La estrategia del Imperio identifica los puntos estratégicos para controlar la economía mundial. Esta solo puede tener éxito si Estados Unidos puede imponer puntos de estrangulamiento del comercio, con el control de las finanzas mediante el sistema Swift y con la imposición de sanciones
Entrevista al economista estadounidense Michael Hudson efectuada por el profesor noruego Glenn Diesen.
Glenn Diesen
observatoriocrisis.com/26 julio, 2026
Bienvenidos de nuevo. Hoy nos acompaña el profesor Michael Hudson, les recomiendo a todos que sigan su extraordinario trabajo. Michael. Es un placer verte de nuevo.
Michael Hudson
Es bueno estar aquí. Todo el mundo parece confiar en que no habrá grandes perturbaciones en la inflación mundial ni en los tipos de cambio. Es simplemente asombroso. Bueno, hablaremos de las guerras que están ocurriendo, y el mercado actúa como no importará .
Glenn Diesen
Me pregunto si están delirando o si se trata de manipulación del mercado. En fin, eso es parte de lo que vamos a tratar hoy. Porque lo que está sucediendo es bastante notable. Después de décadas de globalización —es decir, la integración de los mercados y también de una acumulación de una deuda enorme e insostenible— ahora vemos que este formato de globalización centrado en Estados Unidos, es decir, la integración de un mundo organizado en torno a Estados Unidos, este modelo parece haberse agotado.
Es decir, ha estado organizado en torno a los mercados financieros estadounidenses, el dólar estadounidense y los corredores de transporte controlados por Estados Unidos. Pero, ahora todo esto está siendo desmantelado por la guerra económica y la guerra física. Algunos probablemente vieron en la entrevista con Scott Besant, donde él señala que las guerras contra Irán, Venezuela e incluso con Rusia tienen como función económica “fortalecer el dólar estadounidense”.
Esta declaración me pareció interesante porque plantea la pregunta: ¿hasta qué punto alguien está al mando, o hay un plan desconocido de Estados Unidos?
Michael Hudson
Bueno, hay un plan a largo plazo. No hay que desestimar a Trump diciendo que está perdiendo la guerra con Irán. Todo el memorando de entendimiento fue, en efecto, una capitulación ante Irán. Pero, dado que Trump está involucrando a Estados Unidos cada vez más, lo lógico es pensar que debe tener un plan.
Hay un plan, y no solo de Trump, sino especialmente de su Secretario del Tesoro, Scott Besant, quien ha estado expresando abiertamente en qué consiste.
El propio Trump ya estaba esbozando parte de este plan en su primer mandato. Allá por 2018, dijo que el objetivo principal era disminuir el gasto militar de Estados Unidos en el extranjero. De hecho con el orden mundial centrado en Estados Unidos desde 1950, el gasto militar había sido el principal drenaje de la balanza de pagos estadounidense. Fue el gasto militar en el extranjero lo que obligó a Estados Unidos a abandonar el oro en 1971.
Pero, ¿qué reemplazó al oro? Esta es la respuesta: Estados Unidos gastó dinero en los mercados extranjeros, y estos mercados lo reciclaron hacia Estados Unidos. Los receptores locales de dólares (empresas, economías, gobiernos) los entregaban al banco central. ¿Y qué hacía el banco central? Bueno, como expliqué en mi libro *Superimperialismo*, los bancos centrales extranjeros compraban pagarés del Tesoro estadounidense (bonos, valores y pagarés a corto plazo).
Y luego, en los últimos años, en lugar de este reciclaje intergubernamental de los bancos centrales, los inversores privados extranjeros compraban acciones y bonos estadounidenses. Todo este dinero se reciclaba en el mercado de valores estadounidense, que se veía impulsado principalmente por la deuda. Bueno, todos estos medios para mantener la dominación estadounidense ahora están en entredicho.
Solo parte de la nueva estrategia está en lo que Trump ha afirmado, aunque no ha podido cumplirlo en absoluto: detener el gasto militar que estamos haciendo en el extranjero. Ya había hablado de retirar sus tropas de la OTAN durante su primer mandato, y respecto de la OPEP, otro flanco, ha dicho: «Estamos gastando mucho dinero defendiendo Oriente Medio y Asia Occidental, y de alguna manera tienen que pagarnos».
