DOSSIER:
1. SOLO LOS TRABAJADORES EN EL PODER LIBERARÁN A LA HUMANIDAD DE LA EXPLOTACIÓN, LA OPRESIÓN Y DE LAS GUERRAS
Los trabajadores y los pueblos no pueden ni deben tomar partido por una u otra potencia; el imperialismo, por su propia naturaleza, es rapaz y enemigo de los pueblos
cipoml.net
27 April 2026
En mayo de 1886, la sangre obrera derramada en Chicago encendió una lucha que aún arde en el mundo: el combate contra la explotación capitalista y el camino irrenunciable hacia la vida y la emancipación de los trabajadores; y este 1ro de mayo, en todos los rincones del planeta, la clase obrera evocará su martirio no como un acto de fe ni de resignación, sino como un grito de guerra que retumba contra la explotación del capital.
Hoy, los trabajadores del mundo tienen razones de sobra para levantarse: múltiples demandas brotan desde las fábricas, los campos y las ciudades, allí donde la explotación se profundiza y la vida se precariza. Entre ellas, resuena con fuerza la condena al recrudecimiento de la agresividad del imperialismo estadounidense que, junto al sionismo israelí, ha llevado la guerra al Medio Oriente, con ataques e intervención militar contra Irán y Líbano en un conflicto que ha escalado con bombardeos y despliegue de tropas, desarrollan un genocidio contra el pueblo palestino, al tiempo que mantiene políticas de presión y agresión contra pueblos como Venezuela y Cuba.
La agresividad del imperialismo estadounidense no es un hecho aislado, sino el síntoma de una decadencia que arrastra desde hace años; una respuesta desesperada por preservar su hegemonía mundial frente a quien identifica como su principal rival, la China imperialista, que hoy le disputa espacios de poder económico y geopolítico. En esa pugna entre potencias, donde se reconfiguran alianzas y se intensifican conflictos, —como tantas veces en la historia— son los trabajadores, la juventud y los pueblos quienes cargan con el peso de la crisis, la guerra y la explotación.
Ante esta realidad, los trabajadores y los pueblos no pueden ni deben tomar partido por una u otra potencia; el imperialismo, por su propia naturaleza, es rapaz y enemigo de los pueblos, sin importar el rostro con el que se presente. En medio de la agudización de las contradicciones interimperialistas, nuestra posición es clara: no nos alineamos con una u otra potencia, sino con quienes resisten y luchan.
Tomamos partido por los pueblos que combaten por su emancipación, por su derecho a existir con dignidad y soberanía. Levantamos nuestras banderas de solidaridad con Irán, Líbano, el heroico pueblo palestino y con todos aquellos que, en cualquier rincón del mundo, enfrentan la explotación capitalista, la opresión y la violencia. Sus luchas son nuestras luchas, porque en cada una reside la posibilidad de un futuro diferente, un mundo sin clases ni explotación.
En el contexto actual, llamamos a unir a todas las fuerzas antiimperialistas y antifascistas para enfrentar a los enemigos de los pueblos. Es necesario cerrarles el paso con una unidad firme y poderosa, que no sea solo consigna, sino acción organizada y consciente.
Que nuestra fuerza se exprese en la acción cotidiana, en cada espacio donde los trabajadores resisten, en cada país donde se levantan voces contra la explotación y la injusticia. Construyamos un frente que actúe globalmente, nutrido por las batallas concretas que libramos en nuestros territorios, capaz de golpear al imperialismo y abrir camino a la emancipación.
El sistema capitalista enfrenta hoy un momento crítico que desnuda su incapacidad para garantizar la vida. Mientras asistimos a un proceso mayor de concentración de la riqueza en pocas manos, las condiciones de existencia de la clase trabajadora y de los sectores populares se deterioran de forma alarmante.
