DOSSIER:
Estudiantes y profesores protestaron contra los recortes en Educación en todo Brasil
Estudiantes y profesores protestaron contra los recortes en Educación en todo Brasil
1. Primera revuelta masiva contra Jair Bolsonaro
En las concentraciones primaron los llamados a la unidad de los gremios, partidos y movimientos para resistir los embates a la enseñanza del gobierno.
Dario Pignotti
En Río, la manifestación contra los recortes en Educación fue multitudinaria.
Desde Brasilia
Estudiantes y profesores encabezan la primera revuelta masiva contra Jair Bolsonaro en los 27 estados brasileños. Una multitud ocupó más de seis cuadras de la Avenida Paulista, en el centro de San Pablo. Primaron los discursos en favor de la unidad de las organizaciones gremiales, partidos y movimientos para resistir el ataque del régimen contra la educación. Una de las ovaciones fue dedicada a una maestra jubilada de 96 años que saludó al público desde el palco montado junto al Museo de Arte de San Pablo. La consigna “Bolsonaro que papelón hay plata para las milicias y no para la educación” (traducción libre para ajustar la rima) fue coreada en San Pablo y Río de Janeiro. El paro coincidió con un nuevo coletazo del escándalo que vincula a un hijo del presidente con las “milicias” paramilitares. Entre trompetas, carros con altoparlantes y petardos, fueron repudiados el recorte del presupuesto educacional y la reforma previsonal.
Por la mañana se realizó una concentración en la Universidad de San Pablo (USP), la más importante del pais, cuyos participantes luego se trasladaron a pie (7 kilómetros) hasta la Avenida Paulista. “Libros sí, armas no” y “Fuera, fuera (Bolsonaro)”.
El paro tuvo alto acatamiento en la USP, la Universidad Estadual de San Pablo y la Universidad de Campinas. las más importantes del sistema público. También pararon algunas cátedras de la Universidad Católica, privada, con una larga tradición de enfrentamiento a la dictadura militar.
En Río de Janeiro la protesta se concentró, bajo una lluvia persistente, en la plaza de la Candelaria y de allí las columnas se trasladaron a la Central do Brasil.
El primer balance indica que en la mayoría de las provincias hubo cese de actividades en las universidades, escuelas primarias y secundarias sumadas a concentraciones muy concurridas. No fue un día de lucha sectorial sino de defensa de la educación por parte de amplios sectores como lo demostró la presencia de padres de chicos de escuelas primarias y secundarias.
La bronca popular comenzó a crecer desde hace semanas: el seis de mayo estudiantes de colegios secundarios, padres y profesores de colegios secundarios de Río protestaron frente al Colegio Militar donde Bolsonaro prometió abrir más escuelas de ese tipo y ensalzó la formación castrense.
Ayer una de las primeras concentraciones se realizó en Brasilia a partir de las 10 de la mañana cuando miles se reunieron en torno a la estructura semiesférica del Museo de Arte y de allí partieron hacia el Congreso.
“Esta marcha es una victoria para los trabajadores porque es el primera que se le planta de frente a un gobierno debilitado por los escándalos. Salimos fortalecidos para la huelga general del 14 de octubre” declaró a PáginaI12 Claudio Lorenzo, secretario general de la Asociación de profesores de la Universidad de Brasilia.
“Este es un gobierno que tiene todas las características de los fascistas. El presidente y el ministro de Educación (Abraham Weintraub), son dos oscurantistas, están contra el saber crítico, atacan a los universitarios por puro macartismo”.
“Bolsonaro se dio un tiro a sí mismo haciendo provocaciones contra los universitarios que al final unificaron a la izquierda y el centro. Tenemos junto a nosotros profesores que apoyaron el impeachment contra Dilma que ahora están apoyando el paro”, acotó el profesor y gremialista Lorenzo.
La columna donde había banderas de la Unión Nacional de Estudiantes, del PT, y otras fuerzas de izquierda ocuparon los seis carriles de la avenida principal de la capital, el Eixo Monumental, junto al cual se encuentran los ministerios.
“La orden es que nadie se pare frente al Ministerio de Educación porque están las tropas federales, sabemos que el gobierno quiere reprimir y va tratar de infiltrarnos con provocadores”, explica el gremialista Lorenzo.
Bolsonaro y el ministro de Justicia, el ex juez de Lava Jato Sergio Moro, firmaron un decreto para movilizar la Guardia Nacional de Seguridad Pública para ocupar el centro de Brasilia desde las movilizaciones de los pueblos indígenas, de hace dos semanas, hasta el acto de este miércoles.
El capitán retirado y jefe de Estado viajó ayer por segunda vez en menos de dos meses a Estados Unidos. Aterrizó en Dallas poco después del mediodía hora de Brasilia, cuando unos 50 mil manifestantes (según los sindicatos) llegaban al cantero ubicado frente al Parlamento.
Atacó a los estudiantes y profesores con la misma virulencia mostrada hace un mes cuando dijo que las universidades no son lugares para albergar “militantes” y que haría lo posible para que éstos sean expurgados.
Los que participaron en el paro “son idiotas útiles usados como masa de maniobra por una minoría” dijo en Dallas antes de ir a un encuentro con el ex presidente George W. Bush.
Bolsonaro optó por viajar a esa ciudad tejana luego de dejar sin efecto una visita a Nueva York para evitar las protestas de ambientalistas y la comunidad LGBT.
En París unos cincuenta brasileños y algunos estudiantes franceses se sumaron al repudio contra el régimen de extrema derecha. La voz cantante del acto la tuvieron becarios preocupados con la posibilidad de que el ajuste los deje sin recursos para concluir sus doctorados, mayoritariamente en ciencias humanas, el área hacia donde Bolsonaro dirigió sus críticas más desatinadas.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/194022-primera-revuelta-masiva-contra-jair-bolsonaro
Brasil
2. Un país movilizado contra la barbarie
Fernando de la Cuadra

Las manifestaciones del 15 de mayo marcan el inicio de un ciclo de resistencia al (des)gobierno que existe actualmente. Luego de anunciar un corte del 30 por ciento del presupuesto de las Universidades Federales, una onda de rechazo a esta medida se propagó rápidamente por todo el territorio. El propio Bolsonaro viendo la antipatía que causaba esta decisión del ejecutivo, decidió llamar al Ministro de Educación, Abraham Weintraub, para solicitarle que echara pie atrás en esta resolución. Sin embargo, poco después desde la propia Casa Civil se declaraba que la disminución de gastos en educación continuaba vigente.
Un inventario interminable de imágenes que se han difundido por las redes y medios audiovisuales, muestran que las adhesiones a las movilizaciones en defensa de la educación fueron multitudinarias en decenas de ciudades de Brasil. Suman cientos de miles, especialmente jóvenes, los que participaron en las marchas por los diversos rincones del país. No solo las personas se manifestaron en los principales centros urbanos, sino que también hubo concentraciones en localidades pequeñas y apartadas. Bolsonaro dijo simplemente que eran “idiotas útiles, al servicio de una minoría aprovechadora izquierdista”. Está claro que el idiota es justamente aquel que no quiere ver lo que salta a simple vista, la enorme expresión de descontento con los rumbos de la educación y de un conjunto de materias que solo vienen a sumarse al creciente malestar provocado por las políticas obtusas y caóticas de un gobierno que – como señalábamos en otra materia- es una nave que ha perdido el rumbo.
No solo en el ámbito educacional es donde el gobierno actúa de manera errática, sino que su administración completa es un fiasco. Con una total subordinación a los intereses de Estados Unidos, la inserción de Brasil en el plano externo está marcada por la ausencia de soberanía y por un papel intrascendente en los foros internacionales. Lejos ha quedado el proyecto de fortalecer el bloque de los BRICS como alternativa a la hegemonía del eje Estados Unidos-Unión Europea. Su poca amigable política comercial con China, siguiendo las recomendaciones de Trump, va a comprometer indudablemente la capacidad del país de seguir exportando su producción hacia uno de sus principales mercados. En materia ambiental, el país viene experimentando un retroceso evidente en la defensa del patrimonio natural y en la contención de la desforestación de la región amazónica. Y con escasa inversión en el campo de la ciencia y la innovación tecnológica, Brasil se encuentra en un franco retroceso, dependiendo casi exclusivamente de la explotación de sus materias primas sin ningún valor agregado.
En poco tiempo de mandato, el gobierno viene acumulando una cadena interminable de errores que hasta sobrepasa las peores previsiones que se tenían sobre él. Inclusive algunos analistas ya han acuñado el nombre de “República del tiro en el pie” para expresar la tendencia hacia el descalabro intencionado que parece inspirar al ejecutivo. Ello se está reflejando en la sucesión de derrotas que viene acumulando el gobierno en el Congreso, perdiendo sistemáticamente el apoyo de los partidos que formaban su base aliada.
Su última medida ha sido pedirle a la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) que investigue la vida de rectores y decanos de las Universidades Federales, generando automáticamente una ola de rechazo por parte de muchas entidades de derechos humanos y de los diversos estamentos universitarios.
Ante este escenario, una nueva manifestación ha sido convocada por la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) para el día 30 de mayo y para el 15 de junio se ha programado una protesta nacional contra la Reforma del Sistema Previsional. Es una lucha de largo aliento, pero la tendencia es que la secuencia de movilizaciones, huelgas y paros se vaya robusteciendo en un incesante “in crescendo”, demostrando que es cada vez más vehemente el anhelo de millones de ciudadanos por construir una nación diferente. La derrota en las calles del gobierno de ultraderecha parece, como nunca, un camino sin retorno.
Fernando de la Cuadra
Doctor en Ciencias Sociales. Editor del Blog Socialismo y Democracia.
