Falsos temores hacia la insulina
Ildiko Lingvay, a la izquierda. (Foto: UT Southwestern)
(NC&T) Un estudio terminado recientemente en el Centro Médico del Sudoeste, dependiente de la Universidad de Texas, sugiere que dichos miedos carecen mayormente de fundamento, y que los pacientes y los médicos deberían considerar la insulina como una primera línea defensiva en vez de como un último recurso para tratar ciertas diabetes.
En el estudio, se comprobó que a aquellos pacientes que recibieron insulina inicialmente, les fue tan bien, o mejor, que a aquellos que no la recibieron. "Esto refuerza la idea de que el tratamiento con insulina es una opción segura y viable para los pacientes", explica la doctora Ildiko Lingvay, profesora de medicina interna en el citado centro médico y autora principal del estudio.
"Existe un mito en la sociedad, particularmente entre las personas de ciertas etnias, de que la insulina es el último recurso, y que aquellas personas que comiencen a utilizarla van camino de morir", añade la doctora Lingvay. "Es nuestra responsabilidad como médicos enseñar a los pacientes que están en un error".
Mucha gente padece de diabetes tipo 2. Sólo en Estados Unidos, más de 20 millones de personas la sufren. La obesidad, la edad y la falta de ejercicio físico aumentan el riesgo de contraer la enfermedad, que se caracteriza por una disminución progresiva de las células beta productoras de insulina.
La diabetes es, por sí sola, el mayor factor de riesgo independiente para el desarrollo de trastornos cardiacos, y, además, contribuye a muchos otros problemas médicos entre los que están la ceguera y las enfermedades renales.