Minanbé, un asentamiento escondido en la Reserva de la Biosfera de Calakmul, ha permanecido intacto durante más de un milenio y conserva un urbanismo sorprendentemente bien preservado
Durante más de mil años, Minanbé permaneció escondida bajo la selva.Vía. INAH
Lucía Fernández Moreno, Redactora
National Geographic/29 de junio de 2026 · 12:40
La selva de Campeche lleva siglos envolviendo ciudades perdidas bajo un manto de árboles, raíces y silencio. Pero, de vez en cuando, la arqueología logra abrir una pequeña grieta en ese paisaje para dar luz a fragmentos olvidados. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en Minanbé, un enclave que permanecía intacto desde hace más de mil años.
Oculta en el corazón de la Reserva de la Biosfera de Calakmul y protegida por la dificultad extrema de acceder hasta ella, la antigua ciudad ha emergido gracias al trabajo conjunto de arqueólogos mexicanos y eslovenos. Entre sus estructuras sobresale un templo piramidal de más de 13 metros de altura, además de plazas monumentales, estelas grabadas y un conjunto urbano que apenas había sido alterado por el paso del tiempo.
Una ciudad escondida donde literalmente "no había camino"
El nombre de Minanbé resume perfectamente la historia de este descubrimiento. En maya yucateco significa "no hay camino", una denominación elegida por los propios investigadores para reflejar las enormes dificultades que supuso llegar hasta el lugar. Durante más de treinta años, el proyecto arqueológico dedicado al reconocimiento de las Tierras Bajas Mayas Centrales había explorado la región hasta localizar este enclave completamente aislado.

Las imágenes obtenidas mediante tecnología LiDAR, escaneo láser aerotransportado capaz de revelar estructuras ocultas bajo la vegetación, mostraban la existencia de un asentamiento de unas quince hectáreas. Vía. INAH
La expedición fue posible durante una campaña autorizada por el Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Bajo la dirección del arqueólogo Ivan Šprajc, investigador del Centro de Investigación de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias, el equipo se adentró en el sector norte de Calakmul con el objetivo de inspeccionar una zona situada al oeste de Chactún, otro importante centro maya descubierto por el mismo proyecto trece años antes.
Las imágenes obtenidas mediante tecnología LiDAR, escaneo láser aerotransportado capaz de revelar estructuras ocultas bajo la vegetación, mostraban la existencia de un asentamiento de unas quince hectáreas. Sin embargo, confirmar sobre el terreno lo que revelaban los datos digitales supondría una auténtica expedición a través de una de las selvas más densas de Mesoamérica.
Pirámides, palacios y una ciudad planificada
La inspección confirmó que bajo la espesa cubierta forestal se ocultaba un complejo núcleo urbano formado por plazas de edificios palaciegos y religiosos, terrazas artificiales, humedales modificados y sofisticados sistemas de canalización hidráulica, evidencias de una planificación urbana altamente desarrollada.
Entre todas las construcciones destaca un templo piramidal de más de trece metros de altura registrado por el arqueólogo Vitan Vujanović. "Es la primera vez que registro un templo más o menos bien conservado y una estela que todavía conserva glifos", señaló el investigador, subrayando el extraordinario estado de conservación del conjunto arqueológico.
Estelas que revelan los últimos siglos del mundo maya
Uno de los hallazgos más importantes es la denominada Estela 1, un monolito decorado con una escena de decapitación que fue el primer monumento identificado por los arqueólogos al llegar al lugar. En total, el equipo ha documentado catorce monumentos entre estelas y altares, varios de ellos todavía con iconografía reconocible y restos de inscripciones jeroglíficas.

El análisis ya ha aportado una fecha especialmente significativa. Vía. INAH
El análisis ya ha aportado una fecha especialmente significativa. La Estela 1 conserva un signo calendárico correspondiente al año 849 d.C. Según la arqueóloga, Esparza Olguín, este dato sugiere que varios de los monumentos pudieron levantarse poco antes del abandono definitivo de la ciudad, ocurrido durante el siglo X, cuando muchas urbes mayas de las Tierras Bajas iniciaron su declive.
Los investigadores también identificaron altares circulares y uno rectangular cuya disposición indica que algunos monumentos fueron alterados deliberadamente tiempo después de haber sido erigidos. El llamado Monumento 6, partido en dos, conserva cartuchos jeroglíficos y la representación de un gobernante ricamente ataviado con tocado de plumas, collares, muñequeras y un gran pectoral. Uno de sus textos parece contener parte de una fecha de cuenta larga correspondiente probablemente a finales del siglo VII, lo que convertiría esta inscripción en la más antigua conocida dentro del área estudiada.
Durante más de mil años, Minanbé permaneció escondida bajo la selva, protegida precisamente por la ausencia de caminos que le dieron nombre. Hoy, ese aislamiento ha permitido que la ciudad emerja como uno de los testimonios mejor conservados del mundo maya y como una fuente excepcional para comprender los últimos siglos de una de las civilizaciones más fascinantes de América.
_________
Fuente:
