
Trump lanza una 'guerra en el espacio' contra Rusia y China
Alfredo Jalife-Rahme
Tres días después del 73 aniversario del bombardeo nuclear lanzado por EEUU contra Hiroshima y el mismo día del onomástico de su lanzamiento de otra bomba nuclear sobre Nagasaki, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, anunció ante el Pentágono la creación de una Fuerza Espacial.
En un discurso muy duro contra las supuestas amenazas de Rusia, China, Corea del Norte e Irán en el espacio, Mike Pence envió al Congreso una iniciativa para crear una sexta rama militar, Fuerza Espacial, con el fin de contener específicamente a Rusia y a China.

Pence explicó que esta nueva Fuerza Espacial se debe a la creciente competencia y a las amenazas de Rusia y China, por lo que EEUU debía asegurar su "dominio" en el espacio como "el nuevo gran capítulo en la historia de las fuerzas armadas, para prepararse para el próximo campo de batalla".
El presidente Trump celebró el anuncio de Pence con un tuit: "Vamos con todo con la Fuerza Espacial".
Llamó la atención que Trump no haya hecho el anuncio quizá debido a no desear empeorar su relación personal con Vladímir Putin, a quien, por otro lado, le propinó a su país una nueva oleada de sanciones.
Según Pence, Rusia, China, Corea del Norte e Irán "buscan interrumpir los sistemas espaciales de EEUU y desafiar su supremacía como nunca antes". Sin aportar prueba alguna, alegó que "han estado trabajando para llevar nuevas armas de guerra al espacio".
En forma específica, Pence acusó a Rusia de desarrollar láseres en el espacio para interrumpir los sistemas espaciales de EEUU, mientras que China ha exhibido su capacidad para rastrear y destruir satélites con misiles: "ambos, China y Rusia, han conducido actividades altamente sofisticadas en órbita que pueden permitirles maniobrar sus satélites en estrecha cercanía a los de EEUU".

Los satélites proveen espionaje, comunicaciones y navegación que son fundamentales para la economía y los militares y EEUU se ha vuelto cada vez más dependiente de sus satélites que no son fáciles de proteger como antaño.
Existe mucha desinformación de las agencias de espionaje de EEUU que citan sin demostración fehaciente que Rusia y China prosiguen el desarrollo de armas antisatelitales de carácter "no destructivo y destructivo" para ser usadas en una guerra a futuro, sin contar los abultados "ciberataques" que pudieran paralizar la tecnología satelital que dejaría sin amparo a las fuerzas de combate carentes de comunicaciones electrónicas o del posicionamiento de su geolocalización.
El Gobierno de EEUU ha solicitado al Congreso en su próximo presupuesto de febrero 8.000 millones de dólares para los siguientes 5 años con el fin de que la nueva rama del Ejército, que sería la sexta —junto al Ejército de tierra, la Aviación, la Armada, el cuerpo de marines y los guardacostas—, sea operativa en el 2020.
Para un proyecto de esta magnitud, Trump solicita la tercera parte de lo que costaría 'su muro' con México, primordialmente proyectado en la frontera con Texas, gobernado por el Partido Republicano.
Según Deutsche Welle, "su creación no es un hecho, ya que debe ser aprobada por el Congreso y el concepto ha recibido cierto escepticismo por parte de legisladores y funcionarios de Defensa que desconfían del costo y de la burocracia añadida".
El medio alemán categoriza cuatro puntos:
- La creación de un 'Comando del Espacio', en similitud a los otros comandos que mantiene EEUU en el mundo;
- La 'especialización' de las tropas;
- La creación de una 'Agencia Espacial', cuyo objetivo sería la "investigación e innovación" y
- Un nuevo subsecretario de Defensa para el Espacio, que sería un civil.
Según Le Monde, "el espacio se encuentra actualmente bajo la responsabilidad de la Fuerza Aérea de EEUU", por lo que la Administración Trump considera que crear una nueva rama permitirá desbloquear mayores recursos.

