Sponsor

Recent

A LOS 50 AÑOS DE HELSINKI: PONER EN VALOR LA COEXISTENCIA PACÍFICA FRENTE AL REARME GLOBAL

La paz no puede depender de la fuerza militar ni de la imposición
El militarismo, disfrazado de defensa de la democracia, se ha convertido en una prioridad política, mientras las desigualdades sociales se agravan y el cambio climático avanza sin que los gobiernos destinen los recursos necesarios para frenarlo

Imagen de la manifestación contra el rearme del 7 de junio de 2025 en Madrid.Europa Press

Por José Luis Centella*
publico.es 11/07/2025

Estos días se cumplen 50 años de la histórica Cumbre de Helsinki, un momento en el que, en plena Guerra Fría, los bloques enfrentados decidieron sentarse a hablar de paz, cooperación y respeto a los derechos humanos.

Medio siglo después, cuando el mundo vive una peligrosa involución —el incremento de la espiral belicista, el genocidio que se esta cometiendo contra el pueblo palestino por el Estado de Israel, la expansión de la OTAN, el aumento del gasto militar y la deriva autoritaria de las grandes potencias— es urgente poner en valor la necesidad de recuperar los principios de Helsinki adaptándolos a las actuales realidades geopolíticas.

En este contexto, los días 23 y 24 de junio se celebró en Bruselas el Foro Internacional por la Paz, en paralelo a la cumbre anual de la OTAN, que este año tuvo lugar en La Haya.

Mientras los líderes militares occidentales se felicitaban por los avances en rearme, ampliación y confrontación, en Bruselas se reunieron más de cuarenta organizaciones sociales y políticas para proclamar que la paz no solo es posible, sino urgente, y que el militarismo no solo no nos protege, sino que nos está llevando a una situación de imprevisibles consecuencias.

El 1 de agosto de 1975, 35 países, incluidos Estados Unidos, Canadá, la Unión Soviética y casi toda Europa, firmaron el Acta Final de Helsinki. Aquel documento establecía compromisos sobre la inviolabilidad de las fronteras, el respeto a la soberanía, los derechos humanos, la cooperación económica y la solución pacífica de los conflictos.

Aunque no era un tratado vinculante, fue un intento de rebajar las tensiones y, poner sobre la mesa la necesidad de sustituir la política de enfrentamiento entre bloques por una de coexistencia pacífica, Helsinki simbolizaba un consenso básico: los problemas se resuelven desde la diplomacia, hablando, no desde la confrontación, disparando.

Hoy, ese espíritu parece un espejismo. La OTAN se expande hacia el Este, las potencias vuelven a apostar por la disuasión militar, y la confrontación entre bloques crece, arrastrando a Europa y al mundo a una nueva escalada peligrosa. Desde Ucrania hasta Gaza, pasando por Yemen o Sudán, el derecho internacional es pisoteado mientras el complejo militar-industrial celebra los beneficios que le puede suponer el aumento del gasto militar hasta el 5% del PIB.

En lugar de promover la diplomacia y el diálogo, grandes intereses que defienden la OTAN, avivan una carrera armamentística sin precedentes en tiempos de crisis económica y social, que sufrirán millones de personas en todo el Planeta.

La OTAN se reunía en La Haya para diseñar su hoja de ruta: más gasto militar, más alianzas, más confrontación con Rusia y China, y más intervenciones fuera de su ámbito geográfico. Todo, en nombre de la "seguridad" y los "valores democráticos", aunque la realidad demuestre que detrás de esa retórica hay contratos multimillonarios para las grandes empresas de armamento y un negocio lucrativo para quienes se benefician de la guerra.

Frente a esta realidad, el Foro Internacional por la Paz, celebrado en Bruselas supuso un respiro para quienes no se resignan al discurso único de la guerra, con la participación por organizaciones tan diversas y plurales, como Pax Christi, el Buró Internacional por la Paz, el Foro de Sao Paulo, la Internacional Progresista o el PCE e IU, este Foro proclamó la necesidad de recuperar la agenda de la paz y la seguridad humana.

Durante el evento, se aprobó una Resolución Final que definía un modelo de seguridad humana de carácter integral, centrado en las personas, la cooperación y la resolución pacífica de los conflictos acordó impulsar la creación de un grupo de Organizaciones Amigas de la Paz, que trabajará de forma conjunta en la promoción de iniciativas en favor de la salida negociada de los conflictos que hoy desangran importantes zonas del Mundo apoyando al grupo de "países amigos de la paz" constituido en la última Asamblea General de Naciones Unidas.

En el mismo sentido, las organizaciones participantes llamaron a realizar actividades el próximo 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, para denunciar el rearme global, exigir el fin de los conflictos y reivindicar la solución negociada como alternativa al desastre bélico.

El Foro celebrado en Bruselas, dejó claro que la Paz no es una consigna ingenua, sino una alternativa real al caos que siembran las grandes potencias.

En un mundo donde el derecho internacional es manipulado a conveniencia y los acuerdos se violan según los intereses geopolíticos es necesario reforzar un movimiento por la paz que defienda el respeto a los pueblos, la justicia social y el fin de las agresiones imperialistas.

Un Movimiento por la Paz que denuncie el papel desestabilizador de la OTAN y su responsabilidad en alimentar conflictos como el de Ucrania, que lejos de acercarse a una solución, se prolonga y se agrava por los intereses geopolíticos y económicos de las grandes potencias.

Los gobiernos europeos, alineados con Washington, no dudan en recortar derechos sociales mientras aprueban presupuestos militares récord. En 2024, el gasto en defensa de los países de la OTAN alcanzó los 1,3 billones de euros, una cifra que contrasta con los recortes en sanidad, educación o vivienda que sufren millones de ciudadanos.

El militarismo, disfrazado de defensa de la democracia, se ha convertido en una prioridad política, mientras las desigualdades sociales se agravan y el cambio climático avanza sin que los gobiernos destinen los recursos necesarios para frenarlo.

En este contexto, el 50 aniversario de la Cumbre de Helsinki no puede quedar en un simple acto conmemorativo ni en un discurso vacío. Recuperar el legado de Helsinki implica apostar por el diálogo, la cooperación, el respeto mutuo y la defensa de los derechos humanos frente a la deriva autoritaria, el militarismo y la lógica de bloques.

La paz no puede depender de la fuerza militar ni de la imposición. Como se recordó en Bruselas, la seguridad real solo se construye cuando hay justicia social, cooperación internacional y respeto por la soberanía de los pueblos. La alternativa existe, pero requiere voluntad política y presión social.

En su origen, el espíritu de Helsinki supuso reconocer que la seguridad de unos no puede basarse en la inseguridad de otros. Hoy, esa lección sigue vigente. En lugar de alimentar guerras que solo benefician a las élites y a la industria armamentística, debemos construir alianzas para la paz, el desarme y el respeto entre pueblos.

Desde esta perspectiva el Foro Internacional por la Paz fue un primer paso, pero la batalla por la paz necesita ser global, sostenida y masiva. No basta con denunciar; es necesario articular redes, movilizar a la ciudadanía, presionar a los gobiernos y romper el relato único que presenta el rearme y la guerra como inevitables.

Desde los barrios, las universidades, los parlamentos y las calles, la sociedad civil tiene que exigir que la agenda de la paz vuelva al centro de la política. No se puede normalizar que en nombre de la "seguridad" se destruyan países, se violen derechos y se criminalicen las voces disidentes.

La izquierda, los movimientos sociales y las organizaciones internacionales tienen el reto de superar diferencias y buscar puntos de encuentro sobre los que construir esa alternativa.

Frente a la hipocresía de quienes se llenan la boca hablando de democracia mientras arman dictaduras y bombardean países, hay que alzar la voz y recordar que la verdadera seguridad se llama paz, justicia y dignidad.

Cincuenta años después de Helsinki, el mundo necesita recuperar ese camino. Y si las élites políticas no lo hacen, serán los pueblos quienes lo exijan en las calles, en las instituciones y en cada espacio de resistencia.

Porque la paz no es un sueño ingenuo, es una necesidad urgente. Y como demuestran los movimientos sociales en Bruselas y en todo el mundo, existe otra forma de entender la seguridad: sin bases militares, sin guerras, sin la imposición de las potencias. Una seguridad construida desde la solidaridad, la justicia y el respeto a los pueblos.

