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martes, 10 de enero de 2017

LA PAX DE SANTOS: 85 ASESINATOS CONTRA DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS EN 2016

Colombia reportó 85 asesinatos contra defensores de DDHH en el 2016


Por Contagio Radio

… aún pese a que se está llevando este proceso, 13 defensores de derechos humanos fueron asesinados en menos de tres semanas.

De acuerdo con el último informe de Front Line Defenders, organización que recopila información sobre la protección a los derechos humanos en el mundo, durante el año 2016 los actos de violencia en contra de los defensores de derechos humanos aumentaron a 285 asesinatos en el mundo, de los cuales en Colombia se reportaron 85 casos.

A su vez, el informe lanza una alerta frente a que el 49% de los asesinatos se propiciaron en contra de defensores que trabajaban a favor de los derechos de la tierra, de las comunidades indígenas, del ambiente, o cuando los defensores de derechos humanos en territorios locales se involucraron en campañas contra multinacioneles, como lo fue el caso del asesinato de Berta Cáceres en Honduras, quién adelantaba una lucha en la defensa del territorio.

De igual forma, el documento evidencia que el continente donde se realiza mayor persecución, estigmatización y actos de violencia es en América, con un reporte de 217 asesinatos a defensores de derechos humanos, siendo Colombia uno de los países con mayor número de asesinatos con una cifra de 85 defensores

Para Front Line Defenders “En Colombia, la progresión del proceso de paz y el establecimiento de un alto el fuego definitivo entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), junto con el inicio de conversaciones de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) Aumento del nivel de violencia experimentado por los defensores de los derechos humanos” agregando que aún pese a que se está llevando este proceso, 13 defensores de derechos humanos fueron asesinados en menos de tres semanas. Le puede interesar: “Asesinatos de líderes son práctica sistemática: Somos Defensores”

Y de acuerdo con la información recolectada la organización expresó que “Organizaciones locales informaron que estos y otros ataques fueron llevados a cabo por grupos que intentaron descarrilar o posponer el proceso de paz. Otros de los países americanos que se encuentran reportados con las cifras más altas de violencia contra defensores de derechos humanos son Brasil con 58 casos de asesinato, Honduras con 33, México con 26, Guatemala con 12 y Perú que reporto un solo caso.

Para finalizar el documento generó una serie de recomendaciones a diferentes países para avanzar en la defensa de los derechos Humanos en el mundo, entre ellas pide a los gobiernos que creen medidas y programas que no estigmaticen las labores de los defensores de derechos humanos, a su vez insisten en que se necesitan hacer políticas públicas más fuertes que eviten que los intereses de multinacionales u otro tipo de agentes se relacionen con el gobierno. Le puede interesar: “Protección a defensores de derechos humanos como garantía de paz”


http://kaosenlared.net/colombia-reporto-85-asesinatos-contra-defensores-de-ddhh-en-el-2016/

jueves, 4 de agosto de 2016

COLOMBIA EN EL QUINTO INFIERNO POR INFLACIÓN Y HAMBRE PRODUCTO DE LA POLÍTICA NEOLIBERAL DE SANTOS

Colombia en el quinto infierno

LIBARDO SARMIENTO ANZOLA
desdeabajo.info

Como el ibuprofeno, las coyunturas le sirven al Gobierno para todo, en esta oportunidad para descargar su responsabilidad en terceros. Ahora resulta que la disparada en los precios de los alimentos es por culpa de un “choque” de oferta, “exceso” de demanda, factores climáticos o del paro de los camioneros, pero hay determinantes estructurales de tipo político-económico y de posición dominante en el mercado (monopólica) que lo desmienten.
“El hambre y el amor
constituyen el germen de toda
la historia humana” (Buda)

El precio de los alimentos está por las nubes. Cada día, como si fuera novedad, la queja por esta realidad es lugar común en todas las conversaciones populares. No es para menos, hace unos 28 años (una generación atrás) un huevo costaba 18 pesos, hoy cobran hasta 400 y más por el mismo.

Para salirle al paso a esta realidad, y echando mano de lo primero que encuentra –para no aceptar su culpabilidad– el Gobierno ahora dice que la responsabilidad por la disparada alcista es de los camioneros y su paro; hace unos meses decía que la culpa era del Fenómeno del Niño, y antes la descargaba en la devaluación del peso.

Nada más falso. El alza en los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares (inflación) no es un fenómeno natural como la lluvia o la hierba que crece de forma espontánea en los campos y jardines; lo cierto es que las razones de esta realidad que afecta de manera dura la mesa de quienes menos ingresos tienen, es un fenómeno político-económico. “La mesa del pobre es escaza y el lecho de la miseria es fecundo”.

Hay que resaltar, además, que la inflación que de manera general dicen que creció 6 por ciento, 6,5 o más, engloba un sinnúmero de componentes, dentro del cual está la canasta básica familiar (CBF), la cual, si la detallamos por separado, constatamos que durante los últimos doce meses creció hasta un 14,3 por ciento. Es decir, la comida y otros bienes indispensables para sobrevivir de manera más o menos digna, es el factor que más afecta, hoy por hoy, el bolsillo de quienes menos tienen. Es decir, no estamos ante un fenómeno cualquiera, estamos ante una realidad que determina la calidad de vida de millones de personas, y hasta su misma muerte. El hambre sin satisfacer no cubre las necesidades fundamentales del organismo y precisamente ello produce graves accidentes en la salud.

Fenómeno que no es de ahora. Durante lo corrido del siglo XXI, el alza en los precios de los alimento tiende a ser más acelerado que el conjunto de los demás bienes que integran la canasta básica familiar (gráfico 1). De ahí que las explicaciones dadas por el Gobierno acusando del aumento de la inflación al cambio climático, al paro camionero, e incluso a la devaluación, sólo buscan ocultar una realidad: el alza abusiva y arbitraria de los precios por parte de los empresarios, clase política y de la burocracia estatal (impuestos y servicios administrados) debido al control monopólico que tienen sobre los bienes y servicios esenciales para la supervivencia humana y que les otorga el poder de exprimir a los consumidores y extraerles recursos monetarios adicionales a los que arrancan mediante la explotación laboral (gráfico 2).

El poder es para poder, y para abusar. El aumento en la inflación es un robo por parte de la tenaza Estado-capital al extraerle a los consumidores dinero de su bolsillo mediante las jugadas especulativas (aumento de impuestos sobre el consumo –IVA–, acaparamiento y arbitrariedad en la fijación del precio de los bienes básicos). En nuestro país los consumidores pagamos el 16 por ciento en impuestos sobre cualquier compra de alimentos que realicemos; no satisfechos con ello, el Gobierno y la clase política tienen anunciado que con la próxima reforma tributaria este impuesto se elevará al 19 por ciento.


Para sorpresa por su sinceridad temporal, según lo denunciado a principio del año 2016 por parte del propio ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, los altos precios de los alimentos responden a la cadena de intermediarios entre el agricultor y el consumidor final, de ahí la diferencia entre las grandes centrales de abastos y los supermercados; además, agregó que la diferencia en los precios de los alimentos entre las centrales de abastos y las grandes superficies del comercio, en algunos casos, superan el 250 por ciento, por tanto, pidió la intervención de la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, para revisar el incremento en el precio de los alimentos y la competencia entre supermercados y centrales de abastos, pues aseguró que se trata de “un tema imperfecto en el país”. Reclamos y reconocimiento que ahí quedaron, como unas palabras más, pues lo precios continúan al alza. En lo corrido del año, los precios de los bienes básicos que venden en los grandes supermercados, y de los servicios domiciliares administrados por el Estado (agua, alcantarillado, basuras, luz, gas), han aumentado entre un 20 y cuarenta por ciento.

La actividad especulativa, a la vez que condena a los sectores más excluidos de la sociedad a padecer hambre, sometiéndolos a una vida indigna, da lugar a movimientos anormales de precios no asimilables a fenómenos económicos reales de la esfera de la producción, la circulación o el consumo. La especulación se ejercita sobre la base de variaciones provocadas artificialmente; las diferencias artificiales en los precios se determinan por medio de acaparamientos y difusión de noticias falsas. Estas acciones repercuten, generalmente, en un aumento de la indigencia, de la incertidumbre y del riesgo presentes en la vida económica, y, específicamente, en pérdidas para los pequeños empresarios, los asalariados y los sectores populares. Y todo el país pierde debido a que el hambre repercute en la caída de la productividad de la fuerza de trabajo y en bajo rendimiento escolar de los estudiantes. Albert Sarraut llamaba esta realidad como el “círculo infernal” del hambre: “el ser humano no come lo suficiente porque no produce bastante, pero no trabaja más porque no puede comer lo necesario”.

Adicionalmente, habría que señalar el efecto de las “extremas” en Colombia en su locura por la guerra que ha obligado a los agricultores a abandonar la producción de alimentos y a las poblaciones a desplazarse por el conflicto armado interno. Según el registro único de víctimas (Presidencia de la República) el botín despojado por las derechas, durante los últimos cincuenta años, es de más de 4.2 millones de hectáreas, lo que en adición deja a cerca de 6.5 millones de campesinos desplazados y sin tierra. Fenómeno que contribuye, en conjunto, a la menor producción de alimentos, al aumento de la inflación y a profundizar el flagelo del hambre.

En conjunto, el influjo de la inflación es desfavorable sobre toda la economía del país, pues ésta da origen, de manera simultánea, a un crecimiento rápido, incesante y sumamente desigual de los precios de las mercancías. Así surgen grandes diferencias de rentabilidad en las distintas ramas de actividad económica, lo cual estimula el desarrollo de una economía especulativa y provoca un descenso de las actividades productivas “reales”. La clase más afectada por la inflación es la trabajadora, cuyo salario real baja sensiblemente debido al aumento de los precios de los bienes y servicios que integran la canasta básica familiar.

El índice de la inflación

El Índice de Precios al Consumidor (IPC), según el Dane, es un número sobre el cual se acumulan a partir de un periodo base las variaciones promedio de los precios de los bienes y servicios consumidos por los hogares de un país, durante un periodo de tiempo. De manera más compleja se trata del indicador de la inflación más conocido, y se constituye en un indicador de carácter coyuntural sobre el comportamiento de los precios minoristas de un país. Técnicamente el IPC es un índice de canasta fija, correspondiente a un periodo base en el tiempo, construido sobre una variante de los índices tipo Laspeyres, que permite una actualización más rápida de la canasta para seguimiento de precios, según evolucione o cambie el gasto de consumo de los hogares de un país.

Un número índice es un relativo porcentual por medio del cual se expresa una medición en un período dado como una relación en un período base designado. Las mediciones pueden relacionarse con cantidad, precio o valor. El índice de precios al consumidor es el más ampliamente conocido de los índices, en razón de su uso como indicador del costo de vida. En Colombia lo publica mensualmente el Dane; el año base es 2008. El IPC es indicativo de precios relativos comparados con el año base.

La variación del último año por ciudades

Las ciudades que registraron variaciones por encima de la inflación promedio nacional (8,6%) fueron: Cúcuta (10,1%); Pasto (9,6%); Cali (9,5%); Florencia (9,1%); Riohacha (9,0%); Sincelejo (8,9%); Bogotá D.C. (8,7%); Manizales (8,7%); Villavicencio (8,6%) y Armenia (8,6%). Por debajo del promedio se situaron: Ibagué (8,6%); Popayán (8,6%); San Andrés (8,5%); Montería (8,3%); Tunja (8,3%); Bucaramanga (8,3%); Valledupar (8,2%); Neiva (8,2%); Medellín (8,2%); Santa Marta (8,1%); Cartagena (7,9%); Pereira (7,8%); Barranquilla (7,8%) y Quibdó (5,8%).

IPC e índice acumulado de los precios 1988-2016

Parece ficción pero así es. Durante el período 1988-2016, los precios globales de los bienes de consumo familiar en Colombia se han multiplicado en 21 veces y el de los alimentos, en particular, 22 veces más (en términos porcentuales 2.073 y 2.192 por ciento, respectivamente). Así, por ejemplo, el precio actual de un huevo es equivalente a 400 pesos, 28 años atrás le cobraban al consumidor por el mismo huevo 18 pesos.

Cuatro situaciones diferenciales ocurren durante este intervalo de tiempo: i) alta inflación (por encima de dos dígitos), en los años 1988-1998; ii) reducción de la inflación anual de 9,2 a 2,0 entre 1999 y 2009, iii) nueva escalada de los precios entre 2010 y 2016 hasta alcanzar el 8,6 por ciento de inflación en junio de 2016; iv) Los alimentos registran un alza en sus precios más acelerada que el resto de grupos de gasto: en 2015 aumentaron en 10,9 por ciento y en lo corrido de 2016 en 14,3 por ciento (gráfico 1) .

Al finalizar la década de 2000, en promedio el alza en los bienes de la canasta básica ha sido más alta para los grupos de ingresos bajos, causado por el incremento en los precios de la canasta de alimentos y en los bienes y servicios controlados por el Gobierno. Para los grupos de los excluidos o pobres, la situación es más desfavorable dado que dedican, proporcionalmente, un porcentaje mayor de sus ingresos a la compra de alimentos respecto a los grupos pudientes o ricos. Según los estudios de pobreza del Dane, a nivel nacional los grupos sociales de bajo nivel socio-económico destinan el 46 por ciento de sus ingresos a la compra de alimentos. A mayores ingresos no aumenta proporcionalmente el consumo de alimentos (aunque puede variar la calidad de los mismos): el consumo alimenticio es inelástico por razones naturales evidentes: un ser humano no puede tener más de un estómago, como las vacas, y el más rico no requiere comer mucho más que el más pobre.

Como resultado del alza en el precio de los alimentos, y para poder sobrevivir así sea en precarias condiciones, los grupos sociales de bajos ingresos disminuyen la compra de bienes que contienen proteínas animales (leche, queso, carnes y huevos) por ser los más costosos. El problema es que, entre los principios nutritivos, son los más indispensables. El consumo se desplaza hacia las harinas, las grasas y los azucares, de menor precio; saciar la sensación de hambre no es lo mismo que nutrirse. Al mantenerse la subalimentación van apareciendo los síntomas gravísimos de la desnutrición. En los sujetos desnutridos gravemente, cualquier infección que aparezca precipita el fatal desenlace. En definitiva, es el “hambre específica” de proteínas animales la más significativa de las carencias que sufren las clases y los pueblos pobres. El hambre es el más viejo enemigo de la humanidad.

Variación de la Canasta Básica Familiar

Los bienes y servicios que componen la canasta familiar cambian en el tiempo de acuerdo con la evolución del consumo de los hogares, los desarrollos tecnológicos y las transformaciones culturales. La Canasta Básica Familiar –CBF– definida por el Dane para el año 2000 quedó compuesta por 405 artículos, los cuales se agregaron en 176 nuevos productos respecto a la CBF de finales del siglo XX. Como punto de referencia anterior (IPC-60) estaba compuesto por 195 productos. Actualmente la CBF contiene cerca de 520 bienes y servicios. La información básica para construir la canasta se obtiene a partir de una encuesta especializada que aplica con regularidad el Dane, denominada Encuesta de Ingresos y Gastos (EIG); la cual ha sido aplicada por este órgano del Estado en 1970, 1984-1985, 1994-1995, 2006 y 2007. La clasificación adoptada por el Dane comprende nueve grupos de gasto de los hogares: Alimentos, Vivienda, Vestuario, Salud, Educación, Cultura, Diversión y Esparcimiento, Transporte, Comunicaciones y Otros gastos. 

La inflación junio 2015-2016

En los últimos doce meses dos grupos se ubican por encima del promedio nacional (8,6%): alimentos (14,3%) y otros gastos (8,8%). El resto de los grupos de gastos se ubicaron por debajo del promedio: salud (7,7%); vivienda (6,5%); educación (6,4%); transporte (5,9%); diversión (5,7%); vestuario (4,6%) y comunicaciones (3,6%).

En resumen, la presión para que la inflación anual haya llegado al mayor nivel en 16 años y medio va, pues, más allá de los alimentos. Entre los productos que más han encarecido el total de la CBF, por su encarecimiento del último año y, además, el peso que tienen en el gasto de las familias, junto a algunos alimentos hay otros relacionados con la vivienda y hasta la diversión (gráfico 2).

Es así como la variación de los gastos básicos que más aportaron: almuerzo (8,0%); arrendamiento imputado (4,2%); vehículos (12,7%); energía eléctrica (13,7%); res (18,7%); papa (65,7%); arrendamiento efectivo (4,2%); otras frutas frescas (35,6%); gas (19,7%) y bus (8,7%).

De acuerdo con uno de los codirectores del Banco de la República, Gustavo Cano, es difícil que se logre, al final de este año, una inflación inferior al 7 por ciento, y subraya el riesgo de que en el 2017 se completen tres años seguidos sin cumplir la meta fijada por la autoridad monetaria, a pesar de las continuas alzas en las tasas de interés que han fijado para “frenar” la demanda.

Inflación, realidad estructural y no circunstancial. Con su evolución se constata que Colombia es un país que sigue al píe de la letra la sentencia expresada por Carlos Marx en el siglo XIX: “El sistema capitalista no desarrolla la técnica ni los procesos de producción social si no es secando al mismo tiempo las dos fuentes de las que brota toda riqueza: la tierra y el ser humano”.

http://www.desdeabajo.info/ediciones/item/29373-colombia-en-el-quinto-infierno.html

martes, 19 de julio de 2016

EL CAPITALISMO, MÁQUINA DE HACER LA MAYORÍA POBRES Y UNOS POCOS, CADA VEZ MÁS RICOS

La máquina de hacer pobres


Ricardo Mascheroni
Rebelión

A lo largo de años de una pedagogía de la desinformación al servicio del poder, la mayoría de la gente se ha acostumbrado a pensar que la pobreza y quienes la encarnan, los pobres, son algo así como una parte del ambiente. Sería como si la Naturaleza que crea y recrea la flora y la fauna planetaria, también alumbrara pobres. Muchos atribuyen esa malhadada existencia a una suerte de determinismo histórico, otros a una maldición, hay quienes piensan en una plaga bíblica, no faltan tampoco los que culpan a los pobres de su propia pobreza.

Coincidente con esas percepciones, en la década del ‘90, un mal recordado presidente argentino, pontificaba: “Pobres hubo siempre y siempre los habrá”, ante los aplausos de sus seguidores y los “vivas” de sus corifeos, muchos de ellos todavía sentados en los despachos oficiales. En el plano de las relaciones internacionales, se nos ha adoctrinado que el mundo se dividía entre países ricos y países pobres, hoy llamados eufemísticamente: desarrollados y en vías de desarrollo, también primer y tercer mundo. Lo peor es que nunca intentamos hacer un análisis crítico de esta afirmación Alguna vez tendríamos seriamente que preguntarnos, si una isla rocosa perdida en el Océano Pacífico, como Japón; o Inglaterra, inserta en la bruma del Mar del Norte; o Italia una lonja de rocas que penetra al Mediterráneo, entre tantos otros ejemplos, son países ricos y en caso contrario, Argentina, Bolivia, Paraguay, Costa de Marfil, Nigeria y muchos más, son en realidad países pobres.

Este simple interrogante no admite respuestas ambivalentes. Categóricamente podemos afirmar que en el mundo no existen países ricos y pobres, sino países enriquecidos y empobrecidos, lo cual es muy distinto. En un mundo finito, en el que la desigualdad y el atropello son las reglas, para que algunos pocos se enriquezcan es necesario que muchos se empobrezcan.

Una situación similar ocurre hacia el interior de cada nación, país, provincia, ciudad o pueblo. Muy pocos con mucho y muchos con muy poco. Miremos nomás, cerca nuestro, un hecho, que ha sido motivo de guerras y disputas fraticidas por más de un siglo, consistente en que mientras las condiciones económicas de los porteños (Ciudad de Buenos Aires) iban en franco crecimiento y mejoraba su calidad de vida, para el resto del interior del país, esto significó un menoscabo histórico de las economías regionales y el aumento de la pobreza e indigencia de sus habitantes. Para que ese esquema haya sido posible y se mantuviera en el tiempo, los mecanismos que generan y reproducen hasta el cansancio legiones de pobres debían estar absolutamente planificados y aceitados. Para ello, nada mejor que la máquina de hacer pobres.

Debemos entender que así como los autos, los muebles, las casas, los automotores y tantas otras cosas para el consumo, se fabrican, los pobres también se hacen, en uno y otro caso, existen técnicas, métodos, tecnologías y recetas para su fabricación. Para concretar estos objetivos se deben cumplir determinados procedimientos; en primer lugar desde lo ideológico, imponiendo un lenguaje o discurso con palabras para nada inocentes, que encierran una pedagogía de la apropiación y de los más aptos. Después vendrán las fases operativas propiamente dichas, que apuntarán a la producción real y sostenible en el tiempo, de millones de pobres, cuando más mejor. No vaya a ser, que por alguna falla en la línea de montaje, aquellos se terminen o escaseen. La merma en el producto final (pobres), lleva inexorablemente a la declinación de la capacidad de acumulación de los cada vez más, pocos ricos, en cualquier lugar y tiempo que sea.

