Lograrían llegar a zonas inaccesibles y marcar un antes y un después en la robótica médica
Las microestructuras magnéticas blandas son capaces de ejecutar maniobras complejas y abrir nuevas vías para liberar fármacos o actuar en zonas inaccesibles. / Crédito: Sun et al. (2026).
Redacción T21
elperiodico.com/29 ABR 2026
Un nuevo gel desarrollado en el MIT puede transformarse en estructuras tridimensionales complejas activadas magnéticamente: podría ser la base para robots y materiales blandos, microscópicos y sensibles a las propiedades magnéticas. Estos magno-bots podrían usarse para liberar medicamentos o tomar biopsias en el interior del cuerpo humano, cuando son dirigidos por un imán externo.
Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, junto a colaboradores de la EPFL (Suiza) y la Universidad de Cincinnati han desarrollado una técnica para crear diminutos “magno-bots” blandos, que responden a un imán externo con gran precisión. El hallazgo, que se desarrolla en un estudio publicado en la revista Matter, podría ser el punto de partida para futuras aplicaciones médicas en el interior del cuerpo humano, desde la administración dirigida de medicamentos hasta operaciones microscópicas en entornos de difícil acceso.
Microestructuras magnéticas impresas en 3D
El avance combina impresión 3D por dos fotones con un proceso químico posterior, que incorpora nanopartículas de óxido de hierro en la pieza ya impresa, de acuerdo a una nota de prensa. El resultado son microestructuras deformables que responden de manera instantánea a un campo magnético externo y que, en el futuro, podrían funcionar como “magno-bots” para tareas dentro del cuerpo humano.
Hasta el momento, muchos diseños magnéticos se lograban mezclando partículas en la resina antes de imprimir, pero eso degradaba la calidad de la impresión o hacía imposible fabricar detalles muy finos. En cambio, el nuevo método imprime primero un hidrogel convencional y luego lo “carga” con hierro mediante un doble baño químico, lo cual permite agregar magnetismo después, sin sacrificar la resolución de la impresión. Esa secuencia abre un nuevo grado de libertad para diseñar estructuras microscópicas con partes distintas, cada una con su propio nivel de respuesta magnética.
Navegando por el cuerpo humano
En una demostración, piezas de menos de un milímetro dieron cuenta de la potencialidad del sistema. Bajo el microscopio, al pasar un imán común por encima, estas estructuras se curvaron y se cerraron de manera coordinada, imitando unos dedos que agarran un objeto. El equipo también fabricó una especie de interruptor microscópico, capaz de cambiar entre dos posiciones estables al mover un imán de un lado a otro.
Los especialistas sostienen que una arquitectura magnética de este tipo podría guiarse por el cuerpo humano con un imán externo, llegando a zonas de difícil acceso y, por ejemplo, liberando fármacos o sujetando una muestra para biopsia. La gran ventaja es que la respuesta magnética es remota e instantánea: no requiere contacto físico ni esperar reacciones químicas lentas.
Estos diminutos dispositivos serían capaces de navegar fluidos corporales, abrir o cerrar microválvulas o ejecutar maniobras complejas, en entornos tan delicados como vasos sanguíneos, por ejemplo. Sin embargo, aún es necesario trasladar estas capacidades a sistemas más potentes, biocompatibles y realmente útiles en aplicaciones clínicas.
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Referencia
Magnetically responsive microprintable soft nanocomposites with tunable nanoparticle loading. Rachel M. Sun et al. Matter (2026). DOI:https://doi.org/10.1016/j.matt.2026.102809
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