Sponsor

Recent

LA LARGA SOMBRA DE LAS INTERVENCIONES

La sombra es larga pero no eterna. Si algo enseña el siglo y medio de intervenciones es que el hemisferio no está condenado a repetir su pasado, sino a transformarlo

Ocupación de la Ciudad de México durante la guerra de EEUU-México, una pintura de Carl Nebel, 185. 1Foto: PUBLIC DOMAIN

Imanol Ordorika
jornada.com.mx/15/01/2026

En América Latina, la historia de las intervenciones de Estados Unidos es un hilo continuo que atraviesa dos siglos. No es un catálogo de episodios aislados, sino una política de poder persistente que combina doctrina y uso de la fuerza. Desde el siglo XIX hasta nuestros días, la región ha vivido incursiones directas, ocupaciones prolongadas, golpes apoyados a distancia y despliegues “preventivos” que han marcado de manera indeleble a nuestras naciones y sus memorias colectivas.


El primer hito fue la guerra contra México (1846–1848). Bajo el delirio del Destino Manifiesto, Washington desarrolló una campaña de ocupación que culminó con el Tratado de Guadalupe Hidalgo y la cesión de más de la tercera parte del territorio mexicano. La victoria militar sentó un precedente político sobre el tipo de hemisferio que Estados Unidos buscaba construir.

En la crisis de Panamá de 1885, Estados Unidos mostró la hipocresía de sus compromisos de “neutralidad” con el desembarco de marines para asegurar el tránsito y proteger intereses. Se retiró pronto, pero el mensaje fue claro: el canal y su entorno eran “interés vital” estadunidense.

Esa prioridad estratégica desembocó en el apoyo a la separación de Panamá de Colombia en 1903. Estados Unidos reconoció de inmediato al nuevo gobierno que firmó para establecer la Zona del Canal. Fue una independencia tutelada, imprescindible para el proyecto canalero e inseparable de la expansión militar y comercial de comienzos del siglo XX.

En Nicaragua, las ocupaciones de 1912-1925 y 1926-1933 fueron parte de las llamadas Banana Wars. La presencia de marines sostuvo gobiernos afines, y en la segunda ocupación combatió de lleno la guerrilla de Sandino, hasta su asesinato en 1934. La ocupación dejó una dictadura militar que duraría décadas.

En 1932, Estados Unidos realizó un gran despliegue naval frente a las costas de El Salvador durante la insurrección encabezada por Farabundo Martí. La represión del ejército salvadoreño dejó decenas de miles de muertos. La presencia de buques extranjeros afirmó la ecuación geopolítica de la época: proteger inversiones, contener la protesta social y enviar señales de poder.

Con la guerra fría, el repertorio cambió de forma. En Guatemala, la CIA promovió el derrocamiento de Árbenz en 1954 y clausuró una experiencia reformista incómoda para la United Fruit Company y la ortodoxia anticomunista. En 1961 tuvo lugar la fallida invasión a Bahía de Cochinos en Cuba y en 1965 el golpe contra el presidente Bosch en República Dominicana, con el despliegue de más de 20 mil soldados para “evitar otra Cuba” y asegurar un desenlace favorable a Washington.

En los años 70 y 80 se profundizó la lógica de seguridad hemisférica. Con la Operación Cóndor, Washington promovió golpes y dictaduras militares en el Cono Sur. En Chile, facilitó el derrocamiento de Allende en 1973 y el ascenso de Augusto Pinochet. Los golpes en Brasil (1964), Uruguay (1973) y Argentina (1976) contaron con el beneplácito y asistencia estadunidense. En todos estos casos, la coordinación con Estados Unidos incluyó la persecución criminal de opositores. La consolidación de regímenes autoritarios, bajo la bandera de la lucha contra el comunismo, dejó una estela de violaciones a los derechos humanos y desapariciones forzadas en toda la región.

Una nueva oleada de intervenciones se dio de cara a las luchas revolucionarias en Centroamérica. En Nicaragua (1979-1990), la administración Reagan financió a la Contra y abrió el capítulo Irán-Contras. En El Salvador (1980-1992) proporcionó asesores y armamento para sostener una guerra antinsurgente de altísimo costo humano. La década de los 80 cerró con la ocupación militar en Granada (1983) y la invasión a Panamá (1989) con 27 mil marines y la captura de Noriega.

La pregunta inevitable es qué ha cambiado. La retórica, sí; el uso de la fuerza, menos. A las justificaciones clásicas –seguridad, estabilidad, protección de nacionales– se añaden hoy narcotráfico, “transiciones ordenadas” y defensa de la democracia. El estilo personal abusivo, violento y belicista de Trump concentra buena parte del análisis y las explicaciones sobre la intervención actual en Venezuela. Pero hay que entender que ésta se enmarca también en la tradición estadunidense frente a América Latina. Las palabras importan, pero los hechos más: desembarcos, ocupaciones, asesorías militares, sanciones y operaciones encubiertas han definido el territorio político donde se disputan proyectos de nación y modelos de desarrollo.

Reconocer esta historia no es ejercicio de victimismo; es condición de soberanía. América Latina ha resistido, aprendido y construido alternativas. La memoria no es para museo, es brújula para pensar relaciones exteriores basadas en alianzas, cooperación y respeto mutuo. La paz y la soberanía requieren gobiernos legítimos y decididos, ciudadanía informada y una agenda regional que no se subordine a los ciclos políticos de Washington.

La sombra es larga pero no eterna. Si algo enseña el siglo y medio de intervenciones es que el hemisferio no está condenado a repetir su pasado, sino a transformarlo.

_________
Fuente:

Entradas que pueden interesarte

EMANCIPACIÓN DE YOUTUBE, OTRA MANERA DE VER LA ACTUALIDAD

ENTRADA DESTACADA

EL BRAZO "HUMANITARIO" DEL IMPERIALISMO: LA OFENSIVA DE LA ONU CONTRA IRÁN

EL BRAZO "HUMANITARIO" DEL IMPERIALISMO: LA OFENSIVA DE LA ONU CONTRA IRÁN

Los órganos de las Naciones Unidas son herramientas que el imperialismo utiliza cuando y contra qui…

LO MÁS VISTO

ALEMANIA, DEL ESCUDO SOCIAL AL ESCUDO MILITAR

La regla es: déficit para las armas, austeridad para las personas  Alemania está cometiendo el mismo error en el que incurrió tres veces en el último siglo y medio. Cada rearme alemán —desde la guerra franco-prusiana de 1870, pasando por la carrera armamentística previa a la Primera Guerra Mundial en 1914, hasta el rearme nazi de 1933— ha terminado en catástrofe Imagen E.O con Nano Banana 2 Por: Lic. Alejandro Marcó del Pont eltabanoeconomista.wordpress.com/mayo 3, 2026  Nunca en la historia de la posguerra alemana se había visto una operación de ingeniería fiscal y social tan descaradamente hipócrita. Mientras Friedrich Merz, anuncia un drástico tijeretazo de casi 40.000 millones de euros al Estado del Bienestar, el fin de la gratuidad del seguro médico para cónyuges no cotizantes y pensiones reducidas a una mera «cobertura básica», su gobierno ha aprobado simultáneamente una reforma constitucional que permite endeudarse sin límites para financiar el rearme, eliminando de un ...

COLOMBIA, ENTRE LA PAZ Y LA VIEJA GEOGRAFÍA DEL TERROR

El 31 de mayo Colombia decide  Decide si la historia de violencia fratricida se repite como tragedia o si las políticas de paz y memoria colectiva tienen una segunda oportunidad sobre la Tierra.  El Pacto Histórico lo sabe, y buena parte del país también Vehículos dañados en el ataque ocurrido en Cajibío, Colombia, el sábado 25 de abril de 2026. (Foto AP / Santiago Saldarriaga) Diana Carolina Alfonso jacobinlat.com/29/04/2026 En su Carta a la Junta Militar, el periodista argentino Rodolfo Walsh aseguró que «hay una cosa que en la guerra sucia es más importante que los muertos y que los desaparecidos: los cómplices». En la tarde del pasado sábado 25 de abril, el olor a muerte inundó el kilómetro 38 de la vía Panamericana, en el sector de El Túnel de la jurisdicción de Cajibío, al norte del departamento del Cauca, en Colombia. Fue la última pieza del rompecabezas de un asedio que busca instalar un ambiente de zozobra en pleno contexto electoral. Se trata de una guerra de posicio...

UNA GUERRA EN LA QUE (CASI) TODOS PIERDEN

A menos de tres meses de que Israel y Estados Unidos iniciaran la guerra contra Irán y Líbano, se clarifica el efecto de esta: miles de víctimas directas e indirectas e impactos negativos inmediatos y colaterales Casas destruidas en Basta, Beirut  Sergio Ferrari otromundoesposible.net/20/05/2026 Los ataques de Israel en Líbano a partir del 28 de febrero ya han causado al menos 2.800 muertes y 8.700 heridos, número que sigue aumentando a pesar del alto al fuego pactado en abril. Hacia fines de ese mes, la Fundación de los Mártires de Irán reconocía casi 3.500 muertos como resultado de los bombardeos en su país. Por su parte, un reciente análisis de la cadena informativa alemana Deutsche Welle calcula que, hasta el momento, el conflicto ha generado gastos militares cercanos a los 30 mil millones de dólares y un lastre de infraestructuras destruidas, sin duda sumas colosales para una eventual futura reconstrucción ( https://www.dw.com/es/china-insta-a-pakist%C3%A1n-a-intensificar-su-m...