Editorial, Emancipación N° 1040 –
1. Autoritarismo tecnológico y militarismo global
La semana que termina confirma que vivimos una crisis epocal descrita por Robinson: el capitalismo global se reinventa como Estado policiaco digital, donde algoritmos y corporaciones deciden sobre la vida y la muerte. La masacre en Minab, Irán provocada, es símbolo brutal de la necropolítica contemporánea del imperio: máquinas que ejecutan órdenes sin conciencia, mientras Palantir y Rheinmetall convierten la vigilancia y la guerra en negocio; Alemania repite viejos fantasmas, rearma su ejército a costa del bienestar social, y Estados Unidos extiende su diplomacia del chantaje desde Cuba hasta Colombia, desde Ormuz hasta el estrecho de Taiwan, atrapado en el colapso del petrodólar frente al ascenso del petroyuan. El petrodólar se desploma (46% de reservas mundiales), mientras el petroyuan emerge con fuerza gracias a China y Rusia. El nuevo plan antidrogas de EE.UU. pone el foco en el fentanilo, pero mantiene la lógica de militarización regional y global.
En América Latina, la manipulación electoral se perfecciona con el Proyecto Júpiter en Colombia: coerción empresarial, desinformación digital y estigmatización mediática para imponer candidaturas funcionales al poder como es el caso de Paloma Valencia y neutralizar a Iván Cepeda. Actores internacionales como el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernándes, y los audios comprometedores, con Milei y la derecha se convierten en piezas de la política imperial para desestabilizar los gobiernos de México y Colombia. La estrategia de miedo y estigmatización recuerda los mecanismos del fascismo clásico, ahora reciclados en influencers y campañas mediáticas.
El acuerdo UE‑Mercosur reactiva la vieja lógica de dependencia: exportar materias primas a cambio de subordinación estructural, mientras el Amazonas se acerca peligrosamente a un punto de no retorno. La explotación se sostiene sobre la invisibilización del trabajo de cuidados y la doble carga de las mujeres, recordándonos que la dominación no es solo económica, sino también social y cultural.
3. Estados
Unidos y el imperio en crisis
El pensamiento de Karl Marx sigue vigente: conectar explotación periférica con acumulación en los centros de poder.
La irrupción de China como potencia tecnológica multipolar rompe el monopolio de Silicon Valley y abre la posibilidad de que la IA sea herramienta de conciencia de clase.
Frente al colapso democrático y ecológico, la tarea es clara: resistencia, memoria y creación colectiva.
Para la Revista EMANCIPACIÓN no solo la denuncia es parte de la actual lucha, sino que ésta se establece en todos los ámbitos de la cultura. La ciencia y la tecnología revelan horizontes de resistencia y son los pueblos que deben igualmente, batirse con los instrumentos científicos, tecnológicos y culturales para hacer frente a la dominación. La ciencia descubre y redescubre la realidad despojando el conocimiento de mitos y prejuicios que la ocultan o tergiversan, algunos de estos avances se constituyen en piezas de nuevas reconstrucciones y develaciones de lo que llamamos realidad y se resumen en:
- Entre
lo invisible y lo tangible: La ciencia desmitifica lo “sobrenatural”
mostrando que las ondas infrasónicas generan sensaciones de inquietud que
antes se atribuían a fantasmas. La explicación material de lo intangible
revela cómo la percepción humana está atravesada por la técnica y la
biología.
- La
salud como campo de disputa: La distimia, silenciosa y persistente,
expone la fragilidad de los cuerpos bajo el peso de la genética y el
trauma. Al mismo tiempo, innovaciones como el dispositivo DOT para la
depresión resistente y los parches de seda para el ictus muestran que la emancipación
también se juega en la frontera de la neurociencia y la medicina
regenerativa.
- Tecnología
y sostenibilidad: Chips ultracompactos de óxido de hafnio y baterías
acuosas con vida útil de tres siglos anuncian un futuro donde la
eficiencia energética redefine la relación entre humanidad y entorno. Pero
la pérdida de la oscuridad global y el ciclo del metano en los océanos nos
recuerdan que cada avance técnico puede generar nuevas amenazas si no se
gestiona con responsabilidad.
- Horizontes
evolutivos: Desde las Margaritas Gigantes de Galápagos hasta la
hipótesis del “cerebro primero” en la explosión cámbrica, la biología
contemporánea revela que la vida es un proceso dinámico, capaz de
reinventarse. La flexibilidad del código genético y la maleabilidad de los
aminoácidos cuestionan las certezas clásicas y abren la puerta a nuevas
interpretaciones de la historia de la vida.
- Salud
pública y alerta global: El brote de hantavirus en un crucero europeo
recuerda que la interconexión planetaria también transporta riesgos
mortales. La prevención y la gestión colectiva son indispensables frente a
amenazas que no reconocen fronteras.
- El
cosmos como escenario político‑científico: La propuesta del “QBox” y
el ajuste fino de las constantes físicas muestran que incluso la
estructura del universo está en debate. La emancipación no es solo social:
también es epistemológica, un cuestionamiento de las bases mismas de la
realidad.
La neurociencia avanza con dispositivos como el DOT para la depresión resistente y parches de seda para el ictus, mostrando que la salud es también un campo de disputa emancipadora. Los chips de óxido de hafnio y las baterías acuosas de larga duración anuncian un futuro energético distinto, aunque advierten que cada innovación puede convertirse en amenaza si no se gestiona con responsabilidad. La biología contemporánea, desde las Margaritas Gigantes de Galápagos hasta la hipótesis del “cerebro primero”, nos recuerda que la vida es reinvención permanente, capaz de desafiar certezas y abrir nuevas interpretaciones.
Incluso el cosmos se convierte en
escenario político‑científico: el “QBox” y el ajuste fino de las constantes
físicas cuestionan las bases mismas de la realidad. La emancipación,
entonces, no es solo social ni ecológica: es también epistemológica, un desafío
a los dogmas que sostienen la dominación.
La Redacción E.O