Abajo la esclavitud

Nada de esto es nuevo, pero cobra dimensión histórica, a partir del maquinismo y la revolución industrial, cuando el incipiente capitalismo de entonces, toma nota que la fuerza de trabajo proporcionada por la esclavitud se convertía rápidamente en antieconómica. A los esclavos había que alimentarlos, darles viviendas y cubrir otras necesidades, pero lo peor en una economía en continua expansión, era que no eran consumidores. Como corolario, se necesitaba otro sector donde descargar los excedentes de la productividad industrial, pero además que paguen por ella. En consecuencia, aparecen los asalariados. La receta: reducir la participación del trabajador en la repartija de la torta. Esto lleva, no por razones humanitarias precisamente, a que los antiguos esclavistas, de golpe se conviertan en furibundos abanderados de la lucha contra la esclavitud. Inglaterra, que había prohijado la mayor flota de piratas y traficantes, en sólo algunos años cambia sus conveniencias y ordena a su almirantazgo la destrucción de aquellos. EE.UU., con su guerra de secesión entre el norte industrial y el sur agrícola, es un claro ejemplo de lo expuesto. Y la máquina empieza a volverse eficiente y las legiones de explotados y desposeídos crecen de manera exponencial a la apropiación y concentración de la renta en pocas manos. Este rotundo éxito de la misma, hace que comience su exportación y sea rápidamente adquirida e instalada en casi todo el Planeta. Como toda máquina que se precie de tal, viene con sus instrucciones, prospectos y recetas, casi siempre por derecha, sean estas ultraliberales, neoliberales, privatistas o estatistas, en todos los casos con el mismo objetivo, reducir la participación del trabajador en la repartija de la torta. Como dice Galeano: “El mismo sistema que necesita vender cada vez más, necesita también pagar cada vez menos.”

Recursos humanos

Para remate, en las últimas décadas, la persona que se creía o sentía asalariado, descubre que ha sido catalogada o categorizada como recurso humano. Ello encierra una definición perversa y poco debatida en su esencia.

El concepto de recurso parte de una raíz economicista y está sujeto a los principios de escasez, apropiación y de la ley de la oferta y la demanda. A mayor oferta, su valor disminuye. La arena, por su gran disponibilidad vale poco, a la inversa, el oro es caro. En nuestros días, pocas cosas hay en tanta cantidad sobre la tierra, como seres humanos y por ello la oferta de mano de obra crece y los salarios bajan. Cuando un asalariado cuestiona las condiciones laborales, hay miles dispuestos a tomar su lugar en cualquier forma y condición. Como dice algún grafitti callejero: Quiero que me exploten! En relación a estas cuestiones Viniane Forrester, en su libro El Horror Económico, apunta: “dicen que no hay trabajo. Trabajo es lo que sobra, lo que no quieren es pagarlo”. En tal hipótesis, los salarios se recortan, las jornadas se extienden, las conquistas laborales se diluyen, desaparecen el sábado inglés y el descanso dominical, se elevan las edades jubilatorias y la pobreza deja de ser patrimonio de vagos, malentretenidos y desocupados, para asolar de manera creciente a los asalariados. Pero no se confunda y vaya a creer, que la máquina opera en solitario, todo lo contrario, es toda una corporación global, que casi siempre tiene como socios a empresas periodísticas, de comunicación, de entretenimientos, de seguridad, alimentación, financieras y de todo aquello “necesario” para el tipo de vida que ellos mismos proponen.

Como si fuera poco, los rendimientos obtenidos por esas actividades, solventados con magros salarios, son puntualmente remesados a las casas matrices, casi siempre en el extranjero y de propiedad de los grupos concentrados de la economía mundial. Este círculo vicioso produce la desertificación monetaria, agota los recursos naturales y agrava la pobreza. ¿Cómo se explica entonces, la persistencia de la pobreza y la indigencia en la Argentina?, un país que ha crecido en los últimos años a tasas significativamente más altas que la media mundial. El desguace de esta máquina debe ser una decisión política de urgencia, que tiene que ver con la equidad, la justa distribución de la riqueza y la preservación social, más allá de los posicionamientos ideológicos de un lado o de otro. Como dijera John F. Kennedy: “Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos”. Aunque pueda no compartir este análisis, lo dejo para que lo piense y me despido hasta la próxima.

Ricardo Mascheroni es docente
http://www.rebelion.org/

jueves, 14 de julio de 2016

JUSTA Y EJEMPLAR LA CORAJUDA LUCHA CAMIONERA, SANTOS ARREMETE A TRAVÉS DE MENTIRAS, TERROR Y REPRESIÓN

Justa y ejemplar lucha camionera

"Santos y Villegas son unos vulgares calumniadores, manejan el país con sartas de mentiras"

"no atacaron a piedra la caravana del gobernador ni hay aceite en la carretera"

Alfonso Hernández


Desde hace más de treinta días, miles y miles de camioneros adelantan un paro que se ha extendido a la mayor parte de la geografía nacional y que ha logrado mantenerse gracias al apoyo masivo de los propietarios y conductores y a pesar de las caravanas militarizadas con las que el régimen ha escoltado a los pocos esquiroles. Con valor y perseverancia han resistido a la ofensiva oficial y a las engañifas del charlatán ministro de Transporte. Con su disciplina en la pelea han dejado en ridículo a quienes aseveran que la gran mayoría quiere trabajar pero que los huelguistas no se lo permiten. Las ciudades están desabastecidas, los puertos atestados, camiones y tractocamiones desfilan por carreteras y calles, con banderas y pancartas, animando la rebeldía. En Bogotá, el Valle del Cauca, Cauca, Antioquia, Nariño, Magdalena Medio, Boyacá… se siente con vigor el paro camionero.

Exigen que se les garanticen unos fletes cuyo monto ha de ser suficiente para cubrir los crecientes costos de la operación y atender adecuadamente sus necesidades. En esta materia, la situación es tan crítica que hace seis años por transportar una tonelada entre Bucaramanga y Santa Marta se pagaban $100.000, hoy, solo $74.000. Desde hace más de seis años no se ha alimentado el Sistema de Información de Costos Eficientes para el Transporte Automotor de Carga, SICE-TAC, con datos reales, sistema que habilita al Ministerio de Transporte a intervenir en caso de que los fletes estén sistemáticamente por debajo de tales costos, como es el caso. Explican que si hacen un recorrido de Bucaramanga-Cúcuta-Santa Marta con carbón y regresan a Bucaramanga con maíz, por ejemplo, les quedan solamente unos cien mil pesos. Igualmente, demandan que las generadoras y las empresas de carga no les demoren los pagos ni se les hagan descuentos ilegales por conceptos como cargue y descargue, enturnamientos y otros.

Reclaman también que se controlen los precios de los combustibles, que, por las políticas oficiales, suben incluso en épocas en las cuales se reducen las cotizaciones internacionales del petróleo, causando que se esfume la rentabilidad del trabajo de los camioneros. Asimismo, se encarecen los repuestos con el alza del dólar.

El otro azote de los camioneros son los peajes. El gobierno nacional tiene como política entregar la construcción y mantenimiento de carreteras a las firmas privadas, autorizándolas para que se enriquezcan con los peajes. Estos son los terceros más costosos de América Latina, solo después de Chile y Brasil. Según las normas internacionales, debe haber uno cada 110 kilómetros, en Colombia se instalan en promedio cada 72km, con lo que ocupamos el vergonzoso segundo lugar, después de Brasil. Las tarifas en la carretera Bogotá-Villavicencio, por ejemplo, son tres veces más onerosas que las que se pagan entre Nueva York y Washington: es el resultado de la alcahuetería del gobierno con las concesionarias. Entre las cuales figura en primer lugar el grupo Sarmiento Angulo, que hace un tiempo, sabedor de la ganga de que disfrutaría, organizó la empresa Proindesa, que manejara nueve de las principales rutas del país y un presupuesto de más de once billones de pesos. Los altos funcionarios peroran sobre la competitividad, pero, con sus negociados, elevan desmesuradamente los costos del transporte. Es tan escandalosa la realidad que un camión paga unos cuatrocientos mil pesos por concepto de peajes de Bogotá a Buenaventura y más de un millón doscientos mil en combustible. De nuevo, Colombia es el país con mayores vías de un solo carril, que se amplían a cuatro líneas solo al llegar al peaje. No obstante estas desmesuradas tarifas, las carreteras tienen señalización deficiente, carecen de buenas bermas, zonas de estacionamiento y de teléfono SOS, todo lo cual hace penosa la labor del conductor. Con toda razón, los camioneros exigen que no se establezcan más peajes ni haya incrementos adicionales en ellos. A la justísima petición, que comparten millones de colombianos —como también la referente a que no se siga abusando con el precio de los combustibles— se opone furiosamente Vargas Lleras, quien está financiando su campaña presidencial con las vías de cuarta generación, dándoles el visto bueno a peajes más que onerosos a los concesionarios. 

Denuncian los camioneros que el gobierno se apropió de más de dos billones de pesos aportados por ellos y que ahora se niega a pagar por camiones desintegrados; demandan que se cumplan compromisos adquiridos por el gobierno, entre ellos los referentes a vivienda, pensión especial —por los riesgos laborales particulares que enfrentan— y condiciones dignas de cargue y descargue, para los conductores.

Aunque es cierto que el parque en Colombia es muy viejo, con un promedio de 22 años de edad (en Estados Unidos es de siete, y en México de 15), los pequeños y medianos camioneros enfrentan serias dificultades para chatarrizarlos y adquirir nuevos, porque los costos se han incrementado desmesuradamente a causa de la devaluación drástica del peso. Existe un incentivo para quien proceda a desintegrar su automotor, pero, claro, este está muy por debajo del valor de la reposición; asimismo Mintransporte inventó una póliza que debía suscribir quien comprara un vehículo nuevo, que se haría efectiva en caso de que no se destruyera el antiguo. Esto se convirtió en un medio de aumentar la sobre oferta y en otro nido de chanchullos. El número de vehículos, unos trescientos cincuenta mil, excede las necesidades, lo que presiona a la baja los fletes; sin embargo, el gobierno, por compromisos adquiridos en el TLC, se propone dar rienda suelta a la entrada de automotores de más de diez toneladas. En esto la Administración Santos cumple órdenes de los Estados Unidos: “Hay una obstrucción a la venta de camiones pesados acá; hemos perdido una cantidad enorme del mercado por la inhabilidad de sacar los cupos para vender los camiones”, dijo el embajador yanqui en Colombia

El ingreso a los puertos para las operaciones de cargue y descargue es demorado y engorroso: otro factor que encarece los costes y mortifica al camionero. 

De tal manera que los pequeños y medianos propietarios se encuentran, de un lado, ante el incremento abusivo de los costos, que lucran a las firmas que administran carreteras, a las productoras de combustibles y al ávido fisco y, de otro, a la rebaja de sus ingresos, pues las grandes firmas generadoras de carga les disminuyen los fletes hasta el punto de hacerles la operación completamente ruinosa. Detrás está también el afán de las grandes transportadoras gringas de apoderarse de este negocio, que mueve billones de pesos anualmente. Para coronar ese objetivo necesitan arruinar a los pequeños y medianos transportadores; este es el proditorio objetivo de Santos con su intransigencia y belicosidad.

Los gremios del gran capital, como ANDI, Asocaña, Fenalco y demás voceros de los oligopolios se han rasgado las vestiduras por el reclamo de que se establezcan fletes remunerativos: alegan que se trata de un asalto a la “libre competencia”. En defensa de los magnates nacionales y extranjeros se busca aplastar el paro; por eso, Santos ordenó militarizar las carreteras y proceder sin contemplaciones contra la protesta. Ya fue asesinada una persona por el ESMAD en el municipio de Duitama, Boyacá. Hay, además, una furiosa campaña de calumnias propaladas por los medios de comunicación, como es el caso de Caracol Radio, en la que Darío Arizmendi —apóstol de la ética y de la transparencia que figura en los turbios Papeles de Panamá— vocifera exigiendo mano dura y sindicando como criminales a los dirigentes del movimiento, a quienes no les respeta la presunción de inocencia. A la trapisonda se sumó el Fiscal, Jorge Fernando Perdomo, quien, aparte de abrir investigaciones a los líderes de la inmovilización por concierto para delinquir, terrorismo y obstrucción de vías —en nuestra democracia se respeta la protesta, pero se procesa a quienes ejercen ese derecho— ha alborotado sobre los presuntos manejos ilegales de Pedro Aguilar en lo concerniente a la chatarrización. Poco o nada se había hablado de eso, las indagaciones no habían progresado, por la razón que fuera, pero ahora hay que agitarlas, promocionarlas en ruedas de prensa: es la justicia-chantaje, utiliza todos los medios posibles para desacreditar la lucha y justificar la embestida violenta. Tanto que este correveidile de Montealegre anunció que decomisará los automotores y les aplicará extinción de dominio —la que no les aplica a los ladrones de cuello blanco de Invercolsa, para quienes funciona es el principio de oportunidad—. Ya ha detenido a más de sesenta personas. Los poderes que se pregonan separados, el Ejecutivo y el Judicial, se conchaban cuando se trata de defender los intereses de los poderosos.

La mayor desfachatez, sin embargo, corrió por cuenta del Presidente, quien aparte de ser fecundo en embustes —en lo cual se asemeja a todos los exmandatarios— los dice con frecuencia de una manera muy atolondrada: “el tal paro campesino no existe”, “el Catatumbo es una especie de Bronx a nivel nacional”, y en esto si sobresale. Desde la Guajira, donde se encontraba de la mano con los acusados de hacer uso doloso de los recursos de la alimentación infantil, dizque resolviendo los agudos problemas de los wayuu, Santos dijo: “Carlos Amaya, gobernador de Boyacá, acaba de ser víctima de la violencia del paro camionero y esto no puede tolerarse". Habían pasado apenas unas pocas horas del accidente. El mandatario no espero a que se adelantara ninguna investigación ni que se levantara el croquis, simplemente se precipitó a sindicar a quienes protestaban. Las mentiras las reforzó Villegas: “El ministro Villegas agregó que el vehículo del dirigente regional ‘fue rodeado de manera agresiva por los que estaban protestando y que le fueron lanzadas piedras y la carretera impregnada de aceite a propósito’". ¡Falso! El video divulgado por Noticias RCN del medio día del 13 de julio muestra que lo único que hicieron los manifestantes fue detener un bus, no atacaron a piedra la caravana del gobernador ni hay aceite en la carretera. ¿Es acaso descartable que las camionetas del mandatario local fueran con exceso de velocidad y por eso embistieron al bus por la parte trasera? Además, la Gobernación de Boyacá expidió un comunicado que dice:

Según las primeras informaciones, el hecho se originó cuando al salir de una curva las barricadas levantadas por los manifestantes habían hecho detener a un bus de la empresa Libertadores y cuando el conductor del automotor de servicio público de pasajeros intentó reanudar la marcha, giró hacia la izquierda y cerró el paso de los vehículos de la caravana oficial, motivo por el cual se produjo la colisión.

Tampoco se refiere la Gobernación a ataque alguno a la comitiva de Amaya ni a aceite en la vía. En conclusión, Santos y Villegas son unos vulgares calumniadores, manejan el país con sartas de mentiras; no se les puede creer una sola palabra. No se detienen ante ninguna infamia. Si con la velocidad con que difaman a las gentes laboriosas atendieran las urgencias de Colombia, tendríamos un país muy distinto.

Hasta el momento todas estas artimañas han fracasado. Los camioneros, corajudos, se mantienen en las carreteras, con el apoyo de sectores de la población bloquean las vías y se niegan en masa a poner en marcha sus vehículos mientras el Gobierno no atienda sus peticiones. Qué saludable ejemplo para una población que acepta resignada los diarios y criminales atropellos, como la negación del servicio de salud o las escandalosas alzas de los tributos y de las tarifas de los servicios públicos. Qué contraste el que marcan frente a dirigentes entreguistas como los de Fecode o la CUT.

http://www.notasobreras.net/index.php/nacional/61-luchas/607-justa-y-ejemplar-lucha-camionera

miércoles, 13 de julio de 2016

PARO NACIONAL CONTRA POLÍTICA ECONÓMICA Y REPRESIVA DE SANTOS APROBARON CENTRALES Y ORGANIZACIONES SOCIALES Y POPULARES

¡Sí a la paz, sí al paro nacional contra la política económica de Santos!

Daniel Vargas


Con la aprobación de la realización de un paro nacional para el próximo mes de octubre, concluyó el Encuentro nacional de organizaciones sindicales, sociales y políticas, realizado en Bogotá los días 8 y 9 de julio en la sede sur de la Asocicación Distrital de Educadores.

Al encuentro asistieron delegados de las distiantas organizaciones convocantes, entre ellas, de las centrales obreras, de la Confederación de Pensionados de Colombia y la Confederación Democrática de Pensionados CDP, representantes del agro –Dignidad Agropecuaria Colombiana y la Cumbre agraria, campesina, étnica y popular–, la Cruzada Nacional por la Dignidad Camionera, el sindicato de Juntas de Acción Comunal y E24, y algunas representaciones del movimiento estudiantil. Las delegaciones barriales fueron escasas, denotando el evidente divorcio entre las organizaciones de estructura más tradiconal y las de nuevo tipo.

En la primera jornada de este evento se socializó el Pliego de peticiones presentado por el Comando Central Unitario, y la Coordinación de Organizaciones Sociales y Políticas, previo a la movilización nacional del 17 de marzo anterior, para lo cual se desarrolló el Panel sobre la paz y la coyuntura política. Este panel fue desarrollado por las comisiones de sindicatos, pensionados, estudiantes, sector agrario –minería, ambientalistas–, comunales y problemática urbana, servicios públicos –transporte, sistema general de participaciones (educación, salud, agua potable y saneamiento básico) y planes de acción, tanto nacional como regionales.

Con los insumos arrojados por los Encuentros departamentales y sectoriales realizados días atrás, recogidas en pliegos, y preparados los respectivos planes de acción y designadas las y los delegados, el objetivo fue definir el plan de acción nacional y regional que resultaría en la articulación del Paro nacional para el segundo semestre de este año.

En el Encuentro se llegaron a varios acuerdos y puntos en común. La organización de jornadas de protesta en cada ciudad y región para encaminar a los sectores sociales indignados con el Gobierno, e inconformes con el modelo económico, a lo que sería la conjunción de todas las movilizaciones presentadas en lo transcurrido del año: el paro nacional.

La Declaración Política (ver recuadro), fue el resultado de las discusiones y los consensos entre los y las asistentes, la que recogió de manera general las inconformidades de los sectores populares del país. Sin embargo, algunas delegaciones manifestaron su inconformidad pues la misma fue aprobada antes de discutir a profundidad el dilema entre jornadas de protesta vs. paro nacional, lo que dejó en el ambiente que las organizaciones más grandes ya traían “cocinado” lo finalmente incluido en la declaración política. Otros sectroes afirmaron que la declaración quedaba corta y dejaba por fuera las peticiones de los sectores más pequeños. Reiterada la aprobación unánime a la paz, insistieron en la imperiosa necesidad de la paz con justicia social, para que sea duradera y estable.

Quedó faltando, entonces, una propuesta de gobierno y modelo económico más allá de las reivindicaciones expuestas en los 15 puntos del pliego de peticiones, alegaron las representaciones de los estudiantes y de las juntas comunales.
Declaración política Encuentro Nacional de Organizaciones Sindicales, Sociales y Políticas

¡Sí a la paz, sí al paro nacional contra la política económica de Santos!

Un elemento fundamental de la coyuntura política del país lo constituye el proceso de negociación en La Habana para la terminación del conflicto armado, proceso que se encuentra en su final, una vez pactado con las FARC el cese bilateral al fuego y el mecanismo para la refrendación de los acuerdos.

El gobierno nacional, pese a la solución política negociada llevada en extensiva al ELN y al EPL, lo que puede y debe seguir de estos acuerdos es un contexto para que el movimiento sindical, los jóvenes, las mujeres, los trabajadores del campo y la ciudad y los excluidos en general podamos plantear y conquistar nuestros derechos sin el riesgo del asesinato, la amenaza y la privación de los derechos humanos en las perspectivas de una paz realmente estable y duradera.

El encuentro nacional de organizaciones sindicales, sociales y políticas expresa su apoyo a las negociaciones del gobierno nacional con las guerrillas para poner fin al conflicto armado, saludan los acuerdos de La Habana y reitera el compromiso de impulsar el voto positivo en el plebiscito de refrendación de los acuerdos con una campaña independiente a la del gobierno. Firme con este compromiso, se realizarán jornadas regionales y nacionales de sensibilización por el sí al plebiscito.