Las políticas de ajuste económico, ejecutadas por gobiernos al servicio del capital, solo han provocado el crecimiento de los índices de pobreza, el aumento del desempleo y niveles de explotación. El capitalismo no es —y nunca fue— una opción de bienestar para los pueblos.
Para alcanzar la verdadera emancipación, es un imperativo histórico derribar el sistema capitalista-imperialista. En su lugar, edificar una sociedad nueva, fundada en expropiación a los expropiadores, la justicia, el trabajo libre y digno: la sociedad de los trabajadores, el socialismo.
¡Viva el 1ro de Mayo, día internacional de la unidad, lucha y solidaridad de la clase obrera!
¡Viva la lucha de los trabajadores!
¡Muerte al imperialismo y al sionismo criminales!
Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML)
Comité de Coordinación
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2. PRIMERO DE MAYO A LAS CALLES CONTRA LA EXPLOTACIÓN MUNDIAL CAPITALISTA Y LA GUERRA IMPERIALISTA
Denunciar la explotación asalariada y reafirmar la necesidad de abolirla destruyendo el Estado burgués mediante la revolución para darle paso al Socialismo, primera etapa del Comunismo
Revolución Obrera
Se acerca el Día Internacional de la Clase Obrera, fecha en que los asalariados de los cinco continentes, por encima de las diferencias de color, idioma y creencias, levantan sus banderas, agitan sus consignas de lucha y reafirman sus objetivos de construir un mundo libre de toda forma de explotación y de opresión.
Este Primero de Mayo llega en medio de la agudización extrema de todas las contradicciones del sistema capitalista imperialista, entre las que se destacan las crecientes tensiones y los preparativos de guerra imperialista por un nuevo reparto del mundo. Preparativos adelantados por los grandes monopolios y los países imperialistas para darle una salida a la crisis estructural de un sistema agonizante que lo único que puede ofrecer a la humanidad es superexplotación, destrucción y muerte. Le corresponde entonces al proletariado mundial forjar su unidad, su organización y su lucha como una sola clase a nivel internacional para cambiar tan oscuros designios.
En los cuatro primeros meses del año la confrontación armada se ha intensificado en todas las regiones. La situación en Medio Oriente es cada vez más crítica, y a pesar de la tregua a la que se vio obligado pactar Trump con Irán, los ataques no cesan. El Estado sionista de Israel hasta el día 8 de abril, seguía atacando al Líbano, lo que generó una respuesta inmediata de Irán: cerrar nuevamente el estrecho de Ormuz y atacar oleoductos e infraestructura en Arabia Saudita.
A este hecho reciente, se suman la serie de agresiones por parte de Estados Unidos como el secuestro del presidente de Venezuela, el bloqueo a Cuba, el interés de anexarse Groenlandia y la amenaza hacia otros países. Además, en Palestina no cesa el genocidio, la limpieza étnica, el despojo y el trato inhumano a su pueblo, no cesan las operaciones de exterminio a la Guerra Popular en la India con la Operación Kagaar financiada y respaldada por los imperialistas y sionistas, ni dan tregua las guerras financiadas por uno u otro imperialista en África. Así mismo, China, Rusia y los imperialistas en Europa se preparan militarmente, aumentan el presupuesto de guerra, acondicionan las fábricas para la producción creciente de armas, refuerzan sus tropas reclutando jóvenes del pueblo para sus ejércitos, recortan el presupuesto en lo social para invertir en lo militar… dejando cada vez más claro el avance de los imperialistas hacia una tercera guerra mundial.
Se acerca el Primero de Mayo, marcado también por el agravamiento de la situación de las mujeres en el mundo, sometidas como botines de guerra, mercancía, propiedad privada, esclavitud e instrumento para amedrantar la lucha del proletariado y los pueblos en el mundo. Igualmente ocurre con las comunidades campesinas, negras, LGBTI, los pueblos indígenas, los migrantes, quienes son perseguidos, discriminados y asesinados.