Claro, esta era la idea del acuerdo del petrodólar suscrita en 1974-1975: que la OPEP podía cobrar lo que quisiera por su petróleo pero debía reinvertir sus ganancias en los mercados financieros, acciones y bonos estadounidenses. Todo eso funcionaba.
Pero, desde la década de 1970, Estados Unidos ha perdido su poder industrial. Ha perdido su poder de acreedor, convirtiéndose en un país deudor. Por tanto, necesitaba una nueva estrategia.
Y el año pasado, a finales de 2025, Estados Unidos expuso parte de esta estrategia. Es la siguiente: «Ya no podemos mantener nuestro control de la economía mundial ni con la industria ni con nuestros mercados financieros. Tenemos que establecer una serie de monopolios para convertir a Estados Unidos en una economía rentista».
Entre los sectores que Estados Unidos quiere controlar está en primer lugar, el sector petrolero, un tema recurrente. En resumen, Estados Unidos quiere controlar el comercio de petróleo para que sus aliados no puedan negociar con productores que interfieran con el monopolio estadounidense.
Esto explica la lucha contra Irán y el aislamiento del petróleo iraní, especialmente de las exportaciones de petróleo a China. También explica los ataques orquestados por Estados Unidos a las refinerías de petróleo y gas rusas, a través de Ucrania.
Se sabe que Estados Unidos ha estado proporcionando a Ucrania información y misiles para indicarle con precisión dónde bombardear, de modo que Rusia no se beneficie de un inminente aumento en los precios del petróleo que resultará del cierre del Estrecho de Ormuz. Se trata, nada menos que del 20% del comercio mundial de petróleo, y ahora de otro 5%, ya que los yemeníes han reducido las instalaciones de exportación de Arabia Saudita en la costa oeste. Por lo tanto, el mundo se enfrentará en un corto plazo a un fuerte aumento en los precios del petróleo.
Esencialmente , Estados Unidos quiere ser el beneficiario de este aumento a través de la exportación de gas natural, gas natural licuado. Así que quiere asegurarse de ser el beneficiario de este aumento en los precios de la energía como resultado de la guerra en Asia Occidental y además espera poder aislar a China para que no reciba petróleo desde el golfo pérsico .
Sin embargo, a principios de este año Trump dijo repetidamente que lo que realmente quiere hacer es que los países árabes de la OPEP paguen los costos militares de Estados Unidos allí.
Esto explica, porque Trump pretendía imponer peajes al tráfico a través del Estrecho de Ormuz. Bueno. Por un momento Trump creyó haber encontrado una manera de cobrar a los países de la OPEP los costos militares.
Su pretexto fue que EEUU es “un ángel guardián” que defiende a estos países de Irán o de cualquier otro atacante. Hace unos cuantos días dijo : habrá peajes en el Estrecho de Ormuz. Olvídese del derecho internacional que prohíbe la imposición de peajes en aguas internacionales. Habrá peajes. Los cobraremos nosotros, no Irán.
Entonces, el secretario de Estado Marcos Rubio se vio obligado a desmentirlo. Para EEUU era imposible hacer eso: “No queremos renunciar a nada del derecho internacional que aún podamos usar para intentar impedir que Irán pague los peajes».
Ante esto Trump dio marcha atrás y al día siguiente explicó en una conferencia de prensa: «Estamos llegando a un nuevo acuerdo con los países árabes de la OPEP, nos van a pagar por el costo de defenderlos, pero no a través de peajes.Van a invertir en Estados Unidos, tal como Arabia Saudita y los países de la OPEP invirtieron aquí sus ganancias de exportación de petróleo después de 1975. Van a invertir en la industria estadounidense como socios.
Y esto ya ha comenzado a tomar forma con rapidez . Amazon, por ejemplo, ha hecho una enorme inversión en Bahréin en inteligencia artificial y en sus enormes campos de computadoras que están consumiendo energía.
Y este es el segundo elemento de lo que Estados Unidos quiere monopolizar. Además de controlar el comercio de petróleo (esencialmente obtener todos los ingresos de exportación de petróleo reciclado para beneficio de su propia economía). Ahora, Estados Unidos quiere controlar el monopolio en tecnología de la información y la informatización asociada e Internet.
Y es por eso trata estabilizar su balanza de pagos con una enorme inversión extranjera privada e inversión gubernamental… estas inversiones incluyen a los Emiratos Árabes Unidos, los EAU, Arabia Saudita y Bahréin, en las siete acciones doradas de tecnología de la información y de los chips. En estas inversiones están involucrados Amazon, Google, X, Facebook y todo internet .
El problema es que en la Bolsa estas acciones aparecen muy inseguras. Los analistas bursátiles han descubierto que para que estas empresas logren el aumento en sus ganancias que están esperado, NO pueden hacerlo en los Estados Unidos. ¿La razón? EEUU NO tiene la suficiente electricidad y la suficiente agua para enfriar todos complicados y costosos mecanismos que requiere la inteligencia artificial.
Así que tal como Estados Unidos deslocalizó su industria manufacturera, ahora se ve obligado ha deslocalizar su monopolio de inteligencia artificial. ¿Adónde va esta deslocalización ? A los países de la OPEP, especialmente a los países árabes de la OPEP.
Por eso, en los últimos días, Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos para construir juntos estas industrias de tecnología de la información. Ustedes, ha ofrecido Trump a las petromonarquias, no tendrán que exportar su energía porque proporcionaran esta energía para alimentar la inversión estadounidense en tecnología de la información que estamos haciendo en sus países.
La respuesta del lado iraní no se hecho esperar. Hace unos días, el país persa centró sus bombardeos en la inversión que Amazon realizó en Bahréin.
¿Cual es la estrategia de Irán? Primero, expulsar a Estados Unidos de toda la región de Asia Occidental, específicamente las bases militares. Por eso han bombardeado todas las bases estadounidenses.
El efecto está a la vista: el Ejército de Estados Unidos ha reconocido que ya no puede permitirse esas bases, principalmente porque no pueden protegerlas de los misiles iraníes que han demostrado que pueden penetrar sus defensas a voluntad . Sin embargo, Irán cree que no basta con expulsar las bases militares. También hay que acabar con la simbiosis económica y financiera entre Estados Unidos y las monarquías locales.
Así que ahora Iran se propone sabotear los vínculos entre la economía estadounidense y las economías de la monarquías del golfo. Esto es esencial para liberar a los pueblos de la región de la dominación estadounidense.
De esto se trata realmente la guerra. Esta se ha descrito como una guerra existencial por parte de Irán porque Estados Unidos quería hacer una guerra muy rápida, como la que desplegaron en Venezuela. Allí secuestraron al presidente y, lograron que el de régimen Daisy Rodríguez aceptara entregar su petróleo al Imperio. Todos los ingresos por exportaciones de petróleo de Venezuela se depositan en una cuenta bancaria estadounidense administrada por el Tesoro de Estados Unidos.
Pues bien, hace unos meses, el Secretario del Tesoro, Besant, manifestó: “vamos a hacer lo mismo en Irán una vez que lo derrotemos”.
Y justo antes de que se firmara el Memorando de Entendimiento del 17 de junio Hegseth declaró: lo que vamos a hacer es conquistar Irán, y vamos a provocar un cambio de régimen que depositará todos los ingresos petroleros de Irán en una cuenta del Tesoro, y esta cuenta tendrá que gastarse en Estados Unidos para comprar exportaciones y productos estadounidenses.
Aunque los negociadores elaboraron el famoso memorando de entendimiento, Irán se retiró de él porque se hizo evidente que Estados Unidos nunca tuvo la menor intención de cumplir con sus términos.
Para empezar, todo el acuerdo debía ponerse en marcha con el pago de al menos una suma simbólica de 12.000 millones de dólares de los 100.000 millones de dólares de ahorros iraníes que Estados Unidos ha incautado a Iran y que están depositados en Bancos de las petromonarquias.
Según el “secretario de guerra”, Hegseth, el presidente Trump le informó a los Emiratos Árabes Unidos: «No les den ni un céntimo». Por tanto, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin y otros países han declarado que no van a devolver ni un solo centavo de esos 12.000 millones de dólares, y mucho menos de los 100.000 millones incautados. Es claro, el memorándum de entendimiento no iba a entrar en vigor ni iba a ser respetado por Trump .
