Estigmatizados, explotados y amenazados, marchando hacia el paro nacional
Ya viene caminando la organización, ahora sí, de un gran movilización nacional, consultando entre otras, la falta de soluciones a la crisis estructural del campo y el permanente incumplimiento de parte del gobierno a los acuerdos firmados, sazonado con cientos de amenazas
Por Colectivo Radicales Libres de Colombia
Podríamos afirmar que nuestro País, desde tiempos de la conquista ha sido escenario de guerras y de luchas políticas.
Más recientemente, la historia ha conocido la llamada época de la violencia, que, si bien tiene todo un contexto, adquirió su mayoría de edad un 9 de abril de 1958 como consecuencia del asesinato del tribuno del pueblo, Jorge Eliecer Gaitán. A partir de aquel momento, surgen las guerrillas liberales, que posteriormente dan origen al movimiento guerrillero que en la actualidad se encuentran adelantando negociaciones con el gobierno Nacional. Gloria Gaitán, hija del tribuno, vivió los hechos del asesinato de su padre, siendo muy niña, pero 68 años después, nos dice que “si se toma esa guerra sutil de baja intensidad, que es manejar las palabras para manejar el pensamiento, para manejar las emociones, se termina convertido en un títere de unas ideas transmitidas a través del lenguaje y entonces quieren que nos reconciliemos con nuestros verdugos”. Agrega que “no basta con las luchas puntuales, es necesario tener muy claro, que es necesario que el pueblo se tome el poder” (http://www.contagioradio.com/jorge-eliecer-gatian-en-los-ojos-de-gloria-articulo-22463/)
El cambio del que nos habla Gloria Gaitán, es urgente y es necesario, pues, aunque mucho se nos habla de paz a los colombianos, el conflicto lo estamos viviendo agudizado, en lo que pareciera ser una polarización de la guerra en contra de defensores de derechos humanos, líderes y organizaciones sociales y populares, de parte de sectores de la derecha. Las amenazas se incrementan por doquier y los asesinatos igualmente. Ahora, entonces, los chulavitas han cambiado de nombre, pero realizan las mismas tareas de la época de la violencia y se podría decir, que casi que al servicio de los mismos o de poderes más sofisticados. (http://kaosenlared.net/el-fin-de-la-guerra-o-el-fin-de-la-insurgencia-segunda-parte-la-guerra-pasado-y-presente-de-nuestra-historia/)
De otro lado, el pasado 7 de abril en la rueda de prensa convocada por el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC y por la asociación de cabildos indígenas del norte del Cauca ACIN, Escuchamos sobre la critica situación de vulneración de los Derechos Humanos que se viene recrudeciendo en el Cauca, con la presencia de desconocidos grupos armados y amenazas paramilitares.
Una delegación cercana a 20 autoridades llegadas desde el Cauca, visitaron en la ciudad capital los cabildos locales, organizaciones sociales y diferentes procesos de comunidades organizadas, sosteniendo reuniones igualmente con la ONU, embajadas y con instancias gubernamentales, para dar a conocer sobre la vulneración a la vida que se presenta en sus territorios, pero también para dar a conocer sobre sus apuestas por la paz, tan propias y diferentes frente a las negociaciones que se adelantan en la Habana.
Contaron igualmente que ya viene caminando la organización, ahora sí, de un gran movilización nacional, consultando entre otras, la falta de soluciones a la crisis estructural del campo y el permanente incumplimiento de parte del gobierno a los acuerdos firmados, sazonado con cientos de amenazas; pero no solo eso, sino además los miles de problemas que se vienen presentando e incrementando en materia de políticas que favorezcan a los sectores empobrecidos y que paradójicamente, enriquece cada vez más algunos cientos, mientras que millones padecen el rigor de la pobreza y de medidas antipopulares, que anuncia más impuestos, alzas, más entrega de nuestros recursos y menos calidad de vida para los sectores populares.
Mientras diversas organizaciones sociales y populares, se dieron cita en la sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia, para discutir y profundizar sobre el significado del reconocimiento político de los más de 12 millones de campesinos colombianos como sujetos de derechos, a través de una reforma constitucional que afirme su territorialidad y el enfoque diferencial de sus derechos económicos, sociales, políticos y culturales, de otro lado, según lo ha informado el portal de “contagio radio”, existen cinco personas y once empresas que se oponen a que se restituyan las tierras a las víctimas del despojo y el conflicto armado, quienes se han hecho acreedoras de grandes extensiones de tierras en diferentes zonas del país, durante años. (http://www.contagioradio.com/campesinos-exigen-ser-reconocidos-en-la-constitucion-politica-articulo-22418/)
León Moraria, en su artículo titulado “Colombia. La paz imposible”, señala en uno de sus apartes: “Los pueblos son amantes de la paz. Los pueblos no crean guerras. Se las imponen y entonces se ven obligados a hacer uso del derecho a la rebelión establecido en las constituciones, en la resolución de las Naciones unidas y en el acuerdo de ginebra”.
“En el acuerdo para las conversaciones de paz quedó muy claro que no se discutirá nada referido a la estructura del Estado, a la estructura económica y social, a la propiedad y al estatuto militar”, agrega Moraria y continua: ¿Cómo firmar la paz si las causas de la guerra perduran? Durante sesenta años el pueblo colombiano y su instrumento armado (FARC, ELN, EPL) se han rebelado contra la estructura del Estado oligárquico, contra las estructuras económicas y sociales, contra el predominio de la propiedad de los medios de producción en manos de la oligarquía (tierras, industrias, comercio), contra el estatuto militar como instrumento al servicio de la jerarquía católica/oligárquica, en lugar de estar al servicio de las mayorías nacionales para defender sus conquistas y reivindicaciones sociales, plasmadas en el pacto social llamado Constitución Nacional. (http://kaosenlared.net/colombia-la-paz-imposible/)
Finalizando el mes de marzo, nuestro reportero Carlos Castaño “el bueno”, visito el Valle del Cauca y allí entrevisto a los miembros de un sindicato de corteros de caña en el Municipio de Tuluá, para de ellos escuchar la situación de explotación y miseria que viven nuestros obreros, permitiéndonos hacer el ejercicio de entender, de que trata el modelo económico, del cual los gobiernos oligárquicos no quieren que se hable.
Por su parte, el pasado 8 de abril, la comunidad indígena retomó el proceso de liberación de la madre tierra, esta vez en el resguardo de Corinto en el departamento del Cauca y específicamente en las grandes extensiones de tierra que supuestamente les pertenece a los terratenientes. Liberan a la madre tierra de los monocultivos de caña, de químicos y de la infertilidad de la tierra. Asesinatos, persecución y estigmatización, pesa sobre estos hombres y mujeres, significados en la defensa de su tierra, de sus ríos, de sus semillas, de sus territorios y por exigir la devolución de lo que siempre les ha pertenecido, arrebatado por quienes se consideran sus dueños. (http://www.nasaacin.org/informativo-nasaacin/3-newsflash/8102-en-corinto,-la-comunidad-contin%C3%BAa-en-minga-por-liberaci%C3%B3n-de-la-madre)
Hablar de paz necesariamente lleva a entender que el modelo necesariamente debe ser tocado, pero también la propiedad privada, de lo contrario, la historia de iniquidad, la explotación, la persecución, las amenazas y los asesinatos seguirán por siempre.
http://kaosenlared.net/colombia-estigmatizados-explotados-y-amenazados-marchando-hacia-el-paro-nacional/
