Hacia un mejor conocimiento de las proteínas beta-amiloides, vinculadas al mal de Alzheimer
El cerebro. (Foto: Bristol U.)
En un nuevo estudio, se buscará la relación entre la demencia y la hipertensión arterial, y cómo se regula el flujo de sangre en el cerebro. Los hallazgos que se hagan en esta investigación podrán ayudar a los científicos a identificar si algunos fármacos ya usados para otras afecciones podrían ser útiles para el tratamiento del derrame cerebral, la enfermedad de Alzheimer y otras dolencias del cerebro.
Unos académicos del Grupo de Investigación de las Demencias, dependiente de la Universidad de Bristol, y que tiene su centro de actividad en el Hospital de Frenchay, han recibido una subvención de cerca de 266.000 libras esterlinas de la Fundación Británica del Corazón (BHF) para determinar si los fármacos que bloquean a una pequeña molécula que es producida de manera natural y que se llama endotelina-1, pueden mejorar el flujo de sangre a través del cerebro.
En modelos animales de la enfermedad de Alzheimer, una reducción en el flujo de sangre se presenta mucho antes de la aparición en tejidos cerebrales de los cambios perjudiciales relacionados con el Alzheimer. La causa más importante del estrechamiento de los vasos sanguíneos es la endotelina-1. Esta sustancia es producida por la acción de las enzimas conversoras de endotelina.
El equipo de Seth Love confía en que su estudio contribuirá a esclarecer el papel exacto de las proteínas beta-amiloides. Se sabe que estas proteínas forman placas perniciosas en los cerebros de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer. Pero tales proteínas son producidas de manera normal a lo largo de la vida de las personas, y su función en el cerebro sano es, por ahora, un misterio.
La nueva investigación podría brindar hallazgos útiles para el control de la presión sanguínea en personas con hipertensión, así como para el tratamiento de derrames cerebrales y ciertas demencias.
http://www.solociencia.com/medicina/10111903.htm