Por otra parte, Estados Unidos nunca tuvo la intención de permitir que Irán cobrara peajes ni siquiera tasas administrativas por registrar los barcos, por coordinarlos, ni nada que implique la administración del estrecho de Ormuz.
La Armada de los Estados Unidos intervino y protegió a los barcos para intentar romper el control iraní apagando sus transpondedores y navegando cerca de la costa omaní.
Entonces Irán respondió: Omán está en estado de guerra con nosotros porque alberga bases militares estadounidenses desde las que se lanzan misiles y bombas a nuestro territorio. Por supuesto, nosotros hoy controlamos el estrecho aunque mantengamos conversaciones con Omán para compartir el control de esta vía”
Pero, más allá de la tremenda importancia del estrecho de Ormuz cuando Trump ataca a Irán de hecho está notificando al resto del mundo de lo que puede hacer el Imperio: podemos destruir el ejército de Irán, podemos destruir sus defensas, podemos destruir sus misiles, podemos atacar a los civiles, los hospitales y las escuelas y podemos desmoralizar tanto a la población que ellos mismos querrán poner un régimen pro-estadounidense para que dejemos de hacerlos tan infelices.
Para Estados Unidos, la lucha contra Irán es un factor existencial para su plan de control de la economía mundial. También es existencial para Irán, que debe defender su soberanía y su propia existencia frente al intento estadounidense de desintegrarlo mediante invasiones en Baluchistán, Kurdistán y de otros países.
En realidad, de esto se trata esta guerra y por eso se prolongará. Y, al prolongarse, bloqueará el comercio de petróleo, lo que provocará una paralización del suministro y, en consecuencia, una crisis de producción mundial y, a continuación una crisis financiera.
Glenn Diesen
Bueno, si yo estuviera en Washington asesorando a Trump sobre cómo restaurar el dominio geoeconómico de Estados Unidos, probablemente le aconsejaría lo que están haciendo ahora. Es decir, para que Estados Unidos restaure el dominio financiero con su moneda debe asegurar su dominio tecnológico y controlar los corredores de transporte internacionales —es decir, los corredores marítimos.
Ya sabes, Trump quiere mantener a los rivales de Estados Unidos debilitados, quieres mantenerlos divididos, impedir que se integren y también mantener a los vasallos absolutamente dependientes.
Si se quiere encontrar una nueva fórmula para el dominio estadounidense, esa parece ser el camino de Trump ahora. Es decir, la idea que todas las vías fluviales internacionales deben permanecer bajo control estadounidense, incluso mediante la piratería. Ahora vemos que parte de la forma en que midieron el éxito en Venezuela fue que ahora este país tendrá que vender su petróleo en dólares. Sus ganancias tendrían que invertirse en Estados Unidos.
El propio Trump se jactó de la cantidad de dinero que han podido extraer de Venezuela. Vemos lo mismo con Rusia, con tantos comentarios sobre incendiar refinerías de petróleo rusas a través de su aliado ucraniano. Scott Besant comentó que, después de la guerra, los rusos probablemente se verán obligados a volver a vender su petróleo y gas en dólares.
Y, bueno, Irán, como señaló Lindsey Gray, es rico en petróleo, y esto debe quedar bajo control estadounidense cuando termine la guerra. Todos estos líderes estadounidenses repitieron el mismo lema: «un sacrificio a corto plazo para una ganancia a largo plazo ; por eso vamos a controlar a Irán” .
La parte del acuerdo que los estadounidenses querían imponer era la siguiente: todo lo que los iraníes ganaran con el petróleo, que debería venderse en dólares, se usaría para otorgar a Estados Unidos derechos exclusivos para vender productos agrícolas a Irán. Así que, de nuevo, vender en dólares y usarlos para comprar productos estadounidenses.
Y al mismo tiempo, cuando los estadounidenses castigan a Irán, incendian todos los puentes y demás infraestructuras que conectan la masa continental euroasiática, lo que pretenden es impedir el desarrollo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, que une a Irán con Rusia, China.
Vemos que a los aliados o vasallos de Estados Unidos en Oriente Medio y Europa se les exige ahora que aumenten su dependencia . Es decir, ahora tienen que pagar por, entre comillas, protección.