© REUTERS / KEVIN LAMARQUE
Ha sido intrépida la voltereta del secretario de Defensa, James Mattis, quien el año pasado en una carta dirigida al Congreso indicó que "no deseaba agregar un servicio separado", lo cual crearía una nueva burocracia muy costosa.
Un año después, Mattis declaró estar a favor de la creación de un nuevo comando militar para el espacio sin especificar su adhesión a una 'sexta rama'.
Para Mattis, el espacio es parte del "interés vital nacional".
Desde el pasado junio, Trump afirmó junto con los miembros del Consejo Nacional del Espacio (NSC, por sus siglas en inglés) que "no es suficiente tener una presencia estadounidense en el espacio cuando se trata de defender a EEUU", sino que se trata del "dominio estadounidense en el espacio", como "sexta rama de las fuerzas armadas".
Existe resistencia del alto mando militar y escepticismo en el Congreso. Pero quienes apoyan la nueva fuerza en el espacio alegan que "Rusia y China han creado ramas militares separadas para sus respectivas operaciones en el espacio y ambos desarrollan armas antisatelitales y de guerra electrónica".
El Ejército de EEUU ostenta un Comando del Espacio bajo el mando de la Fuerza Aérea, en Peterson Air Force Base, Colorado.
El nuevo Comando desligado de la Fuerza Aérea tendría 30.000 empleados con sus actividades unificadas.

La Agencia de Desarrollo Espacial tendrá la tarea de desarrollar y adquirir nuevas capacidades, mientras que la Fuerza de Operaciones en el Espacio servirá para reclutar, entrenar y retener personal como ingenieros, científicos y expertos en espionaje.
El senador demócrata por Florida, Bill Nelson, miembro del Comité de los Servicios Armados del Senado ha declarado que la nueva rama "costaría demasiado dinero y duplicaría las tareas", mientras que el senador republicano por Oklahoma, James Inhofe, comentó en junio pasado que se encuentra vacilante para crear una Fuerza Espacial enteramente separada.
Más allá de que el Gobierno de Trump sortee el obstáculo en el Congreso y en la opinión pública —que reclama mayor asignación de recursos al gasto médico y social, en lugar de la militarización del espacio—, no se puede soslayar la existencia del Tratado del Espacio Sideral, del que forma parte EEUU desde 1967, además del Reino Unido y la ex-URSS y que prohíbe a los países la militarización del espacio, además de impedir el establecimiento de bases militares en la luna y en otros cuerpos celestiales.
Este Tratado prohíbe la colocación de armas de destrucción masiva en la órbita terráquea cuando el espacio sideral no es sujeto de la apropiación nacional o al reclamo de soberanía mediante su uso u ocupación.

© SPUTNIK / ROSCOSMOS
Un grave problema radica en que EEUU se ha negado a continuar con otros tratados y hasta acuerdos multilaterales, como fue el caso del acuerdo nuclear que consiguió Obama en forma creativa con Irán.
Hasta ahora, Pekín, motivo de la feroz guerra comercial empezada por Trump, no ha comentado la nueva amenaza de EEUU en el espacio.
Tampoco el Gobierno ruso ha reaccionado hasta ahora de forma oficial a las acusaciones del vicepresidente, Mike Pence, debido a que en Rusia están más pendientes, por el momento, de la nueva tanda de sanciones asfixiantes que han provocado la caída de su bolsa y la devaluación de su divisa, el rublo.
La escalada de sanciones tanto de la Administración Trump como de los halcones del Congreso —alebrestado por los pugnaces senadores John McCain y Lindsey Graham, del Partido Republicano, y Bob Menendez, del Partido Demócrata— están orillando a una guerra con Rusia, según el anterior representante texano del Partido Republicano, Ron Paul.
El siguiente paso ominoso sería la militarización del espacio por EEUU: el único país que ha lanzado dos bombas nucleares sobre poblaciones civiles en la historia de la humanidad.
Fuente: https://mundo.sputniknews.com/firmas/201808101081112899-espacio-fuerza-espacial-pentagono-eeuu-rusia-china-guerra/
Estados Unidos anunció la creación de una nueva rama de las fuerzas armadas para vigilar el espacio
Trump da inicio a una guerra de las galaxias
“La paz llega sólo a través de la fuerza”... “En el dominio del espacio exterior, Estados Unidos será esa fuerza en los años por venir”
El objetivo de la Casa Blanca, que ya ha solicitado al Congreso que destine un total de 8000 millones de dólares a lo largo de los próximos años para llevar adelante el proyecto, es que estas nuevas tropas estén operativas en 2020.

EE.UU. anunció la creación de una nueva rama de las fuerzas armadas para vigilar el espacio.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos presentó ayer su recomendación para la creación de una nueva rama de las Fuerzas Armadas cuya misión será garantizar el dominio estadounidense en el espacio, una medida que aún debe contar con el visto bueno del Congreso.
En el documento de 15 páginas enviado al Capitolio, el Pentágono detalla las medidas a seguir para establecer la llamada Fuerza Espacial, que de convertirse en una realidad sería la sexta rama de las Fuerzas Armadas estadounidenses, al mismo nivel que los Ejércitos de Aire y Tierra, la Armada, la Infantería de Marina y la Guardia Costera.
El objetivo de la Casa Blanca, que ya ha solicitado al Congreso que destine un total de 8.000 millones de dólares a lo largo de los próximos años para sacar adelante el proyecto, es que estas nuevas tropas están operativas en 2020. Para ello, la propuesta contempla, en primer lugar, la creación del Comando del Espacio, que será en última instancia el aparato responsable de este nuevo ejército.
A continuación, aboga por el comienzo de las tareas de formación de soldados de carrera, procedentes de las otras ramas del ejército y que serán “entrenados, promocionados y mantenidos como profesionales de la guerra espacial”, se explica en el documento enviado al Capitolio.
Además, el Pentágono recomienda la creación de una Agencia Espacial, cuya función será trabajar en la investigación e innovación necesarias para poder llevar a cabo la misión de defender los intereses estadounidenses en el espacio.
Por último, sugiere la creación de un cargo civil específico, el subsecretario de Defensa para el Espacio, cuya función será la de coordinar los tiempos y los objetivos inherentes a la creación de la Fuerza Espacial.
“Ha llegado el momento de establecer una Fuerza Espacial. Este documento establece los pasos exactos a tomar para crearla”, declaró ayer el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, durante la presentación del documento en un acto en la sede del Departamento de Defensa.
“Ha llegado el momento de escribir el próximo gran capítulo de la historia de nuestras fuerzas armadas, de prepararse para el próximo campo de batalla adonde se convocar a los mejores y más valientes estadounidenses para disuadir y vencer una nueva generación de amenazas a nuestra gente, a nuestra nación”, dijo Pence en un discurso en el Pentágono.
Pence justificó la medida en el hecho de que “lo que un día era un lugar pacífico y sin competencia, hoy se ha convertido en uno concurrido y reñido”, y no dudó en nombrar a los cuatro principales adversarios del país en este ámbito: China, Rusia, Corea del Norte e Irán.
El vicepresidente citó como ejemplo la destrucción por parte de China de uno de sus propios satélites con un misil lanzado desde la Tierra en 2007 o los actuales esfuerzos del Kremlin para desarrollar un láser capaz de inutilizar aparatos en la estratósfera.
En este sentido, el político respetó el guión marcado por el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando, al ordenar la creación de este nuevo ejército hace dos meses, señaló a Pekín y Moscú como los principales rivales a batir en este nuevo campo de batalla.
El anuncio de la nueva Fuerza Espacial había sido formulado por el presidente, Donald Trump, el 18 de junio. “Tendremos la Fuerza Aérea, y tendremos la Fuerza Espacial. Separadas pero iguales”, añadió en un encuentro del Consejo Nacional Espacial. Actualmente, muchos de los proyectos relacionados con el espacio se realizan en la órbita de la Fuerza Aérea. Trump dijo entonces que su Administración está deseosa de enviar nuevamente astronautas a la Luna –algo que ya respaldó mediante una orden firmada este año– y también que su Gobierno apoya la floreciente industria espacial privada.
A pesar de la controversia surgida sobre la creación de una nueva rama de las Fuerzas Armadas, debido a que numerosas voces consideran que supondrá una nueva traba burocrática para llevar a cabo una misión de la que ya se encarga el Ejército del Aire, Pence defendió encarecidamente su necesidad.
“Otras Administraciones descuidaron la seguridad en el espacio, pero el presidente Trump ha dejado claro que es un escenario tan importante como lo puedan ser la tierra, el aire o el mar. Debemos prepararnos para este nuevo campo de batalla”, dijo Pence.
Por su parte, el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, destacó la importancia que tiene hoy en día el espacio para la defensa de intereses vitales del país. “Lo que alguna vez fue un lugar pacífico y sin competencia es ahora un lugar poblado y confrontativo. El espacio se está convirtiendo en un dominio reñido y tenemos que adaptarnos a esta situación. Tenemos que prepararnos para mantener nuestra capacidad de disuasión”, sostuvo el secretario. Poco después del discurso de Pence, Trump tuiteó: “Fuerza Espacial en camino!”
Siendo la capacidad satelital del país una de las claves de su defensa, Pence se mostró tajante al concluir: “La paz llega sólo a través de la fuerza”, añadió. “En el dominio del espacio exterior, Estados Unidos será esa fuerza en los años por venir”, afirmó.
Imagen inicial: https://www.desdeabajo.info/media/k2/items/cache/4ad4d10a59dfc538497cea0ddff022eb_L.jpg
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/134214-trump-da-inicio-a-una-guerra-de-las-galaxias
