juegos para xo gadgets para blogger

TV EMANCIPACIÓN

Mostrando entradas con la etiqueta NUEVA JUVENTUD DEMOCRÁTICA Y REVOLUCIONARIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NUEVA JUVENTUD DEMOCRÁTICA Y REVOLUCIONARIA. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de abril de 2017

LA ONU NO ENCONTRÓ PRUEBAS QUE VINCULEN A GOBIERNO SIRIO DEL ATAQUE QUÍMICO, PERO DAÑO CAUSADO POR VIL ATAQUE DE EE.UU, YA ESTABA HECHO

La ONU no halla pruebas que vinculen a Damasco con el ataque químico


El equipo de expertos internacionales enviados por la ONU a Siria no halló evidencias que demuestren el uso de armas químicas por parte de Damasco contra la población.

La Comisión Investigadora del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria no encuentra pruebas sobre el supuesto uso de armas químicas en la provincia siria de Idlib.

“No hemos descubierto ninguna relación entre el bombardeo y las emisiones de gas…Hay varias versiones, pero no las hemos comprobado”, informó este viernes el presidente de la Comisión Investigadora de la ONU, Paulo Sérgio Pinheiro, durante una rueda de prensa.

El equipo de investigadores de la ONU tampoco logró identificar la aeronave utilizada para realizar el ataque químico.

Pinheiro apuntó que para ampliar la investigación en el terreno los miembros de la comisión internacional hablan con los testigos del área afectada y expertos. Además, analizan materiales audiovisuales y fotografías.

El Gobierno sirio entregó en 2014 su arsenal de armas químicas a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). A principios de 2016 este organismo internacional anunció la destrucción total de esas armas.

El ataque químico en la provincia siria de Idlib se produjo el pasado 4 de abril durante los enfrentamientos entre las fuerzas del Ejército gubernamental sirio y los grupos terroristas que controlaban la ciudad.

El hecho se cobró la vida de decenas de personas, entre ellos niños.

Estados Unidos acusa a Damasco de utilizar armas químicas sin mostrar prueba alguna que justifique sus agresiones unilaterales hacia esa nación árabe.

Entretanto, el Gobierno de Bashar al Assad niega los vínculos del supuesto ataque con sus fuerzas armadas y señala como culpables a los terroristas.

HispanTV | RT | Telesur

http://www.librered.net/?p=50473

martes, 10 de enero de 2017

LA PAX DE SANTOS: 85 ASESINATOS CONTRA DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS EN 2016

Colombia reportó 85 asesinatos contra defensores de DDHH en el 2016


Por Contagio Radio

… aún pese a que se está llevando este proceso, 13 defensores de derechos humanos fueron asesinados en menos de tres semanas.

De acuerdo con el último informe de Front Line Defenders, organización que recopila información sobre la protección a los derechos humanos en el mundo, durante el año 2016 los actos de violencia en contra de los defensores de derechos humanos aumentaron a 285 asesinatos en el mundo, de los cuales en Colombia se reportaron 85 casos.

A su vez, el informe lanza una alerta frente a que el 49% de los asesinatos se propiciaron en contra de defensores que trabajaban a favor de los derechos de la tierra, de las comunidades indígenas, del ambiente, o cuando los defensores de derechos humanos en territorios locales se involucraron en campañas contra multinacioneles, como lo fue el caso del asesinato de Berta Cáceres en Honduras, quién adelantaba una lucha en la defensa del territorio.

De igual forma, el documento evidencia que el continente donde se realiza mayor persecución, estigmatización y actos de violencia es en América, con un reporte de 217 asesinatos a defensores de derechos humanos, siendo Colombia uno de los países con mayor número de asesinatos con una cifra de 85 defensores

Para Front Line Defenders “En Colombia, la progresión del proceso de paz y el establecimiento de un alto el fuego definitivo entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), junto con el inicio de conversaciones de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) Aumento del nivel de violencia experimentado por los defensores de los derechos humanos” agregando que aún pese a que se está llevando este proceso, 13 defensores de derechos humanos fueron asesinados en menos de tres semanas. Le puede interesar: “Asesinatos de líderes son práctica sistemática: Somos Defensores”

Y de acuerdo con la información recolectada la organización expresó que “Organizaciones locales informaron que estos y otros ataques fueron llevados a cabo por grupos que intentaron descarrilar o posponer el proceso de paz. Otros de los países americanos que se encuentran reportados con las cifras más altas de violencia contra defensores de derechos humanos son Brasil con 58 casos de asesinato, Honduras con 33, México con 26, Guatemala con 12 y Perú que reporto un solo caso.

Para finalizar el documento generó una serie de recomendaciones a diferentes países para avanzar en la defensa de los derechos Humanos en el mundo, entre ellas pide a los gobiernos que creen medidas y programas que no estigmaticen las labores de los defensores de derechos humanos, a su vez insisten en que se necesitan hacer políticas públicas más fuertes que eviten que los intereses de multinacionales u otro tipo de agentes se relacionen con el gobierno. Le puede interesar: “Protección a defensores de derechos humanos como garantía de paz”


http://kaosenlared.net/colombia-reporto-85-asesinatos-contra-defensores-de-ddhh-en-el-2016/

jueves, 4 de agosto de 2016

COLOMBIA EN EL QUINTO INFIERNO POR INFLACIÓN Y HAMBRE PRODUCTO DE LA POLÍTICA NEOLIBERAL DE SANTOS

Colombia en el quinto infierno

LIBARDO SARMIENTO ANZOLA
desdeabajo.info

Como el ibuprofeno, las coyunturas le sirven al Gobierno para todo, en esta oportunidad para descargar su responsabilidad en terceros. Ahora resulta que la disparada en los precios de los alimentos es por culpa de un “choque” de oferta, “exceso” de demanda, factores climáticos o del paro de los camioneros, pero hay determinantes estructurales de tipo político-económico y de posición dominante en el mercado (monopólica) que lo desmienten.
“El hambre y el amor
constituyen el germen de toda
la historia humana” (Buda)

El precio de los alimentos está por las nubes. Cada día, como si fuera novedad, la queja por esta realidad es lugar común en todas las conversaciones populares. No es para menos, hace unos 28 años (una generación atrás) un huevo costaba 18 pesos, hoy cobran hasta 400 y más por el mismo.

Para salirle al paso a esta realidad, y echando mano de lo primero que encuentra –para no aceptar su culpabilidad– el Gobierno ahora dice que la responsabilidad por la disparada alcista es de los camioneros y su paro; hace unos meses decía que la culpa era del Fenómeno del Niño, y antes la descargaba en la devaluación del peso.

Nada más falso. El alza en los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares (inflación) no es un fenómeno natural como la lluvia o la hierba que crece de forma espontánea en los campos y jardines; lo cierto es que las razones de esta realidad que afecta de manera dura la mesa de quienes menos ingresos tienen, es un fenómeno político-económico. “La mesa del pobre es escaza y el lecho de la miseria es fecundo”.

Hay que resaltar, además, que la inflación que de manera general dicen que creció 6 por ciento, 6,5 o más, engloba un sinnúmero de componentes, dentro del cual está la canasta básica familiar (CBF), la cual, si la detallamos por separado, constatamos que durante los últimos doce meses creció hasta un 14,3 por ciento. Es decir, la comida y otros bienes indispensables para sobrevivir de manera más o menos digna, es el factor que más afecta, hoy por hoy, el bolsillo de quienes menos tienen. Es decir, no estamos ante un fenómeno cualquiera, estamos ante una realidad que determina la calidad de vida de millones de personas, y hasta su misma muerte. El hambre sin satisfacer no cubre las necesidades fundamentales del organismo y precisamente ello produce graves accidentes en la salud.

Fenómeno que no es de ahora. Durante lo corrido del siglo XXI, el alza en los precios de los alimento tiende a ser más acelerado que el conjunto de los demás bienes que integran la canasta básica familiar (gráfico 1). De ahí que las explicaciones dadas por el Gobierno acusando del aumento de la inflación al cambio climático, al paro camionero, e incluso a la devaluación, sólo buscan ocultar una realidad: el alza abusiva y arbitraria de los precios por parte de los empresarios, clase política y de la burocracia estatal (impuestos y servicios administrados) debido al control monopólico que tienen sobre los bienes y servicios esenciales para la supervivencia humana y que les otorga el poder de exprimir a los consumidores y extraerles recursos monetarios adicionales a los que arrancan mediante la explotación laboral (gráfico 2).

El poder es para poder, y para abusar. El aumento en la inflación es un robo por parte de la tenaza Estado-capital al extraerle a los consumidores dinero de su bolsillo mediante las jugadas especulativas (aumento de impuestos sobre el consumo –IVA–, acaparamiento y arbitrariedad en la fijación del precio de los bienes básicos). En nuestro país los consumidores pagamos el 16 por ciento en impuestos sobre cualquier compra de alimentos que realicemos; no satisfechos con ello, el Gobierno y la clase política tienen anunciado que con la próxima reforma tributaria este impuesto se elevará al 19 por ciento.