Lo mismo ocurre con esta guerra contra Irán; por ejemplo, se busca aislar a China de un proveedor clave de petróleo. También han tratado de reducir el desarrollo tecnológico de China para restaurar el dominio tecnológico estadounidense.
Así que entiendo lo que pretenden, y si dejamos de lado la moral, la hegemonía global es el objetivo principal. Y todo esto tiene perfecto sentido. El hecho que lo digan abiertamente es bastante interesante.
Pero, mi pregunta es: ¿cuál es la probabilidad que Estados Unidos tenga éxito en estos objetivos y qué le podría salir mal? Porque Estados Unidos quería romper el dominio tecnológico chino, pero se demostró que no era realmente factible. También ven que Rusia está dispuesta a llegar hasta el final. En esencia, Irán tampoco se rinde. No se da por vencido. Los iraníes, como han dicho, están dispuestos a destruir los centros de datos de Estados Unidos en Oriente Medio. Creo que destruyeron la planta desalinizadora en Kuwait— lo que significa que pueden hacer que este país deje de existir. Están dispuestos a subir la escalera de la escalada porque para ellos es todo o nada.
Así que mi pregunta es: ¿hasta qué punto cree Estados Unidos que podrá controlar las consecuencias económicas de estos conflictos, es decir, de estas guerras, ya sean económicas o guerras reales contra China, Rusia e Irán?
Porque muchas cosas pueden salir mal y, al mismo tiempo, la economía estadounidense tampoco está pasando por su mejor momento. Es cierto que las bolsas han subido, y si ese fuera el único indicador de la salud económica, sería bueno para Trump: Estados Unidos se habría recuperado. Pero, como saben, muchas cosas pueden salirle mal.
Michael Hudson
Bueno, tienes razón al mencionar el transporte. Correcto, para imponer el control estadounidense del comercio mundial de petróleo y del comercio de tecnología informática de inteligencia artificial, Estados Unidos también necesita controlar el transporte marítimo y el transporte internacional.
Pero, ¿se puede exportar petróleo sin hacerlo por barco o por tierra, por ejemplo, mediante oleoductos? Pues bien, antes de enfrentarse a sus verdaderos enemigos —Rusia, China e Irán— y a la mayoría mundial, Trump y la estrategia estadounidense quiere reforzar su control sobre Europa y asegurarse que esta dependa del gas natural licuado y el transporte estadounidenses. Y esto requirió dos cosas: primero, la destrucción del oleoducto del Mar del Norte; y segundo: el bombardeo constante de los buques rusos a través del Báltico.
Durante mucho tiempo, Rusia exportó su petróleo a través de la costa este de Letonia, que pasaban por el Báltico. Rusia sigue exportando petróleo a través del Báltico, y Estonia y Letonia permiten que la OTAN, en la práctica, detenga las exportaciones de petróleo ruso a través del Báltico. Todo esto viola el Derecho del Mar de la ONU. Eso no es libre comercio.
Estados Unidos en 1945, apoyaba el libre comercio porque éramos los beneficiarios. Cuando Inglaterra promovió el libre comercio en el siglo XIX, a eso se le llamó imperialismo de libre comercio. Bueno, eso es lo que hizo Estados Unidos después de 1945. Pero ahora ya no está a favor del libre comercio, porque no podemos permitir que otros países comercien entre sí y sean independientes de Estados Unidos — entonces, si no podemos controlar el petróleo extranjero destruiremos ese petróleo. Destruiremos la capacidad de Rusia para refinar su petróleo. Destruiremos la capacidad de Rusia para transportar su petróleo a otros países. Destruiremos sus oleoductos.
Y lo mismo con Irán. Destruiremos los puertos iraníes y el transporte marítimo iraní, como lo hemos estado haciendo, para que no pueda exportar ni a China, ni a India, ni a ningún otro lugar. Así que el control del petróleo y el control del transporte van de la mano.
