La verdad no es tiranía cuando se convierte en herramienta de liberación
Editorial
Emancipación, 4 de julio de 2026
La contradicción como ley material y social
Hoy vivimos de otras maneras el ayer. Siempre sale a la palestra a manera de pregunta ¿Esto ya lo vivimos, esto ya nos pasó? es cierto, la historia se repite, pero nunca de la misma manera. El presente siempre nos enfrenta a un mosaico de crisis que van de lo económico, ético, ideológico, político, cultural, entre otros. Mientras el capitalismo se degrada en lo más oscuro de la sociedad humana: el fascismo y la naturaleza también refleja sus tensiones en multiplicidad de formas, la producción humana baila al vaivén de sus propias contradicciones, la científica igual continúa desafiando todos los límites del saber, el tiempo y la materia. No obstante, la contradicción que impulsa el cambio, eje del movimiento social y material, se expresa irremediablemente en tensión constante: unidad y lucha, evolución e involución, ignorancia, conocimiento, lo viejo y lo nuevo. Los pueblos en lucha que expresan la acción consciente de resistencia, sea entre lágrimas, ruinas, dolor, ajustes fiscales, hambre, guerras, sangre y muerte. Cada uno de los artículos de esta edición, revelan un fragmento de esa tensión, como palancas del desenvolvimiento material y social resumidas al fin y al cabo entre dominación y emancipación.
Fascismo y poder político
El fascismo, encarnado en figuras locales y globales, no es un accidente ni una anomalía: es la expresión más brutal del capitalismo depredador. Estados Unidos representa la mayor amenaza para la humanidad. La red trumpista que complota a través de sus vasallos materializados últimamente en de la Espriella en Colombia y la Fujimori en Perú, irrumpe sumando fuerzas con prácticas ajenas a todo pundonor ético y condición moral como la compra de votos, la cooptación de consejos electorales, organismos judiciales, el descarado fraude, la utilización tecnológica de bots para influenciar y mantener su dominio que tristemente para los desposeídos terminan retomando el poder, el ascenso de gobiernos de extrema derecha en América Latina y Europa, y la tiranía de la verdad manipulada por los medios, síntomas de un mismo mal y una misma contradicción: la de los oprimidos y la de los opresores. “ No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista” expresión fehaciente de la cultura popular, nos recuerda la lucha constante, la división de la sociedad en clases y el eje mismo del dinamismo social de que sí es posible derrotar al fascismo, al capital y a las mentiras, siempre que la crítica sea apoyada por el conocimiento, lo acompañe formas acordes y avanzadas de organización social y resistencia.
Avances científicos, dilemas éticos y futuro de la humanidad
La ciencia, como expresión más condensada de la sociedad no es y ha sido neutra y se convierte igualmente en un campo de batalla constante, donde los operadores, los financistas, los capitalistas no la desaprovecharán para instrumentalizarla de modo que profundicen la opresión social, se apropien de los frutos de la naturaleza y pongan como ha sido, fundamentalmente al servicio del capital y de sus mezquinos intereses sin impórtales el planeta ni la vida misma.
Mientras los físicos logran que el tiempo cuántico fluya hacia atrás y los biólogos diseñan células sintéticas capaces de crecer y reproducirse, otros investigadores descubren mecanismos para prevenir daños coronarios o desarrollan microrobots de algas que combaten el cáncer... Estos avances se insertan en un mundo donde la industria farmacéutica y tecnológica busca rentabilizar la vida misma. La pregunta que atraviesa esta edición es clara: ¿quién se beneficiará realmente de la revolución de la inteligencia artificial, de los corazones robóticos o de los plásticos biodegradables que prometen salvar los mares? Sin el poder del Estado y el conocimiento empoderado en la lucha popular, comunitaria y social no será posible la victoria de los oprimidos ni el futuro mismo de la humanidad.
Geopolítica y guerra
La geopolítica se mueve en paralelo. El terremoto venezolano coloca al descubierto el sumun del aprovechamiento capitalista del dolor humano, el negocio oculto de la reconstrucción, mientras Gaza y Oriente Medio revelan el engaño, la farsa de la paz imperialista y el poder irresponsable, genocida de la junta de paz liderada por Estados Unidos y los burdos intereses de las potencias. El fin del Pacto de Varsovia y los virajes bélicos por fracasos económicos muestran que la guerra hija de las contradicciones no desaparece: se transformó de una guerra convencional a una guerra híbrida, en ciberataques, desinformación masiva, sabotaje, multidimensional, por encargo como la de Ucrania, en chantaje arancelario, económico, militar, climático, en ajuste fiscal contra los pueblos. El mundo multipolar que se expande es apenas una ventana más que podrían abrir nuevas formas de dominación o ser una leve luz de esperanza para construir autonomía e independencia.
Historia, cultura y memoria
La cultura y la historia también hablan. El hallazgo de una ciudad maya intacta, de fósiles que reescriben los orígenes humanos y de compuestos orgánicos en Marte nos recuerdan que la memoria de la humanidad es más amplia que cualquier hegemonía, pero también presa de la difamación y la mentira. Al igual que la memoria colectiva, la individual y familiar están enraizadas en el patriarcado que inunda con violencia los hogares, que cuesta más que las propias guerras, y han llenado al mundo de un legado sangriento que urge un cambio profundo en la manera de resolver nuestras contradicciones, en la forma de actuar, de pensar y sentir.
Conclusión
En suma, esta edición de Emancipación es un espejo de nuestro tiempo: un mundo donde la ciencia abre puertas insospechadas, pero la política del capitalismo imperial insiste en cerrarlas con cadenas de poder y mercado. Frente a ello, la tarea es clara: construir emancipación desde la crítica profunda, la memoria histórica y la resistencia de los pueblos, porque la verdad no es tiranía cuando se convierte en herramienta de liberación.
La Redacción
GMM