Para sorpresa por su sinceridad temporal, según lo denunciado a principio del año 2016 por parte del propio ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, los altos precios de los alimentos responden a la cadena de intermediarios entre el agricultor y el consumidor final, de ahí la diferencia entre las grandes centrales de abastos y los supermercados; además, agregó que la diferencia en los precios de los alimentos entre las centrales de abastos y las grandes superficies del comercio, en algunos casos, superan el 250 por ciento, por tanto, pidió la intervención de la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, para revisar el incremento en el precio de los alimentos y la competencia entre supermercados y centrales de abastos, pues aseguró que se trata de “un tema imperfecto en el país”. Reclamos y reconocimiento que ahí quedaron, como unas palabras más, pues lo precios continúan al alza. En lo corrido del año, los precios de los bienes básicos que venden en los grandes supermercados, y de los servicios domiciliares administrados por el Estado (agua, alcantarillado, basuras, luz, gas), han aumentado entre un 20 y cuarenta por ciento.

La actividad especulativa, a la vez que condena a los sectores más excluidos de la sociedad a padecer hambre, sometiéndolos a una vida indigna, da lugar a movimientos anormales de precios no asimilables a fenómenos económicos reales de la esfera de la producción, la circulación o el consumo. La especulación se ejercita sobre la base de variaciones provocadas artificialmente; las diferencias artificiales en los precios se determinan por medio de acaparamientos y difusión de noticias falsas. Estas acciones repercuten, generalmente, en un aumento de la indigencia, de la incertidumbre y del riesgo presentes en la vida económica, y, específicamente, en pérdidas para los pequeños empresarios, los asalariados y los sectores populares. Y todo el país pierde debido a que el hambre repercute en la caída de la productividad de la fuerza de trabajo y en bajo rendimiento escolar de los estudiantes. Albert Sarraut llamaba esta realidad como el “círculo infernal” del hambre: “el ser humano no come lo suficiente porque no produce bastante, pero no trabaja más porque no puede comer lo necesario”.

Adicionalmente, habría que señalar el efecto de las “extremas” en Colombia en su locura por la guerra que ha obligado a los agricultores a abandonar la producción de alimentos y a las poblaciones a desplazarse por el conflicto armado interno. Según el registro único de víctimas (Presidencia de la República) el botín despojado por las derechas, durante los últimos cincuenta años, es de más de 4.2 millones de hectáreas, lo que en adición deja a cerca de 6.5 millones de campesinos desplazados y sin tierra. Fenómeno que contribuye, en conjunto, a la menor producción de alimentos, al aumento de la inflación y a profundizar el flagelo del hambre.

En conjunto, el influjo de la inflación es desfavorable sobre toda la economía del país, pues ésta da origen, de manera simultánea, a un crecimiento rápido, incesante y sumamente desigual de los precios de las mercancías. Así surgen grandes diferencias de rentabilidad en las distintas ramas de actividad económica, lo cual estimula el desarrollo de una economía especulativa y provoca un descenso de las actividades productivas “reales”. La clase más afectada por la inflación es la trabajadora, cuyo salario real baja sensiblemente debido al aumento de los precios de los bienes y servicios que integran la canasta básica familiar.

El índice de la inflación

El Índice de Precios al Consumidor (IPC), según el Dane, es un número sobre el cual se acumulan a partir de un periodo base las variaciones promedio de los precios de los bienes y servicios consumidos por los hogares de un país, durante un periodo de tiempo. De manera más compleja se trata del indicador de la inflación más conocido, y se constituye en un indicador de carácter coyuntural sobre el comportamiento de los precios minoristas de un país. Técnicamente el IPC es un índice de canasta fija, correspondiente a un periodo base en el tiempo, construido sobre una variante de los índices tipo Laspeyres, que permite una actualización más rápida de la canasta para seguimiento de precios, según evolucione o cambie el gasto de consumo de los hogares de un país.

Un número índice es un relativo porcentual por medio del cual se expresa una medición en un período dado como una relación en un período base designado. Las mediciones pueden relacionarse con cantidad, precio o valor. El índice de precios al consumidor es el más ampliamente conocido de los índices, en razón de su uso como indicador del costo de vida. En Colombia lo publica mensualmente el Dane; el año base es 2008. El IPC es indicativo de precios relativos comparados con el año base.

La variación del último año por ciudades

Las ciudades que registraron variaciones por encima de la inflación promedio nacional (8,6%) fueron: Cúcuta (10,1%); Pasto (9,6%); Cali (9,5%); Florencia (9,1%); Riohacha (9,0%); Sincelejo (8,9%); Bogotá D.C. (8,7%); Manizales (8,7%); Villavicencio (8,6%) y Armenia (8,6%). Por debajo del promedio se situaron: Ibagué (8,6%); Popayán (8,6%); San Andrés (8,5%); Montería (8,3%); Tunja (8,3%); Bucaramanga (8,3%); Valledupar (8,2%); Neiva (8,2%); Medellín (8,2%); Santa Marta (8,1%); Cartagena (7,9%); Pereira (7,8%); Barranquilla (7,8%) y Quibdó (5,8%).

IPC e índice acumulado de los precios 1988-2016

Parece ficción pero así es. Durante el período 1988-2016, los precios globales de los bienes de consumo familiar en Colombia se han multiplicado en 21 veces y el de los alimentos, en particular, 22 veces más (en términos porcentuales 2.073 y 2.192 por ciento, respectivamente). Así, por ejemplo, el precio actual de un huevo es equivalente a 400 pesos, 28 años atrás le cobraban al consumidor por el mismo huevo 18 pesos.

Cuatro situaciones diferenciales ocurren durante este intervalo de tiempo: i) alta inflación (por encima de dos dígitos), en los años 1988-1998; ii) reducción de la inflación anual de 9,2 a 2,0 entre 1999 y 2009, iii) nueva escalada de los precios entre 2010 y 2016 hasta alcanzar el 8,6 por ciento de inflación en junio de 2016; iv) Los alimentos registran un alza en sus precios más acelerada que el resto de grupos de gasto: en 2015 aumentaron en 10,9 por ciento y en lo corrido de 2016 en 14,3 por ciento (gráfico 1) .

Al finalizar la década de 2000, en promedio el alza en los bienes de la canasta básica ha sido más alta para los grupos de ingresos bajos, causado por el incremento en los precios de la canasta de alimentos y en los bienes y servicios controlados por el Gobierno. Para los grupos de los excluidos o pobres, la situación es más desfavorable dado que dedican, proporcionalmente, un porcentaje mayor de sus ingresos a la compra de alimentos respecto a los grupos pudientes o ricos. Según los estudios de pobreza del Dane, a nivel nacional los grupos sociales de bajo nivel socio-económico destinan el 46 por ciento de sus ingresos a la compra de alimentos. A mayores ingresos no aumenta proporcionalmente el consumo de alimentos (aunque puede variar la calidad de los mismos): el consumo alimenticio es inelástico por razones naturales evidentes: un ser humano no puede tener más de un estómago, como las vacas, y el más rico no requiere comer mucho más que el más pobre.

Como resultado del alza en el precio de los alimentos, y para poder sobrevivir así sea en precarias condiciones, los grupos sociales de bajos ingresos disminuyen la compra de bienes que contienen proteínas animales (leche, queso, carnes y huevos) por ser los más costosos. El problema es que, entre los principios nutritivos, son los más indispensables. El consumo se desplaza hacia las harinas, las grasas y los azucares, de menor precio; saciar la sensación de hambre no es lo mismo que nutrirse. Al mantenerse la subalimentación van apareciendo los síntomas gravísimos de la desnutrición. En los sujetos desnutridos gravemente, cualquier infección que aparezca precipita el fatal desenlace. En definitiva, es el “hambre específica” de proteínas animales la más significativa de las carencias que sufren las clases y los pueblos pobres. El hambre es el más viejo enemigo de la humanidad.

Variación de la Canasta Básica Familiar

Los bienes y servicios que componen la canasta familiar cambian en el tiempo de acuerdo con la evolución del consumo de los hogares, los desarrollos tecnológicos y las transformaciones culturales. La Canasta Básica Familiar –CBF– definida por el Dane para el año 2000 quedó compuesta por 405 artículos, los cuales se agregaron en 176 nuevos productos respecto a la CBF de finales del siglo XX. Como punto de referencia anterior (IPC-60) estaba compuesto por 195 productos. Actualmente la CBF contiene cerca de 520 bienes y servicios. La información básica para construir la canasta se obtiene a partir de una encuesta especializada que aplica con regularidad el Dane, denominada Encuesta de Ingresos y Gastos (EIG); la cual ha sido aplicada por este órgano del Estado en 1970, 1984-1985, 1994-1995, 2006 y 2007. La clasificación adoptada por el Dane comprende nueve grupos de gasto de los hogares: Alimentos, Vivienda, Vestuario, Salud, Educación, Cultura, Diversión y Esparcimiento, Transporte, Comunicaciones y Otros gastos. 

La inflación junio 2015-2016

En los últimos doce meses dos grupos se ubican por encima del promedio nacional (8,6%): alimentos (14,3%) y otros gastos (8,8%). El resto de los grupos de gastos se ubicaron por debajo del promedio: salud (7,7%); vivienda (6,5%); educación (6,4%); transporte (5,9%); diversión (5,7%); vestuario (4,6%) y comunicaciones (3,6%).

En resumen, la presión para que la inflación anual haya llegado al mayor nivel en 16 años y medio va, pues, más allá de los alimentos. Entre los productos que más han encarecido el total de la CBF, por su encarecimiento del último año y, además, el peso que tienen en el gasto de las familias, junto a algunos alimentos hay otros relacionados con la vivienda y hasta la diversión (gráfico 2).