Por eso la primera pelea que Trump tuvo con Europa fue por Groenlandia. Dijo: Tenemos que tomar el control de Groenlandia porque así podemos podemos bloquear el acceso desde el Atlántico Norte al Ártico. Y si podemos bloquear ese acceso, entonces Europa y Asia Occidental no tendrán acceso al comercio del Ártico, tendrán que pasar por Sudáfrica o pasar por el Canal de Panamá controlado por Estados Unidos. En ese caso habríamos podido bloquear el comercio de petróleo y cualquier otro comercio desde allí.
Rusia ha acordado con China construir el oleoducto Fuerza de Siberia; con esto está afirmando: Estados Unidos trata de violar todas las reglas de libre comercio, nos está impidiendo enviar nuestro petróleo. Así que la única forma de sortearlo es mediante un oleoducto. Y esto es, por supuesto, lo que China ha estado tratando de hacer a través de su Iniciativa de la Franja y la Ruta, esencialmente integrar Eurasia, todo el continente asiático, para no tener que subordinarse a la estrategia de Mackinder de controlar la periferia.
China y Rusia han discutido sobre cuál será el precio del petróleo. Rusia dice con razón; el precio del petróleo va a subir porque ahora Estados Unidos está incitando a Irán y a los países árabes a destruir la producción de petróleo de los demás, mientras que la OTAN está luchando contra Rusia para destruir su capacidad de exportación de petróleo.
Y sin el petróleo de la OPEP, habrá una enorme escasez de petróleo. Y Estados Unidos lo suministrará básicamente mediante el envío de gas a los países que necesitan esta energía. Por eso Trump ha luchado contra las alternativas al petróleo en forma de energía eólica y energía solar, en las que China está dominando.
Y a su pregunta: ¿cómo puede tener éxito EEUU con esta estrategia ? Bueno…comencemos con la lucha estadounidense contra Europa para subordinar a sus aliados, Europa y Japón. Toda la premisa, con el enfoque materialista de la historia, es que los países van a actuar en función de su interés económico.
Pues bien, Europa no está actuando en función de su interés económico. Si lo hiciera implicaría obtener energía barata para impulsar su industria y evitar la desindustrialización que se está viendo en Alemania y otros países de la OTAN. No puede permitirse los precios más altos del petróleo, y su industria química no puede permitirse operar con ganancias cuando hay una interrupción en el comercio de los derivados del petróleo: como el azufre para producir ácido sulfúrico para la minería y los fertilizantes hechos de gas natural.
Sin mencionar el helio: una de las primeras plantas de producción que Irán atacó fue la de Qatar, que representaba el 20% del comercio mundial de helio; está totalmente destruida. Creo que costó 5 mil millones de dólares instalarla originalmente y tardó varios años en completarse. Todo esto no estará disponible durante los próximos años, lo que provocará una escasez de helio.
China y Estados Unidos son los principales productores de helio. China ha cesado sus exportaciones de helio, y Estados Unidos ahora utiliza su monopolio del helio como palanca de control internacional. Así que Estados Unidos conserva muchas palancas y control.
Y el último monopolio es la dolarización estadounidense: el monopolio del sistema financiero. Es lo que hemos estado discutiendo en los últimos programas en los que me has invitado. Estados Unidos intentó excluir a sus rivales del sistema de compensación bancaria SWIFT. China estableció una alternativa.
Todo lo que Estados Unidos ha hecho al imponer sanciones financieras a otros países es decir: podemos cortar sus pagos financieros. Pero, ¿Cómo puede existir el comercio de productos industriales si no se puede procesar el pago? No solo se necesita transportar estos productos, sino también transferir los pagos monetarios. EEUU también controla ese sistema.
La estrategia estadounidense ya no es una estrategia de beneficio mutuo entre Estados Unidos y el resto del mundo. Su estrategia trata de identificar los puntos estratégicos para controlar la economía mundial: así Estados Unidos puede obtener petróleo y energía para alimentar sus fábricas, iluminar sus hogares y abastecer su industria química y de fertilizantes, su tecnología de la información y sus cereales.
Entonces, para responder a tu pregunta, la estrategia estadounidense solo puede tener éxito mientras Estados Unidos pueda imponer puntos de estrangulamiento en todo el mundo, mediante la imposición de sanciones de las que otros países no puedan independizarse.
