Notable aumento de la población humana hacia el final de la edad de piedra
(NC&T) La reconstrucción de la cronología y de la magnitud de los cambios en el tamaño de la población humana es importante para comprender la evolución de nuestra especie. Existe desde hace tiempo un desacuerdo respecto a si los humanos primitivos comenzaron a multiplicarse como resultado de las innovaciones tecnológicas y/o del comportamiento asumido por los recolectores-cazadores a finales del Pleistoceno, o por el advenimiento de la agricultura en el Neolítico.
La investigación de Hammer integra la genética empírica con los descubrimientos de la paleontología y la arqueología para ayudar a dar respuesta a los aspectos interdisciplinarios sobre qué tipos de innovaciones condujeron al éxito evolutivo de la humanidad.
El equipo de la Universidad de Arizona dirigido por Hammer, junto con su colaborador del Departamento de Epidemiología y Bioestadística y el Instituto para la Genética Humana, de la Universidad de California en San Francisco, revisó el material genético de cerca de 200 individuos de 7 poblaciones humanas y utilizó un enfoque informático para simular la evolución de los linajes genéticos con el paso del tiempo.
Los investigadores descubrieron que tanto los grupos de recolectores-cazadores como los de productores de alimentos, encajan mejor con modelos en los que se registra un crecimiento poblacional que alcanza un valor diez veces superior al inicial, y bastante antes del inicio de la agricultura.
Los análisis efectuados por los investigadores les han llevado a la conclusión de que este crecimiento poblacional comenzó probablemente a principios de la Edad de Piedra Tardía, un periodo prehistórico que dejó muchos más yacimientos arqueológicos que el inmediatamente anterior, y que se caracterizó, entre otras cosas, por la proliferación de cierto tipo de tecnología rupestre y un mayor intercambio de productos entre lugares distantes.