Sin embargo, la conmemoración de este Primero de Mayo tendrá lugar en medio de la lucha creciente de los obreros y pueblos alrededor del mundo, mediante huelgas y poderosas movilizaciones a todos los niveles de la lucha contra el capital y de contundentes manifestaciones de solidaridad bajo el internacionalismo proletario; una muestra del repudio de los trabajadores a la explotación capitalista, a la indiferencia de las clases dominantes ante la situación de miseria y oprobio en que viven millones de personas y ante la creciente destrucción de la naturaleza.
Todos estos hechos son motivos más que suficientes, para salir nuevamente a las calles el Primero de Mayo, llamando a la unidad y lucha del proletariado y los pueblos del mundo contra la explotación mundial capitalista y contra los preparativos de guerra imperialista.
Si los poderosos intensifican su confrontación, el proletariado mundial y los pueblos deben acrecentar su unidad y lucha, que necesariamente se debe concretar en organización. El llamado este Primero de Mayo es a avanzar en la organización política de la clase obrera mundial y en el Partido Comunista Revolucionario en Colombia, cuyo propósito sea preparar la Revolución Proletaria Mundial para impedir la guerra imperialista o transformarla en guerra revolucionaria.
Del mismo modo, al recordar el motivo por el cual fueron asesinados los Mártires de Chicago, este Primero de Mayo se deben levantar las banderas contra los capitalistas que, al igual que en 1886 se negaban a ceder reivindicaciones justas y sencillas como la jornada de 8 horas y mejores salarios, hoy se niegan a aumentar salarios y pretenden arrebatar las conquistas obreras de sus convenciones colectivas.
En consecuencia, levantar las voces contra el Estado burgués defensor de los intereses de los patronos sigue más vigente que nunca. No se puede olvidar que fue ese Estado —«el más democrático del mundo»— el que asesinó a Spies, Fischer, Fielden, Parsons, Lingg, Schwab, Neebe, Engel. No se puede olvidar que cuando los trabajadores salen a las calles y afectan la ganancia del capital, el Estado responde con la represión, con las fuerzas militares, con sus instituciones, con sus jueces y cárceles. El carácter revolucionario del Primero de Mayo consiste en denunciar la explotación asalariada y reafirmar la necesidad de abolirla destruyendo el Estado burgués mediante la revolución para darle paso al Socialismo, primera etapa del Comunismo.
Sobre esta base, hacemos el llamado a todos aquellos que están dispuestos a luchar por transformar de raíz toda la sociedad y a demostrarlo en el Día Internacional de la Clase Obrera, a conformar en la ciudad o en el campo el Comité pro-Primero de Mayo Internacionalista y Revolucionario que, guiados por el criterio expuesto, agrupe a los activistas obreros, campesinos, desempleados, desplazados, estudiantes, mujeres, jóvenes, intelectuales, revolucionarios, representantes de organizaciones sindicales y populares… para organizar el trabajo de propaganda, agitación y organización de las manifestaciones del Primero de Mayo, estableciendo las tareas necesarias para concentrar las fuerzas, banderas, pancartas, altavoces… en Bloques Internacionalistas y Revolucionarios que agiten las consignas proletarias, entonen el himno La Internacional y sean la tribuna de las voces contra la explotación mundial capitalista y los preparativos de guerra imperialista.
¡Viva el Primero de Mayo Internacionalista y Revolucionario!
¡Abajo la agresión imperialista a los pueblos del mundo!
¡Fuera imperialistas de Colombia, Cuba, Venezuela, Irán, Palestina, India y de todo el mundo!
¡Todos los imperialistas son enemigos a muerte de los pueblos del mundo!
¡Contra la guerra imperialista! ¡Proletarios y pueblos del mundo, uníos!
¡Viva la Revolución Proletaria Mundial!
¡Muerte al imperialismo! ¡El futuro debe ser del Socialismo y el Comunismo!
Comité de Dirección – Unión Obrera Comunista (mlm)
