1. Una filtración destapa cómo grandes bancos blanquean dinero sucio y los gobiernos no lo impiden
Los llamados Archivos FinCEN abarcan miles de reportes sobre actividades sospechosas de la Red de Control de Delitos Financieros de EE.UU.
JP Morgan Chase & Co en Nueva YorkMike Segar / Reuters
Periodistas de BuzzFeed News han compartido este domingo los resultados de su análisis de documentos secretos del Gobierno estadounidense, los llamados Archivos FinCEN, que comprenden miles de "reportes sobre actividades sospechosas" y otros papeles proporcionados por los bancos a la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de EE.UU. (FinCEN).
La filtración "ofrece una visión sin precedentes de la corrupción financiera mundial, con los bancos haciéndola posible y las agencias gubernamentales viendo cómo florece", indican los reporteros, que denuncian el blanqueo de billones de dólares que facilita "el trabajo de terroristas, cleptócratas y capos del narcotráfico", indican los reporteros.
El medio compartió los materiales con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), que llegó a conclusiones similares tras su propia investigación, y más de 100 organizaciones mediáticas en 88 países.
Según el reporte, en las actividades financieras ilícitas están involucrados bancos como JPMorgan Chase, HSBC, Standard Chartered, Deutsche Bank y BNY Mellon, que siguieron moviendo dinero de los sospechosos criminales incluso después de ser procesados o multados.
Asimismo, la sucursal de HSBC en Hong Kong supuestamente permitió mover 15 millones de dólares de un esquema Ponzi, WCM777, que según las autoridades, robó al menos 80 millones de dólares de inversores que en su mayoría eran migrantes latinos o asiáticos. Standard Chartered, por su parte, tenía entre sus clientes la empresa Al Zarooni Exchange, basada en Dubái, que fue acusada del blanqueo de dinero de los talibanes.
¿Y ahora qué? Las consecuencias de 'la mayor filtración de la historía'
También se menciona a Citibank, Bank of America y American Express, que supuestamente procesaron "millones de dólares en transacciones" para la familia del alcalde kazajo Víktor Jrapunov incluso después de que Interpol emitiera la alerta roja para su arresto.
"Se permitió que los beneficios de las mortíferas guerras de las drogas, las fortunas malversadas de los países en desarrollo y los ahorros ganados duramente que fueron robados en un esquema Ponzi entraran y salieran de estas instituciones financieras, a pesar de las advertencias de los propios empleados de los bancos", señala BuzzFeed News.
Según detalla el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que tardó 16 meses en estudiar los archivos, los documentos evidenciaron las transacciones de más de 2 billones de dólares entre 1999 y 2017 que los propios bancos consideraban como sospechosas, y en la mitad de los reportes analizados los bancos no tenían información alguna sobre los que estaban detrás de aquellas transacciones.
El equipo de BuzzFeed agrega que "en las raras ocasiones" en las que el Gobierno de EE.UU. toma duras medidas contra los bancos, "a menudo se basa en tratos ventajistas llamados acuerdos de enjuiciamiento diferido, que incluyen multas pero no arrestos de alto nivel".
FinCEN: "La divulgación no autorizada de los informes es un delito"
La FinCEN, por su parte, emitió un comunicado el 1 de septiembre en el que denunció la filtración de los informes sobre actividades sospechosas a los medios, que recibieron aquellos documentos de forma ilegal: "[...] varios medios de comunicación tienen la intención de publicar una serie de artículos basados en los ilegalmente revelados informes sobre actividades sospechosas, así como en otros documentos gubernamentales sensibles de hace varios años", señaló.
"La divulgación no autorizada de los informes sobre actividades sospechosas es un delito que puede repercutir en la seguridad nacional de EE.UU., comprometer las investigaciones policiales y amenazar la seguridad de las instituciones y las personas que presentan esos informes", indicó la FinCEN, que agregó que remitió el caso al Departamento de Justicia y a la Oficina del Inspector General del Departamento del Tesoro.
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2. El lavado de dinero como negocio bancario
Una filtración reciente de documentos secretos del gobierno de Estados Unidos sobre el uso de los servicios bancarios para lavar dinero procedente de organizaciones criminales sirvió de base para que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) elaborara y diera a conocer un fundamentado trabajo acerca del tema.
El examen y síntesis de más de 2 mil 100 documentos provenientes de la unidad antilavado estadunidense (FinCEN) da una idea no sólo de los volúmenes de capital que circulan en ese brumoso universo financiero, sino también de la permisividad que las grandes instituciones bancarias muestran al respecto, más o menos amparadas en la ambigüedad de una legislación que sobre el particular contiene suficientes lagunas como para que en ellas naveguen a sus anchas estafadores y delincuentes de diversa ralea y procedencia.
El llamado lavado de dinero no es otra cosa que la puesta en circulación legal de utilidades financieras resultado de actividades ilegales, y por lo mismo, al margen de los sistemas de control fiscal y hacendario.
La transformación de las ganancias monetarias ilícitas en fondos producidos por una fuente en apariencia legal permite a las personas u organizaciones criminales comprometidas en el proceso disponer de dinero limpio (de ahí la expresión lavado de dinero) para operar como cualquier usuario o empresa en regla con las autoridades.
El propósito último del lavado en cualquiera de sus diferentes variantes es, por supuesto, ocultar la procedencia ilegal de los fondos.
El estudio denominado FinCEN Files identifica a cinco grandes entidades financieras que, aunque no son las únicas, han permitido operaciones millonarias que en el mejor de los casos pueden calificarse de sospechosas y en el peor de ilícitas.
Las organizaciones son JP Morgan, HSBC, Standard Chartered Bank, Deutsche Bank y Bank of New York Nellon, muy conocidas por cierto, con excepción, quizá, de la última, por todos en el mundo de los negocios y de la simple información. De acuerdo con el reporte comentado, esas y otras instituciones conocieron –y aprobaron– transacciones con fondos ilegales por la nada desdeñable suma de 2 billones de dólares; y en todas ellas obtuvieron las comisiones que por lo regular cobran por su gestión administrativa. Así resulta menos sorprendente la elevada tasa de utilidades que al año logran algunas grandes corporaciones bancarias, aun cuando la actual pandemia haya aminorado el crecimiento de aquélla.
El amplio rango de acción de los bancos citados en FinCEN Files explica que las transacciones ilícitas tuvieran como destino países de distintos puntos del globo. En el caso concreto de México –señala el documento del ICIJ– fueron detectadas 57 operaciones sospechosas efectuadas hacia o desde bancos que tienen sucursales en nuestro país.
La mayor filtración de datos financieros registrada en la historia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos no permite, además, alegar inocencia o desconocimiento: en algunos casos, las instituciones bancarias siguieron gestionando con alegría los fondos ilegales, aun después de que las autoridades estadunidenses de control financiero les advirtieran que si seguían en ese plan iban a terminar en una corte penal.
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