Es así como la variación de los gastos básicos que más aportaron: almuerzo (8,0%); arrendamiento imputado (4,2%); vehículos (12,7%); energía eléctrica (13,7%); res (18,7%); papa (65,7%); arrendamiento efectivo (4,2%); otras frutas frescas (35,6%); gas (19,7%) y bus (8,7%).

De acuerdo con uno de los codirectores del Banco de la República, Gustavo Cano, es difícil que se logre, al final de este año, una inflación inferior al 7 por ciento, y subraya el riesgo de que en el 2017 se completen tres años seguidos sin cumplir la meta fijada por la autoridad monetaria, a pesar de las continuas alzas en las tasas de interés que han fijado para “frenar” la demanda.

Inflación, realidad estructural y no circunstancial. Con su evolución se constata que Colombia es un país que sigue al píe de la letra la sentencia expresada por Carlos Marx en el siglo XIX: “El sistema capitalista no desarrolla la técnica ni los procesos de producción social si no es secando al mismo tiempo las dos fuentes de las que brota toda riqueza: la tierra y el ser humano”.

http://www.desdeabajo.info/ediciones/item/29373-colombia-en-el-quinto-infierno.html

martes, 19 de julio de 2016

EL CAPITALISMO, MÁQUINA DE HACER LA MAYORÍA POBRES Y UNOS POCOS, CADA VEZ MÁS RICOS

La máquina de hacer pobres


Ricardo Mascheroni
Rebelión

A lo largo de años de una pedagogía de la desinformación al servicio del poder, la mayoría de la gente se ha acostumbrado a pensar que la pobreza y quienes la encarnan, los pobres, son algo así como una parte del ambiente. Sería como si la Naturaleza que crea y recrea la flora y la fauna planetaria, también alumbrara pobres. Muchos atribuyen esa malhadada existencia a una suerte de determinismo histórico, otros a una maldición, hay quienes piensan en una plaga bíblica, no faltan tampoco los que culpan a los pobres de su propia pobreza.

Coincidente con esas percepciones, en la década del ‘90, un mal recordado presidente argentino, pontificaba: “Pobres hubo siempre y siempre los habrá”, ante los aplausos de sus seguidores y los “vivas” de sus corifeos, muchos de ellos todavía sentados en los despachos oficiales. En el plano de las relaciones internacionales, se nos ha adoctrinado que el mundo se dividía entre países ricos y países pobres, hoy llamados eufemísticamente: desarrollados y en vías de desarrollo, también primer y tercer mundo. Lo peor es que nunca intentamos hacer un análisis crítico de esta afirmación Alguna vez tendríamos seriamente que preguntarnos, si una isla rocosa perdida en el Océano Pacífico, como Japón; o Inglaterra, inserta en la bruma del Mar del Norte; o Italia una lonja de rocas que penetra al Mediterráneo, entre tantos otros ejemplos, son países ricos y en caso contrario, Argentina, Bolivia, Paraguay, Costa de Marfil, Nigeria y muchos más, son en realidad países pobres.

Este simple interrogante no admite respuestas ambivalentes. Categóricamente podemos afirmar que en el mundo no existen países ricos y pobres, sino países enriquecidos y empobrecidos, lo cual es muy distinto. En un mundo finito, en el que la desigualdad y el atropello son las reglas, para que algunos pocos se enriquezcan es necesario que muchos se empobrezcan.

Una situación similar ocurre hacia el interior de cada nación, país, provincia, ciudad o pueblo. Muy pocos con mucho y muchos con muy poco. Miremos nomás, cerca nuestro, un hecho, que ha sido motivo de guerras y disputas fraticidas por más de un siglo, consistente en que mientras las condiciones económicas de los porteños (Ciudad de Buenos Aires) iban en franco crecimiento y mejoraba su calidad de vida, para el resto del interior del país, esto significó un menoscabo histórico de las economías regionales y el aumento de la pobreza e indigencia de sus habitantes. Para que ese esquema haya sido posible y se mantuviera en el tiempo, los mecanismos que generan y reproducen hasta el cansancio legiones de pobres debían estar absolutamente planificados y aceitados. Para ello, nada mejor que la máquina de hacer pobres.

Debemos entender que así como los autos, los muebles, las casas, los automotores y tantas otras cosas para el consumo, se fabrican, los pobres también se hacen, en uno y otro caso, existen técnicas, métodos, tecnologías y recetas para su fabricación. Para concretar estos objetivos se deben cumplir determinados procedimientos; en primer lugar desde lo ideológico, imponiendo un lenguaje o discurso con palabras para nada inocentes, que encierran una pedagogía de la apropiación y de los más aptos. Después vendrán las fases operativas propiamente dichas, que apuntarán a la producción real y sostenible en el tiempo, de millones de pobres, cuando más mejor. No vaya a ser, que por alguna falla en la línea de montaje, aquellos se terminen o escaseen. La merma en el producto final (pobres), lleva inexorablemente a la declinación de la capacidad de acumulación de los cada vez más, pocos ricos, en cualquier lugar y tiempo que sea.

Abajo la esclavitud

Nada de esto es nuevo, pero cobra dimensión histórica, a partir del maquinismo y la revolución industrial, cuando el incipiente capitalismo de entonces, toma nota que la fuerza de trabajo proporcionada por la esclavitud se convertía rápidamente en antieconómica. A los esclavos había que alimentarlos, darles viviendas y cubrir otras necesidades, pero lo peor en una economía en continua expansión, era que no eran consumidores. Como corolario, se necesitaba otro sector donde descargar los excedentes de la productividad industrial, pero además que paguen por ella. En consecuencia, aparecen los asalariados. La receta: reducir la participación del trabajador en la repartija de la torta. Esto lleva, no por razones humanitarias precisamente, a que los antiguos esclavistas, de golpe se conviertan en furibundos abanderados de la lucha contra la esclavitud. Inglaterra, que había prohijado la mayor flota de piratas y traficantes, en sólo algunos años cambia sus conveniencias y ordena a su almirantazgo la destrucción de aquellos. EE.UU., con su guerra de secesión entre el norte industrial y el sur agrícola, es un claro ejemplo de lo expuesto. Y la máquina empieza a volverse eficiente y las legiones de explotados y desposeídos crecen de manera exponencial a la apropiación y concentración de la renta en pocas manos. Este rotundo éxito de la misma, hace que comience su exportación y sea rápidamente adquirida e instalada en casi todo el Planeta. Como toda máquina que se precie de tal, viene con sus instrucciones, prospectos y recetas, casi siempre por derecha, sean estas ultraliberales, neoliberales, privatistas o estatistas, en todos los casos con el mismo objetivo, reducir la participación del trabajador en la repartija de la torta. Como dice Galeano: “El mismo sistema que necesita vender cada vez más, necesita también pagar cada vez menos.”

Recursos humanos

Para remate, en las últimas décadas, la persona que se creía o sentía asalariado, descubre que ha sido catalogada o categorizada como recurso humano. Ello encierra una definición perversa y poco debatida en su esencia.

El concepto de recurso parte de una raíz economicista y está sujeto a los principios de escasez, apropiación y de la ley de la oferta y la demanda. A mayor oferta, su valor disminuye. La arena, por su gran disponibilidad vale poco, a la inversa, el oro es caro. En nuestros días, pocas cosas hay en tanta cantidad sobre la tierra, como seres humanos y por ello la oferta de mano de obra crece y los salarios bajan. Cuando un asalariado cuestiona las condiciones laborales, hay miles dispuestos a tomar su lugar en cualquier forma y condición. Como dice algún grafitti callejero: Quiero que me exploten! En relación a estas cuestiones Viniane Forrester, en su libro El Horror Económico, apunta: “dicen que no hay trabajo. Trabajo es lo que sobra, lo que no quieren es pagarlo”. En tal hipótesis, los salarios se recortan, las jornadas se extienden, las conquistas laborales se diluyen, desaparecen el sábado inglés y el descanso dominical, se elevan las edades jubilatorias y la pobreza deja de ser patrimonio de vagos, malentretenidos y desocupados, para asolar de manera creciente a los asalariados. Pero no se confunda y vaya a creer, que la máquina opera en solitario, todo lo contrario, es toda una corporación global, que casi siempre tiene como socios a empresas periodísticas, de comunicación, de entretenimientos, de seguridad, alimentación, financieras y de todo aquello “necesario” para el tipo de vida que ellos mismos proponen.

Como si fuera poco, los rendimientos obtenidos por esas actividades, solventados con magros salarios, son puntualmente remesados a las casas matrices, casi siempre en el extranjero y de propiedad de los grupos concentrados de la economía mundial. Este círculo vicioso produce la desertificación monetaria, agota los recursos naturales y agrava la pobreza. ¿Cómo se explica entonces, la persistencia de la pobreza y la indigencia en la Argentina?, un país que ha crecido en los últimos años a tasas significativamente más altas que la media mundial. El desguace de esta máquina debe ser una decisión política de urgencia, que tiene que ver con la equidad, la justa distribución de la riqueza y la preservación social, más allá de los posicionamientos ideológicos de un lado o de otro. Como dijera John F. Kennedy: “Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos”. Aunque pueda no compartir este análisis, lo dejo para que lo piense y me despido hasta la próxima.