La alternativa a las sanciones son los sistemas de pago como los que ha estado desarrollando China, también la producción de petróleo de Rusia e Irán, el transporte como la ruta ártica, y la capacidad rusa para combatir los ataques militares de la OTAN contra el transporte marítimo ruso a través del Báltico y otras zonas.
La respuesta a si Estados Unidos puede mantener su control y su nuevo imperialismo, casi neocolonial, depende de su capacidad para crear una situación de suma cero: comerciar con el mundo, diciendo: si quieres petróleo, tendrás que pagar nuestros precios monopolísticos, y las ganancias que obtengan los productores de petróleo se invertirán en Estados Unidos o se gastarán en exportaciones estadounidenses.
Con este imperialismo neocolonial para realizar envíos los países tendrán que someterse a EE. UU., someterse para usar puertos o rutas bajo control estadounidense… y también en materia de tecnología de la información, donde han impuesto sanciones.
Pues bien, justo ayer, Estados Unidos levantó las sanciones a la exportación de los chips informáticos más avanzados a los Emiratos. Y lo ha hecho para que los Emiratos puedan invertir en Estados Unidos. Se trata de decenas de miles de millones de dólares para crear estos nuevos centros de transferencia de chips informáticos, como se suponía que iba a hacer el Centro de Inversión en la Nube de Amazon en Bahréin. Todas estas ideas son las que han convencido a los Emiratos para que se alíen con Estados Unidos. Y Estados Unidos les dio este permiso a cambio de su acuerdo para ayudar a Estados Unidos a bombardear Irán.
Todo el éxito de esta política estadounidense, depende de cuánto tiempo el Medio Oriente árabe pueda ser gobernado por estas monarquías semifeudales corruptas.
¿Cuánto tiempo podrán sobrevivir los Emiratos? ¿Cuánto tiempo podrá sobrevivir Jordania? Bahréin, al igual que Arabia Saudita, sobrevivió a una sociedad mayoritariamente palestina o india, marcada por la desigualdad, gracias a los emiratos que controlan las economías y se han aliado con Estados Unidos.
Casi todas las guerras han desembocado en grandes convulsiones políticas. La Primera Guerra Mundial marcó el fin de muchas monarquías europeas y la transición a algún tipo de monarquía constitucional o a una cuasi democracia. El Imperio Otomano se desintegró y sus territorios se convirtieron en colonias de Gran Bretaña y Francia, lo que básicamente redibujó el mapa y dividió el Imperio Otomano.
Ahora, ¿se producirá una revolución política similar en Asia Occidental, que establezca economías que realmente utilicen su petróleo, en lugar de reciclar sus excedentes económicos para el hegemon estadounidense, y/o que no caigan en la posición de países como Alemania o Gran Bretaña, meros satélites de Estados Unidos, y mucho menos Japón, al que Estados Unidos intenta rearmar para que sirva a sus intereses?
¿Seguirán el mismo camino que Japón, Gran Bretaña y Alemania? ¿O se producirá una revolución social, como temía Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial?
¿Veremos finalmente la división territorial que tuvo lugar después de la Primera Guerra Mundial con el Plan Sykes, que redibujó las fronteras e instauró monarquías locales británicas y francesas? ¿Veremos una integración en la era moderna y progresista de estas monarquías ?
Esta es parte de la cuestión principal: ¿Puede Estados Unidos impedir que el resto del mundo actúe en función de su propio interés económico para promover su desarrollo? ¿Seguirán los países sometiéndose a la economía estadounidense no utilizando sus ingresos para su propio desarrollo, sino para aumentar el monopolio, control y amenaza militar estadounidense?
Glenn Diesen
Es un buen punto. Es decir, la capacidad de Estados Unidos para restaurar su dominio no solo depende de la capacidad de sus rivales para contraatacar, sino también de que sus aliados acepten un vasallaje muy destructivo, como se ve en Oriente Medio que ahora están pagando un alto precio por su alianza con Estados Unidos.
Y la relación con Estados Unidos es bastante diferente a la del pasado, porque después de la Segunda Guerra Mundial, con el imperio del libre comercio estadounidense… los europeos estaban completamente subordinados a Estados Unidos. Sin embargo, esto les fue beneficioso hasta cierto punto.