El gobierno de Juan Manuel Santos no se ha dignado a atender ninguna de las peticiones que formulamos en el pliego de 15 puntos, motivo del paro nacional del 17 de marzo. Mucho menos designar, como lo pedimos, en la misiva que le dirigimos, una comisión gubernamentada y que inicie mesas de negociación.

Los problemas consignados en la petición, en vez de aminorar se han profundizado con la continua aplicación de la política económica y social del gobierno, la inflación sigue su curso ascendente, la canasta familiar eleva sus costos incesantemente, los servicios públicos disparados, el patrimonio público puesto en venta a los monopolios privados, más tratados de libre comercio, que acarrean el perjuicio total a la industria nacional y el campo. Arremetida brutal contra la salud pública y los hospitales, entrega de colegios en concesión a particulares y detrimento de la universidad pública en favor del negocio de la educación.

La defensa de la cultura nacional y los derechos de los artistas; condiciones laborales cada vez más desventajosas para los trabajadores tanto en derechos como en libertades sindicales; desempleo alto y aumento de la informalidad. Vía libre para la depredación del medio ambiente y entrega de los recursos naturales al capital extranjero. Alzas en los combustibles y peajes. Impulso de la reforma tributaria de las cargas impositivas a la población y premios a los grandes capitales. Incumplimiento a los acuerdos con los sectores agrarios, campesinos y transportadores. Mayores atribuciones de represión con el nuevo Código de Nacional de Policía en contra de las libertades ciudadanas y el derecho a la protesta.

Embestida a la economía solidaria y apuntalamiento de la regulación financiera. Nuevo zarpazo al régimen pensional y aumento de la impunidad y la corrupción. También el gobierno ha incumplido los acuerdos suscritos con los trabajadores y pensionados para reducir los aportes en salud del 12 al 4 por ciento y el restablecimiento de los cargos festivo, dominical y nocturno. Ecopetrol, Propilco, Etb, y demás enlistado para privatizaciones son el objeto de nuestra lucha. Estos son entre otros los asuntos que padece la inmensa mayoría del pueblo colombiano y que son objeto de nuestra reclamación.

En Bogotá, capital de la república y centro urbano de mayor concentración, la aplicación del modelo neoliberal con Enrique Peñalosa tiene los rasgos de un arrasamiento total contra el patrimonio público, el empleo y los derechos sociales de la población. Es un modelo de ciudad para los ricos y el negocio y contra los derechos ambientales; modelo que cada día recala más rechazo e indignación de la ciudadanía.

El gobierno va a tratar de sacar su política adelante. A partir del 20 de julio inicia el trámite de la agenda tentativa Santista. La mayoría que tiene el gobierno con los congresistas de la Unidad Nacional y, en muchos casos, el Centro Democrático, hará mucho más necesario la unidad de la inmensa mayoría de los sectores sindicales, sociales, gremiales y políticos, en fin, la nación entera, para enfrentar las pretensiones gubernamentales que tienen por objeto favorecer aún más al capital financiero y las multinacionales; aplicando las políticas definidas con el FMI el Banco Mundial, la OCDE y todo lo emanado de Washington.

Desde las veredas, pueblos, municipios y capitales de Colombia se adelantará toda la elaboración del Paro Cívico Nacional, empezando por difundir en todos los rincones el contenido del Pliego Nacional conformando comités deparo a todo nivel y preparar las grandes movilizaciones que, abanderadas por las razones expuestas, derroten las pretensiones antinacionales y antipopulares del gobierno.

La reversión de los pozos petroleros de Rubiales a Ecopetrol oficializado el pasado primero de julio es un muy buen ejemplo de que luchar sí vale la pena. La opinión nacional encabezada por la USO y demás organizaciones sociales y políticas, dieron la batalla contra la intensión del gobierno de prologar la concesión petrolera.

La Cumbre Agraria, Campesina Étnica y Popular, después de dos semanas de paro y movilización, logró un acuerdo con el Gobierno Nacional para instalar una mesa de negociación que intenta resolver las peticiones de estos sectores gravemente afectados por la política gubernamental. Este es un buen ejemplo que anima nuestras próximas acciones de movilización y paro nacional.

El magisterio, liderado por FECODE, realizó un paro nacional el primero de junio con ostentosas movilizaciones en todo el país; la fuerza del Magisterio logró sentar al gobierno modificando determinaciones unilaterales que el Ministerio de Educación había expedido en contravía a lo acordado en el paro de mayo del año pasado. Los camioneros en paro que quieren soluciones concretas y rechazan las acostumbradas e incumplidas promesas del gobierno nacional. Esas son las reivindicaciones y luchas que animan y motivan nuestras justas peticiones.

Las organizaciones de productores agropecuarios del país presentes en el encuentro, después de conocer la carta de la Ministra de Trabajo, en la que afirma que “al Gobierno Nacional lo ha asistido la voluntad política para discutir con ustedes el pliego del 17 de marzo” y “que el pliego de las dignidades agropecuarias, de 72 puntos el gobierno ha cumplido 64” señala que no puede ser más mentirosa la posición del Gobierno Nacional, al menos en lo que a productores agropecuarios respecta.

La profundización del modelo de TLC, el aumento de las importaciones de alimentos, el alza constante de los insumos necesarios para la producción agropecuaria, la negativa del Gobierno Nacional a quitar las deudas de los productores, la insistencia en privilegiar la mega minería, sobre la producción agrícola, la aprobación de la ley de ZIDRES que niega el acceso a la tierra a los trabajadores agrarios y campesinos que no la poseen, para entregársela a grandes monopolios del agro-negocio tanto nacionales como extranjeros y la negación de cumplir lo acordado con las diferentes organizaciones Dignidad Agropecuaria de Colombia y Cumbre Agraria, nos lleva a expresarle al país nuestra disposición de participar en la preparación y realización de un Paro Cívico Nacional que enfrente las políticas económicas y sociales del gobierno de Santos.

Los mineros nacionales hemos venido siendo sistemáticamente perseguidos por parte del gobierno y las multinacionales mineras; la cual se expresa en una campaña mediática de criminalización, desprestigio, arrasamiento y desplazamiento de nuestra tradicional actividad económica y de los territorios donde ancestralmente tenemos presencia y contribuimos al desarrollo económico y social de las regiones.

El Encuentro Nacional de Organizaciones Sindicales, Sociales y Políticas, denuncia que el Gobierno Nacional no ha tenido la voluntad política ni de negociar y mucho menos de solucionar, favorable a las necesidades del pueblo ni a sus peticiones. En consecuencia hace un llamado a la población a preparar el paro nacional para el mes de octubre; seguro que alrededor del pliego de peticiones de 15 puntos se concretarán todos los sectores económicos y sociales que buscamos la conjunción de una nación con plena soberanía económica y política que permita el desarrollo de nuestra producción nacional y el goce de un bienestar que cobije a la inmensa mayoría de los colombianos.

Bogotá, D.C. 9 de julio de 2016

http://www.desdeabajo.info/colombia/item/29247-si-a-la-paz-si-al-paro-nacional-contra-la-politica-economica-de-santos.html

domingo, 26 de junio de 2016

EL BREXIT, RESULTADO DEL FUNCIONAMIENTO CIEGO DE UN SISTEMA BASADO EN EL SAQUEO Y LA OPRESIÓN

3 puntos sobre "Brexit"

Imagen: acuere.files.wordpress.com

Periódico Revolución
revcom.us

La decisión de Reino Unido de salir de la Unión Europea representa una sacudida importante, una crisis importante, en todo el orden mundial imperialista, y podría conducir a nuevos desgarres en todo el tejido económico y político y podría conducir en sacudidas aún mayores. Nadie puede predecir las consecuencias.

Esto se da en un momento de creciente agudización de la contienda entre los gobernantes detodas las potencias imperialistas importantes sobre cómo avanzar ante los enormes trastornos y cambios que amenazan con despedazar su orden mundial, todo lo que es resultado del funcionamiento ciego de un sistema económico basado en el saqueo y opresión en todo el mundo y las consecuencias de las acciones políticas y militares que los imperialistas han emprendido para conservar el presente sistema, incluidas las guerras que han librado en Afganistán y el Oriente Medio en los últimos 25 años.

En el presente, en la mayor parte del mundo no existe ninguna fuerza organizada con la necesaria influencia para sacar algo bueno de esta situación para las masas. Las demás respuestas que se ofrecen o constituyen una ilusión o conducirían a horrores peores... o ambas cosas. Lo más urgente es que las personas se organicen en torno a la ÚNICA salida que representa en concreto el camino ADELANTE, lo que se trata de la nueva síntesis del comunismo, y la dirección de Bob Avakian.

http://revcom.us/a/445/3-puntos-sobre-brexit-es.html

miércoles, 8 de junio de 2016

AFGANISTÁN, TRES DÉCADAS DE ÉXODO EN MASA POR INTERVENCIÓN Y OCUPACIÓN IMPERIALISTA

Del Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar:
Afganistán: Tres décadas de éxodo en masa

Periódico Revolución
revcom.us

Lo que se convirtió en la “crisis de los refugiados” en 2015 —cuando comenzó a impactar a Europa— no va a acabar pronto. Cómo manejar sus diferentes aspectos, principalmente cómo impedir la entrada de los refugiados a Europa, sigue siendo una cuestión central en la agenda cada vez que se reúnen los representantes de las potencias imperialistas. ¿Quiénes son estos refugiados, y por qué están tan desesperados por entrar a Europa?

Foto: AP
Afganistán es un ejemplo de cómo las intervenciones y ocupaciones imperialistas han destruido la vida de millones de personas. Este país tuvo el mayor número de refugiados del mundo durante 32 años consecutivos hasta el año pasado, cuando otra guerra reaccionaria impulsada por los imperialistas y otras potencias reaccionarias, cada una en pos de sus intereses particulares, generó más refugiados, esta vez de Siria. De hecho, hoy los refugiados de Afganistán constituyen una cuarta parte de todos los refugiados del mundo. Según cifras de la ONU, 95% de ellos vive en Irán y Pakistán. Arriba, una familia de refugiados afgana que huyó de la guerra en su tierra natal recoge sus pertenencias en Peshawar, Pakistán mientras que las autoridades gubernamentales demuelen los hogares de los refugiados. Muchos refugiados enfrentan la deportación de regreso a Afganistán. 

Del millón de personas o más que entraron a la Unión Europea el último año, 180.000 son de Afganistán, el segundo grupo nacional más grande después de los sirios, que son casi la mitad.

Afganistán es un ejemplo de cómo las intervenciones y ocupaciones imperialistas han destruido la vida de millones de personas. Este país tuvo el mayor número de refugiados del mundo durante 32 años consecutivos hasta el año pasado, cuando otra guerra reaccionaria impulsada por los imperialistas y otras potencias reaccionarias, cada una en posa de sus intereses particulares, generó más refugiados, esta vez de Siria. De hecho, hoy los refugiados de Afganistán constituyen una cuarta parte de todos los refugiados del mundo. Según cifras de la ONU, 95% de ellos vive en Irán y Pakistán.

La diferencia de esta nueva ola de refugiados de Afganistán es que muchos son acomodados, o por lo menos tienen una casa que hipotecar y preparación intelectual. Hay informes de que entre ellos hay mucha gente con empleos públicos o que cursa su último año de estudios universitarios en derecho, ingeniería y otras profesiones. Esto muestra que en Afganistán, casi todos los sectores no tienen esperanzas en el futuro, especialmente la gente joven.

Los individuos de Afganistán que tratan de cruzar a Europa tienen que pasar por Irán y Turquía, ante muchas adversidades, como el arresto, el encarcelamiento y las atrocidades de las autoridades y los guardias fronterizos. Por lo general tienen que pagar grandes sumas de dinero en sobornos. En muchos casos tienen que pagarles a los traficantes unos 3.000 dólares o más por persona. La mayoría no tiene todo ese dinero, así que tienen que vender las pertenencias que han reunido durante toda la vida. Hay informes acerca de que en Kabul y en otras importantes ciudades afganas se ha triplicado el número de tiendas de artículos usados. Es tanta la gente que ha tenido que vender o hipotecar su casa que los precios del mercado inmobiliario se han hundido.


La mayoría de los que cruzan a Europa desde Turquía por las islas griegas viajan en inseguros botes de plástico o madera. De las casi 4.000 personas que han muerto en el Egeo, 800 eran de Afganistán.

Gran parte de los individuos de Afganistán que entra a Europa se dirige a Alemania. En 2015 se registró la llegada ahí de unas 154.000 personas de Afganistán. En un primer momento la cancilleresa Ángela Merkel y los líderes alemanes querían sacar partido de la situación y utilizar a los refugiados para revitalizar algunos de las moribundas aldeas y pueblos del país. Pero esta oportunista bienvenida oficial pronto se convirtió en hostilidad contra los refugiados, que fueron falsamente acusados de llegar a “abusar” del sistema de bienestar social y del pueblo alemán.

Luego de que Estados Unidos y sus aliados imperialistas de Occidente invadieran Afganistán en 2001, y derrocaran al régimen fundamentalista talibán e instalaran el gobierno dirigido por el lacayo escogido a dedo, Hamid Karzai, prometieron reconstruir el país y llevar estabilidad y prosperidad. Pero el pueblo no vio sino guerras, ataques aéreos, incursiones nocturnas, encarcelamiento, tortura y un gobierno corrupto de traficantes de drogas y ex yihadistas respaldados por los países de Occidente. Junto con la pobreza y el desempleo vino el regreso de los cultivos de amapola y un elevado aumento de la adicción a las drogas. Para colmo, el fundamentalismo talibán resurgió como una fuerza poderosa y en constante crecimiento. Según las últimas estadísticas publicadas por la misión de la ONU en Afganistán, el número de civiles heridos o asesinados en el último año fue de más de 11.000, la cifra más alta desde el inicio de la ocupación. Incluso algunos funcionarios estadounidenses, como el director de Inteligencia Nacional James Clapper, creen que “Afganistán está bajo serio riesgo de un colapso político en 2016”.

Según la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán, “la violencia e inestabilidad en 21 de las 34 provincias del país causó el desplazamiento de más de 1,2 millones de afganis en 2015”. Solo una pequeña fracción de ellos ha podido llegar a Europa. Esto invalida el argumento de que los afganis solo se van a Europa en busca de un nivel de vida más alto. La mayoría se fue porque los obligaron a irse. Casi un millón de afganis han sido desplazados internamente o se han ido a Irán y Pakistán. Algunos no pueden irse tan lejos y tienen que aguantar la guerra, la pobreza, el hambre, la inseguridad y los vejámenes del Talibán, el Estado Islámico [ISIS o Daesh], las fuerzas del gobierno y los bombardeos de los imperialistas que tienen también como blanco a pacientes, médicos y enfermeros en los hospitales.

Pero el gobierno alemán y otros gobiernos de Europa occidental consideran a Afganistán como un país seguro, o al menos diferencian entre refugiados de zonas que ellos califican como seguras y los de las zonas inseguras en ese país. Presionan a los refugiados afganis a irse “voluntariamente” negándoles asilo, y amenazándolos con recurrir a la fuerza para devolver gente a un país que durante cuatro décadas ha sido un campo de batalla en la contienda entre imperialistas, y entre imperialistas y otros reaccionarios.

La cifra oficial de refugiados afganis en todo el mundo era ya de 2,6 millones antes de la nueva oleada de refugiados en 2015. Sin embargo la cifra real se calcula en hasta seis millones. Hay cerca de 1,5 millones de refugiados registrados en Pakistán, y se calcula que entre medio millón y un millón más de afganis viven allí de forma ilegal. Cerca de 900.000 están registrados en Irán y unos dos millones viven y trabajan “ilegalmente” allí.

Antes de mediados de la década de 1980, el número de migrantes afganis no era significativo. Sin embargo, tras la ocupación soviética a la que le siguió la intervención de Estados Unidos y otras potencias imperialistas que respaldaron y empoderaron a los fundamentalistas yihadistas, Afganistán se convirtió en uno de los más intensos campos de batalla de la rivalidad entre los dos bloques imperialistas encabezados por los imperialistas yanquis y los socialimperialistas soviéticos (falsos socialistas que sacaron a la Unión Soviética del camino socialista y se convirtieron en imperialistas). Los fundamentalistas de todo el mundo fueron movilizados para combatir a los “impíos” soviéticos en Afganistán. El país se convirtió también en un campo de batalla de la contienda entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos por un lado, con el respaldo de los fundamentalistas sunitas, y por el otro el régimen islámico de Irán, que respalda a los fundamentalistas chiítas.

Al mismo tiempo Afganistán se convirtió en el centro de otra contienda en la región, entre India y Pakistán. Pakistán vio una oportunidad de entrar al campo de juego en respaldo a los imperialistas de Occidente. La islamización de Afganistán servía a los intereses de Pakistán en su rivalidad con India. El respaldo financiero, militar y logístico a diversos grupos fundamentalistas se canalizó principalmente a través de Pakistán. Esto hizo que varias fuerzas yihadistas establecieran sede en Pakistán, los pastunes principalmente en Peshawar, los hazaras y los uzbekos en Quetta. Al auge de estos grupos le siguió la partida en masa de miles de afganis.

A medida que la intensificación de la guerra y la destrucción iban dejando a millones sin hogar, empezó un éxodo más masivo. Se calcula que cerca de un millón se desplazaron a otras zonas de Afganistán, mientras que tres millones huyeron al vecino Pakistán y una cantidad similar a Irán. Muy pocos afganis huyeron a países occidentales salvo Canadá, donde la inmigración se limitó a unas 4.000 personas.

La mayoría de los que dejaron Afganistán y su hogar pensaban que su partida era temporal, esperaban volver pronto a casa y reiniciar su vida normal. Pero estas ideas estaban desconectadas de los intereses y fines de los imperialistas y otras fuerzas reaccionarias en la región. La guerra en Afganistán continuó, y continúa hoy. Inclusive cuando las fuerzas armadas soviéticas se retiraron de Afganistán y el régimen prosoviético de Najibulaj fue derrocado, la guerra no terminó.

Durante ese período era ostensible el efecto a largo plazo de lo que los imperialistas y las potencias reaccionarias regionales habían hecho en Afganistán. Se inició una guerra entre diferentes grupos fundamentalistas yihadistas. Las diferencias se basaban no solo en los intereses inmediatos de los diferentes líderes yihadistas sino también en las diferencias entre sunitas y chiítas, entre las diferentes etnias en Afganistán y diferencias reaccionarias de otra índole, y obviamente en el respaldo que obtenían de Pakistán, Arabia Saudita, Irán, India y los imperialistas de Occidente.

La guerra civil entre caudillos militares en 1992-1996 destruyó Kabul y tuvo un efecto devastador en la población. No se puede olvidar la crueldad con que los grupos mutuamente hostiles actuaron contra gente de otras etnias. La guerra civil dividió a la población a partir de diferencias reaccionarias, un producto de las semillas sembradas por los imperialistas y las fuerzas reaccionarias de la región.

En un momento los principales caudillos militares pastunes se reunieron en torno a Gulbuddin Hejmaytar, un notorio caudillo militar respaldado por Pakistán y los sauditas, que combatió al actual gobierno de Afganistán. Hay informes de que en las últimas semanas él ha empezado a negociar con el gobierno para ser parte de la estructura de poder. Los principales yihadistas no pastunes se aglutinaron en la Alianza del Norte encabezada por Burhanuddin Rabbani (asesinado por los talibanes hace dos años) y Ahmad Shah Massoud (asesinado por Al Qaeda el 9 de septiembre de 2001). Esta situación no alentó a ninguno de los refugiados en Irán y Pakistán a volver a casa. Y si lo hicieran, muchos tendrían que huir otra vez, como lo hicieron muchos nuevos refugiados.

Los fundamentalistas extremos del Talibán llegaron al poder con el respaldo militar, financiero y político de Pakistán y el respaldo indirecto de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y el silencio de Estados Unidos. Impusieron uno de los regímenes islámicos más hostiles contra la población y en particular reforzaron la opresión de la mujer y de las nacionalidades no pastunes. No sorprende que la mayoría de los refugiados afganis en el exterior se quedaran donde estaban, a pesar de la presión de las autoridades del país de acogida. Solo unos pocos miles se fueron a Occidente, de nuevo principalmente a Canadá.

Luego del colapso del Talibán, muchos de los seis millones que huyeron a Irán y Pakistán planeaban volver a su país. Pero pronto fue claro que la ocupación significaría guerra contra la población, y eso en últimas hizo que la influencia del Talibán fuera más fuerte. Aunque algunos refugiados en Pakistán e Irán volvieron a casa, fueron reemplazados por nuevos refugiados. Lo que empezó a cambiar fue su destino de llegada, ya no estaban limitados principalmente a Irán y Pakistán, sino a los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Australia y Europa. Para 2014, según cifras de la ONU, había más de 300.000 refugiados en los EAU, 150.000 en Alemania, 90.000 en Estados Unidos, 56.000 en Reino Unido, 20.000 en Australia, 20.000 en Austria y muchos más en una lista de cada vez más países.

Los refugiados afganis en Irán y Pakistán están bajo una presión tremenda, permanentemente enfrentan arrestos y deportación, en particular esos dos o tres millones de refugiados que no están registrados. Los informes indican que a los refugiados afganis arrestados al azar los pueden llevar a la frontera y deportarlos a menos de que acepten combatir en Siria. Muchos de los que no están registrados carecen de asistencia básica de salud y sus hijos de la educación. Incluso los que están registrados tienen restricciones para circular libremente.

Los refugiados en Pakistán también están bajo presión financiera y política. En toda su estadía han enfrentado serios hostigamientos y ataques terroristas. Por ejemplo, a una conmemoración religiosa en Quetta, organizada por la minoría étnica hazara, que principalmente es chiíta, la atacaron unos fanáticos sunitas en 2003, quienes mataron y dejaron heridos a muchos participantes. En diciembre de 2014, el Talibán pakistaní atacó una escuela en Peshawar, y mató a más de un centenar de niños. Luego de estos ataques los refugiados afganis en Pakistán han enfrentado una mayor hostilidad del gobierno, y les ha dicho con frecuencia que regresen a su país.

No es raro que los políticos y comentaristas de Occidente caractericen a Afganistán como un lugar con una guerra interminable, un país de fundamentalistas islámicos, atraso, tribalismo y caudillismo. Como si la población de Afganistán fuera culpable de su propio sufrimiento. Pero ¿quién es el responsable de tal situación y quién ha avivado la continua guerra y el éxodo de millones? Los imperialistas son responsables de lo que sufre hoy la población de Afganistán, tanto la guerra como la arremetida del fundamentalismo religioso.

Continuará la salida de refugiados de Afganistán y de otras partes devastadas por las guerras impulsadas por el imperialismo y por el funcionamiento del sistema imperialista. Las medidas para impedir la entrada de refugiados como la deportación o los acuerdos con el régimen de Erdogan en Turquía pueden tener un efecto, pero la crisis nunca acabará mientras el mundo siga organizado como lo está hoy. La “crisis de los refugiados” es una crisis del sistema imperialista global y solo se le puede poner fin de forma que beneficie los intereses de los pueblos del mundo poniéndole fin al sistema imperialista y sus brutales guerras de ocupación, a los regímenes represivos y dependientes del imperialismo y a la globalización imperialista de la economía del planeta que en vez de satisfacer las necesidades de los habitantes del mundo, los obliga a huir para sobrevivir.

http://revcom.us/a/441/awtwns-afganistan-tres-decadas-de-exodo-en-masa-es.html

lunes, 6 de junio de 2016

LA POLÍTICA IMPERIAL E INJERENCISTA DE ESTADOS UNIDOS, LA MAYOR AMENAZA PARA LOS PUEBLOS

Estados Unidos y su política injerencista global


Estados Unidos ha basado su política injerencista en la supuesta lucha por la libertad y democracia, mientras que tiene unas 800 bases militares en todo el mundo.

La constante injerencia e intervencionismo de Estados Unidos en el mundo obedece a una ideología impuesta desde sus primeros días como nación, en los tiempos de la colonia y posguerra de independencia; el Gobierno se basó en el pensamiento del “Destino Manifiesto” para invadir y actuar contra otras naciones.

La filosofía del “Destino Manifiesto” se basa en la convicción de que Dios eligió a Estados Unidos para ser una potencia política y económica, una nación superior al resto del mundo. La forma de demostrarlo era “extenderse por todo el continente”.

La expansión territorial y la concepción imperialista de Estados Unidos se asienta en el siglo XIX. A lo largo de ese período compran o pelean con otros países; en América del Norte desplazan o exterminan a sus pueblos indígenas, esclavizan o guerrean entre ellos, intervienen e invaden Puerto Rico, Cuba, Nicaragua, México, Panamá y las Islas Vírgenes.

Para el periodista y analista político colombiano, Jon Restpo la razón de la injerencia e intervencionismo de Estados Unidos ha cambiado con el tiempo. “Para el siglo XIX se basó en la lucha contra la piratería, posteriormente usaron la excusa de cuidar a los ciudadanos e interés estadounidenses”.

“Tras la II Guerra Mundial, Estados Unidos usó de enemigo al comunismo para intervenir en Latinoamérica y en las naciones de Asia (Vietnam, Corea); posteriormente a mediados de los años 80 y 90 el intervencionismo se escudó en la lucha contra el narcotráfico; por último la guerra contra el terrorismo es la nueva excusa de EE.UU. para su política injerencista”, añadió el analista.

El intervencionismo de Estados Unidos consta de tres puntos: el control político, la amenaza y chantaje económico y la presencia de bases militares y soldados para mantener o derrocar gobiernos.

Para Restpo el papel de las embajadas ha sido fundamental en la política injerencista e intervencionista de Estados Unidos al conspirar y realizar operaciones contra los gobiernos de países soberanos e independientes. Los embajadores, a su juicio, hacen el papel de virreyes.

Estados Unidos en América Latina

En entrevista para el canal Venezolana de Televisión (VTV), el analista internacional Roso Grimau indicó que Estados Unidos ha perpetrado al menos 160 acciones injerencistas contra gobiernos latinoamericanos y caribeños.

Grimau explicó que con la llamada Doctrina Monroe “Estados Unidos estableció su falsa moral para atribuirse ser el juez de los pueblos del mundo, hacer intervenciones armadas y a través de ello lograr apoderarse de las riquezas de otros países”.

Desde principios del siglo XIX Estados Unidos ha llevado a cabo acciones intervencionistas en la región. Las acciones han variado y evolucionado con el paso de los años y han pasado de defender los intereses económicos y políticos hasta el apoyo de dictaduras de derecha en la región.

Entre 1970 y 1980 Estados Unidos organizó y coordinó la llamada “Operación Cóndor” que fue un plan represivo coordinado entre los servicios de inteligencia de las dictaduras que gobernaban países del Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia).

En la actualidad, Estados Unidos ha cambiado nuevamente su manera de actuar en la región al promover e impulsar planes desestabilizadores y llamar a la desobediencia civil, que es manipulada por los medios de comunicación hegemónicos.

Un claro ejemplo de la injerencia la observamos actualmente en Venezuela, Bolivia y Ecuador, gobiernos de corte social y progresista que son víctimas de los planes de EE.UU.
Estados Unidos en el mundo

El analista internacional, Juan Francisco Coloane, aseguró en entrevista exclusiva para teleSUR que Estados Unidos “es el país desestabilizador en el mundo con el fin de lograr una supremacía global ahora llamada imperialismo”.

El uso de las fuerzas de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN por su sigla en inglés) por parte de EE.UU. ha extendido su dominio e injerencia en los países del este de Europa, como medida para imponer presión a Rusia.

Irak, Libia, Afganistán y Siria son solo cuatro países en los que Estados Unidos ha intervenido para apoderarse de los recursos naturales o mantener su dominio militar. Washington ha usado a países aliados como Arabia Saudita, Turquía, Israel y Qatar para extender su dominio en la región del medio oriente.

La presencia de bases militares en Filipinas, Japón, Corea del Sur como factor de provocación a Rusia y China, situación que ha sido denunciado por los gobiernos rusos y chinos. Los ejercicios navales de EE.UU. con sus aliados en el Pacífico han servido para crear tensiones en la región.

Estados Unidos tiene unas 800 bases militares en todo el mundo. La mayoría fueron instauradas en el período de la Guerra Fría, que terminó hace unos 25 años, pero las bases aún permanecen.

Las bases están distribuidas por todo el mundo en lugares que Estados Unidos considera estratégicos o “peligrosos para su seguridad y pueden convertirse en punto de partida para conflictos bélicos”.

América Latina no es solo una región rica en biodiversidad, sino también vital en cuanto a seguridad militara con la frontera sur, su punto más vulnerable y también una plataforma fundamental para la proyección de poder.

A organizaciones como la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) le preocupa la militarización de América Latina auspiciada por Estados Unidos, que consiste principalmente en el cercado de la región.

Señalan que el objetivo de Occidente es asegurar la zona para acuerdos económicos y el libre desarrollo de macro proyectos a través de la consolidación “del que sería el bloque económico más importante del mundo”.

“A través de todas las bases que ellos tienen en Centroamérica, Perú, Chile, Las Malvinas, y el intento en argentina cerca completamente el continente porque controlan el acceso a los océanos”, explicó para teleSUR Elsa Bruzzona, profesora de historia y especialista en geopolítica.

Mauricio Macri, presidente de Argentina desde diciembre de 2015, abrió las puertas a la militarización del país y anunció que EE.UU. instalará dos bases militares en zonas estratégicas e importantes de Argentina: una en el norte del país, en Triple Frontera, y la otra, en la provincia sureña de Tierra del Fuego.

En una política totalmente opuesta, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner impidió en 2012 la instalación de una base del Comando Sur de los Estados Unidos en la provincia del Chaco, en el norte del país.

Estados Unidos retiró en 2009 su base militar en Manta (norte de Ecuador) -por indicación del Gobierno ecuatoriano- después de 10 años de operaciones, supuestamente “contra el narcotráfico”. El convenio, firmado en 1998 por el entonces presidente Jamil Mahuad, autoriza a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos utilizar esta base para operaciones relacionadas con la lucha contra el narcotráfico. Un año después se registró el golpe de Estado.

BBC | Telesur | La Jornada
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sábado, 14 de mayo de 2016

50 AÑOS DE UN GRAN ADELANTO HISTÓRICO, LA ESTRATEGIA DEFINITIVA CONTRA LA BURGUESÍA Y LA OPRESIÓN


A 50 años de la Revolución Cultural de China: Defendiendo, y avanzando a partir de un verdadero hito

Periódico Revolución
revcom.us

Este mayo de 2016 se cumplen 50 años desde que Mao Zedong lanzó la Gran Revolución Cultural Proletaria en China. La Revolución Cultural fue un gran adelanto histórico en lidiar con un problema histórico-mundial de la revolución comunista: cómo impedir la contrarrevolución en el socialismo, de una manera que capacite a las masas para desempeñar un papel decisivo en revolucionar la sociedad entera y, en el proceso, transformar su forma de pensar y sus valores. Mao, por primera vez en la historia, analizó que la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado continúa en el socialismo; que esa lucha se centra en la cuestión de seguir avanzando por el camino socialista hacia el comunismo, o volver al capitalismo; y que la mayor fuerza de la burguesía se concentra en el propio partido comunista. En la Revolución Cultural, Mao descubrió una forma de dirigir a las masas a hacerle frente a ese problema.



Como dice el Manifiesto del Partido Comunista Revolucionario, El comunismo: El comienzo de una nueva etapa

[E]s importantísimo este análisis teórico de Mao — que despejó mucha confusión acerca de si había un peligro de la restauración capitalista en una sociedad socialista, y por qué, y que dio una orientación fundamental para movilizar a las masas para avanzar en el camino socialista en oposición a las fuerzas revisionistas cuya orientación y acciones llevaban precisamente a tal restauración capitalista. La Revolución Cultural de China fue la encarnación viva de tal movilización revolucionaria de masas, en que decenas y cientos de millones de personas debatieron y lucharon sobre cuestiones que afectaban de manera decisiva el rumbo de la sociedad y de la revolución mundial. Durante diez años, este levantamiento de masas logró refrenar, y poner a la defensiva, a las fuerzas de la restauración capitalista, entre ellas los altos dirigentes en el Partido Comunista de China como Deng Xiao-ping. Pero, poco después de la muerte de Mao en 1976, esas fuerzas —dirigidas por un tiempo tras bambalinas y luego abiertamente por Deng Xiao-ping— lograron dar un golpe de estado —echando mano del ejército y de otros órganos del estado para reprimir a los revolucionarios, asesinar a muchísimos miles y encarcelar a muchos más— y se pusieron a restaurar el capitalismo en China. Desgraciadamente, esa fue una manifestación viva del mismo peligro que Mao identificó con tanta claridad, y cuya base había analizado de manera tan penetrante. 

No es de sorprenderse que calumnien al comunismo

Bob Avakian 

De: Lo que la humanidad necesita: La revolución, y la nueva síntesis del comunismo, Una entrevista a Bob Avakian, por A. Brooks

Si pones las cosas en perspectiva y te pones a pensar, no es de sorprenderse que calumnien tanto al comunismo. Si tú presidieras un sistema plagado de contradicciones tan palmarias y desigualdades tan flagrantes, en lo que respecta a las condiciones de vida, un sistema que le negara una vida digna a la mayoría de la humanidad y la cargara de tan pesadísima opresión, superstición e ignorancia, mientras relativamente pocos en unos cuantos países gozaran de una vida increíblemente lujosa —pero más allá de lujos, continuaran acumulando capital mientras se pelearan por quién triunfara sobre los demás mediante esa explotación y acumulación de capital— si te pusieras a considerar eso desde poquita distancia… Imagínate que tú le dijeras a alguien, ve a la mesa de dibujo y dibuja el mundo tal como piensas que debería ser. Luego imagínate que ese alguien fuera a la mesa de dibujo y retratara el mundo tal como es ahora, y que te dijera, así debe ser. Imagínate qué escandalazo se armaría desde todo rincón de la humanidad, que le contestara: Qué carajos — ¿¡así piensas que debe ser el mundo, con tan terribles desigualdades, en que tanta gente, tantos niños, se mueren de cólera y desnutrición y otras cosas fáciles de prevenir, al mismo tiempo que unos pocos se pelean por acumular más y más riqueza a raíz del sufrimiento de esa masa de humanidad — eso es lo que tú crees!?

Cualquiera que retratara eso en la mesa, con razón se le debería de acusar de demencia criminal — y a lo mejor así le acusarían. Pero, hay una clase de gente, la clase capitalista imperialista, que preside un mundo que es exactamente así, y además declara que es el mejor mundo posible. Por una sola razón la gente —las masas en este momento actual— no dicen que, “eso es demencia criminal”, debido a que las han condicionado con tanta propaganda para hacerles creer que efectivamente ésta es la única forma posible que el mundo puede ser, y que la alternativa radical que sí existe, es decir, el comunismo, ha sido un horror y un desastre. Pues no es difícil entender por qué la clase de capitalistas imperialistas emplean a tantas personas para propagar esa idea por donde quiera que puedan. Si tú presidieras un sistema tan delincuente y tan demente, harías lo mismo, no cabe duda.

Lea la entrevista completa aquí.

La revolución comunista y el VERDADERO camino a la emancipación: Su historia y nuestro futuro

Entrevista a Raymond Lotta


Nota de la redacción: Se ha actualizado el siguiente pasaje de esta entrevista a partir de la versión original que salió en revcom.us, para que concuerde con la versión ampliada en forma de e-libro en inglés. Se puede adquirir el e-libro en inglés a Insight Press. El siguiente pasaje contiene los Capítulos 4 y 5 de la entrevista. Lea la versión original del número especial de Revolución en La revolución comunista y el VERDADERO camino a la emancipación: Su historia y nuestro futuro, y la versión ampliada en inglés aquí.

La Revolución Cultural: El mayor avance de la emancipación humana hasta ahora 

Pregunta: Hablemos de la Revolución Cultural que ocurrió entre 1966 y 1976, el próximo episodio trascendental de la revolución china. 

RL: La Revolución Cultural fue el punto culminante de la primera etapa de la revolución comunista. Es el tercer “hito” de la primera etapa de la revolución comunista… estoy hablando de la Comuna de París y la revolución bolchevique como los primeros dos hitos. 

Ahora bien, en última instancia la Revolución Cultural fue derrotada en 1976. Y China ya no es un país socialista. Sin embargo, la Revolución Cultural todavía inspira y ofrece lecciones increíblemente ricas. Toda persona que aspire a una sociedad y un mundo justos y liberadores tiene que aprender sobre… y aprenderde la Revolución Cultural. 

Pregunta: Pero, Raymond, denigran tanto a la Revolución Cultural. ¿Cómo se puede desmentir todo eso y ayudar a la gente a verla desde un punto de vista científico? 

RL: Sí, la burguesía nunca se cansa en calumniar a la Revolución Cultural. Tenemos que librar una seria batalla por la verdad porque eso está muy relacionado con las posibilidades humanas. ¿De qué se trataba la Revolución Cultural? ¿Cuáles problemas en la sociedad y el mundo enfrentaba? ¿Qué eran sus objetivos concretos? ¿Qué eran sus formas predominantes de actividad y lucha? ¿Qué logró en la realidad? ¿Cómo cambiaron la sociedad y la gente por medio de ella? 

El mero planteamiento de estas preguntas para una investigación y exploración seria, en sí nos lleva a un plano de discusión diferente. Y, al bregar con estas preguntas y contestarlas a base de ese fundamento científico, efectivamente llegamos a la verdad concreta de la Revolución Cultural. 

Ahora bien, al evaluar cualquier período o figura histórica, siempre se topa con tendencias secundarias o contrapuestas, anomalías y cosas por el estilo… pero la primera y principal pregunta que hay que hacer es: ¿qué es lo principal, qué es laesencia de la sociedad, movimiento social o figura histórica en cuestión… qué es su carácter principal? 

La Revolución Cultural fue la iniciativa de mayor alcance en la historia contemporánea, y en la historia humana, de revolucionar y reestructurar una sociedad dejando atrás toda la explotación y opresión… a base de la participación consciente, el activismo consciente, de decenas y cientos de millones de personas. Durante el curso de la misma, millones y millones de personas revolucionaron su concepción del mundo — es decir, sus valores básicos, su enfoque de la realidad… y se transformó el etos, o el espíritu, de la sociedad en conjunto. 

El peligro de que la revolución dé marcha atrás 

Pregunta: Así que ¿qué fue la médula de la Revolución Cultural? Oímos tanto de facciones y peleas y críticas y de que denunciaban a las personas. 

RL: Para captar la esencia, tenemos que ver el contexto mayor. Mao había estado buscando una solución al problema de que la revolución pudiera dar marcha atrás. No por una invasión o ataque, por más concretos que eran esos peligros, sino por causas internas… quiero decir, internas al mismo sistema socialista. El peligro era que el partido comunista pudiera convertirse en el instrumento de una nueva clase explotadora que ejerciera un control y dominio burgués. 

Una nueva élite podría tomar el control de los órganos del poder estatal y adaptarlos para reinstaurar las relaciones de explotación y opresión… aunque el estado siguiera siendo socialista en nombre y ciertos rasgos superficiales del socialismo aún estuvieran en vigor. 

Eso no fue una cuestión abstracta en China de 1964 a 1966. 

Anteriormente hablamos del Gran Salto Adelante. Éste rompió radicalmente con los modelos de desarrollo soviético y occidental. Era un golpe contra las fuerzas burguesas-tecnócratas en el partido. Sin embargo, debido a la crisis alimenticia y hambruna de 1960 a 1961 y los desequilibrios industriales provocados por la retirada repentina de la ayuda financiera y técnica soviética, era necesario hacer ciertos ajustes económicos y organizativos. Eso le dio oportunidades a las fuerzas conservadoras en el Partido Comunista que se declaraban los “realistas económicos” capaces de hacer que la economía alcanzara el nivel donde tuviera que estar. Se abalanzaron con lo que tuvieran a su alcance para minar las políticas y el espíritu del Gran Salto Adelante. 

Dichas fuerzas contaron con un poder organizativo imponente dentro del Partido Comunista. Ya para 1964 y 1965, estaban ganando terreno. Tenían un programa coherente. Querían priorizar las inversiones según indicadores de las ganancias. Querían copiar el sistema educativo soviético para producir elites profesionales y “elites comunistas”. Estaban bien atrincherados en la esfera cultural — en la ópera, una forma de arte muy popular, todavía imperaban los antiguos temas y personajes feudales. De hecho les decían a los obreros y campesinos que se olvidaran de la política, que “la dejen en manos del partido, que se dediquen a quebrarse el lomo como siempre mientras que nosotros nos encargamos de su bienestar”. 

Como expliqué anteriormente, según estas fuerzas conservadoras de alto rango en el partido y el estado, lo más importante era convertir a China en un país moderno, fuerte e industrializado. Para dichas fuerzas, eso era el objetivo del socialismo… y promovían y, donde pudieran, adoptaban políticas que servían a ese objetivo y ese programa. 

