"EE.UU. prepara una agresión militar contra Venezuela"
El reciente decreto de Obama donde dice que Venezuela es una "amenaza extraordinaria e inusual" para EE.UU. es nada más que otra "maniobra" para crear condiciones que justifiquen una agresión militar contra el país bolivariano, opina el escritor y politólogo argentino Atilio Borón.
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La orden ejecutiva emitida por Obama declara la situación en Venezuela como una "amenaza extraordinaria e inusual para la seguridad nacional y política exterior estadounidenses".
"Este tipo de declaraciones suelen preceder a agresiones militares", señala Borón, explicando que pueden ser efectuadas "por mano propia" o "puede también ser el prólogo para operaciones militares donde Estados Unidos actúa de consumo con sus lacayos europeos, nucleados en la OTAN, y las teocracias petroleras de la región".
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En este contexto el analista recuerda casi todos los episodios de injerencia de EE.UU. en los países soberanos. "Casos más recientes son los de Siria y, sobre todo Ucrania, donde el ansiado "cambio de régimen" (eufemismo para evitar hablar de "golpe de Estado") que Washington persigue sin pausa para rediseñar el mundo -y sobre todo América Latina y el Caribe- a su imagen y semejanza se logró gracias a la invalorable cooperación de la Unión Europea y la OTAN, y cuyo resultado ha sido el baño de sangre que continúa en Ucrania hasta el día de hoy", subrayó.
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Por eso Borón llama a tomar "muy en serio" el hecho de que EE.UU. "profiera una amenaza". "Especialmente si se recuerda la vigencia de una vieja tradición política norteamericana consistente en realizar autoatentados que sirvan de pretexto para justificar su inmediata respuesta bélica", prosigue.
También el analista recuerda que "Washington prohijó el golpe de Estado del 2002 en Venezuela, tal vez porque quería asegurarse el suministro de petróleo antes de atacar a Irak. Ahora está lanzando una guerra en dos frentes: Siria/Estado Islámico y Rusia, y también quiere tener una retaguardia energética segura".
"Nadie podría sorprenderse si en las próximas horas o días Obama autoriza una operación secreta de la CIA o de algunos de los servicios de inteligencia o las propias Fuerzas Armadas en contra de algún objetivo sensible de Estados Unidos en Venezuela. Por ejemplo, la embajada en Caracas", concluye Borón.
http://actualidad.rt.com/actualidad/168559-eeuu-preparar-agresion-militar-venezuela
Preparando la agresión militar a Venezuela
Atilio Boron
Barack Obama, una figura decorativa en la Casa Blanca que no pudo impedir que un energúmeno como Benjamin Netanyahu se dirigiera a ambas cámaras del Congreso para sabotear las conversaciones con Irán en relación al programa nuclear de este país, ha recibido una orden terminante del complejo “militar-industrial-financiero”: debe crear las condiciones que justifiquen una agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela.
La orden presidencial emitida hace pocas horas y difundida por la oficina de prensa de la Casa Blanca establece que el país de Bolívar y Chávez “constituye una infrecuente y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, razón por la cual “declaro la emergencia nacional para tratar con esa amenaza.” Este tipo de declaraciones suelen preceder agresiones militares, sea por mano propia, como la cruenta invasión a Panamá para derrocar a Manuel Noriega, en 1989, o la emitida en relación al Sudeste Asiático y que culminó con la Guerra en Indochina, especialmente en Vietnam, a partir de 1964. Pero puede también ser el prólogo a operaciones militares de otro tipo, en donde Estados Unidos actúa de consumo con sus lacayos europeos, nucleados en la OTAN, y las teocracias petroleras de la región. Ejemplos: la Primera Guerra del Golfo, en 1991; o la Guerra de Irak, 2003-2011, con la entusiasta colaboración de la Gran Bretaña de Tony Blair y la España del impresentable José María Aznar; o el caso de Libia, en 2011, montado sobre la farsa escenificada en Benghazi donde supuestos “combatientes de la libertad” – que luego se probó eran mercenarios reclutados por Washington, Londres y París- fueron contratados para derrocar a Gadaffi y transferir el control de las riquezas petroleras de ese país a sus amos.
Casos más recientes son los de Siria y, sobre todo Ucrania, donde el ansiado “cambio de régimen” (eufemismo para evitar hablar de “golpe de estado”) que Washington persigue sin pausa para rediseñar el mundo -y sobre todo América Latina y el Caribe- a su imagen y semejanza se logró gracias a la invalorable cooperación de la Unión Europea y la OTAN, y cuyo resultado ha sido el baño de sangre que continúa en Ucrania hasta el día de hoy. La señora Victoria Nuland, Secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Euroasiáticos, fue enviada por el insólito Premio Nobel de la Paz de 2009 a la Plaza Maidan de Kiev para expresar su solidaridad con los manifestantes, incluidos las bandas de neonazis que luego tomarían el poder por asalto a sangre y fuego, y a los cuales la bondadosa funcionaria le entregaba panecillos y botellitas de agua para apagar su sed para demostrar, con ese gesto tan cariñoso, que Washington estaba, como siempre, del lado de la libertad, los derechos humanos y la democracia.