Estados Unidos era considerado una potencia hegemónica benevolente. Es decir, se aseguraron que sus estados de primera línea prosperaran. Es decir, que los alemanes occidentales fueran más prósperos que los alemanes orientales, los surcoreanos más prósperos que los norcoreanos y los chinos taiwaneses más prósperos que los chinos continentales. Así que, los estados de primera línea prosperaban.
Pero ahora, como Estados Unidos ya no puede permitirse este formato para su dominio, empieza a canibalizar a sus rivales y a exigir un vasallaje excesivo. Y como dijiste, creo que la clave está en cómo lograr que los Estados nacionales actúen en su propio interés. Esto es importante porque si observamos el caso europeo actual, vemos que no actúan en su propio interés. Sus economías se están debilitando. Se están debilitando políticamente. Están atravesando una crisis de legitimidad.
Esto genera conflictos y una guerra con los rusos, lo que aumenta la dependencia de Estados Unidos y los debilita económicamente. Y si observamos a los liderazgos en Europa, curiosamente la pregunta es ¿hasta qué punto se pueden llegar a ser tan impopulares?
Y en esta crisis de legitimidad, inevitablemente surgirán nuevas alternativas políticas. Un ejemplo es Alemania con la AfD, que surgió de la nada y se convirtió en el partido más popular. ¿Qué proponen? Dicen que debemos actuar en nuestro propio interés. ¿Y qué es eso? Alemania tiene que diversificar el suministro energético, hacer las paces con Rusia. Y otros intereses deben ser la diversificación tecnológica, trabajar también con China, diversificar los corredores de transporte, diversificar las finanzas.
En otras palabras, no debes atarte solo a Estados Unidos. Y creo que a Estados Unidos le va a resultar difícil mantener esta postura porque, mientras los vasallos no puedan actuar en su propio interés, todo se vuelve muy, muy inestable. Y en algún momento se rompe.
Michael Hudson
Mencionaste la guerra con Rusia. Esto es un asunto clave:
¿Cuánto tiempo más impedirá Rusia, y en esencia Putin, que sus fuerzas armadas respondan a los ataques con misiles y drones contra su territorio, que impactan sus refinerías y ahora también objetivos civiles (como Moscú y San Petersburgo), y al intento de la OTAN de desplegar más armas en Finlandia y otros países bálticos?
¿Cuánto tiempo más se abstendrá Rusia de responder haciendo lo que Putin amenazó con hacer: bombardear las fábricas que fabrican los misiles que los atacan, las fábricas en Alemania, Francia o Gran Bretaña que suministran los misiles?
Rusia se ha dado cuenta de que no está luchando contra Ucrania. Ucrania es el escenario de esta lucha. La lucha es contra la OTAN. Ucrania simplemente no importa a los líderes occidentales .
Ahora las tropas rusas avanzan hacia el oeste en Ucrania. Se dirigen a tomar Odesa. Están bloqueando el acceso de Ucrania a Odesa y a la exportación de sus cereales, aceite de girasol y otros productos . Pero esto no impide que los países de la OTAN envíen misiles desde Ucrania a Rusia.
El enemigo no es realmente Ucrania. Son Alemania, Francia y Gran Bretaña quienes actúan como satélites de Estados Unidos atacando a Rusia y permitiendo que los planes estadounidenses —creo que desde Wiesbaden y otras ciudades— guíen los misiles que impactan en Rusia.
Rusia está respondiendo al decir sottovoce: «Muy bien, vamos a ayudar a Irán, con guía satelital para sus bombas». Esa es la escalada que se está produciendo.
Y esta escalada seguirá siendo muy destructiva. Y el daño colateral será la economía mundial, la economía asiática, África y del Sur Global, que no recibirán fertilizantes, lo que reducirá sus cosechas, su capacidad de autoabastecerse y, en esencia, los someterá a la hambruna. Este año, 2026, va a ser un año histórico para el enfrentamiento, cuando todas las dinámicas que hemos estado analizando confluyan.
Glenn Diesen
Sí, iba a decir que son tiempos turbulentos, incluso si todas estas guerras terminaran ahora, es difícil imaginar que no haya una crisis alimentaria este otoño. En fin, siempre aprendo algo nuevo hablando contigo, así que muchas gracias por tu tiempo.
Michael Hudson
Gracias por invitarme.
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