Llamado al parlamento de Canadá sobre situación de DD.HH
Una carta firmada por la Red Colombiana de Acción frente al Libre Comercio (Recalca), la Central Única de Trabajadores (CUT) y la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) esclareció al parlamento canadiense sobre las condiciones de violación a los derechos humanos en Colombia. El documento, escrito en el contexto de negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre las dos naciones, esclarece que, aún con las exigencias canadienses, la situación no va a cambiar.
Las organizaciones que suscriben la carta aclaran que organismos internacionales de muchos niveles realizan investigaciones y relevamientos en Colombia para verificar la sistemática violación a los derechos humanos de la población. El resultado no es una novedad: "las violaciones no son fenómenos aislados, sino que obedecen a un patrón sistemático y que tiene causas estructurales".
Entre las principales denuncias está el asesinato de jóvenes civiles, practicado por militares, con la finalidad de presentarlos al mundo como guerrilleros. Los asesinos fueron defendidos por el gobierno colombiano y recibieron apoyo jurídico y financiero. Se realizaron también denuncias contra la Fiscalía, que dejó vencer los plazos para dictar sentencia. Con esto, los militares culpables de los asesinatos tuvieron que ser dejados en libertad.
Persecuciones y amenazas a los opositores del gobierno, asedio a la Corte Suprema de Justicia por las investigaciones a la parapolítica y condenas de amigos del gobierno, influencia de los grupos paramilitares en grandes regiones y en administraciones municipales, congresistas vinculados a grupos paramilitares, oposición al movimiento sindical y asesinato de sindicalistas (sólo en 2009 fueron asesinados 45), desplazamientos forzados de comunidades enteras, monopolización de tierras por parte de grandes propietarios, mafiosos y políticos.
Estos son sólo algunos de los problemas que sufren constantemente los colombianos y colombianas. Todos los hechos y violaciones fueron constatados por la Comisión y por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por el Departamento de Estado de Estados Unidos y por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Sin embargo, todavía no existen indicios de cambios para mejor.
Concientes de la situación colombiana, algunos sectores canadienses recomendaron acciones como la realización de estudios independientes sobre violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno colombiano y la realización de evaluaciones periódicas de estos derechos después de la firma del TLC. Sin embargo, Recalca, CUT y CTC alertan que "todos los hechos ocurrieron durante la negociación del TLC y no hay ninguna razón para pensar que el pedido de evaluaciones futuras, realizadas año tras año, ya con un TLC vigente vayan a modificar esta situación".
Fue una situación semejante la que hizo que Estados Unidos bloquease las negociaciones de un TLC con Colombia en 2009. En aquella época, algunos especialistas consideraron que la Unión Europea "no se dio cuenta" de la situación y por eso siguió con las negociaciones. Así, se evaluó que el presidente colombiano Álvaro Uribe quedó en ventaja, pues utilizó la oportunidad para "lavar la imagen" de su gobierno.
Para las organizaciones colombianas, los tratados comerciales firmados por el país están en realidad profundizando las crisis, como la del sistema de salud, y con la firma del TLC con Canadá no creen que será diferente. Además de que la firma del tratado representaría una aprobación al gobierno de Uribe.
"El TLC, por su contenido, puede ser devastador para la producción agrícola e industrial de Colombia, al no tener en cuenta las asimetrías evidentes entre la economía colombiana y la canadiense, esto acentuaría las diferencias que existen en la base de las variadas expresiones de la violencia en Colombia. Una razón adicional e importante para que no se ratifique es que la aprobación constituiría una forma de respaldar a un gobierno que está terminando su mandato, no sólo con graves acusaciones a nivel internacional en esta materia, sino también con gravísimas y comprobadas acusaciones de corrupción, manipulación de las elecciones y restricciones a la libertad de expresión".