Entrevista con el científico social brasileño Theotonio dos Santos
“La entrada de capital internacional no es factor fundamental para el desarrollo de América Latina”Por Fernando Arellano Ortiz Enviado especial a Buenos Aires
Sábado 2 de octubre de 2010
Desarrollar una política industrial en el ámbito regional de América Latina que redunde en beneficio del progreso social de los pueblos y entierre por fin “la negra noche neoliberal” en la región, planteó el destacado científico social brasileño, Theotonio dos Santos, uno de los exponentes de la Teoría de la Dependencia, durante su intervención en el IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo de Buenos Aires.
En el marco de este foro académico internacional, POLO, tuvo la oportunidad de entrevistarlo para recabar en torno de su propuesta.
Dos Santos considera que en la actual coyuntura regional una política de industrialización debe ir acompañada por el funcionamiento de un organismo financiero como el proyectado Banco del Sur, lo cual posibilitaría, además, el diseño de una estrategia de desarrollo social.
Por un proceso de independencia económica
Destacó que los gobiernos progresistas de Latinoamérica están dedicando gran parte de los esfuerzos a tener una cierta independencia económica. Puso como ejemplo el caso de Venezuela, país que gracias a la Revolución Bolivariana, “actualmente hay muchas propuestas y experiencias de profundo sentido social a nivel productivo, como la creación de empresas, en que la idea del planeamiento de la actividad y concepción, parte de una visión solidaria y no de mercado. Esto se está aplicando en sectores significativos. No hay que olvidar –recalcó- que durante 40 años Venezuela fue el mayor exportador de petróleo del mundo y cuando Hugo Chávez llegó al poder encontró al 70% de la población en pobreza”.
La gestión de Chávez, explicó, ha estado dirigida “a la sustitución de una economía rentista del petróleo para una economía productiva, hay un esfuerzo muy grande en esa dirección. Se ha desarrollado un plan de seguridad alimentaria bastante fuerte, pues Venezuela compraba leche y productos lácteos, en este momento está atendiendo su mercado interno e incluso ya se inició la exportación de estos productos, que es una fuente fundamental alimentaria para la población. En infraestructura hay avances en la industria del acero, también un desarrollo grande de las refinerías e industrialización del petróleo y otras inversiones en sectores básicos de economía pesada. El gobierno venezolano está nacionalizando gran parte de ese sector y articulando dentro de un cierto grado de planeamiento”.
Teoría de la Dependencia Este sociólogo y economista brasileño que ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia, se ha destacado por sus aportaciones en la formulación general del concepto de dependencia, la periodización de sus diversas fases en la historia de acumulación capitalista mundial, la conceptualización de sus características generales y específicas, y la definición de los mecanismos reproductivos.
La Teoría de la Dependencia que tuvo su auge en las décadas 60 y 70 del siglo XX sostuvo que la estructura interna de los países de la periferia fue forjada a partir de una relación de subordinación con el capital internacional y que la acción de las condiciones externas sobre su proceso de desarrollo en una etapa de predominio de las fuerzas imperialistas y monopólicas en la economía internacional, limitaban grandemente las posibilidades de independencia y progreso social.
En el debate de la Teoría de la Dependencia, se expresaron dos grandes líneas de pensamiento: una de inspiración marxista, en la cual sus exponentes fueron Theotonio dos Santos, Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y en parte André Gunder Frank. Y la otra, de origen weberiana, centrada principalmente en Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faleto. La primera defiende la tesis de la reproducción ampliada de la dependencia dentro del sistema capitalista, de la superexplotación del trabajo, de la tendencia al fascismo, o a los regímenes de contra-insurgencia, por parte de las burguesías locales, sin excluir la presencia de tendencias democráticas y afirma al socialismo como única solución ante las olas de pobreza y miseria generadas por la dependencia. La segunda, aún cuando parte del reconocimiento económico de la situación de dependencia y de la exclusión social que genera, tiende a subordinar las variables específicas de dependencia económica a las variables políticas, negando cualquier componente estructural y cualquier lógica de reproducción ampliada de la dependencia, que substituye por la idea de dependencia negociada. De esta forma, critica los conceptos de superexplotación del trabajo, de tendencia a los regímenes de excepción de la burguesía dependiente y del socialismo como fundamento para resolver la cuestión de la pobreza y la miseria en estas regiones. (Dos Santos, 1996 y 1994).
Periodo de revoluciones y contrarrevoluciones
Sobre la crisis económica que explotó en 2008 y que ha afectado principalmente a Estados Unidos y a Europa, Dos Santos afirma que la misma “demuestra las dificultades del sistema capitalista de gestionar la economía, la sociedad y la cultura contemporánea. La gigantesca intervención estatal en curso no hizo más que reforzar los intereses privados y su capacidad de destrucción de la vida en la tierra: expansión de la pobreza, violencia social creciente, destrucción del medio ambiente y amenaza a la propia sobrevivencia de la humanidad, en tanto que las nuevas guerras son las manifestaciones de la crisis del sistema”.
Advierte que “la coyuntura actual, marcada por la fuerte intervención estatal, no apunta a un periodo de crecimiento sostenido y a cambios estructurales profundos. La recuperación del crecimiento económico en marcha apunta hacia una ‘recuperación rasante’ en los países centrales, mientras la periferia se abre camino al crecimiento y al desarrollo. Pero hay graves límites para un desarrollo sostenible, igualitario, pluralista y democrático en esta nueva coyuntura. Además, la actual ola de innovación tecnológica, en curso desde 1994, se encuentra en su fase final. Ella debe agotarse en 10 a 15 años. La combinación de una nueva crisis coyuntural violenta con una nueva fase depresiva de reestructuración del sistema mundial abrirá un periodo de revoluciones y contra-revoluciones mundiales parecido al que vivimos entre las dos guerras mundiales, pasando por las revoluciones sociales, de un lado, y el acenso del nazi-fascismo, de otro, con un costo de vida colosal para la humanidad”.
Distribución equitativa del ingreso, elemento esencial de una política industrial
En esta entrevista, Theotonio dos Santos explica cuáles deben ser los elementos característicos de una política industrial para los países latinoamericanos. Es enfático en señalar que aquellos países que persisten en el modelo neoliberal reprimerizando sus aparatos productivos, muy difícilmente lograrán el desarrollo social de sus pueblos.
Economista y sociólogo, experto en ciencias políticas. Dos Santos, hoy en día es uno de los principales exponentes de la Teoría del Sistema Mundial. Máster en Ciencias Políticas por la Universidad de Brasilia, Profesor Emérito de la Universidad Federal Fluminense y visitante de la Universidad Federal de Río de Janeiro. Coordinador y presidente de la Cátedra y Red de la Universidad de Naciones Unidas-UNESCO sobre Economía Global y Desarrollo Sustentable. Entre los cargos administrativos que ha ocupado se destacan los de director del Centro de Estudios Socio-Económicos de la Universidad de Chile (CESO); director en la División de Postgrado de Economía de la UNAM (México), del departamento de Doctorado del Seminario Permanente sobre Latinoamérica (México); Consejo directivo del Programa de Postgrado en Ciencia Ambiental de la Universidad Federal Fluminense, y Secretario de Asuntos Internacionales del Gobierno de Estado de Río de Janeiro. Ha sido profesor de las Universidades Nacional Autónoma de México, Illinois, Nueva York, Federal y Católica de Minas Gerais, de Río de Janeiro y del Instituto Bennett de esta misma ciudad.
- Usted en su intervención en Buenos Aires ha propuesto una política industrial para América Latina. ¿Significa ello volver a la estrategia de sustitución de importaciones impulsada por la CEPAL en la décadas de 60 y 70s del siglo pasado?
- ¿Una política de industrialización regional como la que usted plantea, disminuye la dependencia de América Latina?
- ¿Qué elemento social debe caracterizar una política regional industrial como la que usted propone?
- ¿Estos países con gobiernos neoliberales no aprendieron la lección de las últimas décadas?
- ¿Cuál es la proyección de su país, Brasil, en materia económica e industrial?
Buenos Aires, septiembre de 2010.
http://www.polodemocratico.net/La-entrada-de-capital