Ricardo Mascheroni es docente
http://www.rebelion.org/

jueves, 14 de julio de 2016

JUSTA Y EJEMPLAR LA CORAJUDA LUCHA CAMIONERA, SANTOS ARREMETE A TRAVÉS DE MENTIRAS, TERROR Y REPRESIÓN

Justa y ejemplar lucha camionera

"Santos y Villegas son unos vulgares calumniadores, manejan el país con sartas de mentiras"

"no atacaron a piedra la caravana del gobernador ni hay aceite en la carretera"

Alfonso Hernández


Desde hace más de treinta días, miles y miles de camioneros adelantan un paro que se ha extendido a la mayor parte de la geografía nacional y que ha logrado mantenerse gracias al apoyo masivo de los propietarios y conductores y a pesar de las caravanas militarizadas con las que el régimen ha escoltado a los pocos esquiroles. Con valor y perseverancia han resistido a la ofensiva oficial y a las engañifas del charlatán ministro de Transporte. Con su disciplina en la pelea han dejado en ridículo a quienes aseveran que la gran mayoría quiere trabajar pero que los huelguistas no se lo permiten. Las ciudades están desabastecidas, los puertos atestados, camiones y tractocamiones desfilan por carreteras y calles, con banderas y pancartas, animando la rebeldía. En Bogotá, el Valle del Cauca, Cauca, Antioquia, Nariño, Magdalena Medio, Boyacá… se siente con vigor el paro camionero.

Exigen que se les garanticen unos fletes cuyo monto ha de ser suficiente para cubrir los crecientes costos de la operación y atender adecuadamente sus necesidades. En esta materia, la situación es tan crítica que hace seis años por transportar una tonelada entre Bucaramanga y Santa Marta se pagaban $100.000, hoy, solo $74.000. Desde hace más de seis años no se ha alimentado el Sistema de Información de Costos Eficientes para el Transporte Automotor de Carga, SICE-TAC, con datos reales, sistema que habilita al Ministerio de Transporte a intervenir en caso de que los fletes estén sistemáticamente por debajo de tales costos, como es el caso. Explican que si hacen un recorrido de Bucaramanga-Cúcuta-Santa Marta con carbón y regresan a Bucaramanga con maíz, por ejemplo, les quedan solamente unos cien mil pesos. Igualmente, demandan que las generadoras y las empresas de carga no les demoren los pagos ni se les hagan descuentos ilegales por conceptos como cargue y descargue, enturnamientos y otros.

Reclaman también que se controlen los precios de los combustibles, que, por las políticas oficiales, suben incluso en épocas en las cuales se reducen las cotizaciones internacionales del petróleo, causando que se esfume la rentabilidad del trabajo de los camioneros. Asimismo, se encarecen los repuestos con el alza del dólar.

El otro azote de los camioneros son los peajes. El gobierno nacional tiene como política entregar la construcción y mantenimiento de carreteras a las firmas privadas, autorizándolas para que se enriquezcan con los peajes. Estos son los terceros más costosos de América Latina, solo después de Chile y Brasil. Según las normas internacionales, debe haber uno cada 110 kilómetros, en Colombia se instalan en promedio cada 72km, con lo que ocupamos el vergonzoso segundo lugar, después de Brasil. Las tarifas en la carretera Bogotá-Villavicencio, por ejemplo, son tres veces más onerosas que las que se pagan entre Nueva York y Washington: es el resultado de la alcahuetería del gobierno con las concesionarias. Entre las cuales figura en primer lugar el grupo Sarmiento Angulo, que hace un tiempo, sabedor de la ganga de que disfrutaría, organizó la empresa Proindesa, que manejara nueve de las principales rutas del país y un presupuesto de más de once billones de pesos. Los altos funcionarios peroran sobre la competitividad, pero, con sus negociados, elevan desmesuradamente los costos del transporte. Es tan escandalosa la realidad que un camión paga unos cuatrocientos mil pesos por concepto de peajes de Bogotá a Buenaventura y más de un millón doscientos mil en combustible. De nuevo, Colombia es el país con mayores vías de un solo carril, que se amplían a cuatro líneas solo al llegar al peaje. No obstante estas desmesuradas tarifas, las carreteras tienen señalización deficiente, carecen de buenas bermas, zonas de estacionamiento y de teléfono SOS, todo lo cual hace penosa la labor del conductor. Con toda razón, los camioneros exigen que no se establezcan más peajes ni haya incrementos adicionales en ellos. A la justísima petición, que comparten millones de colombianos —como también la referente a que no se siga abusando con el precio de los combustibles— se opone furiosamente Vargas Lleras, quien está financiando su campaña presidencial con las vías de cuarta generación, dándoles el visto bueno a peajes más que onerosos a los concesionarios. 

Denuncian los camioneros que el gobierno se apropió de más de dos billones de pesos aportados por ellos y que ahora se niega a pagar por camiones desintegrados; demandan que se cumplan compromisos adquiridos por el gobierno, entre ellos los referentes a vivienda, pensión especial —por los riesgos laborales particulares que enfrentan— y condiciones dignas de cargue y descargue, para los conductores.

Aunque es cierto que el parque en Colombia es muy viejo, con un promedio de 22 años de edad (en Estados Unidos es de siete, y en México de 15), los pequeños y medianos camioneros enfrentan serias dificultades para chatarrizarlos y adquirir nuevos, porque los costos se han incrementado desmesuradamente a causa de la devaluación drástica del peso. Existe un incentivo para quien proceda a desintegrar su automotor, pero, claro, este está muy por debajo del valor de la reposición; asimismo Mintransporte inventó una póliza que debía suscribir quien comprara un vehículo nuevo, que se haría efectiva en caso de que no se destruyera el antiguo. Esto se convirtió en un medio de aumentar la sobre oferta y en otro nido de chanchullos. El número de vehículos, unos trescientos cincuenta mil, excede las necesidades, lo que presiona a la baja los fletes; sin embargo, el gobierno, por compromisos adquiridos en el TLC, se propone dar rienda suelta a la entrada de automotores de más de diez toneladas. En esto la Administración Santos cumple órdenes de los Estados Unidos: “Hay una obstrucción a la venta de camiones pesados acá; hemos perdido una cantidad enorme del mercado por la inhabilidad de sacar los cupos para vender los camiones”, dijo el embajador yanqui en Colombia

El ingreso a los puertos para las operaciones de cargue y descargue es demorado y engorroso: otro factor que encarece los costes y mortifica al camionero. 

De tal manera que los pequeños y medianos propietarios se encuentran, de un lado, ante el incremento abusivo de los costos, que lucran a las firmas que administran carreteras, a las productoras de combustibles y al ávido fisco y, de otro, a la rebaja de sus ingresos, pues las grandes firmas generadoras de carga les disminuyen los fletes hasta el punto de hacerles la operación completamente ruinosa. Detrás está también el afán de las grandes transportadoras gringas de apoderarse de este negocio, que mueve billones de pesos anualmente. Para coronar ese objetivo necesitan arruinar a los pequeños y medianos transportadores; este es el proditorio objetivo de Santos con su intransigencia y belicosidad.

Los gremios del gran capital, como ANDI, Asocaña, Fenalco y demás voceros de los oligopolios se han rasgado las vestiduras por el reclamo de que se establezcan fletes remunerativos: alegan que se trata de un asalto a la “libre competencia”. En defensa de los magnates nacionales y extranjeros se busca aplastar el paro; por eso, Santos ordenó militarizar las carreteras y proceder sin contemplaciones contra la protesta. Ya fue asesinada una persona por el ESMAD en el municipio de Duitama, Boyacá. Hay, además, una furiosa campaña de calumnias propaladas por los medios de comunicación, como es el caso de Caracol Radio, en la que Darío Arizmendi —apóstol de la ética y de la transparencia que figura en los turbios Papeles de Panamá— vocifera exigiendo mano dura y sindicando como criminales a los dirigentes del movimiento, a quienes no les respeta la presunción de inocencia. A la trapisonda se sumó el Fiscal, Jorge Fernando Perdomo, quien, aparte de abrir investigaciones a los líderes de la inmovilización por concierto para delinquir, terrorismo y obstrucción de vías —en nuestra democracia se respeta la protesta, pero se procesa a quienes ejercen ese derecho— ha alborotado sobre los presuntos manejos ilegales de Pedro Aguilar en lo concerniente a la chatarrización. Poco o nada se había hablado de eso, las indagaciones no habían progresado, por la razón que fuera, pero ahora hay que agitarlas, promocionarlas en ruedas de prensa: es la justicia-chantaje, utiliza todos los medios posibles para desacreditar la lucha y justificar la embestida violenta. Tanto que este correveidile de Montealegre anunció que decomisará los automotores y les aplicará extinción de dominio —la que no les aplica a los ladrones de cuello blanco de Invercolsa, para quienes funciona es el principio de oportunidad—. Ya ha detenido a más de sesenta personas. Los poderes que se pregonan separados, el Ejecutivo y el Judicial, se conchaban cuando se trata de defender los intereses de los poderosos.

La mayor desfachatez, sin embargo, corrió por cuenta del Presidente, quien aparte de ser fecundo en embustes —en lo cual se asemeja a todos los exmandatarios— los dice con frecuencia de una manera muy atolondrada: “el tal paro campesino no existe”, “el Catatumbo es una especie de Bronx a nivel nacional”, y en esto si sobresale. Desde la Guajira, donde se encontraba de la mano con los acusados de hacer uso doloso de los recursos de la alimentación infantil, dizque resolviendo los agudos problemas de los wayuu, Santos dijo: “Carlos Amaya, gobernador de Boyacá, acaba de ser víctima de la violencia del paro camionero y esto no puede tolerarse". Habían pasado apenas unas pocas horas del accidente. El mandatario no espero a que se adelantara ninguna investigación ni que se levantara el croquis, simplemente se precipitó a sindicar a quienes protestaban. Las mentiras las reforzó Villegas: “El ministro Villegas agregó que el vehículo del dirigente regional ‘fue rodeado de manera agresiva por los que estaban protestando y que le fueron lanzadas piedras y la carretera impregnada de aceite a propósito’". ¡Falso! El video divulgado por Noticias RCN del medio día del 13 de julio muestra que lo único que hicieron los manifestantes fue detener un bus, no atacaron a piedra la caravana del gobernador ni hay aceite en la carretera. ¿Es acaso descartable que las camionetas del mandatario local fueran con exceso de velocidad y por eso embistieron al bus por la parte trasera? Además, la Gobernación de Boyacá expidió un comunicado que dice:

Según las primeras informaciones, el hecho se originó cuando al salir de una curva las barricadas levantadas por los manifestantes habían hecho detener a un bus de la empresa Libertadores y cuando el conductor del automotor de servicio público de pasajeros intentó reanudar la marcha, giró hacia la izquierda y cerró el paso de los vehículos de la caravana oficial, motivo por el cual se produjo la colisión.

Tampoco se refiere la Gobernación a ataque alguno a la comitiva de Amaya ni a aceite en la vía. En conclusión, Santos y Villegas son unos vulgares calumniadores, manejan el país con sartas de mentiras; no se les puede creer una sola palabra. No se detienen ante ninguna infamia. Si con la velocidad con que difaman a las gentes laboriosas atendieran las urgencias de Colombia, tendríamos un país muy distinto.

Hasta el momento todas estas artimañas han fracasado. Los camioneros, corajudos, se mantienen en las carreteras, con el apoyo de sectores de la población bloquean las vías y se niegan en masa a poner en marcha sus vehículos mientras el Gobierno no atienda sus peticiones. Qué saludable ejemplo para una población que acepta resignada los diarios y criminales atropellos, como la negación del servicio de salud o las escandalosas alzas de los tributos y de las tarifas de los servicios públicos. Qué contraste el que marcan frente a dirigentes entreguistas como los de Fecode o la CUT.

http://www.notasobreras.net/index.php/nacional/61-luchas/607-justa-y-ejemplar-lucha-camionera

miércoles, 13 de julio de 2016

PARO NACIONAL CONTRA POLÍTICA ECONÓMICA Y REPRESIVA DE SANTOS APROBARON CENTRALES Y ORGANIZACIONES SOCIALES Y POPULARES

¡Sí a la paz, sí al paro nacional contra la política económica de Santos!

Daniel Vargas


Con la aprobación de la realización de un paro nacional para el próximo mes de octubre, concluyó el Encuentro nacional de organizaciones sindicales, sociales y políticas, realizado en Bogotá los días 8 y 9 de julio en la sede sur de la Asocicación Distrital de Educadores.

Al encuentro asistieron delegados de las distiantas organizaciones convocantes, entre ellas, de las centrales obreras, de la Confederación de Pensionados de Colombia y la Confederación Democrática de Pensionados CDP, representantes del agro –Dignidad Agropecuaria Colombiana y la Cumbre agraria, campesina, étnica y popular–, la Cruzada Nacional por la Dignidad Camionera, el sindicato de Juntas de Acción Comunal y E24, y algunas representaciones del movimiento estudiantil. Las delegaciones barriales fueron escasas, denotando el evidente divorcio entre las organizaciones de estructura más tradiconal y las de nuevo tipo.

En la primera jornada de este evento se socializó el Pliego de peticiones presentado por el Comando Central Unitario, y la Coordinación de Organizaciones Sociales y Políticas, previo a la movilización nacional del 17 de marzo anterior, para lo cual se desarrolló el Panel sobre la paz y la coyuntura política. Este panel fue desarrollado por las comisiones de sindicatos, pensionados, estudiantes, sector agrario –minería, ambientalistas–, comunales y problemática urbana, servicios públicos –transporte, sistema general de participaciones (educación, salud, agua potable y saneamiento básico) y planes de acción, tanto nacional como regionales.

Con los insumos arrojados por los Encuentros departamentales y sectoriales realizados días atrás, recogidas en pliegos, y preparados los respectivos planes de acción y designadas las y los delegados, el objetivo fue definir el plan de acción nacional y regional que resultaría en la articulación del Paro nacional para el segundo semestre de este año.

En el Encuentro se llegaron a varios acuerdos y puntos en común. La organización de jornadas de protesta en cada ciudad y región para encaminar a los sectores sociales indignados con el Gobierno, e inconformes con el modelo económico, a lo que sería la conjunción de todas las movilizaciones presentadas en lo transcurrido del año: el paro nacional.

La Declaración Política (ver recuadro), fue el resultado de las discusiones y los consensos entre los y las asistentes, la que recogió de manera general las inconformidades de los sectores populares del país. Sin embargo, algunas delegaciones manifestaron su inconformidad pues la misma fue aprobada antes de discutir a profundidad el dilema entre jornadas de protesta vs. paro nacional, lo que dejó en el ambiente que las organizaciones más grandes ya traían “cocinado” lo finalmente incluido en la declaración política. Otros sectroes afirmaron que la declaración quedaba corta y dejaba por fuera las peticiones de los sectores más pequeños. Reiterada la aprobación unánime a la paz, insistieron en la imperiosa necesidad de la paz con justicia social, para que sea duradera y estable.

Quedó faltando, entonces, una propuesta de gobierno y modelo económico más allá de las reivindicaciones expuestas en los 15 puntos del pliego de peticiones, alegaron las representaciones de los estudiantes y de las juntas comunales.
Declaración política Encuentro Nacional de Organizaciones Sindicales, Sociales y Políticas

¡Sí a la paz, sí al paro nacional contra la política económica de Santos!

Un elemento fundamental de la coyuntura política del país lo constituye el proceso de negociación en La Habana para la terminación del conflicto armado, proceso que se encuentra en su final, una vez pactado con las FARC el cese bilateral al fuego y el mecanismo para la refrendación de los acuerdos.

El gobierno nacional, pese a la solución política negociada llevada en extensiva al ELN y al EPL, lo que puede y debe seguir de estos acuerdos es un contexto para que el movimiento sindical, los jóvenes, las mujeres, los trabajadores del campo y la ciudad y los excluidos en general podamos plantear y conquistar nuestros derechos sin el riesgo del asesinato, la amenaza y la privación de los derechos humanos en las perspectivas de una paz realmente estable y duradera.

El encuentro nacional de organizaciones sindicales, sociales y políticas expresa su apoyo a las negociaciones del gobierno nacional con las guerrillas para poner fin al conflicto armado, saludan los acuerdos de La Habana y reitera el compromiso de impulsar el voto positivo en el plebiscito de refrendación de los acuerdos con una campaña independiente a la del gobierno. Firme con este compromiso, se realizarán jornadas regionales y nacionales de sensibilización por el sí al plebiscito.

El gobierno de Juan Manuel Santos no se ha dignado a atender ninguna de las peticiones que formulamos en el pliego de 15 puntos, motivo del paro nacional del 17 de marzo. Mucho menos designar, como lo pedimos, en la misiva que le dirigimos, una comisión gubernamentada y que inicie mesas de negociación.

Los problemas consignados en la petición, en vez de aminorar se han profundizado con la continua aplicación de la política económica y social del gobierno, la inflación sigue su curso ascendente, la canasta familiar eleva sus costos incesantemente, los servicios públicos disparados, el patrimonio público puesto en venta a los monopolios privados, más tratados de libre comercio, que acarrean el perjuicio total a la industria nacional y el campo. Arremetida brutal contra la salud pública y los hospitales, entrega de colegios en concesión a particulares y detrimento de la universidad pública en favor del negocio de la educación.

La defensa de la cultura nacional y los derechos de los artistas; condiciones laborales cada vez más desventajosas para los trabajadores tanto en derechos como en libertades sindicales; desempleo alto y aumento de la informalidad. Vía libre para la depredación del medio ambiente y entrega de los recursos naturales al capital extranjero. Alzas en los combustibles y peajes. Impulso de la reforma tributaria de las cargas impositivas a la población y premios a los grandes capitales. Incumplimiento a los acuerdos con los sectores agrarios, campesinos y transportadores. Mayores atribuciones de represión con el nuevo Código de Nacional de Policía en contra de las libertades ciudadanas y el derecho a la protesta.

Embestida a la economía solidaria y apuntalamiento de la regulación financiera. Nuevo zarpazo al régimen pensional y aumento de la impunidad y la corrupción. También el gobierno ha incumplido los acuerdos suscritos con los trabajadores y pensionados para reducir los aportes en salud del 12 al 4 por ciento y el restablecimiento de los cargos festivo, dominical y nocturno. Ecopetrol, Propilco, Etb, y demás enlistado para privatizaciones son el objeto de nuestra lucha. Estos son entre otros los asuntos que padece la inmensa mayoría del pueblo colombiano y que son objeto de nuestra reclamación.

En Bogotá, capital de la república y centro urbano de mayor concentración, la aplicación del modelo neoliberal con Enrique Peñalosa tiene los rasgos de un arrasamiento total contra el patrimonio público, el empleo y los derechos sociales de la población. Es un modelo de ciudad para los ricos y el negocio y contra los derechos ambientales; modelo que cada día recala más rechazo e indignación de la ciudadanía.

El gobierno va a tratar de sacar su política adelante. A partir del 20 de julio inicia el trámite de la agenda tentativa Santista. La mayoría que tiene el gobierno con los congresistas de la Unidad Nacional y, en muchos casos, el Centro Democrático, hará mucho más necesario la unidad de la inmensa mayoría de los sectores sindicales, sociales, gremiales y políticos, en fin, la nación entera, para enfrentar las pretensiones gubernamentales que tienen por objeto favorecer aún más al capital financiero y las multinacionales; aplicando las políticas definidas con el FMI el Banco Mundial, la OCDE y todo lo emanado de Washington.

Desde las veredas, pueblos, municipios y capitales de Colombia se adelantará toda la elaboración del Paro Cívico Nacional, empezando por difundir en todos los rincones el contenido del Pliego Nacional conformando comités deparo a todo nivel y preparar las grandes movilizaciones que, abanderadas por las razones expuestas, derroten las pretensiones antinacionales y antipopulares del gobierno.

La reversión de los pozos petroleros de Rubiales a Ecopetrol oficializado el pasado primero de julio es un muy buen ejemplo de que luchar sí vale la pena. La opinión nacional encabezada por la USO y demás organizaciones sociales y políticas, dieron la batalla contra la intensión del gobierno de prologar la concesión petrolera.

La Cumbre Agraria, Campesina Étnica y Popular, después de dos semanas de paro y movilización, logró un acuerdo con el Gobierno Nacional para instalar una mesa de negociación que intenta resolver las peticiones de estos sectores gravemente afectados por la política gubernamental. Este es un buen ejemplo que anima nuestras próximas acciones de movilización y paro nacional.

El magisterio, liderado por FECODE, realizó un paro nacional el primero de junio con ostentosas movilizaciones en todo el país; la fuerza del Magisterio logró sentar al gobierno modificando determinaciones unilaterales que el Ministerio de Educación había expedido en contravía a lo acordado en el paro de mayo del año pasado. Los camioneros en paro que quieren soluciones concretas y rechazan las acostumbradas e incumplidas promesas del gobierno nacional. Esas son las reivindicaciones y luchas que animan y motivan nuestras justas peticiones.

Las organizaciones de productores agropecuarios del país presentes en el encuentro, después de conocer la carta de la Ministra de Trabajo, en la que afirma que “al Gobierno Nacional lo ha asistido la voluntad política para discutir con ustedes el pliego del 17 de marzo” y “que el pliego de las dignidades agropecuarias, de 72 puntos el gobierno ha cumplido 64” señala que no puede ser más mentirosa la posición del Gobierno Nacional, al menos en lo que a productores agropecuarios respecta.

La profundización del modelo de TLC, el aumento de las importaciones de alimentos, el alza constante de los insumos necesarios para la producción agropecuaria, la negativa del Gobierno Nacional a quitar las deudas de los productores, la insistencia en privilegiar la mega minería, sobre la producción agrícola, la aprobación de la ley de ZIDRES que niega el acceso a la tierra a los trabajadores agrarios y campesinos que no la poseen, para entregársela a grandes monopolios del agro-negocio tanto nacionales como extranjeros y la negación de cumplir lo acordado con las diferentes organizaciones Dignidad Agropecuaria de Colombia y Cumbre Agraria, nos lleva a expresarle al país nuestra disposición de participar en la preparación y realización de un Paro Cívico Nacional que enfrente las políticas económicas y sociales del gobierno de Santos.

Los mineros nacionales hemos venido siendo sistemáticamente perseguidos por parte del gobierno y las multinacionales mineras; la cual se expresa en una campaña mediática de criminalización, desprestigio, arrasamiento y desplazamiento de nuestra tradicional actividad económica y de los territorios donde ancestralmente tenemos presencia y contribuimos al desarrollo económico y social de las regiones.

El Encuentro Nacional de Organizaciones Sindicales, Sociales y Políticas, denuncia que el Gobierno Nacional no ha tenido la voluntad política ni de negociar y mucho menos de solucionar, favorable a las necesidades del pueblo ni a sus peticiones. En consecuencia hace un llamado a la población a preparar el paro nacional para el mes de octubre; seguro que alrededor del pliego de peticiones de 15 puntos se concretarán todos los sectores económicos y sociales que buscamos la conjunción de una nación con plena soberanía económica y política que permita el desarrollo de nuestra producción nacional y el goce de un bienestar que cobije a la inmensa mayoría de los colombianos.

Bogotá, D.C. 9 de julio de 2016

http://www.desdeabajo.info/colombia/item/29247-si-a-la-paz-si-al-paro-nacional-contra-la-politica-economica-de-santos.html

domingo, 26 de junio de 2016

EL BREXIT, RESULTADO DEL FUNCIONAMIENTO CIEGO DE UN SISTEMA BASADO EN EL SAQUEO Y LA OPRESIÓN

3 puntos sobre "Brexit"

Imagen: acuere.files.wordpress.com

Periódico Revolución
revcom.us

La decisión de Reino Unido de salir de la Unión Europea representa una sacudida importante, una crisis importante, en todo el orden mundial imperialista, y podría conducir a nuevos desgarres en todo el tejido económico y político y podría conducir en sacudidas aún mayores. Nadie puede predecir las consecuencias.

Esto se da en un momento de creciente agudización de la contienda entre los gobernantes detodas las potencias imperialistas importantes sobre cómo avanzar ante los enormes trastornos y cambios que amenazan con despedazar su orden mundial, todo lo que es resultado del funcionamiento ciego de un sistema económico basado en el saqueo y opresión en todo el mundo y las consecuencias de las acciones políticas y militares que los imperialistas han emprendido para conservar el presente sistema, incluidas las guerras que han librado en Afganistán y el Oriente Medio en los últimos 25 años.

En el presente, en la mayor parte del mundo no existe ninguna fuerza organizada con la necesaria influencia para sacar algo bueno de esta situación para las masas. Las demás respuestas que se ofrecen o constituyen una ilusión o conducirían a horrores peores... o ambas cosas. Lo más urgente es que las personas se organicen en torno a la ÚNICA salida que representa en concreto el camino ADELANTE, lo que se trata de la nueva síntesis del comunismo, y la dirección de Bob Avakian.

http://revcom.us/a/445/3-puntos-sobre-brexit-es.html

miércoles, 8 de junio de 2016

AFGANISTÁN, TRES DÉCADAS DE ÉXODO EN MASA POR INTERVENCIÓN Y OCUPACIÓN IMPERIALISTA

Del Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar:
Afganistán: Tres décadas de éxodo en masa

Periódico Revolución
revcom.us

Lo que se convirtió en la “crisis de los refugiados” en 2015 —cuando comenzó a impactar a Europa— no va a acabar pronto. Cómo manejar sus diferentes aspectos, principalmente cómo impedir la entrada de los refugiados a Europa, sigue siendo una cuestión central en la agenda cada vez que se reúnen los representantes de las potencias imperialistas. ¿Quiénes son estos refugiados, y por qué están tan desesperados por entrar a Europa?

Foto: AP
Afganistán es un ejemplo de cómo las intervenciones y ocupaciones imperialistas han destruido la vida de millones de personas. Este país tuvo el mayor número de refugiados del mundo durante 32 años consecutivos hasta el año pasado, cuando otra guerra reaccionaria impulsada por los imperialistas y otras potencias reaccionarias, cada una en pos de sus intereses particulares, generó más refugiados, esta vez de Siria. De hecho, hoy los refugiados de Afganistán constituyen una cuarta parte de todos los refugiados del mundo. Según cifras de la ONU, 95% de ellos vive en Irán y Pakistán. Arriba, una familia de refugiados afgana que huyó de la guerra en su tierra natal recoge sus pertenencias en Peshawar, Pakistán mientras que las autoridades gubernamentales demuelen los hogares de los refugiados. Muchos refugiados enfrentan la deportación de regreso a Afganistán. 

Del millón de personas o más que entraron a la Unión Europea el último año, 180.000 son de Afganistán, el segundo grupo nacional más grande después de los sirios, que son casi la mitad.

Afganistán es un ejemplo de cómo las intervenciones y ocupaciones imperialistas han destruido la vida de millones de personas. Este país tuvo el mayor número de refugiados del mundo durante 32 años consecutivos hasta el año pasado, cuando otra guerra reaccionaria impulsada por los imperialistas y otras potencias reaccionarias, cada una en posa de sus intereses particulares, generó más refugiados, esta vez de Siria. De hecho, hoy los refugiados de Afganistán constituyen una cuarta parte de todos los refugiados del mundo. Según cifras de la ONU, 95% de ellos vive en Irán y Pakistán.

La diferencia de esta nueva ola de refugiados de Afganistán es que muchos son acomodados, o por lo menos tienen una casa que hipotecar y preparación intelectual. Hay informes de que entre ellos hay mucha gente con empleos públicos o que cursa su último año de estudios universitarios en derecho, ingeniería y otras profesiones. Esto muestra que en Afganistán, casi todos los sectores no tienen esperanzas en el futuro, especialmente la gente joven.

Los individuos de Afganistán que tratan de cruzar a Europa tienen que pasar por Irán y Turquía, ante muchas adversidades, como el arresto, el encarcelamiento y las atrocidades de las autoridades y los guardias fronterizos. Por lo general tienen que pagar grandes sumas de dinero en sobornos. En muchos casos tienen que pagarles a los traficantes unos 3.000 dólares o más por persona. La mayoría no tiene todo ese dinero, así que tienen que vender las pertenencias que han reunido durante toda la vida. Hay informes acerca de que en Kabul y en otras importantes ciudades afganas se ha triplicado el número de tiendas de artículos usados. Es tanta la gente que ha tenido que vender o hipotecar su casa que los precios del mercado inmobiliario se han hundido.


La mayoría de los que cruzan a Europa desde Turquía por las islas griegas viajan en inseguros botes de plástico o madera. De las casi 4.000 personas que han muerto en el Egeo, 800 eran de Afganistán.

Gran parte de los individuos de Afganistán que entra a Europa se dirige a Alemania. En 2015 se registró la llegada ahí de unas 154.000 personas de Afganistán. En un primer momento la cancilleresa Ángela Merkel y los líderes alemanes querían sacar partido de la situación y utilizar a los refugiados para revitalizar algunos de las moribundas aldeas y pueblos del país. Pero esta oportunista bienvenida oficial pronto se convirtió en hostilidad contra los refugiados, que fueron falsamente acusados de llegar a “abusar” del sistema de bienestar social y del pueblo alemán.

Luego de que Estados Unidos y sus aliados imperialistas de Occidente invadieran Afganistán en 2001, y derrocaran al régimen fundamentalista talibán e instalaran el gobierno dirigido por el lacayo escogido a dedo, Hamid Karzai, prometieron reconstruir el país y llevar estabilidad y prosperidad. Pero el pueblo no vio sino guerras, ataques aéreos, incursiones nocturnas, encarcelamiento, tortura y un gobierno corrupto de traficantes de drogas y ex yihadistas respaldados por los países de Occidente. Junto con la pobreza y el desempleo vino el regreso de los cultivos de amapola y un elevado aumento de la adicción a las drogas. Para colmo, el fundamentalismo talibán resurgió como una fuerza poderosa y en constante crecimiento. Según las últimas estadísticas publicadas por la misión de la ONU en Afganistán, el número de civiles heridos o asesinados en el último año fue de más de 11.000, la cifra más alta desde el inicio de la ocupación. Incluso algunos funcionarios estadounidenses, como el director de Inteligencia Nacional James Clapper, creen que “Afganistán está bajo serio riesgo de un colapso político en 2016”.

Según la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán, “la violencia e inestabilidad en 21 de las 34 provincias del país causó el desplazamiento de más de 1,2 millones de afganis en 2015”. Solo una pequeña fracción de ellos ha podido llegar a Europa. Esto invalida el argumento de que los afganis solo se van a Europa en busca de un nivel de vida más alto. La mayoría se fue porque los obligaron a irse. Casi un millón de afganis han sido desplazados internamente o se han ido a Irán y Pakistán. Algunos no pueden irse tan lejos y tienen que aguantar la guerra, la pobreza, el hambre, la inseguridad y los vejámenes del Talibán, el Estado Islámico [ISIS o Daesh], las fuerzas del gobierno y los bombardeos de los imperialistas que tienen también como blanco a pacientes, médicos y enfermeros en los hospitales.

Pero el gobierno alemán y otros gobiernos de Europa occidental consideran a Afganistán como un país seguro, o al menos diferencian entre refugiados de zonas que ellos califican como seguras y los de las zonas inseguras en ese país. Presionan a los refugiados afganis a irse “voluntariamente” negándoles asilo, y amenazándolos con recurrir a la fuerza para devolver gente a un país que durante cuatro décadas ha sido un campo de batalla en la contienda entre imperialistas, y entre imperialistas y otros reaccionarios.

La cifra oficial de refugiados afganis en todo el mundo era ya de 2,6 millones antes de la nueva oleada de refugiados en 2015. Sin embargo la cifra real se calcula en hasta seis millones. Hay cerca de 1,5 millones de refugiados registrados en Pakistán, y se calcula que entre medio millón y un millón más de afganis viven allí de forma ilegal. Cerca de 900.000 están registrados en Irán y unos dos millones viven y trabajan “ilegalmente” allí.

Antes de mediados de la década de 1980, el número de migrantes afganis no era significativo. Sin embargo, tras la ocupación soviética a la que le siguió la intervención de Estados Unidos y otras potencias imperialistas que respaldaron y empoderaron a los fundamentalistas yihadistas, Afganistán se convirtió en uno de los más intensos campos de batalla de la rivalidad entre los dos bloques imperialistas encabezados por los imperialistas yanquis y los socialimperialistas soviéticos (falsos socialistas que sacaron a la Unión Soviética del camino socialista y se convirtieron en imperialistas). Los fundamentalistas de todo el mundo fueron movilizados para combatir a los “impíos” soviéticos en Afganistán. El país se convirtió también en un campo de batalla de la contienda entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos por un lado, con el respaldo de los fundamentalistas sunitas, y por el otro el régimen islámico de Irán, que respalda a los fundamentalistas chiítas.

Al mismo tiempo Afganistán se convirtió en el centro de otra contienda en la región, entre India y Pakistán. Pakistán vio una oportunidad de entrar al campo de juego en respaldo a los imperialistas de Occidente. La islamización de Afganistán servía a los intereses de Pakistán en su rivalidad con India. El respaldo financiero, militar y logístico a diversos grupos fundamentalistas se canalizó principalmente a través de Pakistán. Esto hizo que varias fuerzas yihadistas establecieran sede en Pakistán, los pastunes principalmente en Peshawar, los hazaras y los uzbekos en Quetta. Al auge de estos grupos le siguió la partida en masa de miles de afganis.

A medida que la intensificación de la guerra y la destrucción iban dejando a millones sin hogar, empezó un éxodo más masivo. Se calcula que cerca de un millón se desplazaron a otras zonas de Afganistán, mientras que tres millones huyeron al vecino Pakistán y una cantidad similar a Irán. Muy pocos afganis huyeron a países occidentales salvo Canadá, donde la inmigración se limitó a unas 4.000 personas.

La mayoría de los que dejaron Afganistán y su hogar pensaban que su partida era temporal, esperaban volver pronto a casa y reiniciar su vida normal. Pero estas ideas estaban desconectadas de los intereses y fines de los imperialistas y otras fuerzas reaccionarias en la región. La guerra en Afganistán continuó, y continúa hoy. Inclusive cuando las fuerzas armadas soviéticas se retiraron de Afganistán y el régimen prosoviético de Najibulaj fue derrocado, la guerra no terminó.

Durante ese período era ostensible el efecto a largo plazo de lo que los imperialistas y las potencias reaccionarias regionales habían hecho en Afganistán. Se inició una guerra entre diferentes grupos fundamentalistas yihadistas. Las diferencias se basaban no solo en los intereses inmediatos de los diferentes líderes yihadistas sino también en las diferencias entre sunitas y chiítas, entre las diferentes etnias en Afganistán y diferencias reaccionarias de otra índole, y obviamente en el respaldo que obtenían de Pakistán, Arabia Saudita, Irán, India y los imperialistas de Occidente.

La guerra civil entre caudillos militares en 1992-1996 destruyó Kabul y tuvo un efecto devastador en la población. No se puede olvidar la crueldad con que los grupos mutuamente hostiles actuaron contra gente de otras etnias. La guerra civil dividió a la población a partir de diferencias reaccionarias, un producto de las semillas sembradas por los imperialistas y las fuerzas reaccionarias de la región.

En un momento los principales caudillos militares pastunes se reunieron en torno a Gulbuddin Hejmaytar, un notorio caudillo militar respaldado por Pakistán y los sauditas, que combatió al actual gobierno de Afganistán. Hay informes de que en las últimas semanas él ha empezado a negociar con el gobierno para ser parte de la estructura de poder. Los principales yihadistas no pastunes se aglutinaron en la Alianza del Norte encabezada por Burhanuddin Rabbani (asesinado por los talibanes hace dos años) y Ahmad Shah Massoud (asesinado por Al Qaeda el 9 de septiembre de 2001). Esta situación no alentó a ninguno de los refugiados en Irán y Pakistán a volver a casa. Y si lo hicieran, muchos tendrían que huir otra vez, como lo hicieron muchos nuevos refugiados.

Los fundamentalistas extremos del Talibán llegaron al poder con el respaldo militar, financiero y político de Pakistán y el respaldo indirecto de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y el silencio de Estados Unidos. Impusieron uno de los regímenes islámicos más hostiles contra la población y en particular reforzaron la opresión de la mujer y de las nacionalidades no pastunes. No sorprende que la mayoría de los refugiados afganis en el exterior se quedaran donde estaban, a pesar de la presión de las autoridades del país de acogida. Solo unos pocos miles se fueron a Occidente, de nuevo principalmente a Canadá.

Luego del colapso del Talibán, muchos de los seis millones que huyeron a Irán y Pakistán planeaban volver a su país. Pero pronto fue claro que la ocupación significaría guerra contra la población, y eso en últimas hizo que la influencia del Talibán fuera más fuerte. Aunque algunos refugiados en Pakistán e Irán volvieron a casa, fueron reemplazados por nuevos refugiados. Lo que empezó a cambiar fue su destino de llegada, ya no estaban limitados principalmente a Irán y Pakistán, sino a los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Australia y Europa. Para 2014, según cifras de la ONU, había más de 300.000 refugiados en los EAU, 150.000 en Alemania, 90.000 en Estados Unidos, 56.000 en Reino Unido, 20.000 en Australia, 20.000 en Austria y muchos más en una lista de cada vez más países.

Los refugiados afganis en Irán y Pakistán están bajo una presión tremenda, permanentemente enfrentan arrestos y deportación, en particular esos dos o tres millones de refugiados que no están registrados. Los informes indican que a los refugiados afganis arrestados al azar los pueden llevar a la frontera y deportarlos a menos de que acepten combatir en Siria. Muchos de los que no están registrados carecen de asistencia básica de salud y sus hijos de la educación. Incluso los que están registrados tienen restricciones para circular libremente.

Los refugiados en Pakistán también están bajo presión financiera y política. En toda su estadía han enfrentado serios hostigamientos y ataques terroristas. Por ejemplo, a una conmemoración religiosa en Quetta, organizada por la minoría étnica hazara, que principalmente es chiíta, la atacaron unos fanáticos sunitas en 2003, quienes mataron y dejaron heridos a muchos participantes. En diciembre de 2014, el Talibán pakistaní atacó una escuela en Peshawar, y mató a más de un centenar de niños. Luego de estos ataques los refugiados afganis en Pakistán han enfrentado una mayor hostilidad del gobierno, y les ha dicho con frecuencia que regresen a su país.

No es raro que los políticos y comentaristas de Occidente caractericen a Afganistán como un lugar con una guerra interminable, un país de fundamentalistas islámicos, atraso, tribalismo y caudillismo. Como si la población de Afganistán fuera culpable de su propio sufrimiento. Pero ¿quién es el responsable de tal situación y quién ha avivado la continua guerra y el éxodo de millones? Los imperialistas son responsables de lo que sufre hoy la población de Afganistán, tanto la guerra como la arremetida del fundamentalismo religioso.

Continuará la salida de refugiados de Afganistán y de otras partes devastadas por las guerras impulsadas por el imperialismo y por el funcionamiento del sistema imperialista. Las medidas para impedir la entrada de refugiados como la deportación o los acuerdos con el régimen de Erdogan en Turquía pueden tener un efecto, pero la crisis nunca acabará mientras el mundo siga organizado como lo está hoy. La “crisis de los refugiados” es una crisis del sistema imperialista global y solo se le puede poner fin de forma que beneficie los intereses de los pueblos del mundo poniéndole fin al sistema imperialista y sus brutales guerras de ocupación, a los regímenes represivos y dependientes del imperialismo y a la globalización imperialista de la economía del planeta que en vez de satisfacer las necesidades de los habitantes del mundo, los obliga a huir para sobrevivir.

http://revcom.us/a/441/awtwns-afganistan-tres-decadas-de-exodo-en-masa-es.html

lunes, 6 de junio de 2016

LA POLÍTICA IMPERIAL E INJERENCISTA DE ESTADOS UNIDOS, LA MAYOR AMENAZA PARA LOS PUEBLOS

Estados Unidos y su política injerencista global


Estados Unidos ha basado su política injerencista en la supuesta lucha por la libertad y democracia, mientras que tiene unas 800 bases militares en todo el mundo.

La constante injerencia e intervencionismo de Estados Unidos en el mundo obedece a una ideología impuesta desde sus primeros días como nación, en los tiempos de la colonia y posguerra de independencia; el Gobierno se basó en el pensamiento del “Destino Manifiesto” para invadir y actuar contra otras naciones.

La filosofía del “Destino Manifiesto” se basa en la convicción de que Dios eligió a Estados Unidos para ser una potencia política y económica, una nación superior al resto del mundo. La forma de demostrarlo era “extenderse por todo el continente”.

La expansión territorial y la concepción imperialista de Estados Unidos se asienta en el siglo XIX. A lo largo de ese período compran o pelean con otros países; en América del Norte desplazan o exterminan a sus pueblos indígenas, esclavizan o guerrean entre ellos, intervienen e invaden Puerto Rico, Cuba, Nicaragua, México, Panamá y las Islas Vírgenes.

Para el periodista y analista político colombiano, Jon Restpo la razón de la injerencia e intervencionismo de Estados Unidos ha cambiado con el tiempo. “Para el siglo XIX se basó en la lucha contra la piratería, posteriormente usaron la excusa de cuidar a los ciudadanos e interés estadounidenses”.

“Tras la II Guerra Mundial, Estados Unidos usó de enemigo al comunismo para intervenir en Latinoamérica y en las naciones de Asia (Vietnam, Corea); posteriormente a mediados de los años 80 y 90 el intervencionismo se escudó en la lucha contra el narcotráfico; por último la guerra contra el terrorismo es la nueva excusa de EE.UU. para su política injerencista”, añadió el analista.

El intervencionismo de Estados Unidos consta de tres puntos: el control político, la amenaza y chantaje económico y la presencia de bases militares y soldados para mantener o derrocar gobiernos.

Para Restpo el papel de las embajadas ha sido fundamental en la política injerencista e intervencionista de Estados Unidos al conspirar y realizar operaciones contra los gobiernos de países soberanos e independientes. Los embajadores, a su juicio, hacen el papel de virreyes.

Estados Unidos en América Latina

En entrevista para el canal Venezolana de Televisión (VTV), el analista internacional Roso Grimau indicó que Estados Unidos ha perpetrado al menos 160 acciones injerencistas contra gobiernos latinoamericanos y caribeños.

Grimau explicó que con la llamada Doctrina Monroe “Estados Unidos estableció su falsa moral para atribuirse ser el juez de los pueblos del mundo, hacer intervenciones armadas y a través de ello lograr apoderarse de las riquezas de otros países”.

Desde principios del siglo XIX Estados Unidos ha llevado a cabo acciones intervencionistas en la región. Las acciones han variado y evolucionado con el paso de los años y han pasado de defender los intereses económicos y políticos hasta el apoyo de dictaduras de derecha en la región.

Entre 1970 y 1980 Estados Unidos organizó y coordinó la llamada “Operación Cóndor” que fue un plan represivo coordinado entre los servicios de inteligencia de las dictaduras que gobernaban países del Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia).

En la actualidad, Estados Unidos ha cambiado nuevamente su manera de actuar en la región al promover e impulsar planes desestabilizadores y llamar a la desobediencia civil, que es manipulada por los medios de comunicación hegemónicos.

Un claro ejemplo de la injerencia la observamos actualmente en Venezuela, Bolivia y Ecuador, gobiernos de corte social y progresista que son víctimas de los planes de EE.UU.
Estados Unidos en el mundo

El analista internacional, Juan Francisco Coloane, aseguró en entrevista exclusiva para teleSUR que Estados Unidos “es el país desestabilizador en el mundo con el fin de lograr una supremacía global ahora llamada imperialismo”.

El uso de las fuerzas de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN por su sigla en inglés) por parte de EE.UU. ha extendido su dominio e injerencia en los países del este de Europa, como medida para imponer presión a Rusia.

Irak, Libia, Afganistán y Siria son solo cuatro países en los que Estados Unidos ha intervenido para apoderarse de los recursos naturales o mantener su dominio militar. Washington ha usado a países aliados como Arabia Saudita, Turquía, Israel y Qatar para extender su dominio en la región del medio oriente.

La presencia de bases militares en Filipinas, Japón, Corea del Sur como factor de provocación a Rusia y China, situación que ha sido denunciado por los gobiernos rusos y chinos. Los ejercicios navales de EE.UU. con sus aliados en el Pacífico han servido para crear tensiones en la región.

Estados Unidos tiene unas 800 bases militares en todo el mundo. La mayoría fueron instauradas en el período de la Guerra Fría, que terminó hace unos 25 años, pero las bases aún permanecen.

Las bases están distribuidas por todo el mundo en lugares que Estados Unidos considera estratégicos o “peligrosos para su seguridad y pueden convertirse en punto de partida para conflictos bélicos”.

América Latina no es solo una región rica en biodiversidad, sino también vital en cuanto a seguridad militara con la frontera sur, su punto más vulnerable y también una plataforma fundamental para la proyección de poder.

A organizaciones como la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) le preocupa la militarización de América Latina auspiciada por Estados Unidos, que consiste principalmente en el cercado de la región.

Señalan que el objetivo de Occidente es asegurar la zona para acuerdos económicos y el libre desarrollo de macro proyectos a través de la consolidación “del que sería el bloque económico más importante del mundo”.

“A través de todas las bases que ellos tienen en Centroamérica, Perú, Chile, Las Malvinas, y el intento en argentina cerca completamente el continente porque controlan el acceso a los océanos”, explicó para teleSUR Elsa Bruzzona, profesora de historia y especialista en geopolítica.

Mauricio Macri, presidente de Argentina desde diciembre de 2015, abrió las puertas a la militarización del país y anunció que EE.UU. instalará dos bases militares en zonas estratégicas e importantes de Argentina: una en el norte del país, en Triple Frontera, y la otra, en la provincia sureña de Tierra del Fuego.

En una política totalmente opuesta, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner impidió en 2012 la instalación de una base del Comando Sur de los Estados Unidos en la provincia del Chaco, en el norte del país.

Estados Unidos retiró en 2009 su base militar en Manta (norte de Ecuador) -por indicación del Gobierno ecuatoriano- después de 10 años de operaciones, supuestamente “contra el narcotráfico”. El convenio, firmado en 1998 por el entonces presidente Jamil Mahuad, autoriza a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos utilizar esta base para operaciones relacionadas con la lucha contra el narcotráfico. Un año después se registró el golpe de Estado.

BBC | Telesur | La Jornada
http://www.librered.net/?p=44984

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | JCPenney Coupons