Y mientras Trump permanezca en el cargo, siempre subordinado a los intereses y órdenes sionistas, la humanidad corre peligro. ¿Hasta cuándo?
En el balance, los ataques israelíes han matado a 4 mil 57 personas y herido a 12 mil 121 en Líbano desde el pasado 2 de marzo
▲ Donald Trump amenazó con cobrar peaje en el estrecho de Ormuz, dominado por Irán.Foto Khorgooi/ISNA vía AP
Carlos Fernández-Vega
jornada.com.mx/22/06/2026
De la infinita capacidad que tiene el enloquecido Donald Trump de hacer y decir cotidianamente cualquier cantidad de sandeces y barbaridades da puntual cuenta la salvaje amenaza que ayer lanzó, en plena negociación con la representación del gobierno iraní: “si cierran el estrecho de Ormuz se quedarán sin país; ni siquiera podrán regresar a su puto ( fucking) país”.
En uno de sus muchos intentos por ocultar su estrepitosa derrota en su ilegal agresión militar contra Irán –siempre de la mano del genocida Benjamin Netanyahu, quien es el que en realidad toma las decisiones–, el payasito de la Casa Blanca hace circo, maroma y teatro para disfrazar de “triunfo” estadunidense (algo por demás imposible) la humillante cuan costosísima y violatoria del derecho internacional aventura guerrera en contra de la nación persa.
Ya en los primeros días de abril pasado, el magnate naranja escupió otra barbaridad: “toda una civilización entera morirá; devolveré a Irán a la Edad de Piedra”. En los hechos, la nación persa no sólo resistió el embate y destruyó un buen número de bases gringas en la zona, sino que obligó al inquilino de la Casa Blanca a recular en su intentona y pedir alto el fuego para evitar más pérdidas, especialmente para Israel, cuyo gobierno logró chantajear lo suficiente para que Washington encabezara la agresión.
Pero como su vandálica maquinaria de escupir amenazas es muy productiva, ayer Trump redondeó aquello de “se quedarán sin país” con otro sueño húmedo: “podría convertirme en el ángel de la guarda del estrecho (de Ormuz) y quedarme con 20 por ciento del petróleo; podría tomar el control si es necesario; arrasar al país si quisiera, y si no llega a un acuerdo nosotros cobraremos los peajes”. No tiene filtro y todos los días muestra que mentalmente está incapacitado para ejercer el cargo.
En consecuencia, la delegación iraní “abandonó la sede de las conversaciones de paz con Estados Unidos, en Suiza, en protesta por los comentarios emitidos en redes sociales por Donald Trump, en los que amenaza con atacarlos de nuevo; las conversaciones técnicas entre ambas naciones –celebradas a puerta cerrada– comenzaron ayer y contaron con la participación de los países mediadores Pakistán y Qatar” ( La Jornada).
Caradura, como siempre, a Trump se le ocurrió culpar a Irán (y “su relación estratégica con las milicias de Hezbollah”) de la agresión israelí a Líbano (siempre con miras a reforzar la ilegal política expansionista de Netanyahu), cuando en realidad es el régimen de Tel Aviv el que permanentemente agrede a su vecino del norte. Y otra vez, el magnate naranja se lanzó al ruedo: “si no se detiene, lo golpearemos muy fuerte otra vez, tal como lo hicimos la semana pasada, pero con más fuerza” ( Sic dixit).
El inquilino de la Casa Blanca cómodamente finge demencia, pues, sólo como muestra, días atrás advirtió: “sin Estados Unidos, no habría Israel; sin mí, no habría Israel, porque ningún otro presidente estaba dispuesto a hacer lo que yo hice; he tenido una gran relación con Bibi (Netanyahu); ahora tiene que ser más responsable respecto a Líbano”. Con toda desfachatez, ahora “olvidó” esa advertencia y culpa directamente a Irán de la agresión.
En plena negociación y el anuncio de un “próximo acuerdo”, Netanyahu ha continuado sus ataques contra Líbano, en los que, en los días recientes, asesinó a 39 personas en el sur de ese país, “horas después de anunciar el acuerdo de alto el fuego con Hezbollah y en medio de las conversaciones de Estados Unidos e Irán para consolidar el fin de la guerra en Medio Oriente; al tiempo que el movimiento chiíta libanés reiteró la advertencia de que la escalada de Tel Aviv contra su territorio tiene como objetivo sabotear las negociaciones de paz en Medio Oriente” (ibidem).
En el balance, los ataques israelíes han matado a 4 mil 57 personas y herido a 12 mil 121 en Líbano desde el pasado 2 de marzo. A la par, el régimen del genocida Netanyahu ha violado en más de 300 ocasiones el alto el fuego. Pero Trump –siempre al servicio de Bibi– asegura que el culpable es Irán, mientras Tel Aviv advierte que continuará con la agresión ( La Jornada, Afp y Reuters).
Y mientras Trump permanezca en el cargo, siempre subordinado a los intereses y órdenes sionistas, la humanidad corre peligro. ¿Hasta cuándo?
Las rebanadas del pastel
El magnate naranja no tiene llenadera: agrede aquí, allá y acullá, viola el derecho internacional y mete las manos en todo el planeta. En la mira tiene a Cuba, a quien Estados Unidos, ilegal y permanentemente, agrede, pero con más saña en los tiempos del impresentable Donald Trump.
Twitter: @cafevega
_______
Fuente:
