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HOMENAJE A RAFAEL ESCALONA EL VALLENATO

miércoles, 13 de mayo de 2009




RAFAEL ESCALONA

DOSSIER SOBRE SU VIDA Y OBRA


 

Jaime Molina 

Recuerdo que Jaime Molina 
cuando estaba borracho pona esta condicin 
que... si yo mora primero l me haca un retrato 
o... si l se mora primero le sacaba un son (bis) 

Ahora prefiero esta condicin 
que l me hiciera el retrato y no sacarle el son. (bis) 

Famosas fueron sus parrandas 
que a ningn amigo dejaba dormir 
cuando estaba bebiendo, siempre me insultaba 
con frases de cario que l saba decir (bis) 

Despus en las piernas me sentaba 
me contaba un chiste y se pona a rer.(bis) 

La cosa comenz muy nio 
Jaime Molina me ense a beber 

Adonde quiera estaba, l estaba conmigo 
y donde quiera estaba, yo estaba con l (bis 2) 

Ahora me duele que l se haya ido 
yo qued sin Jaime y l sin Rafael. (bis) 

 

La Celosa 

Cuando salga de mi casa 
Y me demore por la calle 
No te preocupes Anita 
Porque tu muy bien los sabes 
Que me gusta la parranda 
Y tengo muchas amistades.

Y si acaso no regreso por la tarde 
Volveré al siguiente día en la mañanita (bis) 
Si me encuentro alguna amiga 
Que me brinde su cariño 
Yo le digo que la quiero 
Pero no es con toda el alma 
Solamente yo le presto 
el corazón por un ratico 
Todos eso son amores pasajeros 
y a mi casa vuelvo siempre completico. (bis)

Negra no me celes tanto 
Déjame gozar la vida (bis) 
Tu conmigo vives resentida 
Pero yo te alegro con mi canto. (bis)

Cuando salgo de parranda 
muchas veces me distraigo 
Con algunas amiguitas 
Pero yo nunca te olvido 
Porque nuestros corazones 
Ya no pueden separarse 
Lo que pasa es que yo quiero que descanses 
Pa´que tenerte siempre bien conservadita. (bis)

Cómo ya tu me conoces 
Te agradezco me perdones 
Si regreso un poco tarde 
Cuando llegue yo a mi casa 
Quiero verte muy alegre 
Cariñosa y complaciente 
Pero nunca me recibas con desaire 
Porque así tendré que irme nuevamente. (bis)

Negra no me celes tanto 
Déjame gozar la vida. (bis) 
Tu conmigo vives resentida 
pero yo te alegro con mi canto. (bis) 

El Testameto 

Oye morenita te vas a quedar muy sola 
porque anoche dijo el radio que abrieron el Liceo.(Bis) 
Como es estudiante ya se va Escalona 
pero de recuerdo te deja un paseo. (Bis) 

Que te habla de aquel inmenso amor 
que llevo dentro del corazón,
que dice todo lo que yo siento,
qu'es pura nostalgia y sentimiento,
grabado con el lenguaje grato que tienela tierra de Pedro Castro. (Bis)

Adiós morenita me voy por la madrugada 
no quiero que me llores porque me da dolor, (Bis) 
paso por Valencia, cojo la Sabana 
Caracolicito, luego Fundación, (Bis)
y entonces me tengo que meter 
en un diablo al que le llaman tren,
que sale por toda la zona pasa
y de tarde se mete a Santa Marta. (Bis)

Ese orgullo que tú tienes no es muy bueno 
te juro que más tarde te vas a arrepentir, (Bis) 
yo solo he querido dejarte un recuerdo 
porque en Santa Marta me puedo morir. (Bis) 

Y entonces me tienes que llorar 
y de ñapa me tienes que rezar, 
y claro te tienes que poner 
traje negro aunque no gustes de'l,
entonces, te vas a arrepentir de lo mucho,
que me hiciste sufrir. (Bis)

Oyeme Diosito Santo tú de aritmética nada sabías, 
dime por qué la platica tú la repartiste tan mal repartida.
Oyeme Diosito Santo en cuál colegio era que tú estudiabas
porque a unos les diste tanto 
en cambio a otros no nos diste nada. 

Mira tanta gente pobre La que vende su sangre pa'poder vivir 
no te das cuenta qu'el rico es feliz mirando al pobre sufrir.

Como sé que es imposible que al santo cielo te llegue una carta 
pero me estás escuchando cantando esta plegaria vallenata.

Oyeme Diosito Santo yo que en mis noches me paso rezando,
para que me des licencia de criar mis hijos y darles un rancho. 

Mira cómo son las cosas como en ti confío te sigo rezando, 
ya que no me diste plata dame salud para seguir luchando. 

Mi plegaria vallenata Diosito Santo a ti te la canto. (bis) 
 
LA GOTA FRÍA
 
Acordate Moralito de aquel día
que estuviste en Urumita y no quisiste
hacer paranda; te fuiste de mañanita
sería de la misma rabia
 
En mis notas soy extenso
a mí nadie me corrige
para tocar con Lorenzo
Mañana sábado día ´e la Virgen
 
CORO
Me lleva él o me lo llevo yo
pa´que se acabe la vaina
ay Morale a mí no me lleva
porque no me da la gana
 
Que cultura que ciultura va tener
un hombre yumeca
como Lorenzo Morales
qué cultura va a tené, si nació en los cardonale
 
Morales miente a mi mama
solamente pa´ofendé
para que él también se ofenda ahora
le miento la dél
 
CORO
Me lleva él o me lo llevo yo
 
Yo tengo un recao grosero
para Lorenzo Miguel
el me trato de embustero
y mas embustero es él
 
Moralito, Moralito se creía
que él a mí, que él a mí me iba a ganar
y cuando me oyó tocar
le cayo ´e la gota fría
y al cabo é la compartía
el tiro le salió mal
 
CORO
Me lleva él o me lo llevo yo
 
Me le dicen me le dicen a Morales
que estuviste en Urumita y nada hubo
por eso es que a mi me dicen
que fue miedo que me tuvo
como que lo puyé duro
cuando  tuvo que salirse
 
Me le dice me le dicen a Morales
que abandone el acordeón por siete meses
que Emiliano lo abandona un año largo
y conmigo Moralito pierde siempre
y lo digo alante de la gente
pa´que se ponga más bravo


LA HISTORIA

Para la educadora
Elenita pizano
con sentimiento de acordeón
 
no quiere que le diga
no quiere que le diga
porque es muy doloroso
lo que le sucedió
 
esta es la gran historia e’ Jaime Orozco
la historia de un amor que ya murió
 
esta es la gran historia e’ Jaime Orozco
la historia de un amor que ya murió
 
es una historia que
es una historia que
me duele referir porque es muy sentimental
 
todo mi corazón se lo entregué
y ella se complació en tratarlo mal
todo mi corazón se lo entregué
y ella se complació en tratarlo mal
 
porque un amor que sangra no se olvida
solo deja en el alma una onda herida
 
yo no puedo olvidar a esa mujer
que me hizo tanto tiempo padecer
 
yo no puedo olvidar aquel amor
que me dejó sangrando el corazón
 
dario zarabia como lo quieren en magdalena
 
si el corazón se viera
si el corazón se viera
ella pudiera ver como lo tengo yo
 
me pediría llorando que le diera
por toda su maldad el perdón de Dios
 
me pediría llorando que le diera
por toda su maldad el perdón de Dios
 
yo no puedo negar
yo no puedo negar
que con mucho dolor
recuerdo a esa mujer
 
nunca podré olvidar aquel amor
que me hizo tanto tiempo padecer
 
nunca podré olvidar aquel amor
que me hizo tanto tiempo padecer
 
porque un amor que sangra no se olvida
solo deja en el alma una onda herida
 
yo no puedo olvidar a esa mujer
que me hizo tanto tiempo padecer
 
yo no puedo olvidar aquel amor
que me dejó sangrando el corazón
 
armando tata vanega decano del vallenato
huy, huy
ay hombe huepa je

 

VER VIDEOS

http://www.lastfm.es/music/Rafael+Escalona/+videos/+1-EMFk0tN4LW8

http://www.lastfm.es/music/Rafael+Escalona/+videos/+1-EeLe96u8Bsk

 

 

 

Rafael Calixto Escalona Martínez (*Patillal, Cesar - 27 de mayo de 1927 - Bogota- 13 de mayo de 2009 era compositor colombiano de música vallenata.

Hijo del coronel Manuel Clemente Escalona Labarces, quien participó en la Guerra de los Mil Días, y Margarita Martínez Celedón. Sobrino del célebre obispo presbiteriano de la diócesis de Santa Marta, Rafael Celedón, tío de su mamá.

Escalona ha compuesto gran cantidad de canciones populares como La casa en el aire, Jaime Molina, El Testamento, El Arco Iris, El medallón, Señor gerente, El hambre del Liceo, El bachiller, Nostalgia de Poncho, El mejoral, Honda herida, La vieja Sara, La brasilera, La Maye, El perro de Pavajeau, La custodia de Badillo, El mal informado, La despedida, La molinera, El carro Ford, La Mensajera, El copete,La Flor de La Guajira, La creciente del Cesar, Los celos de Maye, La molinera, El regalito, La golondrina, La Plateira, Mariposa urumitera,El hombre casado, La resentida, La mona del Cañaguate, El pirata de Loperena, María Tere, Consuelo, Dina Luz, Mariposa bonita, El manantial, La patillalera, entre otras.

Fue inmortalizado por García Márquez en Cien años de soledad: "...los cantos de Rafael Escalona, el sobrino del obispo". Sus vivencias como compositor y cantante y las de sus amigos, sirvieron como base para la creación en 1991 de la serie de televisión "Escalona" que fue protagonizada por el cantante y actor Carlos Vives, dirigida por el cineasta Sergio Cabrera, guión de Bernardo Romero Pereiro, basado en el libro escrito por Daniel Samper Pizano.

A lo largo de su vida artística el maestro Escalona ha recibido una gran cantidad de reconocimientos, uno de los más importantes se le otorgó en 2006 por su trayectoria musical en el Rockefeller Center de Nueva York por parte de la junta directiva de los Grammy Latinos. Falleció el 13 de Mayo de 2009 debido a complicaciones pulmonares.

http://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Escalona

 



Rafael Escalona: 80 años de vida dedicados al vallenato

Rafael Escalona es el maestro de la canción vallenata. A sus 80 años su vida tiene el mismo dinamismo de sus años de juventud. En un breve período de tiempo, al intentar hablar con él, pasó de visitar en la clínica a un sobrino suyo, a una gira por varias ciudades de la costa norte de Colombia. Ni el síncope que sufrió recientemente en Cali, durante el homenaje que le hiciera la organización del Festival Vallenato de esta ciudad, le ocasionaron un alto en el camino. Después de ese episodio se vio recibiendo a los reyes de España en Cartagena, en el acto inaugural del IV Congreso de la Lengua Española y presentando nuevamente su libro ‘La casa en el aire’, en la XX Feria Internacional del Libro de Bogotá.

Si hay suerte, es posible localizarlo en su casa de Bogotá, un fin de semana, compartiendo su tiempo con amigos y estudiantes que le visitan, porque entre semana sale muy temprano para el Ministerio de Cultura a cumplir su papel de asesor cultural, un compromiso que ha asumido con orgullo y que desempeña desde las 9 de la mañana de cada día.

¿Cómo le gusta que le llamen: poeta, trovador, juglar, maestro...? Como le guste a la persona, responde. Y de verdad, eso es lo de menos para una persona que ha estado en tantos episodios de la vida colombiana y que ya es parte de la historia del país. Ha sido tan reconocido que se encuentra citado con nombre propio y como ‘el sobrino del Obispo‘ en ‘Cien años de soledad.

Con el orgullo que le caracteriza y −que en algunas situaciones le han ocasionado comentarios sobre su egocentrismo−, Escalona precisa: "Por primera vez en la vida del Grammy se me otorgó por voceros de 27 países hispanoamericanos y gracias a Dios lo digo con orgullo, soy el colombiano más condecorado y distinguido por su compatriotas, desde la Cruz de Boyacá hasta la llave de Suesca".


Cantos a la vida

Su vena inspiradora, que "se la ha dado Dios" dio su primer fruto a los 15 años con ‘El profe Castañeda’, que escribió en 1943 cuando estudiaba en el Colegio María Concepción Loperena, de Valledupar, y que dedicó al profesor Heriberto Castañeda, quien supo ganarse la confianza de sus alumnos al departir con ellos situaciones cotidianas de sus vidas como jugar fútbol y participar de sus reuniones y chistes. Después compuso ‘El carro Ford‘ y ‘Miguel Canales’, todas referidas a personas de la región. Pero, fue en la década de los 50 y 60 cuando escribió sus temas más conocidos y que le confieren esa distinción que se ha ganado como uno de los compositores vivos del género vallenato, de más importancia en el país.

Hoy, cuando ya no escribe habla del vallenato, del origen del acordeón, de cómo llego a La Guajira y cómo ha ocupado un lugar en la cultura folclórica de Colombia, en una conferencia que ha preparado con montaje especial e interpretaciones abordo, y que comercializa como forma de ganarle otros pesos al tema que le ha dado sus más grandes satisfacciones. 


Pero además, hace poco lanzó el libro ‘La casa en el aire’, con prólogo de Daniel Samper Pizano, un título en el que recrea las historias del ‘Viejo Pedro’, un amigo de su abuelo, que le enseñó el aprecio por los amigos y la familia y que narra sus vivencias en el Patillal, población del César que lo vio nacer el 27 de mayo de 1927.

Escalona a diferencia de otros compositores que han nacido en la pobreza, es de cuna aristocrática y adinerada; su familia no quería que se dedicara a la música y a la composición por considerarla una profesión para estratos populares. Es hijo del coronel Clemente Escalona, quien luchó en la Guerra de los Mil días, y de Margarita Martínez Celedón, sobrina del célebre Obispo Celedón, nombre que actualmente lleva en Santa Marta el Liceo Celedón. Por eso, el mismo García Márquez lo ha llamado ‘el intelectual vallenato’. Otra característica peculiar del compositor es que no interpreta ningún instrumento y pocas veces canta. Según él "tatareaba y así nacían las canciones".



Hijos y amores

Sus temas "pasan de 100", expresa y a todas las quiere por igual, porque dice que "como todas las obras son mis hijos, no tengo preferencia por ninguna". Sin embargo, cada una de ellas tiene relación con su vida. ‘La casa en el aire‘ es "un canto de cuna hecho a mi hija Ada Luz"; ‘El testamento’, es "lo que siente todo estudiante cuando se va de su pueblo; ‘Jaime Molina’, es "un canto a la amistad", y ‘La vieja Sara‘ es "el canto que le debemos dar a las personas que llegan a la edad de los abuelos, y es la mujer que nunca se olvida", asegura.

Estas piezas sonaron y se dieron a conocer por muchos músicos locales e internacionales, pero en la voz de ‘Carlos Vives y La Provincia‘ se masificó entre la juventud. Carlos Vives interpretó al maestro en la serie ‘Escalona‘ que en 1991 dirigiera Sergio Cabrera y se transmitiera por la televisión nacional.

Así fue que se socializó en Colombia, su vida, se conoció a ‘Maye’, su primera esposa Marina Arzuaga, con quien se casó a los 22 años y tuvo seis hijos; al pintor Jaime Molina, su amigo del alma, que según el maestro, fue su muerte el momento más triste de su vida, y así mismo, de su amor por la parranda y las mujeres.

Por la parranda surgió el Festival Vallenato de Valledupar, y por ir detrás de cada mujer en sus correrías por Valledupar y tierras cercanas, nacieron sus 36 hijos, y muchos de sus temas dedicados a las autoras de sus amores como ‘El copete’, ‘La flor de la Guajira’, ‘La mensajera, ‘La Brasilera’, ‘La despedida’, que le dedica a ‘Maye’, ‘El regalito’, ‘El medallón’, ‘La golondrina’, y muchas más. 

Desde la década de los 80 vive en Bogotá, ahora junto a la abogada Luz Marina, una ‘cachaca‘ nacida en Suesca, de quien dice "ella ha sido en mis últimos tiempos mi ángel de la guarda, la enfermera permanente de mi corazón y quien más me soporta en todos los momentos". Para ella no hay un solo tema dedicado, porque Escalona dejó de escribir canciones. Ahora, pinta como afición "con lápiz y pincel en la mano sin muchas musas".


Ser amigo, su mejor oficio

Escalona también ha sido agricultor, "un algodonero que luchó hasta la quiebra de los cultivos, repitiendo aquello que sembrar cultivos en Colombia es ser tahúr de la naturaleza". También ha ocupado cargos diplomáticos. Fue Cónsul en Colón, Panamá, en el gobierno de Alfonso López. Allí nació el canto ‘La misión de Rafael", recuerda. 

Y Escalona es amigo de sus amigos. Gabriel García Márquez, el expresidente Alfonso López y la difunta Consuelo Araújo Noguera, quien era una de las personas que más le conocía y que escribió el libro ‘Escalona, el hombre y el mito", son de sus "más caros afectos, son mis amigos, así por que sí", expresa sin más. Por eso asegura que el momento más importante y grato de su vida es haber estado con ‘Gabo‘ en Estocolmo, acompañándolo a recibir el Premio Nobel de Literatura. 

Por Escalona hoy el vallenato representa a Colombia ante el mundo. Sabe que si hoy no suena igual que antes es porque "cada proceso evoluciona y las nuevas generaciones presentan cambios, pero sin romper la tradición musical de la región". Para él lo más importante es que se haya universalizado la música colombiana, que se sepa que la música hace parte de la identidad de un pueblo, y que en este trabajo siempre "se dejen las raíces sobre las cuales se debe sostener la música de hoy", asegura

Son precisamente estas raíces las que a lo largo de su vida ha dejado el maestro Escalona. Sus composiciones están ahí, se conocen, se cantan y se sienten como propias, porque son muy colombianas, como todo lo que ha inspirado a Escalona en su juventud y a lo largo de su vida. Por ello su obra ha sido reconocida como Bien cultural, científico y folclórico de la nación.

30/08/2007 http://extroversia.universia.net.co/html/musica/personajesExp.jsp?actualConsecutivo=3

 

 

RAFAEL ESCALONA

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Trovador Vallenato


Por: Daniel Samper Pizano



RAFAEL CALIXTO ESCALONA MARTINEZ, nació en Patillal, Cesar, el 27 de mayo de 1927. Fue el séptimo de nueve hermanos del hogar conformado por Clemente Escalona Labarces, coronel de la guerra de los Mil días, y Margarita Martínez Celedón. 


En 1936 se radicó}ribir versitos, poco a poco fue recogiendo historias que serían la base de sus afamados vallenatos; el primero fue compuesto, en febrero de 1943, cuando apenas contaba 15 años; a él siguieron 85 composiciones más, melodías en las que no solamente se puede reconstruir su vida, sino también la del viejo departamento del Magdalena, aporte que le ha dado a la música vallenata hasta convertirla en carta de identidad de toda una región. Escalona ha recibido muchos homenajes, condecoraciones y ha sido diplomático, pero quizás el más grande fue el reconocimiento que su 'primo' Gabriel García Márquez le hizo cuando dijo que "Cien años de Soledad no era más que un vallenato de 350 páginas".

Rafael Escalona Martínez tenía quince años cuando compuso su primer canto vallenato. Un lustro antes había viajado del pequeño municipio de Patillal (Cesar), donde nació el 17 de mayo de 1927, a estudiar en Valledupar. Amiguero y sentimental, la vida escolar fue para él un plato agridulce, como lo revelan muchos de sus cantos ("El hambre del Liceo", "El testamento", "El bachiller"). Terminada la primaria, entró al colegio María Concepción Loperena, un instituto de bachillerato fundado meses atrás.

Uno de los pocos estímulos que le ofrecía el Loperena, aparte de sus condiscípulos, era cierto maestro al que todos adoraban: el profesor Heriberto Castañeda. Este se preocupaba porque los muchachos no sólo aprendieran lecciones sino que crecieran como personas. Jugaba fútbol con ellos, procuraba interesarlos en las materias y participaba en sus reuniones y sus chistes. Sin embargo, al comenzar las clases de 1943, los alumnos se enteraron de una mala noticia: Castañeda había sido trasladado al Liceo Almirante Padilla, de Ríohacha.

Uno de los pocos estímulos que le ofrecía el Loperena, aparte de sus condiscípulos, era cierto maestro al que todos adoraban: el profesor Heriberto Castañeda. Este se preocupaba porque los muchachos no sólo aprendieran lecciones sino que crecieran como personas. Jugaba fútbol con ellos, procuraba interesarlos en las materias y participaba en sus reuniones y sus chistes. Sin embargo, al comenzar las clases de 1943, los alumnos se enteraron de una mala noticia: Castañeda había sido trasladado al Liceo Almirante Padilla, de Ríohacha. Escalona lamentó a su manera la partida del profesor. Había crecido escuchando a los campesinos y trovadores del Valle de Upar cuando interpretaban merengues, puyas, sones y paseos en las parrandas. Sabía, pues, que el que siente, canta. De modo que no encontró recurso más natural para despedir al maestro que componerle un paseo. Son tres breves estrofas en las que se adivina ya la semilla que luego iba a desarrollar a lo largo de seis décadas -y las muchas, quiera Dios, que falten- en una obra que ha sido embajadora de Colombia en medio mundo. El paseo habla de los paisajes locales ("Cuando sopla el viento frío de la Nevada..."); de las tribulaciones del estudiante ("...que en horas de estudio llega al Loperena"); de prematuras nostalgias ("¡qué triste quedó el Loperena, qué tristes quedaron sus aulas!); y de sentimientos personales: El nos dijo adiós, porque se ha ido, y le dijimos adiós, pero que vuelva. "El profe Castañeda" fue el primer canto de Rafael Escalona. Su fecha exacta: febrero de 1943. Desde entonces ha compuesto unos noventa más, muchos de los cuales -"La casa en el aire", "Elegía a Jaime Molina", "La vieja sara", "El Almirante Padilla"- conocen de memoria los colombianos de varias generaciones. La obra de Escalona es un mosaico pintoresco y lleno de gracia que narra las historias, las costumbres y chismes de su tierra, según ocurre en "La patillalera", "La custodia de Badillo", "El villanuevero", "El general Dangond"... Pero también deja testimonio de sus amores y dolores, como en "La historia", "Honda herida", "La brasilera", "Dina Luz"... Versificador preciso y compositor sorprendente, en sus mejores cantos aparecen dosis magistralmente medidas de humor y poesía.

Compositor típico y atípico

Las historias de Escalona salieron de Valledupar en los años cincuenta; sedujeron a los cachacos en los años sesenta; en los setenta fueron catalizador para que el vallenato se convirtiera en la música colombiana más popular; pasaron al repertorio internacional y a la televisión en los ochenta; y sirvieron en los noventa para producir impacto en el mercado de discos y conciertos de América y Europa, de la mano de Carlos Vives. Cantos suyos han sido interpretados por artistas y orquestas famosas de América y Europa. De algunos de ellos hay versiones en salsa, en música sinfónica y hasta en flamenco.

No quiere esto decir que Rafael Escalona sea el único compositor vallenato. Hay una constelación de nombres que también ha tenido su parte en el éxito de esta expresión folclórica como música de masas. Pero es el más famoso y uno de los más extraordinarios. Su biógrafa Consuelo Araujonoguera dice: "Es el más grande de todos. El que resiste todos los análisis que se le quieran hacer a sus cantos y todas las críticas que haya que formularle a su persona".

Escalona, en todo caso, es un claro símbolo de la música vallenata. Mejor aún: un mito. Así lo reconoce "Cien años de soledad" al incluirlo con nombre y apellido entre los personajes de Macondo. Lo curioso es que algunas de las características de Escalona se apartan de lo que podría considerarse clásico o tradicional en el mundo del folclor del Cesar. A diferencia de los grandes acordeoneros que han tejido la historia de esta música, Escalona no toca ningún instrumento. En contraste con figuras como Alejo Durán, Leandro Díaz y Emiliano Zuleta, que han dado voz a sus composiciones, Escalona rara vez canta. Y, al contrario de los campesinos y vaqueros pobres y a menudo analfabetos que dieron bulto al género, Escalona procede de una familia adinerada y aristocrática. La típica familia que gozaba con las parrandas pero consideraba que hacer canciones era oficio de gente humilde.

Así había sido durante muchos años. La música vallenata nació en piso de tierra, producto de la sensibilidad de las tres razas que formaron la nación costeña: indios, blancos y negros. Puede decirse, esquemáticamente, que los instrumentos básicos del vallenato representan este mestizaje racial: el acordeón europeo, la caja africana y la guacharaca precolombina.

Antigua música de provincia

Resulta imposible precisar en qué punto exacto de la geografía del norte de Colombia surgió el vallenato. La región donde aparecen estos cantos abarcaba partes de lo que hoy son los departamentos del Magdalena, Cesar, Guajira, Bolívar y Sucre. Hasta hace medio siglo se la conocía como la Provincia de Valledupar y Padilla o, más familiarmente, "la Provincia".

Seguramente la música de acordeón, que tuvo como evangelistas a la guitarra y la armónica, empezó a brotar en muchos puntos a la vez, ya que no fue obra de artistas sedentarios. Por el contrario, recorría el campo con los vaqueros, acudía a ferias con los campesinos, llevaba noticias de aquí y de allá con los primeros trovadores y juglares de la región. Más tarde se desarrolló en las colitas, juergas marginales que hacían los pobres en el patio de atrás del festín de ricos, y se reveló a muchos colombianos del interior que llegaron en los años veinte a trabajar en la Zona Bananera de Santa Marta. Fue música de parrandas, de desafíos, de fondas y de burdeles.

Cuando nació la radio en Colombia, por los años treinta, el vallenato fue uno de los primeros invitados a probar la magia del micrófono. Desde entonces su suerte ha estado vinculada a los nuevos medios de difusión del sonido. Ninguna expresión musical nacional ha vendido tantos discos en Colombia como el vallenato; la radio ofrece numerosas estaciones enteramente dedicadas a este género; el cine ha llevado a la pantalla a ídolos del canto vallenato, como Diomedes Díaz; y la televisión ha acogido también la popularidad de su cultura. La obra de Escalona, jusamente, inspiró una célebre telenovela que se transmitió a muchos países.

A medida que avanza su suceso, el vallenato ha ido ocupando entornos distintos: de la parranda a la caseta de feria, y de esta al concierto de estadio. Carlos Vives lo envolvió en una atmósfera contemporánea y lo condujo a donde no había podido llegar: los grandes sectores juveniles urbanos que eran pasto del rock.

Escalona es heredero de una sólida tradición que nació hace más de un siglo con el acordeonero José León Carrillo Mindiola, un joven de Atanquez (Cesar) a quien enviaron a España a mediados del siglo pasado creyendo adivinar en él honda vocación religiosa. La tenía, y honda, pero de parrandero. Muy pronto colgó las sandalias de lego y regresó a Valledupar armado de un acordeón con el que recogió las melodías que ya empezaban a sacudir el aire caliente en la flauta indígena o gaita.

A este patriarca sucedieron muchos compositores, incluídos el mítico Francisco el Hombre (Francisco Moscote), Sebastián Guerra, José Antonio y Germán Serna, Chico Bolaños, Alejo Durán, Luis Enrique Martínez, Samuel Martínez, Lorenzo Morales, Juancho Polo, Náfer Durán, Pacho Rada, Abel Antonio Villa, Calixto Ochoa, Julio Erazo, Rafael Campo Miranda, Carlos Huertas, Diom.

Con Escalona comparten hoy el altar mayor cuatro compositores vivos: Leandro Díaz, Emiliano Zuleta, Calixto Ochoa y Adolfo Pacheco, músico enorme de la región de Bolívar donde el vallenato se acuesta con la cumbia.

Hace un cuarto de siglo que el éxito del vallenato creó un mercado profesional de cantantes estrellas y acordeoneros de singular talento. Unos y otros son muchos y muy buenos como para intentar una lista incompleta en este breve e}piezas clásicas que de otro modo habrían permanecido olvidadas. Pero también, a instancias del boom comercial, surgió un tipo de vallenato deformado, falso, hueco y lacrimoso que ha sido el} Hombre.

Cuando se retiró del colegio sin haber conseguido el malhadado cartón de bachiller, Escalona se dedicó a la agricultura. Mujeriego, parrandero y hombre de pantalones - sobre los que brillaba a menudo una pistola calibre 45 con sus iniciales grabadas en la cacha-, sucumbió por fin al mandato matrimonial en 1951. Marina Arzuega, su primera esposa, es la famosa Maye que aparece en muchos}aire" y Rosa María, la de "El manantial".

Al cabo de vivir durante muchos años en su hacienda "Chapinero", en las afueras de Valledupar, de formar parte del frente cívico y político que impul}ontaje del Festival Vallenato y de ser punto de referencia obligado para periodistas y visitantes ilustres, llegó el año de 1975 que provocó un giro radical en Escalona. En ese año se casó por}amá) como cónsul de Colombia. Empezó así una nueva etapa de su vida y su música. Luego de tres años en el cargo, regresó a Colombia. Pero ya no volvió a afincarse en Valledupar. Al principio l}diagonal a la Academia de la Lengua, a tiro de piedra de l iglesia de Las Aguas y a 700 metros de la Quinta de Bolívar.

Con el tiempo, este veterano cultivador de canciones y de arroz en zonas tórridas ha acabado por adaptarse a la capital. Viste siempre de paño oscuro, muy elegante, y usa guantes para protegerse del frío. Compone menos que antes - nunca ha sido muy prolífi}e a oc}s gremiales y a ratos coge los pinceles y pinta. Es coleccionista de navajas y amigo de sus amigos. Sigue siendo enamoradizo, sentimental y de lágrima floja. No hay hijo que no reconozca, ni whisky fino al que no le haga asco, ni mujer a la que le niegue un piropo, un verso o un canto improvisado del que luego no queda registro.

Más de una vez se ha desfiado a duelo con adversarios de ocasión, y algún ángel guardián lo ha salvado milagrosament}durante años le escamotearon; sigue siendo parrandero bueno; canta bajito y bien sus propios cantos, y silba melodías cuando está en trance de componer. Ha sido condecorado por varios presid}rsitarios y centro de muchos homenajes.

Por: Daniel Samper Pizano

 

 “La vida del maestro

El 27 de mayo de 1927 nació en Patillal, Cesar, el séptimo hijo de Clemente Escalona Labarces y Margarita Martínez Celedón. Le pusieron Rafael Calixto, aunque el mundo lo conoce como ‘el maestro Escalona', pues desde los 15 años ingresó al mundo musical con la canción ‘El profe Castañeda', dedicada a Heriberto Castañeda, docente del colegio María Concepción Loperena, el primer al que asistió.

Sus canciones, que pertenecen al género vallenato, además de contar su vida han contribuido al desarrollo cultural del departamento del Magdalena. Temas como ‘El hambre del liceo', ‘El testamento' y ‘El bachiller' recrean la parte dura de la vida de Escalona; mientras que ‘La historia', ‘Honda herida', ‘La brasilera' y ‘Dina Luz' dan fe de sus amores y desamores.

Su música dejó de encantar solamente a las personas de Valledupar en la década de los 50, 10 años más tarde ya era aceptada por los bogotanos, y así, el género se convirtió en algo representativo para los colombianos, no en vano su nombre figura en el libro ‘Cien años de soledad', de Gabriel García Márquez.

De la mano de Carlos Vives la música de Escalona llegó a la televisión y tomó un aire fresco en los discos que gracias al éxito en la pantalla chica editó y promocionó en Estados Unidos y Europa. Hoy en día, hay versiones del ‘maestro' en salsa, flamenco y música sinfónica, como el disco '40 años' que el año pasado editó la Orquesta Sinfónica de Bogotá y con el cual se ganó el Grammy Latino 2008 como mejor álbum instrumental.

Escalona casi nunca cantó sus canciones y tampoco tocó un instrumento. Su dedicación favorita era componer y es reconocido como uno de los mejores. Según Consuelo Araujonoguera es "el más grande de todos, el que resiste todos los análisis que se le quieran hacer a sus cantos y todas las críticas que haya que formularle a su persona". (http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/gente/articulo139895-se-apago-voz-de-escalona)

 

 
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