Puestas las cartas sobre la mesa, la disyuntiva es clara, o se apuesta por la celebración de una nueva conferencia Internacional que actualice y desarrolle los principios de la Coexistencia Pacífica y el Multilateralismo, o seguiremos pagando el precio de una maquinaria de guerra que solo beneficia a unos pocos a costa del sufrimiento de la mayoría.

___________________________
*Presidente del PCE.

____________
Fuente:

Entradas que pueden interesarte

EMANCIPACIÓN DE YOUTUBE, OTRA MANERA DE VER LA ACTUALIDAD

ENTRADA DESTACADA

EL CONTROL DESTRUCTIVO DEL NEOCOLONIALISMO

EL CONTROL DESTRUCTIVO DEL NEOCOLONIALISMO

Los países occidentales intentan aferrarse a su dominio mediante métodos neocoloniales, haciendo la…

LO MÁS VISTO

ALEMANIA, DEL ESCUDO SOCIAL AL ESCUDO MILITAR

La regla es: déficit para las armas, austeridad para las personas  Alemania está cometiendo el mismo error en el que incurrió tres veces en el último siglo y medio. Cada rearme alemán —desde la guerra franco-prusiana de 1870, pasando por la carrera armamentística previa a la Primera Guerra Mundial en 1914, hasta el rearme nazi de 1933— ha terminado en catástrofe Imagen E.O con Nano Banana 2 Por: Lic. Alejandro Marcó del Pont eltabanoeconomista.wordpress.com/mayo 3, 2026  Nunca en la historia de la posguerra alemana se había visto una operación de ingeniería fiscal y social tan descaradamente hipócrita. Mientras Friedrich Merz, anuncia un drástico tijeretazo de casi 40.000 millones de euros al Estado del Bienestar, el fin de la gratuidad del seguro médico para cónyuges no cotizantes y pensiones reducidas a una mera «cobertura básica», su gobierno ha aprobado simultáneamente una reforma constitucional que permite endeudarse sin límites para financiar el rearme, eliminando de un ...

UNA GUERRA EN LA QUE (CASI) TODOS PIERDEN

A menos de tres meses de que Israel y Estados Unidos iniciaran la guerra contra Irán y Líbano, se clarifica el efecto de esta: miles de víctimas directas e indirectas e impactos negativos inmediatos y colaterales Casas destruidas en Basta, Beirut  Sergio Ferrari otromundoesposible.net/20/05/2026 Los ataques de Israel en Líbano a partir del 28 de febrero ya han causado al menos 2.800 muertes y 8.700 heridos, número que sigue aumentando a pesar del alto al fuego pactado en abril. Hacia fines de ese mes, la Fundación de los Mártires de Irán reconocía casi 3.500 muertos como resultado de los bombardeos en su país. Por su parte, un reciente análisis de la cadena informativa alemana Deutsche Welle calcula que, hasta el momento, el conflicto ha generado gastos militares cercanos a los 30 mil millones de dólares y un lastre de infraestructuras destruidas, sin duda sumas colosales para una eventual futura reconstrucción ( https://www.dw.com/es/china-insta-a-pakist%C3%A1n-a-intensificar-su-m...

MERCENARIOS DE LA COMUNICACIÓN (I y II)

1. Así opera la red internacional para tumbar a Iván Cepeda el 31 de mayo 2. El bestiario mediático colombiano *** 1. Mercenarios de la comunicación (I): así opera la red internacional para tumbar a Iván Cepeda el 31 de mayo Esta serie de Diario Red revela que los votantes colombianos enfrentan una operación nacional e internacional de desestabilización mediática y política de cara a las elecciones presidenciales El candidato a la Presidencia de Colombia, Iván Cepeda Castro - Carlos Luján / Europa Press / ContactoPhoto Diana Carolina Alfonso d iario-red.com/ 19-22/05/26  En el contexto electoral, Colombia se ha convertido en el campo de batalla de una intervención mediática y digital explícita: titulares falsos, perfiles zombi y una cadena de medios que amplifican distorsiones. Estas distorsiones son plantadas por una arquitectura de inteligencia artificial entrenada específicamente para fabricar el miedo. Esta serie investigativa de Diario Red aborda primero las operaciones mediát...