A nivel internacional, se intensificaba el conflicto con los revisionistas soviéticos. Mao dirigía la lucha por todo el mundo de trazar un deslinde entre la revolución auténtica y el revisionismo de la Unión Soviética —y los soviéticos trataban de aislar a China. Al mismo tiempo, los imperialistas estadounidenses escalaban rápidamente la guerra en Vietnam. Vietnam del Norte colinda con China, y en ese momento había un peligro real de que Estados Unidos la escalara más y atacara a China. En ese contexto, algunas fuerzas revisionista-conservadoras sostenían que era necesario aflojar la lucha ideológica con los soviéticos. Y se posicionaban para adoptar para China el modelo soviético (que se había convertido en un sistema capitalista dentro de un marco institucional de propiedad estatal y planificación estatal que era socialista solo de nombre)1

Acuérdate, dijimos que Mao había estudiado muy profundamente la experiencia soviética. Analizó que las purgas que hizo Stalin en los años 1930 no solucionaron el problema de impedir la contrarrevolución en la Unión Soviética. En primer lugar, en buena parte limitaron a las masas de obreros y campesinos a un papel pasivo. No les desarrollaban la conciencia que les capacitara para distinguir entre los programas y puntos de vista que impulsaran la sociedad adelante hacia el comunismo… y los programas y políticas que la condujeran de vuelta al capitalismo. Además, el Partido Comunista y las instituciones del estado no se revolucionaron a través de las purgas. 

Mao estaba bregando con un problema histórico-mundial de la revolución comunista. ¿Cómo impedir la contrarrevolución, pero impedirla de una manera que concuerde con el objetivo de alcanzar un mundo comunista? ¿Cómo impedir la contrarrevolución de una manera que capacite a las masas a jugar un papel consciente y decisivo para transformar la sociedad y transformarse a sí mismas? ¿Cómo mantener el partido sobre el camino revolucionario y combatir la atracción de “ponerse cómodo” y convertirse en una nueva clase explotadora? 

Así fue el desafío, y se planteaba muy agudamente en la situación por la que pasaba la sociedad china en principios de los años 1960… porque los seguidores del camino capitalista se posicionaban para tomar el poder. 

Se podría decir que la situación más amplia en la sociedad les favorecía. 

El desencadenamiento de la juventud para iniciar la Revolución Cultural 

Pregunta: ¿Qué quieres decir con eso? ¿No era Mao el que dirigía todavía? 

RL: El partido se había vuelto bastante calcificado y esas fuerzas revisionistas gozaban de mucha autoridad e influencia… eso era un problema grande. Pero hubo otro problema grande. La gente se conformaba demasiado con lo rutinario. Pues, en el curso de los 17 años anteriores, el bienestar material y social del pueblo se había mejorado enormemente. Eso fortaleció cierta tendencia, especialmente entre aquellos que habían sufrido tanto en la vieja sociedad, a dejar de cuestionar. Además, debido a todo lo que se logró bajo la dirección del partido, muchos campesinos y obreros daban por sentado que sus líderes, si se decían “comunistas”, habían de ser buenos, habían de ser comunistas. También, en muchas unidades de fábricas y zonas rurales, las personas simplemente tenían mucho miedo a criticar a los líderes. ¿Cómo despejar esa costumbre de conformarse con el statu quo? 

Así que Mao estuvo enfrentado a esa situación, a esa necesidad. Buscaba una solución. Y la Revolución Cultural constituyó el paso pionero. La solución no iba a ser quitar, de arriba para abajo, a las autoridades revisionistas. Al contrario, iba a ser una revolución que supusiera y requiriera la participación y la movilización desde abajo, de millones de las masas. Por medio de la lucha política e ideológica de masas, con la dirección del núcleo revolucionario del partido, las masas podían llegar a entender y distinguir lo correcto y lo incorrecto, la revolución y el revisionismo… y sobre esa base jugar el papel decisivo para echar abajo políticamente a los centros del poder burgués dentro del Partido Comunista. La Revolución Cultural se empeñó a revolucionar toda la sociedad y el modo de pensar de la gente. 

Al decidir lanzar la Revolución Cultural, Mao estaba asumiendo un enorme riesgo. Hablé de la situación internacional, de los imperialistas estadounidenses en Vietnam y de las maniobras soviéticas. 

Pues, ¿cómo agitar las cosas e iniciar una lucha así de trascendental? Mao buscaba una fuente de dinamismo y rebelión. ¿Dónde se encontraba en la sociedad? Mao se enfocaba en los jóvenes. A diferencia de muchas personas de más edad, los jóvenes no comparaban tanto la situación con la de antes… pero con la que podría ser. 

Mao captó que la juventud podría ser un catalizador. Quería desencadenar su espíritu rebelde y preguntón. 

Se formaron los Guardias Rojos. Eran organizaciones de estudiantes preparatorios y universitarios revolucionarios, además de otros jóvenes. Organizaron protestas y manifestaciones. Criticaron a los administradores universitarios por andar de caciques. Lanzaron críticas a varios líderes del partido. Así comenzó la Revolución Cultural. Los Guardias Rojos ayudaron a difundir el mensaje de que “se justifica la rebelión contra los reaccionarios”, como Mao lo expresó2

Cerraron las escuelas durante un año, y el gobierno permitió que los jóvenes viajaran gratis por tren. Se diseminaron hacia diferentes regiones, incluso caminaron hasta las zonas remotas, para reunirse con la gente, como los campesinos, a los cuales les habían enseñado a desprestigiar. Despertaron y alentaron a las personas a alzar la frente y a preguntar: “¿Cuáles políticas, al servicio de cuáles objetivos, están al mando aquí? ¿Dónde quedó la revolución?”3

La naturaleza contradictoria del socialismo 

Pregunta: Raymond, has usado frases como seguidores del camino capitalista, y quizás debas explicarlas. 

RL: Mao descubrió que las raíces del problema de que la revolución pudiera dar marcha atrás, están en la misma naturaleza, en la naturaleza contradictoria, de la sociedad socialista. Por un lado, el socialismo es un gran salto, un salto que deja atrás la explotación y la dominación por la clase burguesa. El socialismo hace posible llevar a cabo cambios económicos y sociales fundamentales en beneficio de los intereses de las masas y capacita a las masas para poder transformar la sociedad. 

Por otro lado, el socialismo es una sociedad en transición. Es una transición del capitalismo —y todas sus divisiones de clase, explotación y desigualdades— al comunismo, un mundo sin clases. El socialismo trae las cicatrices económicas, sociales e ideológicas de la vieja sociedad. Aún existen diferencias de desarrollo entre la industria y la agricultura, entre la ciudad y el campo y entre las regiones. Existe la división milenaria entre el trabajo intelectual y el trabajo manual. Todavía existen diferencias salariales y todavía están en uso el dinero y los precios. 

Estos “rezagos” de la sociedad capitalista traen las semillas del capitalismo. Por ejemplo, el socialismo ocupa el dinero y los precios en el intercambio de productos y como herramienta para la planificación económica y la evaluación de la eficiencia. Pero la existencia del dinero y los precios también puede influenciar la toma de decisiones en un sentido capitalista… hacia la producción de lo que rinda más dinero. 

También existen instituciones e ideas opresivas que refuerzan la vieja sociedad. Estoy hablando del patriarcado, el racismo y el chovinismo nacional. Dichas cosas no desaparecen “automáticamente” una vez minada su base material a raíz del derrocamiento del capitalismo. Es necesario combatirlos en sí. Además, perdura la fuerza de la costumbre y de miles de años de ideas y modos de pensar de las clases explotadoras. 

Alcanzar el comunismo supone superar esas desigualdades económicas y sociales, esas relaciones de mercancías y esas instituciones sociales e ideas opresivas. Eso no sucederá de la noche a la mañana. De hecho, Marx creía que esa transición iba a ser relativamente breve, pero se ha comprobado que en eso se equivocó. Se requerirá un proceso prolongado y complejo de lucha y transformación revolucionarias —a escala mundial. 

Así que, habrá que luchar en todo momento sobre cómo transformar y restringir esos rezagos de la sociedad socialista —o incluso si restringirlos o no. Mao analizó que eso es en realidad una lucha entre el camino socialista y el camino capitalista… entre las políticas y líneas que continuarían el avance hacia el comunismo, y las que conducirían la sociedad en un sentido opuesto, de vuelta hacia el capitalismo, como ha sucedido hoy en China. 

Ahora bien, Mao analizó que las desigualdades y diferencias sociales que persisten en una sociedad socialista, junto con el papel aún importante del dinero, los precios y los contratos en la economía socialista, en su conjunto son parte del suelo del cual surgen nuevas fuerzas privilegiadas y una nueva burguesía en la sociedad socialista. 

Y profundizó aún más ese análisis. Demostró que el núcleo de la nueva clase burguesa en el socialismo se encuentra en los altos niveles del partido comunista y el estado socialista. Se trata de los seguidores del camino capitalista. Éstos fomentan políticas que aumentarán esas brechas y ocupan métodos y medios heredados de la vieja sociedad de clases explotadoras; además, debido a su influencia sobre cómo se implementa la producción, de hecho se convierten en el punto de concentración de una nueva burguesía, justamente en la misma sociedad socialista y en el mismo partido. Pretendían tomar el poder… y por eso Mao y el núcleo revolucionario lanzaron la Revolución Cultural en 19664

Hay que tener en cuenta que se estaba forjando un avance teórico de Mao. Mao estaba aplicando categorías marxistas a la economía política del socialismo, y en el proceso estaba extendiendo y enriqueciendo estas categorías. Mostró que las relaciones de producción socialistas son sumamente contradictorias, que hay aspectos burgueses dentro de ellas. Mostró que en el marco de la propiedad estatal socialista formal podía resurgir el capitalismo. Y tomó la comprensión de Lenin de que “la política es la expresión concentrada de la economía” para explicar cómo ciertos altos dirigentes del partido podían realmente convertirse en personificación de las relaciones de producción capitalistas. Mao y el liderato revolucionario estaban planteando este tipo de cuestiones a las masas en el curso de la Revolución Cultural. El cuartel general revolucionario, como fue llamado, estaba dirigiendo al pueblo en el estudio y comprensión de la “estructura profunda” de la sociedad y en el cuestionamiento del tejido de la sociedad.5

La narrativa anticomunista dice que Mao era un déspota paranoico que simplemente inventaba enemigos a su antojo. Al contrario, la Revolución Cultural representaba el futuro de una revolución que abarcaba una cuarta parte de la humanidad. Era una lucha trascendental para continuar la lucha por un mundo nuevo y liberador… en oposición a esos seguidores del camino capitalista que querían conducir a China de vuelta al capitalismo. 

“Se trataba de una revolución de verdad” 

Pregunta: ¿Podrías contarnos un poco más sobre el sentir y el fluir de la Revolución Cultural? 

RL: Era una revolución de verdad. Estaba llena de inventos e innovación. Desde el comienzo, inspiró a decenas de millones de personas, pero también chocó y perturbó a decenas de millones. Era bien aventado, bien alocado: mítines en la calle, protestas, huelgas y manifestaciones. Colgaban lo que se llamaban “cartelones de grandes caracteres” en todas partes, en los cuales las personas apuntaban sus comentarios y críticas acerca de las políticas y los líderes. Algunos eran bastante sofisticados y otros sencillitos. Se permitía el uso de edificios públicos para reuniones y debates. Florecieron los periódicos de pequeña circulación; solamente en Pekín, se publicaron más de 900 periódicos. El gobierno proporcionó materiales e instalaciones para esas actividades gratuitamente, incluidos papel, tinta, brochas, cartelones, prensas, salones para reuniones y sistemas de sonido. 

De ahí, al echar raíces entre los obreros, la Revolución Cultural entró en una nueva etapa. Cuarenta millones de trabajadores a través del país participaron en luchas y levantamientos de masas intensos y complicados para tomar el poder a las atrincheradas administraciones municipales y organismos del partido en los cuales habían surgidos focos de conservadurismo. A veces hicieron paros laborales, a veces lucharon contra los paros laborales… a veces convocaron a manifestaciones multitudinarias, a veces se suscitaron debates populares que continuaban toda la noche, con la frecuente participación de estudiantes y Guardias Rojos. En todas partes aparecían cartelones, y las multitudes se juntaban para leerlos atentamente y debatir sus temas… como dije, era una escena bien alocada, bien revolucionaria. 

Se puso muy intenso. En Shanghái en el otoño de 1966, hubo como 700 organizaciones en las fábricas6. Las fuerzas revolucionarias se movilizaban. Los seguidores del camino capitalista contraatacaron. Tenían sus organizaciones de masas, trataban de desacreditar a los revolucionarios y trataban de sobornar a los trabajadores con aumentos salariales. 

Al último, los trabajadores revolucionarios, con la dirección maoísta, lograron unir amplios sectores de la población de la ciudad. En enero de 1967, quebraron el dominio de los revisionistas seguidores del camino capitalista que controlaban el gobierno municipal. Se tomaron la sede del gobierno municipal, se apoderaron de los centros de comunicaciones y empezaron a organizar la distribución de artículos básicos en la ciudad. Eso fue la “Tempestad de Enero” de Shanghái. 

Y de ahí lo que ocurrió fue extraordinario: la gente hacía discusiones y debates multitudinarios sobre cómo manejar la ciudad, qué tipos de estructuras políticas servirían mejor los objetivos de la revolución. Empezó a experimentar con nuevas instituciones de gobierno municipal. Hubo debate… y aparecieron verdaderos retos sobre qué tipo de organismos de poder político, qué tipo de instituciones, corresponden a lo que la revolución necesitaba para avanzar. 

Se planteaban grandes preguntas y también se sacaban lecciones en los más altos niveles de dirección de la Revolución Cultural. Por ejemplo, ¿cómo facilitar que fueran al mayor grado las masas las que tomen decisiones, y las de mayor significado? Pero al mismo tiempo, ¿cómo desarrollar instituciones y estructuras suficientemente fuertes como para impedir la contrarrevolución? ¿Cómo fomentar la participación y el debate más amplios… pero al mismo tiempo mantener el liderazgo revolucionario y dar dirección revolucionaria a las instituciones del poder? 

Pues, no es cuestión de tratar una ciudad como Shanghái por sí sola sino de desarrollar un sistema de gobierno y del ejercicio del poder que tomen en cuenta las necesidades mayores de la revolución… por ejemplo, mandar doctores y personal técnico capacitado a otras partes del país donde harían falta… o incluso a otras partes del mundo para apoyar la revolución. 

Eso fue el proceso de experimentación, debate y resumen que ocurrió en el primer año o dos de la Revolución Cultural. A fin de cuentas se estableció una nueva institución de poder político que se llamaba el “comité revolucionario”. Combinó la participación popular multitudinaria con un rol dirigente especial del partido. Se aplicaban las lecciones y se implementaban cambios en los niveles básicos de la sociedad… en las fábricas, hospitales, escuelas, etc.7

Mao dijo que no puede haber revolución sin transformar las costumbres, los hábitos y los modos de pensar. Cuando hablé de la Unión Soviética, mencioné el comentario de Mao, “de no fomentar valores cooperativos, ¿de qué sirve la propiedad estatal de las fábricas y almacenes?” Un tema que he venido subrayando… es decir lo que Mao recalcaba y lo que supone el comunismo… es que hay que venir cambiando las circunstancias y cambiando las ideas, el modo de pensar y los valores… Y, para quién y para qué… ¿para el interés individual propio o para el beneficio de la humanidad? La gente discutía cosas así en medio de las grandes batallas de la Revolución Cultural. Transformaban la sociedad y el mundo, y las relaciones entre las personas, y su propia concepción del mundo y entendimiento, en un proceso muy entretejido. 

A principios de la Revolución Cultural, Mao hizo una observación penetrante. Dijo que si bien el blanco de la Revolución Cultural eran los seguidores del camino capitalista, el objetivo era transformación de la concepción del mundo — capacitar a las masas para que entendieran más profunda y científicamente la sociedad y el mundo, su papel transformador y las cuestiones de ideología y moralidad8
Debates de masas, movilizaciones de masas, críticas de masas 

Pregunta: ¿Qué dices del nivel de violencia durante la Revolución Cultural? 

RL: La violencia brotó a veces, pero eso no fue lo que Mao pedía ni tampoco representaba el carácter principal de la Revolución Cultural. Sus formas principales de lucha eran los debates de masas, las movilizaciones políticas de masas y la crítica de masas. 

Dicha orientación de Mao se especificó en documentos oficiales muy difundidos. En la Decisión de 16 puntos la que guiaba la Revolución Cultural, se declara: “Durante el debate, se debe recurrir al razonamiento y no a la coacción o la fuerza”9. Ésta no fue alguna directiva esotérica del partido. Se popularizó por toda la sociedad. 

Se llevó a cabo una aguda lucha política e ideológica contra la autoridad revisionista y los seguidores del camino capitalista, a nivel de la sociedad entera. Como yo decía, los seguidores del camino capitalista contraatacaron; organizaron entre los jóvenes, los obreros y los intelectuales. Se trataba de una lucha de dos lados. 

Ahora bien, en lo que concierne a la violencia que sí ocurrió… en primer lugar, es importante entender que una parte de la violencia que sí sucedió durante la Revolución Cultural —y como dije, eso no era la forma principal de la lucha— la azuzaron los altos dirigentes seguidores del camino capitalista con el fin de defender sus puestos atrincherados y desacreditar la Revolución Cultural. 

También en esa situación, a algunos Guardias Rojos se les pasó la mano en el afán de deshacerse de las influencias burguesas y cometieron excesos y recurrieron a maltratos. En otros casos, algunos individuos se aprovecharon de la Revolución Cultural para saldar cuentas u ofensas personales. 

Otro factor que complicó la Revolución Cultural es el hecho de que algunas camarillas o grupos organizados dentro del partido se hacían pasar por defensores, hasta “los defensores más duros” de la Revolución Cultural… pero en realidad perseguían objetivos muy distintos y, en última instancia, fuertemente opuestos. 

Mao y los líderes revolucionarios tenían que dirigir a las masas a desmenuzar las cosas, resumir las lecciones y métodos de lucha y consolidar los nuevos niveles de entendimiento. Criticaron, denunciaron y combatieron los actos de violencia —por medio de publicar declaraciones, directivas y editoriales y de intervenciones en el terreno. 

Al estudiar concretamente lo que decían y hacían los individuos que trabajaban con Mao, queda claro que llevaban lucha con las personas para que se unieran según sus intereses fundamentales y sus aspiraciones más elevadas y que lucharan sobre los principios desde un plano elevado y les ayudaban a no dejarse enredar en las enemistades sectarias. Por ejemplo, se hizo famoso un incidente que sucedió en una universidad en Pekín. Unos activistas estudiantiles se embrollaron en una pelea entre facciones que se puso violenta. La dirección maoísta envió a equipos de obreros no armados para ayudar a detener la violencia y ayudar a los estudiantes a analizar las diferencias10

Las “nuevas cosas socialistas” 

Pregunta: Bueno, ¿se trataba solamente de una lucha sin fin? Quiero decir, ¿hacia dónde se dirigía todo eso? 

RL: Bueno, la Revolución Cultural pasó por fases. En el período de 1966 a 1968 el pueblo se levantó y derrocó a muchos seguidores del camino capitalista en la cúpula, mediante toda la gama de luchas y debates que he venido describiendo. De ahí la Revolución Cultural da otro giro. Se posibilita consolidar los logros y avanzar con transformaciones sociales e institucionales, las que surgieron de las luchas y la experimentación que se llevaban a cabo. 

Y se dan los grandes cambios en las instituciones básicas y la administración de la sociedad11

Pregunta: ¿Puedes darnos unos ejemplos? 

RL: Claro. Bueno, un énfasis importante de la Revolución Cultural era abordar la cuestión de superar y tratar de superar la división histórica entre los que trabajan con las ideas y los que trabajan con el lomo. ¿Cómo hacerlo? Quiero adentrarme en este tema en adelante, pero por ahora lo importante es que en casi todas las sociedades ni cuestionan este asunto —simplemente se da por sentado que algunas personas van a trabajar con las ideas y recibir la formación para desarrollarse el intelecto, y otras no; y que eso conducirá a relaciones de desigualdad. Es una división opresiva, y el sistema educativo bajo el capitalismo se organiza y prioriza para reproducirla, y por eso si la nueva sociedad simplemente ocupa el viejo sistema educativo del capitalismo y lo extiende, esa relación opresiva seguirá arraigándose y extendiéndose. 

Tomando eso en cuenta, cambiaron por completo el sistema educativo. Desafiaron, y muy agudamente, los antiguos métodos pedagógicos, en los cuales el estudiante no es más que un receptáculo pasivo de conocimiento al cual sólo le importan las calificaciones, mientras el maestro es la autoridad absoluta. En cambio, fomentaban el espíritu crítico. Combinaban el estudio con la actividad productiva. Se deshicieron de las políticas elitistas de admisiones a las universidades que favorecían a los hijos e hijas de los miembros del partido y de profesionistas. Promovían fuertemente la entrada de jóvenes de origen obrero y campesino en las universidades. Tras egresar de la escuela secundaria, los estudiantes de diferentes orígenes sociales pasaban dos años en las fábricas o comunas, y después solicitaron su admisión a la universidad… y una parte del proceso de admisión eran recomendaciones y evaluaciones por parte de la gente de la comuna o la fábrica12

Bajo el capitalismo, se ve el conocimiento de determinada manera: como una palanca para conseguir una ventaja competitiva sobre los demás, como una escalera hacia el éxito individual, como una fuente de lucro y prestigio particular. Y algo de esta mentalidad pasó a la sociedad socialista, y es otra semilla de capitalismo. Bajo el socialismo, el conocimiento se pone al servicio de la sociedad y al mundo, al servicio de una sociedad que va eliminando las desigualdades y cambiando al mundo en beneficio de la humanidad, y, cabe repetir, se empeña en eliminar esa misma división opresiva y profundamente arraigada entre las personas educadas para trabajar con las ideas y las personas que quedan completamente marginadas de esas esferas. 

