que la estabilización para realizar la inyección obtuvo un 72 % de éxito. Cuando el insecto se encontraba a menos de 15 centímetros del objetivo, la tasa de éxito de la inyección llegó hasta el 95 %. En el conjunto del proceso de navegación e inyección, el resultado fue del 72 %.
La elección de esta especie no es casual: estas cucarachas pueden alcanzar unos 8,4-8,7 centímetros de longitud y pesar entre 34 y 40 gramos, unas dimensiones que permiten instalarles dispositivos relativamente voluminosos para el mundo de los insectos. Según los autores, su capacidad natural para desplazarse por terrenos irregulares, su resistencia y su bajo consumo energético ofrecen ventajas frente a robots artificiales de tamaño comparable.
Aplicaciones y desafíos
Entre las posibles aplicaciones futuras se encuentran situaciones en las que el tiempo resulta crítico y el acceso físico es complicado. El equipo menciona escenarios como edificios derrumbados, cuevas o zonas de difícil acceso, donde una persona atrapada podría necesitar estabilización médica antes de que los especialistas puedan llegar hasta ella. En determinadas emergencias, una administración temprana de un medicamento podría marcar una diferencia importante mientras continúa la operación de rescate.
Pero las "paramédicas" de seis patas todavía están lejos de los escenarios reales. Las pruebas se han realizado en condiciones controladas y los propios investigadores señalan la necesidad de realizar más ensayos que reproduzcan terrenos complejos, interferencias de señal y otras dificultades propias de una catástrofe.
La visión a largo plazo es aún más ambiciosa: desplegar enjambres de insectos especializados, con algunos ejemplares dedicados a cámaras y sensores ambientales y otros a transportar equipos médicos. En lugar de construir un único robot capaz de hacerlo todo, los investigadores proponen aprovechar las capacidades naturales de distintas especies y asignar a cada una una misión concreta.
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Referencia
Paraborg: Paramedic Cyborg Insects for In Situ Emergency Drug-Delivery. H. Nhan Le et al. Advanced Science (2026). DOI:https://doi.org/10.1002/advs.76973
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Fuente: Levante - EMV, en:
