Otro día de protestas frente a las embajadas de EEUU
Hubo 70 heridos en Egipto y un muerto en Yemen.
Página12.com
Tras el asesinato del embajador norteamericano en Libia, los actos de repudio, desatados supuestamente por una película norteamericana que se burlaba del profeta Mahoma, frente a las sedes diplomáticas norteamericanas continuaron en El Cairo, Yemen, Irán, Gaza y Túnez. Desde Bruselas, el presidente egipcio, Mohamed Mursi, condenó las violentas reacciones y llamó a "proteger a todos los visitantes, turistas y representaciones diplomáticas", pero advirtió que el film es un "crimen contra la humanidad y contra los musulmanes".
En la capital de Túnez, las protestas frente a la embajada de Estados Unidos se extendieron durante la noche de ayer, después que la policía dispersó con gases lacrimógenos una movilización de cientos de personas. Y las escaramusas se multiplicaron en varias ciudades como El Aouina y Cártago.
En El Cairo, Egipto, los manifestantes bloquearon las calles que llevan a la vecina plaza Tahrir, mientras las fuerzas de seguridad buscaban dispersas a los manifestantes. Hubo piedrazos y gases lacrimógenos y dos vehículos policiales fueron incendiados. En los enfrentamientos ocurridos durante la noche y hoy resultaron heridos 26 policías y unas 50 personas intoxicadas, mientras que doce manifestantes fueron detenidos.
Por otra parte, en Teherán, la embajada suiza, que "representa los intereses de Washington en Irán", estaba custodiada por un dispositivo de seguridad riguroso con cientos de agentes desplegados en las inmediaciones. Allí, una movilización de entre 400 a 500 personas llegaron por una convocatoria de estudiantes islámicos, que lanzaron eslóganes contra Estados Unidos e Israel. "La fe musulmana es algo que nadie puede ultrajar", apuntaron los manifestantes.
En Yemen, los manifestantes salieron a las calles también para protestar contra el film considerado blasfemo. Cientos de personas intentaron llegar ante la embajada norteamericana, pero fueron alejadas por la policía que realizó disparos al aire.
Sin embargo, algunos manifestantes lograron sortear el cerco, escalaron el muro de la embajada estadounidense en la capital, Saná, y reemplazaron la bandera de barras y estrellas por una blanca en la que podía leerse: "No hay otro dios que Alá, y Mahoma es su profeta".
Los manifestantes lograron acceder al patio de la embajada e incendiaron automóviles antes de que las fuerzas de seguridad consiguieran desalojarlos. La web independiente de noticias Mareb Press aseguró que los guardias dispararon y lanzaron gas lacrimógeno contra los manifestantes.
También en Tel Aviv, unas 50 personas realizaron una manifestación, alzando banderas del Movimiento islámico en Israel, frente a la embajada estadounidense. Los manifestantes, según el sitio digital del Jerusalem Post, expresaron su "cólera" por el filme considerado anti-Islam, pero sin incidentes.
Entretanto, en la ciudad palestina de Gaza, decenas de personas se manifestaron, quemando banderas israelíes y estadounidenses y proclamando consignas similares a las de los manifestantes de Teherán. Además, también quemaron fotografías en blanco y negro en las que supuestamente aparece el director del film, Sam Bacile.
Las protestas de Gaza se desarrollaron en el barrio de Rimal, en las que se encuentran oficinas de la ONU y la Organización Mundial de la Salud. Las organizaciones internacionales cerraron hoy sus puertas en la ciudad como medida preventiva.
El presidente egipcio, reunido con los representantes de la Unión Europea, condenó las violentas reacciones a la película y aseguró que trabajará con las autoridades estadounidenses para garantizar la seguridad del personal diplomático. "El pueblo egipcio es un pueblo civilizado y que rechaza semejante actuación fuera de la ley", apuntó Mursi. Pero advirtió que la película es ofensiva para el Islam es "inaceptable" y constituye un "crimen contra la humanidad y contra los musulmanes".