De la Revolución Cultural surgieron las “nuevas cosas socialistas” que reflejaron las nuevas relaciones y valores socialistas. 

Un avance muy emocionante era lo que se llamaba la investigación a “puertas abiertas”. Los científicos iban al campo para hacer experimentos en medio de los campesinos. Establecieron centros de investigación cerca de los sembradíos. Los especialistas provenientes de las ciudades y los campesinos llevaron a cabo experimentos de manera cooperativa… acerca de granos híbridos, los ciclos de vida de los insectos y otros temas científicos. Los científicos aprendían de la vida de los campesinos y de sus preguntas y observaciones, y los campesinos aprendían el método científico. 

En las ciudades, las instituciones educativas e institutos de investigación líder establecieron relaciones cooperativas con las fábricas, comités vecinales y otras organizaciones. La gente iba a los laboratorios y los laboratorios iban a la gente. Surgieron relaciones innovadoras, por ejemplo las trabajadoras de una fábrica vecinal que producía partes para computadoras avanzadas — no formaban parte del actual sistema capitalista mundial como mano de obra subcontratada y superexplotada pero formaban parte de una economía que servía al pueblo… en suma, estas mujeres iban a los institutos de investigación y veían cómo se usaban las computadoras, y el personal de los institutos iba a las fábricas locales.13

Todo eso iba para ir echando abajo los muros y las diferencias sociales. 

Pregunta: Estás describiendo una estructura social muy distinta. 

RL: Totalmente. Estamos hablando de dos mundos distintos. 

Se dio el movimiento de los “médicos descalzos”. Los jóvenes de las ciudades y los jóvenes campesinos educados recibían capacitación para ofrecer medicina preventiva y atención médica básica. Se fueron a diferentes partes del campo. Fueron llamados los “médicos descalzos”, debido a que se encontraban en las zonas rurales en condiciones muy rudimentarias... pero el movimiento contribuía a satisfacer las necesidades básicas de salud de las personas. Había 1,3 millones de médicos descalzos14

Y este fue solo uno de los avances en la atención de salud durante la Revolución Cultural. Hubo un tremendo impulso a la combinación de la medicina tradicional, como la acupuntura, con la medicina moderna. Hubo una mayor revolucionarización de las relaciones médico-paciente, desafiando la idea de que los pacientes son simples receptores pasivos de tratamiento. Hubo grandes avances en investigación y se hicieron verdaderos descubrimientos. Se sintetizó la insulina14

Una de las grandiosas e innumerables anécdotas médicas de la Revolución Cultural tiene que ver con el tratamiento de la malaria. Los combatientes por la liberación de Vietnam, que enfrentaban al imperialismo estadounidense, estaban padeciendo nuevas variedades de malaria —y a finales de los años 1960 el liderato vietnamita pidió ayuda a China. Mao inició un importante programa de choque colectivo. Un grupo de investigadores analizó 40.000 químicos mientras que otro investigó medicinas tradicionales, despachando enviados a las aldeas. Se desarrolló una nueva cura increíblemente efectiva para la malaria, y solo fue reconocida como un importante avance por la comunidad médica internacional en los años 1980.16

La gente no cae en la cuenta de que la China revolucionaria estableció el sistema de atención de salud más igualitario del mundo, basado en el principio de servir al pueblo, y de que la atención primaria esencial alcanzó a prácticamente toda la población. Se duplicó la expectativa de vida, de 32 años en 1949 a 65 años en 1976.17 Y para comienzos de los años 1970, Shanghái tenía una tasa de mortalidad infantil menor que la de Nueva York.18

En términos de innovaciones y transformaciones en otras esferas, practicaban la crítica y supervisión de las masas a los miembros del partido, donde la gente básica criticaba a los miembros del partido. Se institucionalizaron estas cosas mediante los grandes levantamientos y desafíos de la Revolución Cultural. 

Se dieron grandes cambios en la gestión de las fábricas, la práctica de lo que se llamó “las dos participaciones” en la que los trabajadores participaban en la gestión y los directivos participaban en el trabajo productivo. Se cuestionaba el viejo sistema de estrictos controles mediante normas y reglamentos que a menudo convertían a los obreros en nada más que apéndices de la maquinaria. 

La Revolución Cultural creó una cultura más amplia, en que la gente se ocupaba de las grandes cuestiones de la sociedad. Las fábricas no eran simplemente unidades de producción. Se convirtieron en espacios de lucha política, de estudio político, de estudio teórico. Grupos culturales se formaron en las fábricas.19

Pregunta: Volviendo a la discusión anterior de que la manera de ver lo que es una forma racional de organizar la sociedad depende de qué clase de mundo que se quiere gestar, me puedo imaginar a los capitalistas, y a los que piensan como éstos, exclamando: “¡Eso no es la forma de manejar una fábrica! ¡Eso es una locura!” ¿Y qué de las artes? 

RL: Se produjo una explosión de la actividad artística entre los trabajadores y los campesinos — poesía, pintura, música, cuentos e incluso películas. Se propagaron proyectos de arte de masas y nuevas formas de actividades artísticas populares y de colaboración, hasta en las zonas rurales y remotas. Una de las más famosas de estas fue El Patio de los Arriendos20. Este era un grupo de estatuas que ilustraban de forma conmovedora el sufrimiento en la vieja sociedad… se ve a los campesinos entregando sus exiguas cosechas como arriendo e impuestos. Fue un trabajo escultórico conjunto de estudiantes y maestros, y estaba exhibido en la casa de un antiguo terrateniente. Este tipo de obras alcanzó un alto nivel de expresión artística y contenido revolucionario.21

La Revolución Cultural también produjo lo que se llaman las “obras revolucionarias modelo”. Establecieron la pauta para que la gente en toda China pudieran utilizarlas como modelos en su creación de numerosas obras artísticas. Las óperas modelo y ballet modelo revolucionarios pusieron a las masas al frente y en el centro del escenario. Representaron su vida y su papel en la sociedad y la historia. Estas obras modelo eran de un nivel extraordinariamente alto, combinando formas tradicionales chinas con los instrumentos y las técnicas occidentales. 

Mujeres fuertes ocuparon un lugar prominente en las óperas revolucionarias. Donde antes el ballet todavía tenía esa influencia delicada y remilgada, ahora se imbuía de atletismo. Por eso, no sólo trataban temas de la emancipación de la mujer, pero específicamente presentaban a mujeres que bailaban de maneras mucho más innovadoras y atléticas. Se manifestaban nuevas síntesis, nuevas formas híbridas, mediante el proceso de creación de estas óperas modelo. Así que eso es lo que estaba pasando y diferentes compañías de la Ópera de Pekín fueron de gira en el campo, ayudando a los grupos culturales locales a desarrollarse al tiempo que aprendían de las actuaciones locales.22

De hecho, la Revolución Cultural ejercía un gran impacto social y cultural en el campo de China. Se dieron grandes cambios antes de la Revolución Cultural. Ya hablé de lo que pasó durante el Gran Salto Adelante... y de que mejoró la vida material de la gente. Pero la influencia de las viejas formas de organización de la vida de las aldeas, el papel de la familia y de la familia extendida... y el mero hecho de que se llevaba una vida más circunscrita al campo, sin el bullicio, intensidad y diversidad de la ciudad… todo eso tuvo un efecto conservatizador. Bien, la Revolución Cultural comenzó a sacudir eso también.23

“Naturaleza humana” y cambio social 

Recuerdo haber leído una historia de alguien que creció en una aldea rural durante la Revolución Cultural. Habló de que la gente en su aldea aprendieron a leer y escribir mediante el estudio de los textos de las obras de teatro y óperas producidas durante la Revolución Cultural y que incorporaban el idioma y música locales en adaptaciones. Escribió sobre cómo la vida cultural y social de las aldeas cambió, inclusive en los deportes y el estudio, y que les dio a las personas una oportunidad de conocerse y comunicarse... y de enamorarse. Una nueva esfera pública estaba reemplazando a la vida más circunscrita del hogar y el clan en las aldeas24

Tú sabes, a la gente siempre le dicen que el comunismo no funciona porque “va contra la naturaleza humana”… que la gente es egoísta “por naturaleza”. Pero esa no es una afirmación sobre la naturaleza humana… es una afirmación sobre “la naturaleza humana bajo el capitalismo”… que es promovida y reforzada por un sistema basado en la competencia y en la propiedad privada, en el que la gente tiene que competir por empleo, educación, por todo, incluso en las relaciones personales… y en que se tiene un sistema basado en la ganancia que promueve el “primero yo”, “el ganador se queda con todo”… 

Pero el socialismo abre todo un reino de libertad para que la gente cambie sus circunstancias y cambie su pensamiento. Esto es lo que sucedió durante la Revolución Cultural. Se tenía un sistema económico basado en utilizar los recursos para el mejoramiento de la sociedad y la humanidad. Se tenían nuevas relaciones e instituciones sociales que le permitían a la gente cooperar entre sí y maximizar sus contribuciones a la liberación de la sociedad y el mundo. En la Revolución Cultural cambió el sentido de responsabilidad social de la gente… se creó un nuevo ambiente social que apreciaba la cooperación y la solidaridad. 

Esto fue real y repercutió en lo que la gente consideraba significativo e importante en su vida… y en cómo actuaban. No era alguna utopía perfecta… sino gente real transformando la sociedad y su forma de pensar. La consigna “servir al pueblo” fue popularizada durante la Revolución Cultural, y la gente estaba realmente evaluando su vida, y la vida de los otros, con eso en mente.25

Y cuando se restauró el capitalismo en China en 1976, y regresaron las viejas relaciones económicas de perro-come-perro… la gente cambió de nuevo —de vuelta a la vieja concepción de “yo contra ti”. Cambiaron no debido a que una naturaleza humana primordial se hubiera reafirmado de algún modo, ¡sino debido a que la sociedad había cambiado de vuelta al capitalismo! 

El envío de los intelectuales al campo 

Pregunta: Ya mencionaste bastante el campo y las ciudades. ¿Y qué de las políticas de enviar a los intelectuales y profesionales al campo? Eso es muy controvertido. 

RL: Las políticas de enviar a los intelectuales y artistas al campo no eran punitivas. Durante la Revolución Cultural, se convocó a los artistas, médicos, trabajadores técnicos y científicos y a personas diversas a ir entre los obreros y campesinos: a aplicar sus conocimientos a las necesidades de la sociedad, a compartir la vida de la gente trabajadora, a intercambiar conocimientos y a aprender de la gente básica. 

Se dice que ir al campo era una forma de persecución. Pero hacer que los obreros y los campesinos entraran en las universidades y los profesionales fueran al campo no era un asunto de recompensas y castigos. Uno de los objetivos de la Revolución Cultural era la de ir eliminando el desequilibrio cultural que existía en China. Era una situación social en la que los artistas, intelectuales y profesionales estaban concentrados en las ciudades y en la que a menudo realizaban su trabajo en una especie de torre de marfil separados del resto de la sociedad, sobre todo del 80 por ciento de la gente que vivía en el campo. 

Hay que ver la política de enviar a los profesionales al campo en el contexto social y económico más amplio de la búsqueda, por parte de la China maoísta, de un desarrollo equilibrado e igualitario. En el tercer mundo, existe una crisis de urbanización caótica y desarrollo distorsionado: las ciudades excesivamente grandes e insostenibles para el medio ambiente con anillos de barriadas miserables; las masivas afluencias de migrantes del campo a las ciudades que no pueden encontrar trabajo; las políticas económicas, los sistemas educativos y la infraestructura de cuidados de salud que beneficiaban a la gente acomodada de las ciudades en detrimento de los pobres de las ciudades y los habitantes de las zonas rurales. 

La Revolución Cultural suscitó en toda la sociedad la discusión sobre la necesidad de reducir las desigualdades entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, entre la ciudad y el campo, entre la industria y la agricultura y entre hombres y mujeres. El proceso de eliminar esas desigualdades y brechas fue parte de un proceso de superar las divisiones sociales y fomentar el desarrollo del conocimiento, conciencia y capacidad de la sociedad, en beneficio de la sociedad en su conjunto. 

Pregunta: Entiendo lo que dices acerca de las desigualdades entre las ciudades y el campo. Pero ¿por qué había tanto énfasis en el envío de los intelectuales al campo? Algunas personas afirman que simplemente ordenaban que los intelectuales fueran a participar en el trabajo físico y la agricultura y a trabajar en las fábricas, y nada más.
 ¿Cómo respondes a eso? 

RL: Lo que es muy importante entender es que la Revolución Cultural lidiaba con este problema histórico-mundial... de la gran brecha entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, que yo comentaba anteriormente y en que quisiera adentrarme en más profundidad ahora. 

Bien, la mayoría de la gente hoy en día da por sentado o como un hecho que siempre habrá algunas personas que trabajan principalmente con el lomo y las manos, y otras que trabajan con la mente. Y es muy cierto que esta división ha existido desde hace muchísimo tiempo. Se remonta a miles y miles de años y acompañó la división de la sociedad humana primitiva en clases. 

Por lo tanto, en la sociedad humana ha existido esta situación en la que la vida y actividad intelectual, las responsabilidades de la administración y gestión de los asuntos de la sociedad, la creación artística y cultural... han sido el coto de una muy pequeña porción de la sociedad. Pero eso es producto de la forma en que la sociedad humana ha evolucionado y se ha desarrollado, especialmente desde el surgimiento de las clases y de los sistemas económicos de explotación en que un pequeño sector de la sociedad controla el trabajo y el producto del trabajo de los demás... no es algo “innato” en los seres humanos. 

La división entre el trabajo intelectual y el trabajo manual tiene dos grandes efectos. 

Uno, las personas que participan en estas formas de “trabajo intelectual” tienen ciertas ventajas y privilegios... siquiera para poder participar en esta actividad... y existe un estatus social superior que va con todo eso. Como se sabe, los gobernantes de la sociedad tienen el control de los medios de hacer cumplir el dominio opresivo... para conservar los sistemas de explotación y de aprovechar los frutos del trabajo de los demás. Monopolizan la toma de decisiones importantes en la sociedad. Su estatus es, sí, el de gobernantes, y la contradicción entre el trabajo intelectual y el trabajo manual en este caso es antagónica. Pero hasta las personas que no están gobernando pero que se dedican principalmente al trabajo intelectual... todavía tienen ventajas y prestigio social. 

En el caso de aquellos que se dedican al trabajo manual, están mantenidos en una posición subordinada, son “buenos por su duro trabajo” y luego son descartados. Históricamente se ha desvalorizado y menospreciado el trabajo manual. 

Pero he aquí el segundo efecto negativo de esta división del trabajo. Traba el desarrollo integral del individuo. Las masas trabajadoras pasan la mayor parte de sus horas en hacer precisamente eso, trabajar... y trabajar en condiciones de monotonía, repetición y a menudo bajo el látigo o el dominio de otros. No tienen la oportunidad de participar en el ámbito del trabajo con las ideas, para llegar a conocer cómo funciona la sociedad y para asumir la responsabilidad de la gestión de los asuntos de la sociedad. Mientras tanto, aquellos que se dedican principalmente al trabajo intelectual en general están separados de la actividad productiva... y eso traba su desarrollo y comprensión integrales del mundo. En los pueblos, las personas están separadas del mundo natural, mientras que en el campo pueden llevar una vida muy aislada y sumirse totalmente en la lucha con la naturaleza. 

Bien, los fundadores de la ciencia del comunismo, Marx con Engels, vieron en esta división del trabajo y en las contradicciones de clase que dicha división refleja y refuerza, un problema fundamental que la revolución comunista tiene que superar. Imaginaron una sociedad comunista futura en la que se logre una nueva y mayorunión del trabajo intelectual y el trabajo manual, en que las personas son a la vez productivas y creativas. Pero para lograr eso, se requiere un proceso complejo... y al igual que con tantos otros temas que hemos estado comentando, si pudiera decirlo de esta manera, “aprendemos de la curva de aprendizaje” durante la primera etapa de la revolución comunista. 

La Unión Soviética bajo Stalin trató de lidiar de ciertas maneras con esta contradicción intelectual-manual. Una de las iniciativas más importantes fue la de ascender a las personas de origen obrero a puestos de gestión y autoridad, dedicando recursos a la formación y educación de los trabajadores. Eso representó un gran avance en comparación con la vieja sociedad. Pero el mero ascenso de los trabajadores a puestos administrativos en sí no resuelve el problema... Por una parte, estas posiciones administrativas encarnan relaciones de producción que llevan las semillas del capitalismo. Por la otra, como Mao señaló, si esos trabajadores tienen una concepción del mundo burguesa, pues, desde sus nuevas posiciones, es posible que actúen en contra de los intereses más amplios de las masas y se conviertan en “peces gordos” de “origen humilde”. 

La Revolución Cultural manejaba la contradicción trabajo intelectual-manual de manera distinta. Por ejemplo, como mencioné, no sólo ponía a los trabajadores en puestos de gestión sino revolucionaba el concepto general de la gestión. Aparte de emprender diferentes tareas y responsabilidades, las masas contaban con dirección para adentrarse en las grandes cuestiones sociales, políticas e ideológicas de la sociedad y el mundo. Por ende, la Revolución Cultural lidiaba con la contradicción intelectual-manual de una manera más plena que en el caso de la Unión Soviética. No se reducía a “ascender a los trabajadores”26

La política de enviar a los jóvenes educados y a los intelectuales al campo es otra parte importante de esto. Capacitaba a los intelectuales para que aprendieran de la experiencia de vida de la gente trabajadora básica y que compartieran conocimientos y tuvieran una idea viva de la forma en que su trabajo intelectual era parte de un proyecto más amplio de transformar y revolucionar la sociedad. 

Eso suscitó mucho entusiasmo y mucho interés en muchas personas. Conozco una profesora de literatura que creció durante la Revolución Cultural. De joven fue al campo... y ha escrito sobre esto. Recibió su formación intelectual en la ciudad. Trabajó al lado de los campesinos, estudió los idiomas locales, estudió la teoría con los campesinos. Y todo eso le era una increíble y transformadora experiencia... una vida con propósito la que no existe para los jóvenes en la sociedad estadounidense27

Pregunta: Pero la gente dirá que, en un país como Estados Unidos, uno puede hacer que su propósito sea su propia vida. 

RL: En 1968-1969 en Estados Unidos, si uno era un joven sin una educación universitaria o sin una exención del servicio militar, había una buena probabilidad de que lo reclutaran en el ejército para cometer genocidio contra el pueblo vietnamita. ¿Esa es una vida con propósito? En China, los jóvenes y los profesionales iban al campo como parte de la creación de un mundo nuevo. 

Recuerdo que después de que el huracán Katrina azotó a Nueva Orleáns en 2005, una gran diversidad de personas —enfermeras, ingenieros, conductores, personas diversas— quería ir allá para ayudar. Pero eso no fue posible, por lo menos no en gran escala... pues el sistema socioeconómico estadounidense no está organizado así. Es decir, no es una sociedad en la que unas prioridades sociales concretas orientan lo que ocurre. También recuerdo que, durante las vacaciones de Pascua después de Katrina, los estudiantes universitarios de diferentes partes del país se fueron a Nueva Orleáns para unirse con las masas en la reconstrucción de su vida. Pero eso ocurrió en una pequeña y muy temporal escala. 

Imaginemos una sociedad en la que eso sea la norma, y no la excepción. Donde las personas tengan la capacidad de trabajar por el bien común, de aplicar sus conocimientos y energía a eso y donde se tomen las decisiones sociales para promover eso. Imaginemos una sociedad donde el poder estatal avale ese impulso que vimos en el caso de Katrina... a la vez que ese poder se cuide de no “asfixiarlo con apoyos”... en otras palabras, tiene que haber espacio para que las personas ensayen cosas nuevas y exploren en nuevos sentidos. 

Como señalé antes, en la China revolucionaria llamaron a la gente educada a aplicar sus conocimientos a las necesidades de la sociedad, a compartir la vida de la gente trabajadora y a aprender de la gente básica. Un gran número de jóvenes y profesionales respondieron al llamamiento de la Revolución Cultural a “servir al pueblo” y a ir al campo y servir de ejemplo para los demás. Se hizo un llamamiento a los más altos intereses y aspiraciones de las personas, a servir al pueblo. 

