La no inversión en educación, la política de los últimos ocho años
Yesid Quiroga.
Según el Banco Mundial Colombia bajó estruendosamente la inversión en educación por persona en los últimos diez años, la fecha coincide con los recortes a las transferencias para salud, educación, agua potable y saneamiento básico.
En su informe anual sobre indicadores mundiales de desarrollo el Banco Mundial anunció que Colombia disminuyó el gasto público por estudiante como proporción del producto interno bruto percápita. Según esta entidad en 1999 el país invertía 15.2% del PIB percápita en primaria, 16.1% en secundaria y 37.8% en educación superior. Nueve años después las cifras cayeron a 12.4%, 14.8% y 26% respectivamente. Para el analista económico Eduardo Sarmiento el recorte a las transferencias, que impulsó Juan Manuel Santos, fue el que inició el derrumbe de la inversión.
Para Eduardo Sarmiento, analista económico, ese comportamiento se debe al cambio constitucional que se introdujo en el año de 1999 cuando el ahora candidato a la presidencia Juan Manuel Santos era el Ministro de Hacienda. La norma constitucional que establecía que los gastos en salud y educación debían aumentarse sistemáticamente hasta atender las necesidades insatisfechas se modificó por unos puntos por encima de la inflación, lo que trajo consigo que ésta aumentara más que los costos en educación.
El recorte de Santos se vencía en 2008 pero Uribe lo prolongó con el Acto Legislativo 04 de 2007, este segundo tijeretazo al presupuesto para educación, salud, agua y saneamiento llegó a los 68 billones de pesos. La fórmula consistió en decir que las regiones ya no recibirían los recursos de acuerdo con los ingresos corrientes de la Nación sino atadas a la inflación más dos o tres puntos. Hoy el país ve cómo estas políticas debilitaron la educación pública, sobre todo en el nivel superior.
Eduardo sarmiento comentó que el tema de los recortes se observa en los exámenes de desempeño internacional, en donde Colombia aparece con los peores puestos, lo que demuestra lo nefasto del modelo aplicado en los últimos 10 años en donde se modificó el mandato constitucional de prioridad a la educación y la salud por la sostenibilidad fiscal y la austeridad del déficit.
Para este analista es evidente la doble moral del Banco Mundial porque fue uno de los organismos que le recomendó a Colombia disminuir la inversión social pero garantizar el pago de la deuda externa, una inflación baja, racionalidad en el gasto y privatizaciones.
Esta situación es el gran problema del país, ya que sus políticas las adopta de acuerdo con los dictámenes del Fondo Monetario y el Banco Mundial, olvidando las necesidades y el contexto del país, concluyó el analista político.
Estas políticas económicas también llamadas neoliberales han sumido al país en más pobreza y exclusión, porque al Gobierno le interesa ahorrar recursos, pagar deuda externa y evitar que suba la inflación, así las mayorías sociales vivan o sobrevivan en ambientes desfavorables y sin acceso a los derechos fundamentales.