Por su parte, fuentes de los servicios de seguridad estadounidenses volvieron a apuntar sobre Al Qaeda la responsabilidad de los ataques. El presidente de la comisión de los servicios secretos ante la Cámara de Representantes, Mike Rogers, apuntó que podría tratarse de un golpe de la organización con motivo del undécimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre.
Según el diario "The Wall Street Journal", el autor de la controvertida cinta, habría recaudado 5 millones de dólares (3,9 millones de euros) de un centenar de donantes judíos. En los 14 minutos del trailer que puede verse en YouTube muestran al profeta Mahoma como un homosexual, corruptor de menores y gánster codicioso y carnicero.
Las manifestaciones en repudio de la película que insulta a Mahoma se esparcieron a una decena de países, entre ellos Yemen, Egipto e Irán. En el violento ataque a la sede diplomática estadounidense en Yemen murieron cuatro personas.
Dos días después del asesinato del embajador Chris Stevens y tres diplomáticos en un ataque al Consulado de Estados Unidos en Libia, aumentó el conflicto causado por la película que ofende al Islam. La ola de protestas contra representaciones diplomáticas estadounidenses se extendió ayer por Africa, Medio Oriente y Asia y dejó 224 heridos en Egipto y cuatro muertos y 34 heridos en Yemen.
En respuesta a la ola de furia de-satada por el film, la seguridad fue reforzada ayer en embajadas y consulados estadounidenses de todo el mundo, que a su vez urgieron a todos los ciudadanos norteamericanos a permanecer alerta y evitar las grandes concentraciones de personas que puedan degenerar en violencia, informó el Departamento de Estado. Durante la jornada, las manifestaciones se realizaron en una decena de países e incluyó un violento ataque a la sede diplomática estadounidense en Yemen, donde cientos de manifestantes escalaron el muro de la legación en la capital, Sanaá, y reemplazaron la bandera de Estados Unidos por una negra en la que podía leerse “No hay otro dios que Alá y Mahoma es su profeta”. Los manifestantes pudieron entrar al patio de la embajada y allí incendiaron automóviles antes de que las fuerzas de seguridad lograran desalojarlos, dijeron fuentes de seguridad. El sitio web independiente de noticias Mareb Press, citando a un corresponsal en el lugar, aseguró que los guardias dispararon y lanzaron gas lacrimógeno contra los manifestantes. Los enfrentamientos dejaron un total de cuatro muertos y 34 heridos, indicó un responsable de los servicios de seguridad. “Las fuerzas antidisturbios sólo usaron cañones de agua y gas lacrimógeno contra los manifestantes”, afirmó una fuente.
En Egipto, lugar de inicio de la ola de indignación por la película estadounidense, cientos de manifestantes se enfrentaron ayer con policías en el tercer día de protestas contra la Embajada de Estados Unidos. El Ministerio de Salud de ese país precisó que 224 personas resultaron heridas. En este caso, la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, que respondió arrojando piedras, botellas y otros objetos. La fuerza policial contuvo a los manifestantes a distancia de la delegación diplomática, a diferencia del martes, cuando algunos hombres treparon los muros e incluso un pequeño grupo entró al complejo y arrancó una bandera estadounidense.
En este contexto, unas 500 personas se manifestaron ayer en Teherán, capital de Irán, ante la Embajada de Suiza, por considerar que representa los intereses estadounidenses en el país y reclamaron la muerte del supuesto director de la película, identificado por medios norteamericanos bajo el seudónimo de Sam Bacile (ver aparte). Los manifestantes corearon consignas como “muerte a Estados Unidos” y “muerte a Israel”. Mientras, cientos de vigilantes y guardias les impidieron asaltar la embajada suiza. En la ciudad palestina de Gaza, cientos de personas se manifestaron quemando banderas israelíes y estadounidenses.
También hubo manifestaciones en Israel, donde unas 50 personas protestaron contra el film frente a la embajada estadounidense y en Marruecos, Túnez, Sudán e Irak, así como también demostraciones antinorteamericanas en la región india de Cachemira y en Bangladesh. En Alemania, un paquete sospechoso recibido por correo obligó ayer a evacuar parcialmente el Consulado de Estados Unidos en Berlín, situado en el barrio de Dahlem. Según los bomberos, tres personas comenzaron a tener problemas respiratorios después de que llegara el paquete, pero finalmente se descartó que contuviera alguna sustancia tóxica. Lo sucedido despertó la polémica también en Afganistán, donde el gobierno decidió prohibir la recepción del portal YouTube donde se difundió la grabación en la que se satiriza a Mahoma y que ha dado pie a los violentos disturbios.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró ayer que prevé más protestas antiestadounidenses en Medio Oriente en los próximos días, pero enfatizó que su país no puede retirarse de la región. Obama subrayó también que ha enviado “un mensaje muy claro” a los líderes de esa región para que protejan las sedes diplomáticas norteamericanas. “Seremos claros a la hora de defender los derechos y libertades individuales y continuaremos asegurándonos de que nuestra presencia en Medio Oriente sea constructiva”, manifestó. En tanto, en sus primeros comentarios desde que estalló la serie de protestas por la película, el presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, rechazó ayer el ataque al Consulado estadounidense en Libia y las otras reacciones violentas y prometió garantizar la seguridad del personal diplomático extranjero en Egipto. “El pueblo egipcio es un pueblo civilizado y que rechaza semejante actuación fuera de la ley”, dijo.
El presidente libanés, Michel Suleiman, condenó la cinta y rechazó las reacciones. “Dichos incidentes se oponen al concepto de protección de las libertades públicas y a los valores de los norteamericanos”, sostuvo el mandatario. Jordania también apuntó al film, y tanto el gobierno como el Parlamento lo calificaron de “crimen horrible” y pidieron a las autoridades estadounidenses que castiguen a los autores. Fue el jeque Yusuf Dais, jefe de los tribunales de la Sharia (ley islámica) en los territorios bajo control de la Autoridad Palestina (ANP), quien instó a la ONU a que formule una ley internacional que castigue la incitación al ataque contra símbolos religiosos.
En la capital de Túnez, las protestas frente a la embajada de Estados Unidos se extendieron durante la noche de ayer, después que la policía dispersó con gases lacrimógenos una movilización de cientos de personas. Y las escaramusas se multiplicaron en varias ciudades como El Aouina y Cártago.
En El Cairo, Egipto, los manifestantes bloquearon las calles que llevan a la vecina plaza Tahrir, mientras las fuerzas de seguridad buscaban dispersas a los manifestantes. Hubo piedrazos y gases lacrimógenos y dos vehículos policiales fueron incendiados. En los enfrentamientos ocurridos durante la noche y hoy resultaron heridos 26 policías y unas 50 personas intoxicadas, mientras que doce manifestantes fueron detenidos.
Por otra parte, en Teherán, la embajada suiza, que "representa los intereses de Washington en Irán", estaba custodiada por un dispositivo de seguridad riguroso con cientos de agentes desplegados en las inmediaciones. Allí, una movilización de entre 400 a 500 personas llegaron por una convocatoria de estudiantes islámicos, que lanzaron eslóganes contra Estados Unidos e Israel. "La fe musulmana es algo que nadie puede ultrajar", apuntaron los manifestantes.
En Yemen, los manifestantes salieron a las calles también para protestar contra el film considerado blasfemo. Cientos de personas intentaron llegar ante la embajada norteamericana, pero fueron alejadas por la policía que realizó disparos al aire.
Sin embargo, algunos manifestantes lograron sortear el cerco, escalaron el muro de la embajada estadounidense en la capital, Saná, y reemplazaron la bandera de barras y estrellas por una blanca en la que podía leerse: "No hay otro dios que Alá, y Mahoma es su profeta".
