
Carlos Gaviria y la Consulta
Miércoles 30 de septiembre de 2009
“Todas las tendencias de la izquierda ven en él [Carlos Gaviria Díaz] un referente, un ideal ético: una conciencia moral del país que está muy por encima de las clientelas, la politiquería o la claudicación de ciertos principios elementales. Hacer política partidista, para él, un intelectual completo, no es más que un sacrificio que se hace a nombre de un sueño de justicia”
Héctor Abad Faciolince, Periódico El Espectador, Septiembre 27 de 2009
Los resultados de la consulta para escogencia del candidato presidencial por parte del POLO harán parte de rigurosos análisis adentro y fuera de nuestra organización, y hasta dan espera. Pero son inaplazables nuestros reconocimientos y agradecimientos al profesor CARLOS GAVIRIA DÍAZ. Héctor Abad lo ha resumido y poco habría que agregar. Fueron intelectuales, jóvenes, mujeres, académicos, indígenas, sindicalistas, los sin partido, los militantes de la izquierda, negritudes, los movimientos sociales, quienes llevaron sus voces al Segundo Congreso del POLO para solicitar a CARLOS GAVIRIA asumiera la candidatura para que, luego de una consulta popular, aspirara a la Presidencia de la República.
La campaña y la consigna “Por un país decente, Carlos Gaviria Presidente”, fue la mejor forma de enfrentar la indecencia de un país que ya ni se sorprende frente a la corrupción, al clientelismo, la politiquería, la negación de las libertadas (falsos positivos, interceptaciones ilegales, seudopartidos) y muchas otras trapisondas. Con calma y respeto, sin insultos, ni atavíos politiqueros, recorrió el país. Reivindicó la plaza pública como escenario, inutilizada hoy por los partidos amangualados en el poder. Llenó auditorios, visitó universidades. Los grandes medios al servicio de los potentados, algo publicaron de sus giras. Por un escaso 4% del total de los votos del POLO fue superado por Gustavo Petro. Los números resisten diferentes lecturas. En 18 departamentos ganó por márgenes entre el 60% y 70% a su favor, en 5 los resultados fueron similares y en 10 fue superado por Petro. En Antioquia logró el 63% contra 29%.
La militancia y los más cercanos amigos dijeron SÍ al POLO, 450.000; de ellos, 17.255 al parecer usaron la protesta con su voto en blanco y otros 15.000 aún se enredaron con el tarjetón. Como el potencial de votantes fueron 29 millones, de inmediato la gran prensa y los áulicos del gobierno, hicieron sus certeros cálculos: El 5% (POLO y Partido Liberal) como fuerza opositora al gobierno de Uribe quedó liquidada en sus anhelos, según ellos. Luego el 95% supuestamente les pertenece. La abstención o el rechazo ciudadano golpea por culpa de ellos; sus circos electorales no superan el 50%, aunque sean movidos por la amenaza para-militar, la para-política, el engaño, la corrupción, la compra de votos y todos los demás males que asechan esta maltrecha democracia. A la ciudadanía, ellos mismos la han espantado de las urnas. Testigos son los anapistas cuando en el año 1970 les robaron, con confesiones expresas de sus promotores, las elecciones en las urnas; pocos creen en la transparencia electoral y en las reglas de juego por ellos pisoteadas en cualquier momento. Nos muestran en el exterior, embriagados de democracia, con el infortunio que no les creen.
Como POLO nos queda mejorar la sintonía con una opinión más amplia y reconocer la lealtad de nuestra militancia. Al profesor CARLOS GAVIRIA DÍAZ, nuestros sinceros aplausos porque cumplió con entereza, decisión y honestidad. Creemos en su palabra de continuar en el POLO, con su postura ética, defendiendo el ideario de unidad y ayudando en la construcción de un sólido partido de izquierda democrática con vocación de poder.