Cuando un “estado canalla” como Estados Unidos, que lo es por su sistemática violación de la legalidad internacional, profiere una amenaza como la que estamos comentando, hay que tomarla muy en serio. Especialmente si se recuerda la vigencia de una vieja tradición política norteamericana consistente en realizar autoatentados que sirvan de pretexto para justificar su inmediata respuesta bélica. Lo hizo en 1898, cuando en la Bahía de La Habana hizo estallar el crucero estadounidense Maine, enviando a la tumba a las dos terceras partes de su tripulación y provocando la indignación de la opinión pública norteamericana que impulsó a Washington a declararle la guerra a España. Lo volvió a hacer en Pearl Harbor, en Diciembre de 1941, sacrificando en esa infame maniobra 2,403 marineros norteamericanos e hiriendo a otros 1,178. Reincidió cuando urdió el incidente del Golfo de Tonkin para “vender” su guerra en Indonesia: la supuesta agresión de Vietnam del Norte a dos cruceros norteamericanos –luego desenmascarada como una operación de la CIA- hizo que el presidente Lyndon B. Johnson declarara la emergencia nacional y poco después, la Guerra a Vietnam del Norte.
Maurice Bishop, en la pequeña isla de Granada, fue considerado también él como una amenaza a la seguridad nacional norteamericana en 1983, y derrocado y liquidado por una invasión de Marines. ¿Y el sospechoso atentado del 11-S para lanzar la “guerra contra el terrorismo”? La historia podría extenderse indefinidamente.
Conclusión: nadie podría sorprenderse si en las próximas horas o días Obama autoriza una operación secreta de la CIA o de algunos de los servicios de inteligencia o las propias fuerzas armadas en contra de algún objetivo sensible de Estados Unidos en Venezuela. Por ejemplo, la embajada en Caracas. O alguna otra operación truculenta contra civiles inocentes y desconocidos en Venezuela tal como lo hicieran en el caso de los “atentados terroristas” que sacudieron a Italia –el asesinato de Aldo Moro en 1978 o la bomba detonada en la estación de trenes de Bologna en 1980- para crear el pánico y justificar la respuesta del imperio llamada a “restaurar” la vigencia de los derechos humanos, la democracia y las libertades públicas. Años más tarde se descubrió que estos crímenes fueron cometidos por la CIA.
Recordar que Washington prohijó el golpe de estado del 2002 en Venezuela, tal vez porque quería asegurarse el suministro de petróleo antes de atacar a Irak. Ahora está lanzando una guerra en dos frentes: Siria/Estado Islámico y Rusia, y también quiere tener una retaguardia energética segura. Grave, muy grave. Se impone la solidaridad activa e inmediata de los gobiernos sudamericanos, en forma individual y a través de la UNASUR y la CELAC, y de las organizaciones populares y las fuerzas políticas de Nuestra América para denunciar y detener esta maniobra.
http://www.argenpress.info/2015/03/preparando-la-agresion-militar-venezuela.html
¿Agresión a la vista? Eva Golinger revela los planes de EE.UU. en Venezuela
Como ya ocurriera con Panamá y Granada, es probable que EE.UU. acabe atacando militarmente a Venezuela. Ni estos dos países ni Caracas representan amenaza alguna para EE.UU., pero a diferencia de los primeros, el país sudamericano cuenta con recursos estratégicos. La abogada y escritora Eva Golinger ha analizado la tensa situación entre Venezuela y EE.UU.
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Declarar emergencia nacional y catalogar a Venezuela como una amenaza para la seguridad interna de EE.UU. tensa aún más las ya problemáticas relaciones entre los dos países. La abogada y escritora Eva Golinger ha analizado los planes de EE.UU, en Venezuela para RT.
¿Es real la amenaza de una acción militar de EE.UU. contra Venezuela?
La orden ejecutiva del presidente estadounidense Barack Obama es una norma que se aplica en tiempos de guerra en la defensa de la nación, aúnque "Venezuela no representa en realidad ninguna amenaza ni siquiera económica", explica Golinger. Para la abogada y escritora es ahí donde yace la preocupación.
"En el decreto de Obama contra Venezuela se ha definido la amenaza que representa Venezuela para EE.UU. como una serie de situaciones internas en Venezuela que realmente no tienen impacto en la seguridad estadounidense, y esto significa que realmente fue arbitrario el uso de esta ley: simplemente para tomar mayores acciones contra Venezuela", sostiene Golinger.
Al declarar a un estado o una organización amenaza para la seguridad nacional, elGobierno de EE.UU. "se autojustifica" para tomar acciones en su contra, sean económicas o incluso militares, afirma la abogada y escritora. Así que lo que temen los políticos venezolanos es precisamente "una acción belicista por parte de EE.UU.". Y este miedo no es infundado si recordamos, por ejemplo, los casos de Panamá o Granada, prosigue Golinger. A diferencia de estos dos países, Venezuela tiene recursos estratégicos –fundamentalmente petróleo–, lo que la convierte "aún más en un blanco para EE.UU."
Toda la región sufrirá las consecuencias de las acciones de EE.UU.
El decreto de Obama le permite sancionar a cualquier persona u organización en Venezuela, o incluso a los gobiernos que apoyen a las primeras, y no solo a los siete militares venezolanos que ya castigó. Por tanto, se trata de una medida con "amplias capacidades y consecuencias" no únicamente para este momento, sino también para el futuro, explica Golinger.
Además, las medidas solicitadas por Washington contra Venezuela podrían afectar no solamente a este país, sino a toda la región, al igual que a ciudadanos de EE.UU. que expresan su solidaridad con Caracas, impidiéndoles viajar o proporcionar apoyo alguno al país sudamericano. Es una medida que ha sido aplicada, por ejemplo, contra las personas solidarias con Palestina, recuerda Golinger.
Es importante destacar en qué momento se están produciendo las sanciones: EE.UU. estuvo intentando recuperar su relación con América Latina, pero "ahora está haciendo todo lo posible para sabotear esta posibilidad", sostiene la abogada y escritora.
http://actualidad.rt.com/actualidad/168642-golinger-revela-planes-eeuu-venezuela