Y esto se convirtió en una pregunta generalizada: ¿Qué tiene más importancia, que un médico calificado tenga el “derecho” a una vida privilegiada en la ciudad o que se haga que los servicios de salud estén ampliamente disponibles, para que la gente en el campo tenga el derecho a una atención digna? Esa era una pregunta importante, ya que en vísperas de la Revolución Cultural, del 70 al 75 por ciento del gasto oficial en salud estuvo concentrado en las ciudades, donde sólo el 20 por ciento de la población vivía. Pero a principios de los años 1970, se tenía una situación en la que, en un momento dado, un tercio del personal hospitalario de las ciudades ya estaba en el campo, en los equipos móviles28. Eso fue algo tremendo. 

Pero por grandes que fueran esos adelantos... no obstante hubo problemas en la forma en que estaba operando la contradicción entre el trabajo intelectual y el trabajo manual… en la forma en que Mao y el liderato revolucionario enfocaban la superación de las diferencias entre los intelectuales y otros sectores de la sociedad, sobre todo los anteriormente oprimidos y explotados. 

Pregunta: ¿Problemas de qué tipo? 

RL: Eso es algo que voy a tratar en adelante, al hablar de la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian. 

Pero en términos de la política de enviar a los intelectuales al campo... ésta se guiaba fuertemente por la idea de “remodelar a los intelectuales”. Ésta era problemática. Ahora, esa frase, “remodelar a los intelectuales”, que se utilizaba en China en ese momento, no se refiere para nada a la versión anticomunista: “obligar a los intelectuales a dejar de pensar”. Se trataba de luchar contra las actitudes elitistas. Sin embargo, el enfoque era unilateral, como si los intelectuales, simplemente porque estaban participando en el trabajo intelectual y contaban los respectivos privilegios... fueran una fuente de problemas en la sociedad. Y se daba un tratamiento selectivo a los valores, las ideas y la manera de pensar… de los intelectuales. 

Se prestaba una atención unilateral a superar la división entre el trabajo intelectual y el trabajo manual desde la perspectiva de superar los privilegios y prejuicios de los intelectuales. Bien, existen actitudes y valores elitistas de los intelectuales derivados de la particular posición que ocupan en la sociedad. Pero los trabajadores y los campesinos también están bajo la influencia de la ideología burguesa, lo que incluye un resentimiento hacia los intelectuales o la práctica de inclinarse ante éstos. Es necesario transformar la manera de pensar de todos... como parte de convertirse en emancipadores de la humanidad. 

Lo que estoy diciendo es que la Revolución Cultural, en general, representó un avance concreto en el tratamiento de la contradicción entre el trabajo intelectual y el trabajo manual. Fue trascendental. Pero no representó la plena síntesis que se necesitaba. Podemos tratar eso en adelante. 

¿Qué está mal con la “historia según las reminiscencias”? 

Pregunta: Se han publicado estas reminiscencias sobre lo malo que era tener que ir al campo y que la gente sufrió. ¿Cómo interpretar estas reminiscencias? 

RL: Quisiera subrayar lo siguiente acerca de las reminiscencias... y cualquier historiador que se precie de sí mismo te dirá lo mismo. Si bien algunas reminiscencias efectivamente pueden captar y analizar las principales líneas y tendencias de todo el período histórico en el que el autor vivió, en su mayoría tienden a limitarse a lo que el autor experimentó directamente. Por lo general, las reminiscencias no son obras de investigación y síntesis científica —aunque, para repetir, hay y puede haber excepciones. Las reminiscencias no reflejan necesariamente la amplia, diversa y compleja tela social que es la historia... ni van a la esencia de las distintas fuerzas sociales y de clase en contienda, de los distintos programas y puntos de vista contendientes sobre los cuales se batalla en la sociedad y en el mundo. Eso no los hace inútiles — pueden arrojar luz sobre ciertas cosas, pero tenemos que ser conscientes de lo que son... cuáles son sus limitaciones. Existen dinámicas sociales más amplias y éstas constituyen el contexto para la experiencia individual de cada quien. 

Ahora bien, hay mucha complejidad por lo que respecta a una situación como la Revolución Cultural, donde había gran turbulencia social, la que incluía el hecho de que algunas personas perdían privilegios y otras eran víctimas de excesos en lo que fue en general una causa justa. 

Fíjate que estaba leyendo una discusión sobre la literatura de reminiscencias por J. Arch Getty, un historiador de la revolución soviética. Y él señaló que uno nunca debería tratar de entender un acontecimiento importante como la Revolución Francesa mediante las historias personales... o sea, la narración de “he aquí lo que yo tuve que vivir”, o “he aquí lo que yo escuché”, etc. Pero de alguna manera, procedió a señalar, cuando se trata de la revolución soviética durante el período de Stalin, es perfectamente permisible hacer grandes generalizaciones analíticas basadas en la historia por anécdota29. Y lo mismo le pasa en grande a la Revolución Cultural. No se puede entender todo lo que hemos estado comentando en esta entrevista, en términos de los principales motivos y el principal carácter, así como la complejidad, de la Revolución Cultural... mediante la literatura de reminiscencias. 

Es importante tener en mente ese punto de metodología. 

Además, está el hecho de que solamente las reminiscencias de cierto tipo, las que son las quejas de aquellos que vieron sus privilegios bajo ataque durante la Revolución Cultural, son las reminiscencias que se promueven en la sociedad estadounidense, en las escuelas, en lo que sea... como parte de la embestida ideológica de la burguesía contra el comunismo. Es como si alguien de otro país fuera a tratar de entender los años 1960 y 1970, sin saber nada de la historia general de la esclavitud y del Jim Crow y luego la continuación de la opresión y discriminación contra los negros en el norte de Estados Unidos, al leer solamente las reminiscencias de una persona blanca a la que le negaron admisión a una universidad que tenía un programa de acción afirmativa para las minorías. (Véase “Un lector responde a ‘¿Qué está mal con la “historia según las reminiscencias”?’” en el Apéndice) 

La última gran batalla de Mao 

Pregunta: Raymond, pasemos al desenvolvimiento de la Revolución Cultural. Has hablado de dos fases de la Revolución Cultural — de los grandes levantamientos de los primeros años y luego algo de la consolidación y transformación. ¿Qué estaba pasando en los últimos años de la Revolución Cultural? 

RL: La Revolución Cultural comenzó en 1966 —y luego pasó por esas fases que describí. Para principios de los años 1970, la lucha de clases ya se agudizaba. Era una situación compleja. Las fuerzas reaccionarias oponían resistencia y oposición a la Revolución Cultural. Entre las masas estaban las personas de inclinaciones muy radicales que luchaban para defender y llevar adelante la Revolución Cultural... estaban aquellos que la apoyaban en algunas ocasiones y que no estaban tan entusiasmados en otras ocasiones... y había personas atrasadas que de plano se le oponían. 

De mayor importancia, los seguidores del camino capitalista se estaban movilizando continuamente en torno a su programa... a la vez que sufrían grandes reveses y derrotas en los primeros años de la Revolución Cultural. 

Mao había analizado que la situación de los dos caminos que se abren después de la toma del poder, el camino capitalista y el camino socialista... que esa situación no es algo que dure unos cuantos años o algo así. Se trata de un rasgo definitorio de un relativamente largo período de transición socialista. Y, como Mao también recalcó: no está resuelto quién saldrá ganando... hasta la consumación concreta del comunismo y la eliminación de la división de la sociedad del mundo en clases. 

Mao seguía advirtiendo del peligro de la restauración capitalista. Las masas tienen el poder estatal en el socialismo, pero la revolución tiene que continuar. Tal como comentábamos anteriormente, es necesario lidiar con las cicatrices de la sociedad de clases — con la continuación de las diferencias entre la ciudad y el campo, con la persistente jerarquía de la especialización, con el papel del dinero en la gestión de la economía, con el hecho de que existe esa brecha entre el trabajo intelectual y el trabajo manual. 

Existe la influencia de las viejas ideas y valores, de la fuerza de la costumbre... de ir con la corriente, de subordinarse a lo convencional, de conservar las formas “ensayadas y comprobadas” y así sucesivamente. Una cuestión crucial de la transición socialista es la posición de la mujer en la sociedad, de llevar a cabo la plena emancipación de la mujer y de emprender una lucha contra las raíces y la persistencia del patriarcado y todas sus formas. 

A eso se enfrenta la revolución en el poder. 

Pregunta: Mencionas los rasgos generales y los desafíos generales ante la sociedad socialista. Pero ¿qué significaba eso en ese momento, en términos de estas fases de la Revolución Cultural? 

RL: La situación específica, la coyuntura concreta frente a los revolucionarios, era muy difícil de 1973 a 1976. Y no se trata únicamente de lo que estaba ocurriendo en China en ese momento. Se trataba de la situación internacional en su conjunto y su compenetración e impacto en la lucha de clases en China. Sólo puedo referirme de paso a algunos aspectos básicos de lo que estaba pasando. 

Permíteme empezar con la situación internacional a comienzos de los años 1970. Crecía el peligro de la guerra, lo que incluía la posibilidad de un ataque contra China por la Unión Soviética. Es posible que la o el lector no sepa... pero allá por los años 1970, la mayor concentración de tropas terrestres en el mundo estaba en la frontera chino-soviética, donde dos ejércitos estaban enfrentados entre sí. Al mismo tiempo, se habían producido sucesos en China, como la franca traición, de parte de algunas personas que anteriormente tuvieron un papel dirigente en la Revolución Cultural. Esa situación suscitaba mucha confusión en la población y era necesario desmenuzarla y entenderla. 

Un desafío determinante al que se enfrentaban Mao y los revolucionarios en ese período fue el de cómo lidiar con ese peligro de la guerra y al mismo tiempo mantener la Revolución Cultural en marcha. Pues, un grupo de seguidores del camino capitalista asociados con los altos líderes del partido Deng Xiaoping y Zhou En-lai estaba tratando de aprovechar esa aguda y peligrosa situación internacional para poner fin a... para darle marcha atrás a la Revolución Cultural. Sostenían: “Ya basta de la Revolución Cultural esa, tenemos que ponernos a la tarea de crear un ejército moderno y una economía eficiente”. Por lo que querían decir una economía y fuerzas armadas capitalistas. Estaban luchando por su programa en los altos niveles del partido... y estaban movilizando a fuerzas sociales en la sociedad. 

Todavía tenían muchísima fuerza en el partido, en el gobierno y en las fuerzas armadas. Hacían llamamientos con cierto contenido a las masas. Decían que si China estuviera enchufada a la economía mundial, la sociedad estaría en mejores condiciones: aumentaría el nivel de vida del pueblo trabajador básico, se fortalecería la economía de China, y ésta estaría en una mejor posición para lidiar con el peligro de una guerra. Hicieron un llamamiento a los jóvenes de orígenes más privilegiados en el sentido de que la Revolución Cultural “les estaban robando” sus “carreras”. 

Mao y el cuartel general revolucionario en el partido estaban movilizando a las masas para hacer frente a esta situación que estoy describiendo. Dirigían a las masas para defender los nuevos cambios en la educación, como inscribir a los jóvenes de origen obrero y campesino en las universidades... dirigían a la gente a defender las obras culturales revolucionarias, como las óperas... la gestión de nuevas formas en las fábricas... lo que comentamos en términos de los jóvenes que iban al campo. 

Fue una lucha complicada que los revolucionarios estaban librando. Estaban llamando a la gente a defender estas “nuevas cosas socialistas” frente a las actividades de los seguidores del camino capitalista para desacreditar y socavarlas... otra vez en nombre de la estabilidad. Además, los revolucionarios no estaban únicamente argumentando por defender lo que se había ganado mediante la Revolución Cultural sino llamando al pueblo a ir más lejos en la lucha para revolucionar la sociedad y las ideas y la forma de pensar de la gente. 

Promovían el estudio de la teoría marxista. Ponían al descubierto el programa y la línea de los seguidores del camino capitalista. Planteaban ante la sociedad lo mucho que estaba en juego... para las masas de China y para la causa del comunismo... lo mucho que estaba en juego en esa lucha para hacer retroceder las actividades de los seguidores del camino capitalista de dar marcha atrás a los logros de la Revolución Cultural. Hubo brotes de protesta, algunos organizados por los seguidores del camino capitalista... otros por las masas revolucionarias en su contra. Los revolucionarios siempre se orientaban a movilizar la actividad consciente de las masas en esa lucha complicada. 

La lucha pasó por fuertes curvas, giros y vaivenes. Y a medida que avanzaba y se intensificaba, iba afectando el estado de ánimo de unos sectores de las masas. Algunos sectores que habían apoyado la Revolución Cultural en sus primeras fases ya estaban empezando a cansarse. Eso es la realidad de la lucha de clases. Pero ante todo eso, los revolucionarios bregaban muy duro en la lucha para poner de manifiesto los problemas y volver a tomar la iniciativa. 

Esa fue “la última gran batalla de Mao”. Fue heroica... fue trascendental. 

Además, en ese periodo de 1973 a 1976, Mao y los revolucionarios que él dirigía realizaron aportes teóricos importantes a nuestra comprensión de la naturaleza de la sociedad socialista, la lucha de clases bajo el socialismo y el objetivo del comunismo. Los revolucionarios también hicieron algunos errores y equivocaciones secundarios... y éstos también encierran lecciones importantes.30

Solamente he podido ofrecer una descripción a grandes rasgos. Si la o el lector quiere tener un profundo análisis de la “última gran batalla” de Mao y sus lecciones, ha de leer las obras de Bob Avakian como La pérdida en China y el legado revolucionario de Mao Tsetung, Las contribuciones inmortales de Mao Tsetung31 y ¿Conquistar el mundo? Deber y destino del proletariado internacional. 

Cuando Mao murió en septiembre de 1976... eso representó la señal para los reaccionarios dentro del partido. En octubre éstos montaron un golpe de estado militar. De inmediato emprendieron acciones contra el núcleo revolucionario en los altos niveles del partido y desplegaron soldados en importantes zonas del país. Hubo resistencia. Pero la represión fue rápida y dura, con un gran número de detenciones y ejecuciones. 

El socialismo en China fue derrotado. La primera etapa de la revolución comunista llegó a su fin. 

Capítulo 5: Hacia una nueva etapa de la revolución comunista 

Pregunta: Raymond, hemos hablado de la primera etapa de la revolución comunista con cierta profundidad y has puesto de relieve de manera vívida y aguda esas transformaciones y logros sin precedentes... y algunos de los problemas también. Pero a la larga, se dio una derrota. ¿Qué implicó eso en ese momento y de dónde nos deja esto hoy? 

Raymond Lotta: La derrota en China fue un verdadero punto de viraje. Había confusión, conmoción y desorientación en el movimiento comunista internacional —me refiero a las fuerzas quienes por lo general se describen a sí mismas como maoístas. Además había una reacción de ese tipo entre las fuerzas radicales y progresistas más amplias. 

Muchos llamados comunistas aceptaron al nuevo liderazgo de China. Señalaron el aparente apoyo que el nuevo liderazgo tuvo entre sectores de las masas chinas... y no veían mal el que los seguidores del camino capitalistas, que habían montado el golpe de estado, apoyaran de labios para fuera al socialismo y el comunismo. Otros se sumieron en el desconcierto y la desmoralización. Y otros se revolcaban en el agnosticismo de “¿quién puede decir?, ¿quién puede saber?” y eligieron “esperar a ver qué pase”... o simplemente continuaron en lo suyo como si este masivo revés no importara tanto. 

En esas circunstancias, Bob Avakian, el presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, se puso a la altura de cumplir con una necesidad grande e histórica: la de hacer un balance de lo ocurrido en China y además de las responsabilidades que eso dejó para los auténticos revolucionarios. 

En 1977, BA escribió un análisis exhaustivo del golpe de estado. Explicó que una línea revisionista había ganado en China. Puso de manifiesto la forma en que esa línea se expresaba en diversas esferas. Definió las líneas de demarcación de la lucha de clases en China y cómo ésta estaba concentrada en los más altos niveles del liderazgo. Defendió a Mao y a sus seguidores más cercanos, la llamada “banda de los cuatro”. Además, libró una lucha muy compleja y de muchos principios para conseguir que el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos —el partido que lideraba en ese entonces y que lidera hoy— adoptara una postura correcta sobre este tema, a pesar de una oposición muy solapada de parte de una facción dentro del PCR32

Nadie más en el mundo emprendió un análisis y evaluación de este tipo. BA bregó profundamente con la realidad y su complejidad y sacó conclusiones científicas: la revolución proletaria sufrió su segunda gran pérdida... primero en la Unión Soviética y ahora en China... y ahora nos toca a nosotros, a los auténticos comunistas, sacar lecciones, hacer un balance y además seguir adelante. 

En el período que le siguió al golpe de estado... hablo de 1977 a 1979... Avakian también escribió el libro Las contribuciones inmortales de Mao Tsetung, en el que sintetiza las contribuciones cualitativas de Mao a la ciencia de la revolución, siendo la más importante la teoría y la práctica de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado. 

BA arrojó una claridad científica sobre ese momento crucial y empezó a abrir y trazar el camino para seguir adelante. Defendió los grandes logros de Mao y de la revolución china, mientras que analizaba profundamente la experiencia de China, y además de la primera etapa de la revolución comunista en su conjunto. 

Pregunta: Bien, ¿qué implica eso acerca de lo que pasó en China? 

RL: Con el beneficio del trabajo de hacer un balance que Bob Avakian acometió durante los siguientes treinta años, ahora podemos ver más claramente dos aspectos de por qué se dio esa derrota. Por un lado, había razones objetivas poderosas que obraban en contra de los revolucionarios en China. He mencionado que el peligro de la guerra estaba afectando la situación y la lucha de clases en China. Y a escala mundial, la fuerza —y las fuerzas— del capitalismo siguen teniendo una fuerza material e ideológica mayor, en comparación con aquellas de la revolución comunista naciente. Y eso se refleja en la sociedad socialista. 

Pero hay otro aspecto de lo que pasó en China. Los factores objetivos no explican totalmente el golpe de estado. Hubo verdaderos problemas y debilidades en el enfoque y en las concepciones de Mao y los revolucionarios. Esas debilidades no eran... y repito no eran... la causa principal de la derrota en China. Pero sí contribuyeron a la derrota. 

Para repetir, BA trabajaba y bregaba por forjar esta evaluación de la relación entre los factores objetivos y subjetivos y el análisis de esas debilidades. Es un balance surgido de 35 años de profundo y científico forcejeo y síntesis, lo que ha dado lugar a una nueva síntesis del comunismo. 

Bob Avakian desarrolla una nueva síntesis del comunismo 

Pregunta: ¿Podría llevarnos al período posterior al golpe de estado en China? 

RL: Esencialmente, Avakian empieza este proceso de profunda exploración y examen crítico de la primera etapa de la revolución comunista, de hecho, de todo el proyecto comunista, con la obra ¿Conquistar el mundo? Deber y destino del proletariado internacional, escrita en 1981 (revista Revolución #50, enero 1982). De ahí siguió explorando y haciendo nuevos descubrimientos. Durante las más de tres décadas desde la contrarrevolución en China, Bob Avakian desarrolló y forjó una nueva síntesis del comunismo. 

Ha estado haciendo todo esto, cabe añadir, en el contexto del incesante asalto ideológico de la burguesía contra el comunismo. 

Así que déjame hablar de la nueva síntesis. Se trata de un nuevo marco integral por el cual proseguir con la revolución comunista. El vínculo esencial es un adelanto en el método y enfoque científico. Si queremos conocer y cambiar el mundo al servicio de los más altos intereses de la humanidad, necesitamos la ciencia... tenemos que conocer cómo es el mundo en concreto y cómo concretamente se puede transformar el mundo radicalmente33

Avakian también ha desarrollado el marco internacionalista del comunismo —recuérdate, hablé acerca de los errores cometidos al respecto por Stalin e incluso por Mao y cómo esos errores terminaron por socavar sus propios esfuerzos de defender y hacer avanzar la revolución— y ha hecho avances muy cruciales en la estrategia revolucionaria34

Pero teniendo en cuenta el tema de esta entrevista, quisiera centrarme en algunos puntos esenciales que principalmente se refieren al ejercicio del poder y la dictadura del proletariado como una transición al comunismo —aunque los puntos que voy a mencionar reflejan los adelantos de BA en el método, en especial la necesidad de buscar rigurosamente la comprensión más completa posible de la verdad... y las formas de llegar a conocerla. No obstante, en lo que voy a mencionar solamente es posible tocar de paso la riqueza y la profundidad de la manera en que la nueva síntesis trata estas cuestiones. 

Avakian ha desarrollado una nueva concepción de la forma de ejercer el poder en la sociedad socialista. Se concentra en la formulación “un núcleo sólido con mucha elasticidad” y se expresa concretamente en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte (Proyecto de texto) que ha publicado el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos. ¿Cómo se aferra al poder y cómo se mantiene la sociedad en movimiento en la dirección hacia el comunismo... y al mismo tiempo —y esto es una parte integral del proceso de llegar al comunismo— como se desencadena a toda la sociedad en el empeño de comprender la realidad y el potencial revolucionario en la realidad a fin de transformarla y crear un mundo mucho mejor y muy diferente? 

