En Colombia no hay garantías laborales y sindicales
Omaira Morales.
A 100 días de la terminación del Gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez es el momento de hacer un balance en materia laboral y sindical a propósito de la conmemoración del Día del Trabajo, el pasado 1º de mayo.
Así se ve el país luego de ocho años de Gobierno de Uribe: Colombia presentó una desaceleración de 2.5% y 0.4% en los años 2008 y 2009 respectivamente, el desempleo se ha sostenido por encima del 12% convirtiéndose en el más alto de Latinoamérica, la informalidad creció un 58% y la pobreza disminuyó a punto de trucos estadísticos a 46%.
Para Fabio Arias, fiscal de la CUT, el balance para los trabajadores en estos dos cuatrienios de Uribe es desalentador, pues hubo un enorme retroceso en los derechos laborales y la libertad sindical, sumado al alto nivel de desempleo que dominó en los últimos años.
Este ha sido uno de los Gobiernos que más vulneró los derechos de los trabajadores: el derecho de asociación se redujo a un 4.5%, la desigualdad aumentó un 0.59%, la violencia sindical mantuvo su intención de exterminio y la negociación colectiva se volvió marginal.
El derecho de asociación continúa sustancialmente en descenso en el país, tanto así que hoy solamente el 4.5% de la población laboral se encuentra afiliada a una organización sindical, lo que demuestra la falta de garantías para los trabajadores sindicalizados en Colombia, afirmó Fabio Arias.
Uno de los derechos más vulnerado ha sido el derecho a la huelga, ahora son los jueces quienes decretan su ilegalidad y como si esto no fuera ya negativo este Gobierno se encargó de cerrar todas las puertas de diálogo.
Para el fiscal de la CUT hay un fracaso total de la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Salariales y Laborales para llegar a un acuerdo con el Gobierno, en el sentido de que éste siempre se ha negado a atender las peticiones de los trabajadores, pero siempre ha estado presto a atender las exigencias y las solicitudes de los grandes empresarios.
Este es un panorama para continuar en pie de lucha por restablecer y defender los derechos adquiridos por los trabajadores colombianos y reconocidos por la Organización Internacional del Trabajo, OIT. Por ello el pasado primero de mayo todos los trabajadores tuvieron una cita no para celebrar su día sino para fortalecer este movimiento, porque el próximo Gobierno deberá entender que los trabajadores del país no le seguirán el juego a quienes pisoteen sus derechos y juegue con el futuro de los 44 millones de colombianos.