Los manifestantes lograron acceder al patio de la embajada e incendiaron automóviles antes de que las fuerzas de seguridad consiguieran desalojarlos. La web independiente de noticias Mareb Press aseguró que los guardias dispararon y lanzaron gas lacrimógeno contra los manifestantes.
También en Tel Aviv, unas 50 personas realizaron una manifestación, alzando banderas del Movimiento islámico en Israel, frente a la embajada estadounidense. Los manifestantes, según el sitio digital del Jerusalem Post, expresaron su "cólera" por el filme considerado anti-Islam, pero sin incidentes.
Entretanto, en la ciudad palestina de Gaza, decenas de personas se manifestaron, quemando banderas israelíes y estadounidenses y proclamando consignas similares a las de los manifestantes de Teherán. Además, también quemaron fotografías en blanco y negro en las que supuestamente aparece el director del film, Sam Bacile.
Las protestas de Gaza se desarrollaron en el barrio de Rimal, en las que se encuentran oficinas de la ONU y la Organización Mundial de la Salud. Las organizaciones internacionales cerraron hoy sus puertas en la ciudad como medida preventiva.
El presidente egipcio, reunido con los representantes de la Unión Europea, condenó las violentas reacciones a la película y aseguró que trabajará con las autoridades estadounidenses para garantizar la seguridad del personal diplomático. "El pueblo egipcio es un pueblo civilizado y que rechaza semejante actuación fuera de la ley", apuntó Mursi. Pero advirtió que la película es ofensiva para el Islam es "inaceptable" y constituye un "crimen contra la humanidad y contra los musulmanes".
Por su parte, fuentes de los servicios de seguridad estadounidenses volvieron a apuntar sobre Al Qaeda la responsabilidad de los ataques. El presidente de la comisión de los servicios secretos ante la Cámara de Representantes, Mike Rogers, apuntó que podría tratarse de un golpe de la organización con motivo del undécimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre.
Según el diario "The Wall Street Journal", el autor de la controvertida cinta, habría recaudado 5 millones de dólares (3,9 millones de euros) de un centenar de donantes judíos. En los 14 minutos del trailer que puede verse en YouTube muestran al profeta Mahoma como un homosexual, corruptor de menores y gánster codicioso y carnicero.
Crece la ira contra las embajadas de EE.UU
Los manifestantes pudieron entrar al patio interior de la embajada en Yemen y allí hicieron destrozos antes de ser desalojados.
Imagen: EFE
Dos días después del asesinato del embajador Chris Stevens y tres diplomáticos en un ataque al Consulado de Estados Unidos en Libia, aumentó el conflicto causado por la película que ofende al Islam. La ola de protestas contra representaciones diplomáticas estadounidenses se extendió ayer por Africa, Medio Oriente y Asia y dejó 224 heridos en Egipto y cuatro muertos y 34 heridos en Yemen.
En respuesta a la ola de furia de-satada por el film, la seguridad fue reforzada ayer en embajadas y consulados estadounidenses de todo el mundo, que a su vez urgieron a todos los ciudadanos norteamericanos a permanecer alerta y evitar las grandes concentraciones de personas que puedan degenerar en violencia, informó el Departamento de Estado. Durante la jornada, las manifestaciones se realizaron en una decena de países e incluyó un violento ataque a la sede diplomática estadounidense en Yemen, donde cientos de manifestantes escalaron el muro de la legación en la capital, Sanaá, y reemplazaron la bandera de Estados Unidos por una negra en la que podía leerse “No hay otro dios que Alá y Mahoma es su profeta”. Los manifestantes pudieron entrar al patio de la embajada y allí incendiaron automóviles antes de que las fuerzas de seguridad lograran desalojarlos, dijeron fuentes de seguridad. El sitio web independiente de noticias Mareb Press, citando a un corresponsal en el lugar, aseguró que los guardias dispararon y lanzaron gas lacrimógeno contra los manifestantes. Los enfrentamientos dejaron un total de cuatro muertos y 34 heridos, indicó un responsable de los servicios de seguridad. “Las fuerzas antidisturbios sólo usaron cañones de agua y gas lacrimógeno contra los manifestantes”, afirmó una fuente.
En Egipto, lugar de inicio de la ola de indignación por la película estadounidense, cientos de manifestantes se enfrentaron ayer con policías en el tercer día de protestas contra la Embajada de Estados Unidos. El Ministerio de Salud de ese país precisó que 224 personas resultaron heridas. En este caso, la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, que respondió arrojando piedras, botellas y otros objetos. La fuerza policial contuvo a los manifestantes a distancia de la delegación diplomática, a diferencia del martes, cuando algunos hombres treparon los muros e incluso un pequeño grupo entró al complejo y arrancó una bandera estadounidense.
En este contexto, unas 500 personas se manifestaron ayer en Teherán, capital de Irán, ante la Embajada de Suiza, por considerar que representa los intereses estadounidenses en el país y reclamaron la muerte del supuesto director de la película, identificado por medios norteamericanos bajo el seudónimo de Sam Bacile (ver aparte). Los manifestantes corearon consignas como “muerte a Estados Unidos” y “muerte a Israel”. Mientras, cientos de vigilantes y guardias les impidieron asaltar la embajada suiza. En la ciudad palestina de Gaza, cientos de personas se manifestaron quemando banderas israelíes y estadounidenses.
También hubo manifestaciones en Israel, donde unas 50 personas protestaron contra el film frente a la embajada estadounidense y en Marruecos, Túnez, Sudán e Irak, así como también demostraciones antinorteamericanas en la región india de Cachemira y en Bangladesh. En Alemania, un paquete sospechoso recibido por correo obligó ayer a evacuar parcialmente el Consulado de Estados Unidos en Berlín, situado en el barrio de Dahlem. Según los bomberos, tres personas comenzaron a tener problemas respiratorios después de que llegara el paquete, pero finalmente se descartó que contuviera alguna sustancia tóxica. Lo sucedido despertó la polémica también en Afganistán, donde el gobierno decidió prohibir la recepción del portal YouTube donde se difundió la grabación en la que se satiriza a Mahoma y que ha dado pie a los violentos disturbios.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró ayer que prevé más protestas antiestadounidenses en Medio Oriente en los próximos días, pero enfatizó que su país no puede retirarse de la región. Obama subrayó también que ha enviado “un mensaje muy claro” a los líderes de esa región para que protejan las sedes diplomáticas norteamericanas. “Seremos claros a la hora de defender los derechos y libertades individuales y continuaremos asegurándonos de que nuestra presencia en Medio Oriente sea constructiva”, manifestó. En tanto, en sus primeros comentarios desde que estalló la serie de protestas por la película, el presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, rechazó ayer el ataque al Consulado estadounidense en Libia y las otras reacciones violentas y prometió garantizar la seguridad del personal diplomático extranjero en Egipto. “El pueblo egipcio es un pueblo civilizado y que rechaza semejante actuación fuera de la ley”, dijo.
El presidente libanés, Michel Suleiman, condenó la cinta y rechazó las reacciones. “Dichos incidentes se oponen al concepto de protección de las libertades públicas y a los valores de los norteamericanos”, sostuvo el mandatario. Jordania también apuntó al film, y tanto el gobierno como el Parlamento lo calificaron de “crimen horrible” y pidieron a las autoridades estadounidenses que castiguen a los autores. Fue el jeque Yusuf Dais, jefe de los tribunales de la Sharia (ley islámica) en los territorios bajo control de la Autoridad Palestina (ANP), quien instó a la ONU a que formule una ley internacional que castigue la incitación al ataque contra símbolos religiosos.