Se trata del socialismo como una transición vibrante y dinámica. Se trata de descubrir nuevas verdades y utilizar las contradicciones todavía por resolver en la sociedad socialista, como la cuestión de la plena emancipación de la mujer... al utilizar esas contradicciones como motor para impulsar la sociedad hacia adelante. Y se trata de hacer eso, junto con el avance de la revolución mundial. 

BA ha recalcado que el trabajo intelectual y la efervescencia intelectual y cultural son vitales para una sociedad del tipo que el socialismo tiene que ser... y para llegar al comunismo, a un mundo sin clases. El trabajo intelectual se suma al acervo de conocimientos de la sociedad y el mundo y acerca de los mismos. La efervescencia y el debate de la vida intelectual y la aplicación del método científico a los problemas y el pensamiento crítico que los acompaña... todo eso es algo esencial e indispensable para las masas... para la capacidad de las masas populares de conocer el mundo con mayor profundidad y para tener la capacidad de transformarlo cada vez más profundamente... y de transformarse a sí mismas. 

La efervescencia intelectual y el disentimiento contribuyen al espíritu crítico y exploratorio que tiene que penetrarse en la sociedad socialista, para destapar los problemas y defectos de la sociedad socialista... y para interrogarla en todos los niveles35

Las lecciones de la Revolución Cultural y el avance más allá de la misma 

Pregunta: Así que ¿cómo se aplica eso a la experiencia de la Revolución Cultural? 

RL: Bueno, Mao no lo captó totalmente. Como acabo de decir, en su orientación Mao tendía a ver a los intelectuales, y para repetir se trata de tendencias secundarias... más bien tendía a ver las cosas por el aspecto de sus problemas ideológicos... y no captó plenamente la manera en que la actividad intelectual puede contribuir a la atmósfera que se necesita en la sociedad socialista — a una sociedad del tipo en el que la gente querría vivir y florecer. 

Fíjate, no se podrá superar la gran división entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, sin desencadenar la efervescencia intelectual y sin abrir espacios y ámbitos concretos para la misma — al mismo tiempo que hay movimiento en algunos de los diversos sentidos de la Revolución Cultural... echando abajo las divisiones sociales y capacitando a los intelectuales para reconocer las desigualdades persistentes de la sociedad y para verse a sí mismos y a su trabajo en el contexto más amplio de crear un mundo nuevo. Para repetir, Mao no tenía la síntesis completa de la superación de esta gran división en la historia humana, aunque la Revolución Cultural fuera un adelanto histórico. 

Bueno, uno de los principales objetivos de la Revolución Cultural fue el de capacitar a las personas para que distinguieran entre el camino capitalista y el camino socialista. Aquí retomamos algunos puntos sobre la efervescencia intelectual que mencionaba anteriormente. Se dio un florecimiento sin precedentes de debates y forcejeo durante la Revolución Cultural. Recuérdate que yo hablaba de todos esos periódicos y los grandes debates y cartelones en los muros. Pero por grandioso que fuera todo eso, todavía había cierto confinamiento... cierta limitación del disentimiento. Hablo del ámbito de debates y florecimiento. 

En China durante la Revolución Cultural, el comunismo era la “ideología oficial”. Si bien se prendía todo ese debate increíble... no obstante, ciertas tendencias y corrientes de pensamiento que no iban a conseguir un público... porque todavía había ese marco y discurso oficial, digamos, aun cuando las cosas, tal como he estado explicando, se estaban poniendo muy alocadas y se estaba abriendo de par en par. 

He aquí un problema. No todos eran comunistas... y lo mismo será cierto en una sociedad socialista. Es necesario crear una situación en la que existe la vivacidad mental y la posibilidad de plantear críticas y disentimiento... incluso, como Avakian subraya, de parte de puntos de vista opuestos al comunismo y al socialismo. ¡El estado socialista no sólo tiene que proteger el disentimiento, lo que incluye el disentimiento en contra del socialismo, sino fomentarlo! 

Y esto es lo paradójico... de veras es una contradicción. Pues, ese enfoque en la China revolucionaria, de confinar el disentimiento, efectivamente obró en contra de la Revolución Cultural. Obró en contra de la capacitación de las masas para conocer a fondo todos los puntos de vista en la sociedad... el descubrimiento de todas las contradicciones... y que las masas aprendieran mediante la riqueza de los debates, incluso de los puntos de vista opuestos al socialismo. 

Ahora bien, no se trata de una orientación sin riesgos. De veras, estarás al filo de una navaja. Ello, porque habrá seguidores del camino capitalista y variedades de la contrarrevolución que obran en tu contra y pretenden derrocarte y pretenden utilizar este disentimiento en su actividad. 

Avakian identifica el gran reto, en una entrevista de 2012 titulado Lo que la humanidad necesita: La revolución, y la nueva síntesis del comunismo, planteando una pregunta crucial que proviene de la primera etapa de la revolución comunista... y sobre la que la nueva síntesis ha abierto paso: 

¿Cómo darle la prioridad correcta y necesaria a las necesidades fundamentales de las masas populares en la sociedad —especialmente las masas cuyas necesidades económicas, sociales, políticas y culturales han sido pisoteadas en el viejo sistema explotador— sin socavar al mismo tiempo la necesaria efervescencia intelectual y cultural, creatividad e incluso disentimiento que es esencial para fomentar el tipo de proceso en la sociedad en que tanto las masas populares en general, como la dirección del partido y del gobierno, estén aprendiendo de todo ese proceso, incluyendo las críticas que se plantean y las ideas poco convencionales que se expresan en la actividad intelectual, en la esfera de las artes, etcétera —para propiciar un proceso más rico?36

Eso es un enorme adelanto, una parte de un mayor adelanto basado a un profundo estudio y forcejeo que es la nueva síntesis y proporciona una base concreta para la esperanza sobre una base científica sólida. 

Al mundo le hace falta la nueva síntesis de la revolución comunista 

Pregunta: Raymond, hemos cubierto mucho terreno. ¿Algunas palabras finales? 

RL: Hemos hablado largo y tendido sobre toda la primera etapa de la revolución comunista —de la lucha muy trascendental de crear un mundo completamente nuevo. Y nos adentramos muy profundamente en Mao y la Revolución Cultural, el punto culminante de la primera etapa de la revolución comunista. Y, sí, ésta fue derrotada. Pero lo que es notable no es que perdieron el poder en China ni que anteriormente pasó lo mismo en la primera iniciativa en la Unión Soviética. No, cuando se piensa en lo que se enfrentaban en el plano internacional y en función de los rezagos de la sociedad en la que subieron al poder... al aplicar un enfoque científico a todo eso… lo que es muy notable es qué tanto tiempo lograron tener el poder y qué tan lejos lograron avanzar. Lo que hay que celebrar es la tremenda contribución que eso constituye para el acervo del conocimiento humano y la realidad de las posibilidades humanas. 

Pero no podemos quedarnos con eso, así no más. Por mucho que tratemos en esta entrevista, en un sentido yo apenas logré escudriñar en la superficie de las cosas. Es necesario explorar de manera más profunda y científica los grandes logros y lecciones de esta primera etapa y es necesario adentrarse de manera mucho más profunda en la nueva síntesis del comunismo que Bob Avakian ha desarrollado. Además, es necesario movilizar todo eso en la lucha que enfrentamos en este momento —a fin de transformar concretamente este mundo, el que es un horror, pero que en realidad no tiene que ser así. Toda la historia del comunismo hasta ahora demuestra de manera poderosa que el mundo no tiene que ser así, que no hay nada inherente a la naturaleza humana que nos condena a un mundo así, ni es todopoderosa la clase dominante a la que nos enfrentamos. Además, la idea general de la nueva síntesis demuestra cómo, efectivamente, podemos hacer una revolución Y ADEMÁS que podemos ir más allá y hacerlo mejor esta vez. 

Todo eso se reduce a lo siguiente: el mundo clama con urgencia por un cambio radical, por la revolución. Además, para continuar y para dar saltos en el camino para salir de esas “tinieblas” de la sociedad de clases, es fundamental y necesario captar correctamente el VERDADERO carácter, el carácter liberador de la primera etapa de la revolución comunista Y ADEMÁS empaparse en las contribuciones de Bob Avakian que resume esa etapa y da dirección para una nueva, aún más grandiosa etapa. Se trata de la necesidad y la base para un mundo en el que los seres humanos verdaderamente podrán florecer. Y se trata de que todos nosotros nos pongamos a la altura de la gran necesidad que tenemos ante nosotros: hacer nuestra esta ciencia y usarla para transformar la realidad que enfrenta la humanidad. 
__________________________

1. Desde finales de los años 1950 hasta el derrumbe de la Unión Soviética, los revisionistas soviéticos estuvieron promoviendo un modelo de desarrollo “socialista” a ser adoptado por países del tercer mundo. Dieron ayuda para su construcción y varias fuerzas gravitaron hacia él. Uno de tales países es la República Democrática Popular de Corea (Corea del Norte). Su liderato en diversos momentos se ha calificado de socialista-comunista, pero en los hechos esta sociedad no tiene nada en común con el socialismo o el comunismo. Hay propiedad estatal, un sistema de bienestar social, y formas de “participación obrera” y “democracia obrera”. Pero Corea del Norte es en esencia una sociedad militarizada, paternalista gobernada por una estrecha capa de capitalistas-estales burocráticos. Es una sociedad en la que las masas son mantenidas en un estado pasivo y sofocado. 

Para conocer más sobre las diferencias entre el auténtico socialismo y el tipo de sociedad que existe en Corea del Norte o Cuba, véase Bob Avakian, “Tres alternativas para el mundo”, en Lo BAsico de los discursos y escritos de Bob Avakian (Chicago: RCP Publications, 2011), 67-70. [regresa

2. Véase la entrevista “Correrías con los Guardias Rojos: Remembranzas de la Gran Revolución Cultural Proletaria”, Obrero Revolucionario, 22 de diciembre de 1986. [regresa

3. Jan Myrdal y Gun Kessle, China: The Revolution Continued (New York: Pantheon, 1970) especialmente pp. 75-108. [regresa

4. Parte del importante trabajo teórico hecho por los revolucionarios maoístas en China sobre estos temas se recopila en Raymond Lotta, ed., And Mao Makes 5: Mao Tsetung’s Last Great Battle (Chicago: Banner Press, 1978). [regresa

5. Véase la síntesis en Bob Avakian, Las contribuciones inmortales de Mao Tsetung (Chicago: RCP Publications, 1991), Cap. 6. [regresa

6. Véase Elizabeth J. Perry y Li Xun, Proletarian Power: Shanghai in the Cultural Revolution (Boulder: Westview Press, 1997). [regresa

7. Véase la discusión en Raymond Lotta, Nayi Duniya, y K.J.A., “Reinterpretando la Revolución Cultural con el fin de sepultar la Revolución Cultural”, en “’La política de la emancipación’ de Alain Badiou: Un comunismo encerrado en los confines del mundo burgués”, Cap. IV, Demarcaciones: una revista de teoría y polémica comunistas, nº 1 (verano-otoño 2009). [regresa

8. Véase Mao Tsetung, “Discurso ante la delegación militar de Albania” [1967]. [regresa

9. Véase el “Documento de los 16 Puntos”, “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria” (Adoptado el 8 de agosto de 1966), en Importantes Documentos de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín: ELE, 1970). [regresa

10. La lucha en la Universidad Tsinghua se describe en William Hinton, Hundred Day War: The Cultural Revolution at Tsinghua University (Nueva York: Monthly Review Press, 1972). Véase la Parte III. “The Working Class Intervenes”. [regresa

11. Para un análisis general de la Revolución Cultural, véase la entrevista con Bob Avakian, “La Revolución Cultural de China”. Sobre los principales eventos y puntos de viraje de la Revolución Cultural, especialmente en sus fases iniciales, véase Jean Daubier, Historia de la Revolución Cultural Proletaria en China (México: Siglo XXI, 1972). [regresa

12. Sobre la Revolución Cultural en el campo y sus efectos en la educación, incluyendo la enorme expansión de la enseñanza secundaria, véase Dongping Han, The Unknown Cultural Revolution: Educational Reforms and Their Impact on China’s Rural Development (New York: Garland Publishing, 2000), 88; y Suzanne Pepper, “Education”, en The Cambridge History of China, Vol. XV, Roderick MacFarquhar y John K. Fairbank, eds. (New York: Cambridge Univ. Press, 1991), 416. 

Para un análisis más general de las transformaciones en la educación, véase Ruth Gamberg, Red and Expert: Education in the People’s Republic of China (New York: Schocken Books, 1977). [regresa

13. Véase Science for the People, Ciencia y pueblo en China (Madrid: Blume, 1979). En los años 1920 se descubrió la más rica evidencia de la evolución humana: El hombre de Pekín. Luego de la revolución, el hombre de Pekín hizo parte del movimiento para llevar la ciencia al pueblo: la historia de la evolución humana era una lección de filosofía marxista ofrecida a las masas. Véase Sigrid Schmalzer, The People's Peking Man: Popular Science and Human Identity in Twentieth-Century China (Chicago: Univ. of Chicago Press, 2008). [regresa

14. Véase la Parte 2 de la entrevista “Correrías con los Guardias Rojos: Remembranzas de la Gran Revolución Cultural Proletaria”. Sobre el movimiento de los “médicos descalzos” como parte de un sistema integrado de atención de salud, véase Teh-wei Hu, “Health Care Services in China’s Economic Development”, en China’s Development Experience in Comparative Perspective, ed. Robert F. Dernberger (Cambridge, MA: Harvard Univ. Press, 1980). 

Véase también el documental, The Barefoot Doctors of Rural China, producido por Victor Li, disponible en YouTube; y Comité Revolucionario de Salud de la Provincia de Hunan, A Barefoot Doctor’s Manual: The American Translation of the Official Chinese Paramedical Manual (Philadelphia: Running Press, 1977). [regresa

15. Para una vision general de la atención en salud en la China revolucionaria, véase Victor W. Sidel y Ruth Sidel, Serve the People: Observations on Medicine in the People’s Republic of China (Boston: Beacon Press, 1973). [regresa

16. Véase Donald G. McNeil, Jr, “For Intrigue, Malaria Drug Gets the Prize”, New York Times, 16 de enero de 2012; y “Malaria: Rediscovered Cure”, Médecins Sans Frontières, 24 de abril de 2013, en msf.org. [regresa

17. Penny Kane, The Second Billion: Population and Family Planning in China (Nueva York: Penguin Books, 1987), 172 y Cap. 5. [regresa

18. Victor W. Sidel y Ruth Sidel, Serve the People, 256-258. [regresa

19. Durante la Revolución Cultural, como se mencionó, hubo grandes avances en la comprensión de la economía política del socialismo y en cómo desarrollar una economía socialista de forma revolucionaria hacia metas revolucionarias. Esta comprensión está concentrada en un importante manual escrito en China en el periodo 1972-76 y disponible en una edición en inglés: Maoist Economics and the Revolutionary Road to Communism (Chicago: Banner Press, 1994). El epílogo se centra en las innovaciones en la planificación y proporciona documentación empírica de los logros económicos alcanzados en la Revolución Cultural: Raymond Lotta, Epílogo: “Teoría y práctica de la planificación maoísta: En defensa de un socialismo viable y visionario”, 279-332. [regresa

20. El patio de los arriendos. Escultura en arcilla (Pekín: ELE, 1970). [regresa

21. La afirmación infundada de que China era un inmenso “moridero cultural” durante la Revolución Cultural hace parte de la creencia popular de nuestra época. Un reciente estudio de Paul Clark, The Chinese Cultural Revolution: A History (New York: Cambridge Univ. Press, 2008), analiza en detalle la ópera, el cine, la danza, las artes visuales, la literatura, la poesía y el teatro y muestra que la Revolución Cultural fue de hecho un período de gran creatividad, innovación y producción artística sin precedentes. Aunque esta obra padece de cierto anticomunismo y el autor opera dentro de un marco de modernización nacionalista, es un estudio valioso y bien documentado. 

Sobre el arte del cartel durante la Revolución Cultural, véase Lincoln Cushing y Ann Tompkins, Chinese Posters: Art from the Great Proletarian Cultural Revolution (San Francisco: Chronicle Books, 2007). [regresa

22. Los guiones de algunas de las obras de teatro modelo pueden encontrarse en Lois Wheeler Snow,China On Stage: An American Actress in the People’s Republic (New York: Vintage, 1973). Véase también Li Onesto, “Yang Bang Xi: Las obras revolucionarias modelo de la China revolucionaria”, Revolución, 18 de junio de 2006. 

Véase también el ensayo sobre dos de los ballets modelo, por Bai Di, “Feminism in Revolutionary Model Ballets The White-Haired Girl and The Red Detachment of Women”, y vea la película del balletDestacamento rojo de mujeres. [regresa

23. Véase Jan Myrdal, Return to a Chinese Village (New York: Pantheon, 1984); Jack Chen, A Year in Upper Felicity: Life in a Chinese Village During the Cultural Revolution (New York: McMillan Publishing Co., 1973); y Dongping Han, The Unknown Cultural Revolution: Life and Change in a Chinese Village (New York: Monthly Review Press, 2008). [regresa

24. Véase Mobo Gao, “Debating the Cultural Revolution: Do We Only Know What We Believe”, en Critical Asian Studies 34 (2002): 427-430; y Mobo Gao, Gao Village: A Portrait of Rural Life in Modern China(Honolulu: Univ. of Hawai’i Press, 1999), Cap. 9. [regresa

25. Lo que esto significa en términos de experiencia de vida se transmite en reflexiones como: “Teníamos un sueño de que el mundo puede ser mejor que hoy”, Entrevista de “Pongamos las cosas en claro” a Wang Zheng, Revolución, 3 de septiembre de 2006; y Dongping Han, The Unknown Cultural Revolution; véase también el video de Dongping Han en BookTV: booktv.org. [regresa

26. Importantes artículos teóricos producidos durante la Revolución Cultural sobre la cuestión de la revolucionarización de la gestión se recopilan en Stephen Andors, ed., Workers and Workplaces in Revolutionary China (White Plains, NY: M.E. Sharpe, 1977). Para un estudio escrito desde una perspectiva ideológico-política diferente que arroja luz sobre la revolucionarización de la gestión: Stephen Andors,China’s Industrial Revolution: Politics, Planning, and Management 1949 to the Present (New York: Pantheon, 1977). [regresa

27. Para más relatos como éste, véase la valiosa colección de ensayos escritos por mujeres que crecieron en la China maoísta: Xueping Zhong, Wang Zheng, y Bai Di, eds., Some of Us: Chinese Women Growing Up in the Mao Era (New Brunswick, NJ: Rutgers Univ. Press, 2001). [regresa

28. Teh-wei Hu, “Health Care Services in China’s Economic Development”, 234. [regresa

29. John Archibald Getty, Origins of the Great Purges: The Soviet Communist Party Reconsidered, 1933–1938 (New York: Cambridge Univ. Press, 1987), 4-5. [regresa

30. Documentos de esta lucha están recopilados en Raymond Lotta, ed., And Mao Makes 5. [regresa

31. Bob Avakian, La pérdida en China y el legado revolucionario de Mao Tsetung (Chicago: RCP Publications, 1978) y Las contribuciones inmortales de Mao Tsetung (Chicago: RCP Publications, 1991). [regresa

32. Lea el análisis de Bob Avakian y los documentos fundamentales de esta lucha en Revolution and Counter-Revolution: The Revisionist Coup in China and the Struggle in the Revolutionary Communist Party, USA. [regresa

33. Lea más sobre el adelanto de BA en la ciencia del comunismo en “Conversación de Bob Avakian con unos camaradas sobre epistemología: Sobre conocer y cambiar el mundo”; “El comunismo como una ciencia“ (el apéndice de la Constitución del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos); Hacer la revolución y emancipar a la humanidad, Primera parte: “Más allá del estrecho horizonte del derecho burgués”; y Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte, Primera parte: “Revolución y el estado”, en línea en revcom.us. [regresa

34. Lea más sobre el desarrollo del internacionalismo por BA en Avanzar el movimiento revolucionario mundial: Cuestiones de orientación estratégica, Obrero Revolucionario (ahora Revolución) #316-317; lea más sobre de la estrategia en Hacer la revolución y emancipar a la humanidad, Segunda parte: “Todo lo que hacemos tiene que ver con la revolución”; y en “Sobre la estrategia para la revolución“, una declaración del Partido Comunista Revolucionario, en línea en revcom.us. [regresa

35. Bob Avakian, Observations on Art and Culture, Science and Philosophy (Chicago: Insight Press, 2005). [regresa

36. Entrevista a Bob Avakian por A. Brooks, Lo que la humanidad necesita: La revolución, y la nueva síntesis del comunismo (Chicago: RCP Publications, 2012), en línea en revcom.us. [regresa]

http://revcom.us/a/438/a-50-anos-de-la-revolucion-cultural-de-china-es.html

 
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